miércoles, 11 de marzo de 2020

¿POR QUÉ EL FEMINISMO ES UNA ESTAFA? (EXPLICACIÓN EXPRESS)

Crítica marxista del feminismo07/3/2020



1.- El feminismo, con su idea de que la naturaleza masculina es la causa principal de todos los males que sufren las personas del sexo femenino, es ideal para dividir y enfrentar a los explotados de ambos sexos.

2.- Esta división y enfrentamiento permite al Estado ganarse la simpatía de una parte de los explotados para su reclutamiento en una especie de cruzada antimasculina, ideal para justificar el fortalecimiento del aparato estatal.

3.- Este fortalecimiento del Estado facilita a la clase dominante seguir en poder de los medios necesarios para explotar el lado más vil y miserable de la naturaleza humana (especialmente la competitividad entre oprimidos y su sumisión a los opresores) con el fin de aumentar sus intereses económicos.

4.- Esta explotación del lado más vil y miserable de la naturaleza humana conduce inevitablemente, no sólo a perpetuar la opresión de la mayoría de los individuos, sino a que la que sufren las mujeres continúe siendo mayor.

CHINA ENVÍA A ITALIA A SUS MEJORES EXPERTOS EN EPIDEMIAS PARA AYUDAR A COMBATIR EL CORONAVIRUS

Valentino Arteaga 
Digital Sevilla, 11/03/2020

[Los europeos habríamos hecho lo mismo con ellos.... ¿o no?]

[Por cierto, como tiene que 
escocer a algunos esta foto.]


El país asiático contribuye también con la donación de numeroso material médico y equipos de protección.

El Gobierno chino envió este miércoles a Italia a un equipo de médicos especializados en epidemias para ayudar al país europeo a luchar contra el coronavirus.

El grupo está liderado por un vicepresidente de la Cruz Roja de China y uno de los principales virólogos del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades.

Ambos organismos han sido claves en la coordinación de las medidas que han hecho posible dar por prácticamente controlada la expansión del virus en el gigante asiático.

Además, el gigante asiático anunció que colaborará con Roma donando abundante material médico y equipos de protección.

Las medidas de apoyo llegan después de que el consejero de Estado y Ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, manteniese una llamada telefónica con su homólogo italiano, Luigi Di Maio.

China explicó que su país todavía necesita abundante material médico, pero se mostró dispuesta a ayudar a Italia en todo lo que sea necesario al entender que la lucha contra el coronavirus debe ser a nivel global.

"La epidemia no conoce fronteras y es un enemigo común de la humanidad", enfatizó Wang, pidiendo la solidaridad de la comunidad internacional para combatir el virus.

martes, 10 de marzo de 2020

CORONAVIRUS: MENTIRAS Y MEDIAS VERDADES

Nuevo Curso, 10/03/ 2020

Se prohíbe eventos multitudianarios como maratones
pero no las manifestaciones del 8 de marzo que 
son mucho más multitudianrias.

En un mensaje televisado ayer en cadena nacional Conte acabó con la división entre las «zonas rojas» y el resto del país. Toda Italia es ya una «zona especial» de la epidemia en la que se recomienda a 60 millones de personas permanecer en sus casas. Mientras, en España el número de casos se elevaba exponencialmente. Madrid y el País Vasco eran reconocidos como focos «sin control» por Sanidad. El gobierno regional madrileño cerraba todos los centros educativos, recomendaba el teletrabajo y no salir de casa a mayores y personas con patologías. Esta mañana las colas en los supermercados y el agotamiento de stocks anunciaban que, quien puede, se dispone al auto-encierro. Y sin embargo, las políticas contradictorias y los mensajes «por la tranquilidad» han creado una nube de confusión. Hoy vamos con algunas mentiras y medias verdades sobre el coronavirus que todos hemos oído estos días en la calle, los medios y entre los compañeros de trabajo.

Colas hoy en los supermercados de madrid 
para hacer compra de cuarentena.

«¿De mani un día y de confinamiento al siguiente? No será para tanto»

La manifestación del 8M se ha convertido en una liturgia oficial, una forma de implantar una nueva ideología de estado con la que el «gobierno feminista» de Sánchez está especialmente comprometido. La semana pasada era obvio que la llamada «fase de contención» del gobierno ya no contenía nada, pero priorizaron. El Ministro de Sanidad como toda recomendación pidió ¡a los enfermos! que no fueran a la manifestación. Y la televisión pública tituló la noticia con un triunfalista y ridículo «El feminismo resiste al coronavirus en las calles», como si congregar masas de gente en mitad de una epidemia de un virus de transmisión aérea fuera otra cosa que una imprudencia.

