domingo, 25 de noviembre de 2012

LAS INTEGRANTES DE FEMEM SE DESNUDAN POR UN SALARIO DE 1000 DÓLARES

RT, 22/09/2012

Una periodista ucraniana se infiltró en el grupo de las polémicas activistas


Las activistas del grupo ucraniano FEMEN se desnudan en sus acciones de protesta por un salario mensual de 1.000 dólares, y detrás de “los pechos desnudos de las feministas se esconden intereses políticos”, asegura una periodista que se infiltró en la organización. 

Para formar parte del grupo no hace falta escribir una solicitud, solo hay que pasar una “entrevista”, reveló la reportera ucraniana en un programa de la televisión local. Para aprobar la entrevista “solo basta con una fotografía en 'topless'” que una de “las colegas” realiza con su teléfono móvil, aclaró. Según la periodista, cuyo nombre no se dio a conocer, la líder del movimiento, Aleksandra Shevchenko, le explicó que “esto es necesario para entender que estás dispuesta a desnudarte. Para saber que durante una acción de protesta estás preparada moralmente”.

Indicó además que Shevchenko, personalmente, le dio instrucciones sobre cómo actuar en una manifestación frente a las cámaras de televisión y fotógrafos. Asimismo, el programa ‘Groshi’ (dinero en español) apuntó que su “agente” tras ser aceptada en la organización, inmediatamente fue enviada a París a la “primera misión”, donde participó en una protesta en los alrededores del Centro Islámico de esa ciudad. “Los gastos para el viaje a Francia -pasajes aéreos, hotel, taxi y comida- constituían cerca de 1.000 euros diarios. Para aquellas que participan en las acciones, los organizadores también les compran trajes muy escotados”, señaló al agregar que detrás de “los pechos desnudos de las feministas se esconde el dinero de alguien e intereses políticos”.

En el reportaje también se reveló que a FEMEN el arriendo de su oficina en el centro de Kiev le costaba unos 2.500 dólares mensuales, y que cada una de sus activistas recibe un salario no menor a los 1.000 dólares.  Recientemente en París se inauguró oficialmente la sede del movimiento, hacia donde a escondidas Aleksandra Shevchenko salió de Ucrania, tras derribar una cruz en el centro de Kiev, en señal de protesta por la sentencia contra las tres integrantes de la polémica banda punk Pussy Riot, que protagonizaron un ‘rezo anti-Putin’ en Moscú.

“Nosotros, el movimiento internacional, abrimos en Francia nuestra base, donde se reunirán las activistas de todo el mundo”, anunció Shevchenko durante el acto.  Asimismo dijo que será en la capital francesa donde la organización “a partir de ahora va a estudiar las estrategias y las tácticas”.   Este grupo feminista se hizo conocido internacionalmente por sus acciones de protesta en ‘topless’ contra el turismo sexual, instituciones religiosas, asuntos económicos y políticos entre otras cosas, como la que realizaron contra el ex primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, el ex jefe del FMI, Dominique Strauss-Khan, o los grandes eventos internacionales: Eurocopa 2012 o Juegos Olímpicos de Londres. 

RUSIA: RECHAZAN SOLICITUD PARA REGISTRAR LA MARCA COMERCIAL PUSSY RIOT

RT, 02/11/2012

La cantante Madonna ya vende camisetas con el logotipo del polémico grupo punk.

[Estas son las camisetas que venden 
Bjork, Madonna y Paul McCartney. 31.60 $
Son un poco caras pero recordad que
el dinero es para una buena causa.]


El servicio ruso de propiedad intelectual rechazó la solicitud de la empresa Veb-Bio que pretendía registrar la marca comercial Pussy Riot. 

Esta historia empezó como un gran escándalo. Pero aparentemente ahora son muchos los que quieren sacar provecho de este grupo, que se hizo popular en los últimos meses no solamente en Rusia  sino en todo el mundo.

Así, la compañía Veb-Bio presentó una petición para registrar la marca en seis categorías de la clasificación internacional de artículos y servicios, en la que figuran entre otros productos bebidas, tabaco, discos y ropa. Sin embargo, el defensor de una de las integrantes del grupo punk dice que la banda se opone a los intentos de comercializar su proyecto.