El estado, con el gobierno a la cabeza, marcó las prioridades que eran esperables ante la epidemia: «tranquilidad», es decir en primer lugar darle protagonismo mediático al feminismo y sus penosas batallitas importadas de los debates universitarios yankis y una vez cumplido el ritual de estado mantener el aparato productivo en marcha a toda costa minimizando pérdidas, si hace falta incrementando el presupuesto y aumentando el mismo déficit que se invoca para recortar el gasto sanitario.

«No hay de qué preocuparse: el sistema de Salud público es uno de los mejores del mundo»

Es lo mismo que escuchamos en Italia antes de que el mismísimo Conte se pusiera a repartir culpas entre los hospitales y las regiones. En Italia, como en España, la sanidad pública arrastra décadas de recortes que ahora se pagan… y que los gobiernos no van a hacer nada por corregir.

Desde el principio de la epidemia en España se denunció la falta de materiales básicas y la indefinición de protocolos, pero sobre todo la falta de personal. Ante la primera subida significativa de los números de contagio y hospitalizaciones, se hizo evidente que el sistema ya estaba saturado y sobrecargado antes de la emergencia. Y «la privada» no ayuda: las pandemias no están cubiertas por los seguros privados.

Llegamos al día de hoy, cuando el gobierno ya ha destinado recursos para que no sufra demasiado el balance de las grandes empresas, con los periódicos diciéndonos que los médicos «almacenan el material para que no lo roben y tratan de adaptarse a la nueva situación con los mismos recursos» de los que disponían hasta ahora y que el sistema hospitalario madrileño ya está «en colapso».

Y sí, evidentemente los países como EEUU con sistemas públicos de Salud precarios e insuficientes van a sufrir más que los europeos. Pero no es una competencia, hay que ser un nacionalista genocida para encontrar consuelo en que la situación sea aun más difícil en otro lugar. En Italia, el sistema no solo está colapsado, sino que ha degenerado en una batalla regional en la que, ante el temor al colapso hospitalario, las regiones saturadas encuentran cada vez más las puertas de los hospitales cerradas en las otras. El desmantelamiento de los servicios públicos de Salud nos coloca ahora a todos y en especial a los trabajadores, en riesgo.


«No hay que exagerar, es como una gripe»



En nuestro canal de noticias seguimos etiquetando las noticias sobre la epidemia por el nombre por el que fue conocida originalmente: neumonía de Wuhan. Aunque solo sea para no olvidar que se trata de una neumonía, es decir, que en sí es una enfermedad grave.

Los medios y los mensajes oficiales durante estas semanas han tratado de quitarle hierro diciéndonos que para la mayor parte de la población no era mortal, sino «algo más parecido a una gripe» y que «solo» estaban en riesgo -de muerte- los mayores. En el gráfico de arriba vemos las comparativas de mortalidad por edades de la epidemia de 1918 -la famosa y terrible «gripe española»-, la gripe de los últimos años y el coronavirus. Como se ve, la mortalidad entre los mayores supera con creces no solo a la gripe normal sino a la de la peor epidemia sufrida por Europa en el último siglo. Y lo que es más, es una enfermedad tremendamente contagiosa e inhabilitante, no deja de ser una neumonía.

En una sociedad como la española, con una de las esperanzas de vida más alta de Europa, lo previsible es que el impacto del virus sea alto. De hecho en Italia, otra sociedad de las que llaman «envejecidas» la mortalidad es excepcionalmente elevada, del 5% respecto al 3,5% promedio mundial, y los médicos avisan que la falta de camas en los hospitales reventados a recortes puede empeorarla.

«Esta vez no nos dejarán tirados, la enfermedad es «democrática» y ataca a todas las clases sociales por igual»

Ya hemos visto en EEUU que éso no es verdad: Cientos de miles de trabajadores no han podido permitirse dejar de trabajar para hacer cuarentena o ir al médico. La «solución» del teletrabajo no hace sino ahondar la grieta de clase. Y es la favorita de las empresas, claro. El corresponsal de Die Spiegel en San Francisco lo relataba así:

La economía de la plataforma no puede quedarse en casa: las decenas de miles de conductores de bajo costo de Uber y Lyft, los que llevan alimentos de DoorDash y los transportistas de paquetes de Amazon. El precariado de Silicon Valley. Mientras el auto sin conductor y el sistema de correo masivo a través de enjambres de drones aún no existan, el hermoso mundo digital del trabajo a domicilio depende de los portadores de agua analógicos. La oficina en casa se convierte en un símbolo de status, en una cuestión de clase: quien puede quedarse en casa es soberano. Es muy posible que el Coronavirus haga que esta nueva zanja sea más visible y se profundice en el mundo del trabajo.