Madonna ya saca provecho

No obstante, la cantante Madonna ya ha vendido camisetas con el logotipo de Pussy Riot  mientras se están produciendo diferentes documentales sobre este grupo. Hasta un episodio de la famosa serie 'South Park' mostró hace poco al protagonista, que es Jesucristo,  llevándose una camiseta en la que estaba escrito el nombre de la banda punk.

El pasado 21 de febrero, las rockeras irrumpieron en la Catedral del Cristo Salvador de Moscú, subieron al altar y tras despojarse de algunas prendas de vestir, con los rostros cubiertos, tocaron una guitarra eléctrica y cantaron estrofas como: "Madre de Dios, echa a Putin".

Las jóvenes fueron acusadas de "vandalismo motivado por el odio religioso y animosidad hacia un grupo social". El pasado 17 de agosto las tres integrantes de la banda -Nadezhda Tolokónnikova, María Aliójina y Ekaterina Samutsevich- fueron condenadas a dos años de cárcel. Posteriormente, Samutsevich obtuvo el beneficio de la libertad condicional  Las otras dos permanecen en prisión.

sábado, 24 de noviembre de 2012

EGIPTO NO CAMBIA DE PERFIL: "EL FASCISMO MILITAR DEJÓ PASO AL FASCISMO RELIGIOSO". El ascenso de Morsi no ha traído ningún progreso, según Ahmed Fathi


RT, 24/11/2012



El periodista Ahmed Fathi piensa que el mando militar en El Cairo simplemente fue sustituido por otra forma de la dictadura.

“Lo que Mohammed Morsi ha hecho, Hosni Mubarak no lo habría ni soñado en la cima de su poder. Morsi es una parte de los 'Hermanos Musulmanes’, un grupo islamista-fascista, ellos controlan a sus miembros y seguidores”, dijo  el periodista estadounidense de origen egipcio Ahmed Fathi a RT. "Es muy fácil controlarlos en nombre de la religión en un país donde el 45 por ciento de la población es analfabeta", afirma el periodista, que no ve apenas diferencias en la base autocrática del régimen actual y el anterior: "Ahora los egipcios ven claramente que ellos han sustituido el régimen militar fascista de Hosni Mubarack por el régimen fascista religioso de Mohammed Morsi y los Hermanos Musulmanes".

Comparando la situación actual dentro del país con la de hace dos años, Ahmed Fathi no ve ningún progreso: “En la cima de la revolución, en enero de 2011, los egipcios pedían simplemente tres cosas: pan, libertad y justicia social. Y nada de lo que ellos exigían durante la revolución ha sido logrado”.

“La economía egipcia está arruinada, y a la situación con la libertades se le hizo caso omiso. La gente quería la democracia, ellos querían establecer una firme observancia de los derechos humanos, ellos querían tener una justicia social aplicada y no convertirla de una dictadura militar a una religiosa fascista”, concluye  el periodista.

TODO EL PODER PARA MURSI

Página/12, 23/11/2012

[Nuestros medios mucho alabar el supuesto papel mediador del nuevo presidente de Egipto en Gaza, pero del régimen autoritario que está levantando en dicho país árabe este líder de la ultrarreaccionaria Hermandad Musulmana no dicen ni palabra. Nuevamente me pregunto: ¿era ésta la democracia que prometía la mediática Primavera Árabe? Parece que no, que más bien recuerda a los regímenes mafiosos y ultraderechistas que siguieron a la "caída del comunismo" en la Europa del este, disfrazados de "democráticos" por los media.]

Tras los elogios por la paz en Gaza, la decisión de Mursi fue criticada por la oposición, que acusó al mandatario, que ya ejerce el Poder Ejecutivo y el Legislativo, de haberse proclamado “nuevo faraón” de Egipto.

Seguidores de Mursi, pertenecientes 
a la Hermandad Musulmana


El presidente egipcio, Mohamed Mursi, decretó una enmienda constitucional que impide la apelación de sus decisiones ante cualquier instancia judicial y ordenó que se vuelva a juzgar a su antecesor, Hosni Mubarak, por la represión mortal de la revuelta que lo derrocó. La decisión del islamista Mursi, adoptada tras haber recibido una ola de elogios de Estados Unidos y otros países por haber logrado una tregua entre Israel y Hamas, fue criticada por la oposición, que acusó al mandatario, que ya ejerce el Poder Ejecutivo y el Legislativo, de haberse proclamado “nuevo faraón” de Egipto.