En Europa la «economía de plataforma», que Sánchez quiere normalizar a toda costa en el Estatuto del Trabajador, no está todavía tan desarrollada como en EEUU, pero en Italia en estos días se ha visto claramente la misma divisoria entre los que podían trabajar desde casa y los que no. Para ellos, el gobierno mantiene los transportes internos sin importar que convivan en casa con población de alto riesgo, como sus padres. Las prioridades son las prioridades y para los gobiernos europeos se miden en términos económicos.

¿Tranquilidad?

La principal lección que nos tiene que dejar como trabajadores el desarrollo de la epidemia es que las amenazas a las que nos enfrentamos como clase son globales, el virus, como la crisis, no conoce de fronteras, y lo que ocurre en cada lugar afecta al resto. Simplemente, no hay soluciones nacionales. Es más, los intereses de cada capital nacional impiden que las clases dirigentes puedan aportar verdaderas soluciones mundiales. Siempre tendrán incentivos para «esperar un poco más», llamarnos a la «seguir con la vida normal» más allá de lo sensato… con tal de no perder situación competitiva. Es lo que pasó en China al principio de la epidemia, luego en Corea, Italia, Francia, Alemania… y España.

La «serenidad» y la «tranquilidad» a la que nos llaman los gobiernos, desde Trump a Sánchez, es la de la «unión sagrada anti-vírica» con los mismos que desmantelan y erosionan los sistemas de Salud, los mismos que priorizan el «impacto económico» sobre el riesgo y las necesidades de las personas… que no tienen recursos para cuarentenas de lujo. Claro que todos los gobiernos han «quitado hierro». Claro que han intentado «desdramatizar». Sus prioridades, más allá de ellos mismos, se centran en mantener el orden social, evitar que su capital nacional se devalúe demasiado e intentar que la «normalidad» se mantenga por inercia. Su ideal es que obedezcamos acríticamente las consignas de cada momento y no nos preocupemos ni critiquemos. No podemos aceptarlo. El silencio y la confianza ciega en los mismos que se empeñan en mantener las condiciones que empeoran cualquier epidemia es algo que, sencillamente, no podemos permitirnos.

ZELAIA: EEUU PRESIONA A OPEP POR PRECIOS A FAVOR DE SU “FRACKING”

Hispan TV, 09/03/2020 2:43
    


EE.UU. presiona la reducción de la producción de la OPEP para mantener el precio del crudo y proteger así su costosa industria del “fracking”, dice un analista.

El presidente del grupo de consultoría español Ekai Center, Adrián Zelaia, en una entrevista concedida el domingo a HispanTV desde el País Vasco (España), ha abordado el fracaso de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de reducir la producción de crudo por el rechazo de Rusia, uno de los 13 socios del cártel. En reacción a la postura de Moscú, Arabia Saudí anunció que aumentaría su producción, lo que de inmediato provocó una caída en los precios del oro negro.

Zelaia explica que la decisión de Arabia Saudí podría derivar en el colapso del aparato de producción de petróleo de EE.UU. dado que depende de los precios del crudo en “determinados niveles” para mantener los altos costos de su desarrollada industria de “fracking”, un método de extracción de crudo que rechaza Riad, dice el experto.

Además, señala que EE.UU. no está en las mejores condiciones para exigir a Rusia que acepte la propuesta saudí en el marco de la OPEP debido a las continuas políticas de sanciones de Washington a Moscú.

Pulso: Fracking ¿peligro o panacea? ¿vale la pena?

Zelaia remarca que el desplome de los precios del petróleo es “tremendamente amenazador” para EE.UU., que trata de mantener los precios por los altos costos de su industria de extracción de crudo, basada en el “fracking”.

Con todo, el analista considera que esta estrepitosa caída bursátil y del petróleo está relacionada con la crisis creada por la epidemia del nuevo coronavirus, principalmente, por la contracción en la producción y demanda energética de China, aunque es una situación temporal.

El impacto, prosigue Zelaia, va a estar muy relacionado con lo que pase en China, donde se está controlando la epidemia, por tanto, dentro de poco podría recuperar sus niveles de producción.

Según el último reporte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), dado a conocer este domingo, 101 países tienen casos confirmados de infección por el coronavirus (COVID-19). En el mundo hay más de 105 000 contagiados y más 3500 fallecidos.

Fuente: HispanTV noticias

ncl/rha/rba

lunes, 9 de marzo de 2020

DESDE RUSIA NO DESCARTAN QUE CORONAVIRUS SEA ARMA ESTADOUNIDENSE

Hispan TV, 23/02/2020



Un diputado ruso no descarta la participación de EE.UU. en la epidemia de coronavirus en China por tener antecedentes en crear y usar armas biológicas.