Modificando la Constitución que rige de manera provisional desde la caída de Mubarak, en febrero de 2011, Mursi también decretó la inmunidad del panel encargado de redactar una nueva Carta Magna respecto de cualquier fallo judicial a favor de su disolución. Los miembros cristianos y progresistas de la Asamblea Constituyente renunciaron al órgano la semana pasada en protesta por lo que consideran un secuestro del panel por parte de los Hermanos Musulmanes, el poderoso movimiento islamista del cual procede el presidente.

Los renunciantes acusan a los Hermanos de querer sacar adelante un texto con un sesgo islamista que restrinja los derechos de las mujeres y otras libertades individuales y margine a la minoría cristiana. Varios tribunales estaban examinando pedidos de disolución de la Asamblea Constituyente. El líder egipcio también decretó que todas las decisiones que haya tomado desde que asumió, en junio, hasta que se adopte la próxima Constitución y se elija un nuevo Parlamento –en el segundo trimestre del año próximo– no estarán sujetas a ninguna apelación ante la Justicia o ante otra autoridad.

También prohibió que cualquier tribunal disuelva la Cámara alta del Parlamento, que tiene pocos poderes reales y que también está controlada por los islamistas. Mursi no sólo ejerce el Poder Ejecutivo, ya que también detenta la autoridad legislativa desde que un fallo judicial anterior a su asunción, el 30 de junio, disolvió la Cámara baja del Parlamento, dominada por los Hermanos Musulmanes. Con el control de dos de los poderes del Estado, el mandatario había tenido frecuentes choques con el tercero, el Judicial, en los últimos meses.

“Hoy Mursi usurpó todos los poderes del Estado y se nombró nuevo faraón de Egipto”, escribió el líder reformista Mohamed El Baradei en su cuenta de Twitter. “Un gran golpe a la revolución que podría tener consecuencias funestas”, agregó. El mandatario también emitió otro decreto que ordena que se vuelva a enjuiciar a Mubarak, pidiendo nuevas investigaciones y juicios contra aquellos que ocuparon cargos políticos o ejecutivos en el antiguo régimen y están acusados de matar a manifestantes.

Mubarak fue condenado a cadena perpetua por no haber evitado la represión ilegal, que dejó más de 800 muertos en 18 días de revuelta. Sin embargo, muchos egipcios se sintieron muy molestos por el hecho de que no se lo haya condenado por haber ordenado la represión y porque no se haya dictado pena de muerte contra su ex jefe de seguridad Habib el Adly. En declaraciones a la cadena de televisión Al Jazeera, el portavoz presidencial, Yaser Ali, explicó que las medidas no implican que se vaya a restaurar la Cámara baja, sino que se celebrarán nuevas elecciones.

El Tribunal Constitucional tenía previsto pronunciarse próximamente sobre la validez de la actual Asamblea Constituyente, cuya composición ha sido recurrida por decenas de demandas. Con su resolución, Mursi se quita de en medio también a uno de sus rivales en el estamento judicial, el fiscal general del país, Abdelmeguid Mahmud, y somete la designación de este cargo, que hasta ahora correspondía a los propios jueces, a la institución presidencial.

El nuevo fiscal general será el magistrado Talaat Ibrahim Mustafa, de 54 años, gracias a una nueva ley que fija con carácter retroactivo, en cuatro años, el tiempo máximo para desempeñar este cargo. El conflicto entre Mursi y la magistratura se remonta hasta casi el momento de su elección como presidente. En una de sus primeras decisiones, el pasado julio, el mandatario ya revocó la disolución de la Cámara baja, para tener que rectificar sólo tres días después, tras recibir la negativa del Constitucional. También tuvo que dar marcha atrás en octubre, cuando cesó al fiscal general y 48 horas después se vio obligado a retractarse.

Mientras tanto, el ex candidato presidencial Amro Musa señaló que Egipto “entra en una etapa diferente, que no es la de la democracia que esperábamos o de la soberanía de la ley que pedíamos. Que Dios nos proteja”, exclamó.