“En cuanto a la versión que realmente se está expresando, incluso a nivel de expertos, respecto a la posibilidad de la participación de EE.UU. en lo que está sucediendo hoy en China, no es un secreto que varios países han desarrollado armas biológicas”, manifestó el sábado el primer vicepresidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara Baja (Duma) del Parlamento de Rusia, Dmitri Novikov.

De este modo, el diputado ruso comentó las acusaciones de EE.UU. de que Rusia estaría detrás de una campaña de desinformación sobre el coronavirus que promueve teorías de que Washington está detrás del brote de este virus, conocido como Covid-19.

“EE.UU. no está en último lugar en cuanto al desarrollo de armas biológicas. Cuando avances relevantes están en marcha, hay muchas partes interesadas, involucradas en estos desarrollos para poner en práctica su investigación y ver qué sucede”, explicó.

Novikov aseveró que tarde o temprano todo saldrá a la luz y lo que hoy suena como una suposición puede confirmarse con el tiempo.

La misma jornada, la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Maria Zajarova, consideró “deliberadamente falsas” las acusaciones contra su país sobre la “información antiestadounidense” acerca del nuevo coronavirus.

El secretario de Comercio de EE.UU., Wilbur Ross, indicó a principios de este mes de febrero al diario chino Global Times que veía al virus como una oportunidad, ya que podría ayudar a la recuperación de empleos en el país norteamericano en medio de la guerra comercial que Washington mantiene con Pekín.

El Ministerio de Sanidad de China ha confirmado este domingo que ya son 2442 las personas que han muerto y 76 936 las contagiadas a causa del brote del nuevo coronavirus, que apareció en diciembre de 2019 en el país asiático. 

Aunque el epicentro del coronavirus está en la ciudad de Wuhan y la mayoría de casos se registran en China, se han detectado casos en otros países de Asia, Europa y América. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió el viernes que el tiempo para erradicar el Covid-19 “se estrechaba” y expresó preocupación por los casos sin “vínculo epidemiológico claro” fuera de China.

tmv/anz/hnb

domingo, 8 de marzo de 2020

SIN DESCARTAR NINGÚN ARMA: LA GUERRA HÍBRIDA DE EEUU CONTRA CHINA

Pepe Escobar
Strategic Culrure, 21/02/2020
Traducción: Tommaso della Macchina



La Nueva Ruta de la Seda - o la Iniciativa de la Franja y la Ruta- fueron lanzadas por el presidente Xi Jinping en 2013, primero en Asia Central (Nur-Sultan) y después en el Sureste Asiático (Yakarta). 

Un año más tarde, la economía china adelantó a EEUU sobre la base de la Paridad de Poder Adquisitivo. Inexorablemente, año tras año desde el comienzo del milenio, la participación estadounidense en la economía mengua mientras que la china se incrementa.

China es ya la pieza clave de la economía global y el principal socio comercial de 130 naciones.

Mientras que la economía americana se quedaba hueca, y la financiación de casino del gobierno estadounidense -sus mercados de repos y todo lo demás- parecía una pesadilla distópica, la civilización-estado se adentra en infinidad de áreas de investigación tecnológica, especialmente a causa de [el plan] Hecho en China 2025.

China supera ampliamente a EEUU en la presentación de patentes y produce al año al menos 8 veces más graduados en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas que EEUU, ganándose el estatus de primer contribuyente a la ciencia global.

Un amplio conjunto de naciones por todo el Sur Global se apuntaron a ser parte del BRI chino [La Iniciativa del Cinturón y Ruta de la Seda, también conocida como la de la Franja y la Ruta], que se planea se complete en 2049. Solo el año pasado las compañías chinas firmaron contratos por valor de 128 mil millones de dólares en proyectos de infraestructuras a gran escala en decenas de naciones.

El único competidor económico de EEUU está ocupado reconectando la mayoría del mundo con el siglo XXI, versión totalmente interrelacionada de un sistema de comercio que estuvo en lo más alto durante más de un milenio: la Ruta de la Seda Euroasiática. 

Inevitablemente este estado de cosas es algo que los sectores organizados de la clase rectora de EEUU estarían dispuestos a aceptar.

Tildar al BRI de pandémico

Mientras los de siempre erosionan la “estabilidad” del Partido Comunista Chino (PCC) y la administración de Xi Jinping, el hecho es que los líderes de Pekín han tenido que lidiar con una acumulación de asuntos extremadamente problemáticos: una epidemia de gripe porcina que ha matado la mitad de la cabaña, una guerra comercial urdida por Trump; Huawei acusado de estafa y a punto de que se prohibiera la compra de los chips hechos en EEUU; la gripe aviar; el coronavirus cerrando virtualmente a cal y canto la mitad de China.

Añadamos a ello la incesante lluvia propagandística de la Guerra Híbrida de EEUU, transida de sinofobia; todo el mundo desde “mandatarios” sociópatas a autoproclamados consejeros están o bien asesorando a las multinacionales para que las cadenas de suministros no pasen por China o bien elaborando descarados llamamientos a un cambio de régimen, con todo tipo de demonización entre medias.

Todo está permitido en la ofensiva total contra el gobierno chino mientras está en horas bajas.

Un mensaje cifrado del Pentágono en la Conferencia de Seguridad de Munich una vez más declara a China la mayor amenaza, económica y militar, a los EEUU, y por extensión a occidente, forzando a una tambaleante Unión Europea ya de por sí bastante subordinada a la OTAN a ser esbirra de Washington en la remezcla 2.0 de su Guerra Fría.

Todo el complejo de medios corporativos de EEUU repiten hasta la extenuación que Pekín está “mintiendo” y perdiendo el control. Bajando a niveles rastreros, a niveles racistas, los gacetilleros acusan al BRI mismo de ser una pandemia, con una China imposible de poner en cuarentena.

Todo esto es bastante suntuoso, por decirlo suavemente, rezumando de bien pagados secuaces de una oligarquía desbocada, depravada, destructiva, extractiva, monopolística y sin escrúpulos que usa la deuda de manera ofensiva para reforzar su riqueza y poder ilimitados mientras que las humildes masas globales y de EEUU usan la deuda de forma defensiva para sobrevivir a duras penas. Como Thomas Piketty ha acabado demostrando, la desigualdad descansa sobre la ideología.

Estamos metidos hasta el cuello en una guerra de inteligencia. Desde el punto de vista de la inteligencia china, el actual cóctel tóxico no se puede atribuir simplemente a una serie de coincidencias fortuitas. Pekín tiene una serie de motivos para pensar en esta extraordinaria cadena de eventos como parte de una Guerra Híbrida, una ataque contra China para un Dominio de Amplio Espectro.

Y aquí entra la hipótesis de trabajo del Asesino del Dragón: un ataque con un arma biológica capaz de causar inmenso daño económico pero protegida por el hecho de que se pueda negar. El único movimiento posible por parte de la “nación indispensable” en el Nuevo Gran Tablero de Ajedrez, considerando que EEUU no puede ganar una guerra convencional contra China y tampoco puede ganar una guerra nuclear.

¿Un arma para la guerra biológica?

Visto superficialmente, el coronavirus es un arma biológica ideal para aquellos obsesionados con hacer estragos en toda China y pedir un cambio de régimen.

Sin embargo, es complicado. Este informe representa un esfuerzo considerable de rastreo de los orígenes del coronavirus. Ahora compárenlo con la perspicacia del Dr. Francis Boyle, profesor de derecho internacional en la universidad de Illinois y autor de Guerra Biológica y Terrorismo. Él es el hombre que hizo el borrador del Acta de Armas Biológicas contra el Terrorismo de 1989 convertida en ley por George H. W. Bush.

El Dr. Boyle está convencido de que el coronavirus es un

“arma de la guerra biológica ofensiva” que saltó de laboratorio de nivel 4 de bioseguridad de Wuhan, aunque él no “dice que se hiciera deliberadamente”.

El Dr. Boyle añade, “todos esos laboratorios de nivel 4 de EEUU, Europa, Rusia, China e Israel están allí para desarrollar y probar agentes de la guerra biológica. No hay realmente un interés científico en tener laboratorios de nivel 4 de bioseguridad.” Su propia investigación hizo que EEUU gastara nada menos que 100 mil millones de dólares, allá por 2015, en investigación sobre guerra biológica: “Tenemos más de 13.000 biólogos… probando armas biológicas aquí en los EEUU. En realidad esto se remonta e incluso precede al 11 de septiembre.”

El Dr. Boyle directamente acusa al “gobierno chino al mando de Xi y sus camaradas” de taparlo todo “desde el minuto uno. El primer caso del que se informó data del 1 de diciembre, así que han estado tapándolo hasta que ya no pudieron más. Y todo lo que nos han contado es una mentira. Es propaganda.”