La sucursal en Alejandría del influyente Club de Jueces, la principal asociación que agrupa a los magistrados egipcios, convocó a una reunión de urgencia para analizar las decisiones presidenciales, especialmente la destitución del fiscal general. “El Estado de Derecho está a prueba con estas resoluciones”, dijo Ezzat Awa, presidente de esa organización, y agregó que es posible que se convoque una asamblea general del órgano.

viernes, 23 de noviembre de 2012

ENTRE LAS CACEROLAS Y LAS CORPORACIONES

Página/12, 23/11/2012

DOS MIRADAS SOBRE LAS PROTESTAS OPOSITORAS DE LAS ULTIMAS SEMANAS




FARSA
Mario de Casas*


Que siempre ha habido chorros,maquiavelos y estafaos,contentos y amargaos,valores y dublé...
Enrique Santos Discépolo


Las grandes corporaciones, a través de comentaristas orgánicos y apéndices en la oposición formal, saturan el espacio mediático con apelaciones al “pluralismo” y la “unidad nacional”. En su intento por reivindicar tan altos objetivos como por sostener tan injustificados reclamos, atribuyen al gobierno nacional una presunta “intolerancia a las opiniones disímiles” y una no menos fantasiosa actitud de confrontación que produce la “crispación social”, sobreactuando fingidas preocupaciones. Esta es la escena, una farsa del pluralismo y de la unidad nacional, pero nada ingenua.

Se trata del pluralismo como mero maquillaje, limitado al cambio de caras: la vieja fórmula de cambiar para que nada cambie. Le llaman “alternancia” pero, eso sí, matizada con la búsqueda de “consensos” que garanticen “políticas de Estado”; todos eufemismos para asegurar la continuidad del statu quo, o su equivalente: la concreción de los cambios que aquellos poderes pueden controlar, y sólo esos.

No debe sorprender lo que ya es una constante en nuestro devenir histórico: los sectores dominantes disfrazan autoritarismo y defensa de privilegios con las bellas palabras libertad, república o democracia; retórica falaz que les ha servido no sólo para oponerse a cualquier transformación que pusiera en peligro sus intereses, sino para cuestionar la alta legitimidad de gobiernos comprometidos con las mayorías.

No obstante, este montaje ha puesto en evidencia algunas curiosas contradicciones, como la que pretende que es más importante la “libertad” de comprar dólares –provistos por el Estado– para sacarlos del circuito productivo, que la decisión del Gobierno de cuidar esas divisas para evitar que amplias capas de nuestra sociedad –de las que forman parte muchos de los quejosos– paguen una vez más los costos de una fiesta a la que no fueron invitados. Todo en un contexto de crisis en los países centrales.

En una especie de segundo acto, se reclama la “unidad nacional”. Pero entendida como la “virtud” de no cuestionar el orden social establecido. Entonces, quien explicita cualquier conflicto de intereses “divide a la sociedad”; como si las relaciones sociales realmente existentes no determinaran las injusticias a superar. En cambio, la “unidad nacional” no interesa cuando hay que afrontar problemas en los que está en juego la soberanía política, económica o jurídica de la Nación.

Este pasaje de la obra también muestra una clara contradicción, porque la convocatoria se hace desde una ideología cuyo rasgo sobresaliente es un individualismo que no sabe de solidaridades y que, por lo tanto, equivale al boleto de ida a la fragmentación social, en dirección opuesta a una bien entendida unidad nacional.

La realidad es otra cosa. La democracia argentina recuperó el pluralismo, entendido como la posibilidad de elegir entre proyectos efectivamente distintos, a partir de mayo de 2003 cuando Kirchner ofreció una alternativa –en el discurso y en la acción– al rumbo impuesto desde 1976, que ejercía una contundente hegemonía y había colonizado el sistema político entero.

Por otra parte, la Presidenta ha reiterado la convocatoria a la unidad de los argentinos con la autoridad de quien sostiene y profundiza el arduo trabajo iniciado en 2003, sentando las bases materiales para una unión posible y duradera. Efectivamente, la unidad nacional, necesaria para mejorar las condiciones de vida de todos los argentinos, debe ser parte de una construcción firmemente orientada a romper con cualquier forma de dependencia. En esta línea, las políticas del gobierno nacional van consolidando un proceso de industrialización imprescindible a un patrón de acumulación de capital que contempla como protagonistas principales a la clase trabajadora, una burguesía nacional y el Estado; es decir, integrador de los distintos sectores sociales. Su fundamento está en que sólo una organización socioeconómica de esas características ofrece las condiciones necesarias para un desarrollo tecnológico propio y un elevado nivel de empleo y de salarios. Además permitirá sostener y ampliar el mismo proceso de acumulación, al retener el excedente dentro de nuestras fronteras y evitar la depredación de los recursos naturales.