La Organización Mundial de la Salud, para el Dr. Boyle, está también involucrada: “Han aprobado muchos de estos laboratorios (…) No se puede confiar en nada de lo que la OMS dice porque están todos comprados y pagados por las grandes empresas farmacéuticas y trabajan compinchados con el CDC, que es el gobierno de EEUU, trabajan compinchados con Fort Detrick”. Fort Detrick, hoy día un laboratorio puntero para la guerra biológica, previamente era una tristemente conocida guarida de la CIA para “experimentos” mentales.

Apoyándose en décadas de investigación en guerra biológica, el estado profundo de EEUU está totalmente familiarizado con todos los fenómenos sospechosos de tener que ver con la guerra biológica. Desde Dresde,  Hiroshima y Nagasaki a Corea, Vietman y Faluya, los documentos históricos muestran que el gobierno de EEUU ni pestañea cuando hay que descargar armas de destrucción masiva sobre civiles inocentes.

Por su parte, la Agencia del Proyecto de Investigación Avanzada para la Defensa (DARPA) ha gastado una fortuna investigando sobre murciélagos, coronavirus y armas biológicas de manipulación genética. Ahora, muy oportunamente –como si fuera una forma de intervención divina- los “aliados estratégicos” del DARPA han sido elegidos para desarrollar una vacuna genética.

La Biblia Neocon de 1996, el Proyecto para un Nuevo Siglo Americano (PNAC), afirmaba sin ambigüedad, “las formas avanzadas de guerra biológica que pueden tener como objetivo genotipos específicos pueden transformar la terrorífica guerra biológica en una herramienta útil políticamente.” 

No hay duda de que el coronavirus, hasta ahora, ha sido un arma políticamente útil caída del cielo, alcanzando, con la mínima inversión, los objetivos deseados del poder global maximizado de EEUU –incluso si es fugazmente, reforzada por una imparable ofensiva propagandística– y China relativamente aislada con su economía semiparalizada.

Sin embargo, la perspectiva está en orden. El CDC estimó que hasta 42.9 millones de personas enfermaron durante la temporada de gripe 2018-2019 en EEUU. No menos de 647,000 personas fueron hospitalizadas. Y 61,200 murieron.

Este informe detalla la “guerra popular” de China contra el coronavirus.

Es labor de los virólogos chinos decodificar su discutible origen sintético. Cómo reaccione China, dependiendo de los hallazgos, tendrá consecuencias que sacudirán el mundo, literalmente.

Preparando el escenario para los Salvajes Años 20

Tras arreglárselas para redirigir las cadenas de abastecimiento por toda Eurasia en propio beneficio y obviar su núcleo central, las élites americanas -y las occidentales a sus órdenes- están ahora mirando al vacío. Y el vacío a su vez les mira a ellos. Un occidente regido por EEUU se enfrenta ahora a la irrelevancia. El BRI está en camino de revertir al menos dos siglos de dominio occidental.

De ninguna manera occidente y especialmente el “líder del sistema” EEUU está dispuesto a permitirlo. Todo empezó con operaciones sucias causando violencia en toda la periferia de Eurasia, desde Ucrania a Myanmar.

Ahora es cuando la cosa se pone verdaderamente fea. El planificado asesinato del General Soleimani más el coronavirus –la gripe de Wuhan- han preparado realmente el escenario para los Salvajes Años 20. El término para designarlo debería ser realmente WARS[GUERRAS], Wuhan Acute Respiratory Syndrome [Síndrome Respiratorio Agudo de Wuhan]. Éste descubriría la maniobra como una Guerra contra la Humanidad,independientemente del sitio de dónde haya venido.

viernes, 6 de marzo de 2020

ALEXANDRA KOLLONTAI TAMPOCO ERA FEMINISTA

Nuevo Curso, 04/03/2020 

Alexandra Kollontai junto a Rosa Luxemburg en 
el Congreso de la Internacional de Copenhague de 1910

Se acerca un nuevo 8 de Marzo, ya convertido en celebración de estado. Y con él una nueva ampliación del santoral feminista que, para variar, se hace a costa de grandes figuras del movimiento obrero que no solo no fueron feministas sino que, por ser mucho más radicales en su lucha contra la discriminación, se enfrentaron coherentemente a las feministas de su época. Si otros años la falsificación se había cebado, según los países, en Rosa Luxemburgo o Sylvia Pankhurst, este año parece que la embestida falsificadora le ha tocado a Alexandra Kollontai.