Si Kirchner generó las condiciones de lo que será una larga marcha recuperando para los sectores populares la conducción política del Estado, Cristina Fernández enfrenta desde esa conducción política al bloque de oposición al camino emprendido. La puja, que es por el control del Estado y la conducción ideológica, política y económica de la sociedad no es en sí misma cuestionable, y explica la reacción ante decisiones trascendentes como el desendeudamiento, la recuperación del Banco Central como instrumento de la política económica, la Asignación Universal por Hijo o la institucionalización de un sistema solidario de jubilaciones. Lo inadmisible son los sucesivos intentos de desestabilización con los que los sectores dominantes han buscado volcarla a su favor: el embate de los herederos de la oligarquía pampeana contra el gobierno popular en 2008, los ataques especulativos a la moneda nacional, la resistencia del Grupo Clarín a cumplir con la ley de medios y los permanentes intentos de manipulación a través de variadas tergiversaciones convertidas en “noticias”.

Para que la democracia misma no se convierta en una farsa, es indispensable que haya disputa ideológica, política y económica entre distintos proyectos. Pero cuando se intenta hacer pasar por realidad lo que es pura ficción, la cuestión no es ideológica, ni política, ni económica, es un problema de (des)honestidad.

* Presidente del ENRE.




LA REALIDAD COMO PREGUNTA
Alejandra Rodríguez*

Las manifestaciones del 13S y el 8N, que congregaron un número importante de personas sin liderazgos o estructuras políticas definidas, se presentan como acontecimientos que invitan a pensar los límites y alcances de la política en el presente.

En ambas manifestaciones se expresaron distintos reclamos: el de la inseguridad, la inflación, la libertad de expresión y otras demandas parciales alternadas con frases y cánticos reaccionarios y con apelaciones a la soberbia en el estilo de gestión y a la poca capacidad de escucha por parte del Gobierno. No estuvieron presentes entre las demandas la aparición con vida de Julio López o la reforma de una política tributaria, entre otras. Fue una marcha de los sectores medios, aquellos que, paradójicamente, gracias a medidas políticas implementadas por el gobierno nacional, han aumentado en el último tiempo su capacidad de consumo. Esto, más allá del rótulo fácil que supone decir “no sé de qué te quejás, si a vos no te va mal”, es algo que debe ser problematizado, formulando preguntas que ayuden a comprender cuáles son los resortes que se mueven entre esas subjetividades políticas, aunque no se compartan sus razones.

Una de las críticas que se les hace a los manifestantes es la de no tener representatividad. Ser disconformes sin proyecto, sin partido político, sin líderes que los representen, lo que supone –desde el punto de vista de quienes esgrimen estos argumentos– que carecen de legitimidad en términos políticos. En ambas marchas se levantaron múltiples slogans, si bien algunos estuvieron más cercanos a reclamos de corte liberal que a expresiones de los sectores populares, debemos reconocer que la multitud que salió a la calle no integra un grupo de fascistas destituyentes organizados. Instalar este relato empobrece la comprensión de lo sucedido y supone no querer escuchar ni ver en su amplia dimensión lo acontecido. Nadie podría negar que existió una dimensión organizativa y que las corporaciones mediáticas hicieron lo suyo, sobretodo en el 8N, ya que el 13S tuvo un carácter más espontáneo, pero lo que tampoco se puede negar es que se trató de una expresión de descontento ciudadano. Muchos de ellos manifestaron su disconformidad con la actual representación política, no sólo del gobierno nacional, sino también de la dirigencia en su conjunto. Si algo caracterizó a los manifestantes fue su carácter de “no representados”. Pero la política no sólo es la manifestación de sujetos representados con un claro liderazgo o ciudadanos que votan en los comicios. La política es también esa irrupción, aunque sus voces resulten antipáticas. Reconocerlas supone tener una mirada amplia y plural sobre la democracia. No como negación, indiferencia o mediante la rotulación simplista que ve en ellas sólo expresiones antipopulares o destituyentes. Explicaciones tranquilizadoras para quienes se sitúan en la vereda de enfrente, pero poco constructivas como lectura política ya que, lejos de dimensionar su complejidad, la simplifica. Resulta más sencillo ver a los manifestantes con el prisma de estereotipos variados de los más retrógrados y así diferenciarse de ellos, que asumir la tarea incómoda de formular preguntas acerca de sus porqué, aquello que los moviliza y los motivos de su descontento. Allí donde se anteponen explicaciones se pierden posibilidades de entender. En vez de hacer la constante reafirmación metonímica de tomar la parte por el todo y de adoptar explicaciones dicotómicas, convendría intentar una escucha atenta, proponerse ver la imagen en su compleja composición, con sus matices y sus grises.

Las subjetividades políticas se labran día a día en la experiencia social y en la posibilidad de verificar el efecto de la política en las propias vidas, por lo tanto no se pueden subsumir al voto ni suponen que exista una representación directa entre ellas y los comicios. Asumo entonces este ejercicio dialéctico que demando y pregunto: ¿qué tipo de subjetividades políticas son las que se están labrando en la experiencia social? ¿Qué hace la política para no ser sólo el voto obligatorio o la marcha heterogénea, desarticulada y reaccionaria? ¿Qué hace la política para incluir estas disidencias en el marco de un proyecto? ¿Qué nos están diciendo estas movilizaciones? ¿Qué sucede allí donde implosionan estas expresiones que surgen por fuera de la política representativa? La lectura de la realidad debería suponer interpelaciones y volver en forma de preguntas sobre la política, así se fortalece la experiencia democrática.

* Licenciada en Artes Combinadas (UBA), docente de educación superior.

MANIPULACIÓN DE LAS EMOCIONES Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Pedro Antonio Honrubia Hurtado
Rebelión,  13/01/2011



La espiral del silencio, el miedo a hablar en ambientes concretos de la vida cotidiana sobre temas controvertidos cuando se tiene una opinión no acorde al pensamiento mayoritario, es el inevitable precio a pagar por un buen número de ciudadanos y ciudadanas cuando el monopolio de la información está en manos de unos pocos privilegiados cuyo único interés es defender sus privilegios. 

Los medios privados, los grandes medios, ponen mucho énfasis en la construcción de un pensamiento único acorde a la defensa de su status quo. Esto es sobradamente sabido ya. Para ello, utilizan principalmente el sesgo informativo. Silencian aquellas partes de la realidad que no les conviene que sean sabidas, y respecto de las que tratan abiertamente, repiten una y otra vez, haciendo uso de una aparente pluralidad informativa, un mismo argumento, justo aquel que representa la visión del mundo según la defensa de sus propios intereses. 

Esto es algo que cualquiera mínimamente informado puede comprobar por sí mismo con apenas echar críticamente un par de ojeadas a cualquier medio de información en manos de la burguesía, da igual en prensa escrita, que en radio, en televisión o en Internet. Es algo, además, debidamente tratado y denunciado en cualquier medio de comunicación alternativa.

Hay algo, sin embargo, mucho más difícil de percibir a simple vista: la manipulación que estos medios hacen, a través del tratamiento informativo que dan a las noticias, de las emociones de la ciudadanía. 

Detrás de la manipulación informativa no sólo se esconde la búsqueda de una tergiversación de la realidad, sino, sobre todo, la educación emocional de la ciudadanía ante los estímulos que recibe en forma de noticias. Despertar sentimientos emocionales negativos respecto de determinados estímulos mediáticos, es el objetivo prioritario. No importa tanto lo que el espectador pueda o no conocer, como el modo en que dicho espectador reaccione emocionalmente a la noticia en cuestión, al estímulo mediático que se le presenta en forma de noticia. 

Es puro conductismo. Puro condicionamiento previo. Simplemente enseñan a la ciudadanía a reaccionar de una determinada manera negativa ante un determinado estímulo, y con ello se aseguran que dicho ciudadano/a vea anulada su capacidad crítica.

Conseguir que un ciudadano/a reaccione de una manera emocionalmente negativa ante un determinado estímulo, es algo infinitamente más efectivo para los intereses de la burguesía, que cualquier sesgo informativo que puedan presentar. De hecho, una de las principales funciones del sesgo informativo y la manipulación consciente de la realidad, es generar esa sensación emocional negativa en el espectador que recibe la noticia. 