A diferencia de Rosa Luxemburgo en cuya obra la «cuestión femenina» ocupa solo un lugar marginal, Kollontai si que trató temas que son queridos por las feministas de hoy… aunque desde una perspectiva opuesta. La mayor parte de sus trabajos no tocan lo que en la época se conocía como «la cuestión femenina», pero en 1921 dio una serie de catorce charlas a las alumnas de la Universidad Sverdlov luego recogidas como «Mujer, historia y sociedad». Al final de la decimosegunda de ellas enunciaba su tesis principal sobre la liberación de la mujer:

La liberación de la mujer solo puede realizarse por una transformación radical de la vida cotidiana y la vida cotidiana misma no será cambiada sino mediante una modificación profunda de toda la producción sobre las bases de la economía comunista.

Es decir, Kollontai estaba en las mismas posiciones de Zetkin o Luxemburgo.

Las líneas directrices deberán expresar nítidamente que la verdadera emancipación de la mujer solo será posible mediante el comunismo. Hay que hacer resaltar con toda fuerza la relación sobre los medios de producción. Con esto trazaremos una línea divisoria firme e indeleble contra el movimiento del «palabrerío sobre los derechos de las mujeres».

Clara Zetkin. «Recuerdos sobre Lenin»

Como se ve en la cita las Zetkin y Luxemburgo, hablando en alemán, llamaban rutinariamente al feminismo el movimiento del «Frauenrechtelerei» («palabrerío sobre los derechos de las mujeres») en vez del movimiento de «Frauenrechtlerinnen» («defensa de los derechos de las mujeres») como las feministas se llamaban a si mismas

Kollontai y la crítica marxista del amor en el capitalismo

Hoy se nos cita a Kollontai sin embargo como una precursora de la preocupación actual del feminismo por las relaciones interpersonales y de pareja. Pero nada es menos verdad que una verdad a medias. Kollontai estaba en la posición opuesta a la que defiende que «lo personal es político» y nunca aceptó el terreno de las «identidades» en el seno del Partido socialdemócrata ruso primero ni del comunista después.

Pero sí, sí que escribió sobre las relaciones de pareja, pero desde una perspectiva que nada tenía que ver con el feminismo y todo con la moral comunista. Volvamos a las charlas en la Universidad Sverlov. Al día siguiente de enunciar la conclusión de que solo el comunismo traerá la liberación completa de las mujeres, Kollontai ponía en valor los cambios que la dictadura del proletariado estaba impulsando ya, no solo a través del poder conquistado por los soviets, sino por el cambio en las aspiraciones y visión de los mismos trabajadores.

Los cambios sociales que se han producido con la revolución se reflejan sobre todo en la mentalidad del trabajador y su nueva manera de enfocar la vida. ¡Hablad con los obreros! ¿Eran así antes de la revolución?

La Revolución rusa, como todo movimiento de los trabajadores como clase, fue el producto y el proceso de un desarrollo masivo de la consciencia. Se abría un periodo, que aunque erosionado luego por la guerra civil y la NEP -es decir, por las consecuencias del aislamiento de la revolución– dio paso a un verdadero estallido de creatividad y experimentación por amplios sectores del proletariado.

Lo que estaba ocurriendo no era un cambio en las relaciones definitorias de la sociedad: el trabajo asalariado y el capital. La NEP que se estaba poniendo en marcha en aquel momento, como insistía Lenin, era una forma particular de capitalismo de estado destinado a reconstruir la relación con la pequeña burguesía campesina. Era otra cosa la que estaba alimentando todo aquel estallido del que hoy apenas se recuerda en la historia académica su periferia: su reflejo en las artes. Lo que estaba ocurriendo en el centro de la clase no eran los cambios de un nuevo modo de producción, sino el desarrollo de la consciencia de clase bajo las condiciones de una dictadura del proletariado incipiente.

Sus pensamientos, sus sentimientos, el contenido de su trabajo han cambiado. En la Unión Soviética reina un ambiente totalmente diferente. Cuando uno de nosotros regresa a un país capitalista burgués, tiene la impresión de volver a vivir en otro siglo. Hemos sido propulsados bruscamente hacia el futuro y a partir de ahí juzgamos la realidad de esos países, atrasados desde un punto de vista revolucionario. Gracias a nuestra experiencia hemos aprendido a conocer concretamente el futuro.


Kollontai veía bien que lo que estaba operando era que los trabajadores estaban «ganando confianza en sí mismos» como clase. Era eso lo que les permitía «sentir con la punta de los dedos la realidad comunista». La explosión creativa del proletariado después de la toma del poder por sus soviets era en realidad el futuro vislumbrándose en el presente, una extensión de la moral comunista hecha posible por el mayor ascenso de las luchas ocurrido hasta entonces. Por eso no es de extrañar que Kollontai, lectora devota del «Qué hacer» de Chernishevski pasara después, en esas mismas charlas pero también en su famosa «Carta a la juventud comunista» de 1923, a tratar de cómo la revolución estaba ya adelantando elementos de esa «revolución de la vida cotidiana» a través del comportamiento de los sectores más conscientes de las clase, ya masivos. Y por supuesto, entre ellos, las relaciones amorosas.