La manipulación consciente de la noticia puede ser falsada y descubierta en cualquier momento, con lo que su efectividad puede resultar de corto alcance, pero si una reiteración de manipulaciones sobre un determinado tema acaban por hacer que el espectador asocie ese estímulo mediático con respuestas emocionales de tipo negativo (ira, odio, rabia, indignación, etc.), el éxito está garantizado para los objetivos políticos y económicos de los propietarios de los medios de manipulación masiva. 

Esto es, una vez consiguen que una mayoría de la ciudadanía reacciones de manera negativa (con odio, rabia, indignación, malestar, etc.) ante un determinado estímulo informativo, tienen ganada la partida. Por ejemplo, para que se entienda, pongamos el caso paradigmático de la revolución bolivariana de Venezuela. Las mentiras que cuenta a diario sobre Chávez y su gobierno, o aquellas otras cosas que ocultan, pueden ser fácilmente descubiertas y denunciadas, como de hecho se hace también casi a diario a través de los medios alternativos. Sin embargo, de poco sirve esto cuando ya existe una amplia mayoría de la ciudadanía que con el simple hecho de escuchar la palabra “Chávez”, desata todo tipo de reacciones emocionales negativas. Simplemente se vuelven sujetos irracionales, que movidos por esas emociones negativas aprendidas de manera condicionada, son incapaces de analizar la realidad desde otros puntos de vista diferentes al que previamente han interiorizado. 

Defendiendo al sistema a través del somentimiento emocional 

No hay mejor arma de defensa del sistema, que convertir aquellos elementos que pretenden combatirlo, o que pueden servir para derrocarlo, en estímulos informativos que despierten reacciones de malestar  emocional en la ciudadanía. Es un condicionamiento previo para la alienación masiva de la ciudadanía, un sometimiento emocional a priori que anula la capacidad crítica del ciudadano/a y facilita la instauración de un pensamiento único, hegemónico (en sentido Gramsciano), entre eso que denominan eufemísticamente “la opinión pública”. 

Es una estrategia de manipulación emocional a gran escala que anula en la práctica toda posibilidad de que existan las condiciones propicias para desarrollar en las sociedades capitalistas actuales el diálogo racional del que nos hablan Habermas, Appel, y otros defensores de estas teorías utilitariamente encubridoras de la realidad dialéctica y de lucha de clases en la que nos vemos inmersos.

Es por ello también, como mejor demostración de lo anteriormente dicho, que se impone la espiral del silencio comentada al principio de este artículo. Cuando una mayoría social responde negativamente a un determinado estímulo informativo, porque previamente ha sido condicionada para ello a través de los medios de comunicación en manos de la burguesía, ir a contracorriente se puede convertir en un peligro. Del mismo modo que una persona reacciona negativamente ante el visionado de una noticia sobre Chávez en Televisión, está condicionado para reaccionar negativamente ante quien se atreva a defender un argumento en favor de Chávez, da igual que sea en una conversación en un bar, en el puesto de trabajo, o en una cena familiar.

Ese es el secreto de la espiral del silencio. Se impone porque la mayoría social está previamente condicionada a reaccionar negativamente ante determinados estímulos informativos, lo que es percibido rápidamente por quien tiene una opinión discordante, y al final uno/a se acaba aplicando en no pocas ocasiones una suerte de autocensura que le hace evitar problemas en determinadas circunstancias cotidianas. Habermas y los suyos deberían hilar muy fino para explicar cómo es posible que en sociedades supuestamente democráticas, siga imperando esta espiral del silencio, esto es, que las opiniones que van contra el pensamiento establecido como hegemónico se sigan silenciando en determinados ambientes cotidianos.  Simplemente no podrían.

El papel de los medios alternativos: Poner voz al silencio vs el peligro de ser silenciados 

No obstante, a medida que la gente tiene la capacidad de salirse del círculo emocional generado por los medios de comunicación en manos de la burguesía, es decir, a medida que uno/a aprende a desarrollar un pensamiento crítico, a contrastar la información que recibe de parte de estos grandes medios, y a ampliar sus fuentes informativas; una vez que aprende a romper con el condicionamiento previo diseñado por estos medios de comunicación; pierde en gran parte ese miedo a defender sus ideas en cualquier contexto, y, sobre todo, se vuelve más tolerante y respetuoso, y, por tanto, aún cuando no esté a favor de determinados argumentos, se vuelve una persona con mayor capacidad para dejar que su interlocutor se exprese libremente, sin generar por ello ningún tipo de reacción emocional negativa en él/ella. Es por ello que los medios de comunicación alternativa juegan un papel tal importante en la lucha actual contra el sistema consumista-capitalista, contra el poder hegemónico de la burguesía.