Hace primero una crítica histórica del concepto de «amor» y sus muchas dimensiones. Va desgranando como cada sistema de explotación le ha dado formas particulares de acuerdo con sus intereses. Y acierta en mucho cuando al llegar a la moral burguesa apunta que en el modelo de pareja del capitalismo la lógica subyacente es la de la pareja/familia como núcleo de acumulación de capital. Por eso parte del sentimiento individual, se consolida con ciertos atavíos formales y contractuales, es idealmente eterna y se entiende como una tarea absorbente y de largo alcance en sí misma. Pero sobre todo, relación de la pareja con lo colectivo se entiende como una extensión de la falsa oposición entre el «individuo» y la colectividad.

Lo único indiscutible es que cuanto más unida esté la Humanidad por los lazos duraderos de la solidaridad, tanto más intimamente unida estará en todos los aspectos de la vida, de la creación o de las relaciones mutuas. Por consiguiente, tanto menos lugar quedará para el amor en el sentido contemporáneo de la palabra. En nuestros tiempos, el amor peca siempre de un exceso de absorción de todos los pensamientos, de todos los sentimientos entre dos «corazones que se aman», y que por tanto, aíslan y separan a la pareja amante del resto de la colectividad. Este apartamiento, este aislamiento moral de la «pareja amorosa», no solo será completamente inútil, sino que psicológicamente será imposible en una sociedad en la que estén íntimamente unidos los intereses, las tareas y las aspiraciones de todos los miembros de la colectividad. En este mundo nuevo la forma reconocida, normal y deseable de las relaciones entre los sexos estará basada puramente en la atracción sana, libre y natural -sin perversiones ni excesos- de los sexos. […] En este periodo de transición la idea moral que determina las relaciones entre los sexos no puede ser el instinto sexual, sino las múltiples sensaciones del amor-camaradería experimentadas por hombres y mujeres. Para que estas sensaciones correspondan a la moral proletaria en formación deben estar basadas en tres cosas:

– La igualdad en las relaciones mútuas, desapareciendo la prepotencia y la sumisión servil;
– El reconocimiento muto y recíproco de sus derechos sin pretender ninguno de los seres unidos por relaciones amorosas la posesión absoluta del corazón y el espíritu del ser amado, es decir la desaparición del sentimiento de propiedad fomentado por la civilización burguesa;
– Y sensibilidad fraternal, el arte de asimilarse y comprender el trabajo psíquico que realiza el amado, sensibilidad que en la sociedad burguesa solo era exigida a la mujer. […]

No olvides, joven compañera, que el amor cambia de aspecto y se transforma de una manera inevitable a la vez que cambian las bases económicas y culturales de la sociedad. Si logramos que de las relaciones de amor desaparezca el ciego, el exigente y absorvente sentimiento pasional; si desaparece también el sentimiento de propiedad, lo mismo que el deseo egoísta de «unirse para siempre» al ser amado; si logramos que desaparezca la fatuidad del hombre y que la mujer no renuncie criminalmente a su «yo», no cabe duda que la desaparición de todos estos sentimientos hará que se desarrollen otros elementos preciosos. De modo que se desarrollará y aumentará el respeto hacia la personalidad de otros, lo mismo que se perfeccionará el arte de contar con los derechos de los demás; se educará la sensibilidad recíproca y se desarrollará enormemente la tendencia de manifestar el amor, no solamente con besos y abrazos, sino también con una unidad de acción y de voluntad en la creación común.

Alexandra Kollontai, «Carta a la juventud comunista», 1923

No, no hace falta ser feminista para…

Las incursiones de Kollontai sobre el amor desde la perspectiva de la moral comunista, están pendientes todavía de la discusión y profundización que merecen. Las mantenemos hoy sobre prostitución y gestación subrrogada solo puede entenderse en continuidad con la crítica a la sexualidad burguesa que ella inició. No, no hace falta ser feminista ni para luchar contra la discriminación, ni para luchar por la emancipación de las mujeres, ni para denunciar la aberración que supone la tendencia del capitalismo a mercantilizar todas y cada una de las actividades humanas, incluida la sexualidad. Muy al contrario, solo puede hacerse coherentemente desde la perspectiva de la única clase que lucha por intereses universales. Y por lo mismo, solo podremos traer al presente los valores del futuro, los de una comunidad humana reunificada y realmente igualitaria, con una moral comunista.