Desgraciadamente, a día de hoy, aunque venimos teniendo un crecimiento impresionante en los últimos años, y cada vez podemos llegar a un número más amplio de ciudadanos y ciudadanas, los medios alternativos no tenemos suficiente fuerza, ni capacidad, ni recursos, como para romper mayoritariamente esta espiral del silencio impuesta por la burguesía. Lo que sí hacemos, obviamente, es poner nuestro granito de arena para que aquellos/as que así lo quieran, y tengan la posibilidad de acceder hasta nosotros, rompan con ese círculo vicioso y emocional generado por los grandes medios. 

Estamos ahí para contrarrestar, en la medida de nuestras posibilidades, el pensamiento único -y sus consecuentes reacciones emocionales adjuntas-. Denunciamos las manipulaciones de los grandes medios, y ofrecemos aquello que ellos silencian. Hacemos ver que es posible tener una información amplia, desde distintos puntos de vista, antes de formarse una opinión concreta sobre un determinado tema de actualidad. De alguna manera, servimos para que la información que tiene disponible la ciudadanía sea mucho más democrática y abierta. Pero mientras no tengamos los medios para hacer que esta información llegue a una mayoría de la sociedad, poco podremos hacer para romper con la espiral del silencio tal y como la hemos venido planteando hasta ahora. Por tanto, poco podremos hacer para romper con ese mecanismo de alienación emocional a gran escala que pone en bandeja de plata a la burguesía la consciencia de la amplia mayoría de la ciudadanía. 

Por supuesto, el simple hecho de ser una alternativa, ya convierte a los medios de contrainformación en una amenaza para aquellos que pretenden imponer el pensamiento único. Como toda amenaza, a los medios de comunicación alternativa también se nos quiere poner en el centro de la diana emocional, también se pretende, por seguir en la línea de lo anteriormente dicho, que la mayor parte de la ciudadanía pueda desarrollar respuestas emocionales negativas con el simple hecho de recibir una información sobre nosotros. Es por ello que no dudan en relacionarnos con la violencia, con el terrorismo, o con cualquier otra práctica previamente cargada de valores emocionales negativos por los valores mediáticos imperantes, como tampoco dudan en tacharnos de radicales, de extremistas, de antisistema, o de cualquier otro adjetivo que pueda implicar una carga de negatividad dentro del esquema de estímulos y respuestas que ellos quieren imponer en la “opinión pública”. 

Lamentablemente, uno tiene la sensación de que poco a poco lo van consiguiendo. Poco a poco, más que conseguir romper con la espiral del silencio comentada, los propios medios de información alternativa estamos pasando a formar parte también de aquellas cosas silenciadas por esta, es decir, de aquel grupo de ideas, argumentos, temas de debate, etc., que causan malestar en una mayoría de la ciudadanía, y de la que, en consecuencia, uno/a se guarda mucho de hablar sobre en ellos en determinados contextos.

No podemos permitirlo. De lo contrario, la información alternativa estará muerta antes incluso de haber nacido como verdadera alternativa.  

jueves, 22 de noviembre de 2012

ARGENTINA VIVIÓ UNA HUELGA GENERAL CONVOCADA POR DOS SINDICATOS OPOSITORES Y APOYADA POR UN SECTOR DE LA PATRONAL

El Blog de Carlos Tena, 21/11/2012



Este martes Argentina vivió una jornada de huelga general, convocada por dos sindicatos opositores, mientras otros colectivos laborales se mostraron contrarios a la medida.

Curiosamente, el paro fue apoyado desde diversos sectores empresariales, tal y como ocurrió en el Chile de Allende en varias ocasiones. Sin embargo, el Sindicato de la Construcción, uno de los más representativos, no apoyó la huelga

El analista político Roberto Bacman subraya que este evento tiene un carácter “más bien político y no gremial”.

Los convocantes exigían, entre otras demandas, un aumento del salario mínimo, reformas impositivas, mejoras en las pensiones y el giro a las obras sociales manejadas por los sindicatos de cerca de 20.000 millones de pesos (unos 4.200 millones de dólares) retenidos a los trabajadores de sus salarios para gastos de salud.

“Hay una interpretación de que en realidad este paro tiene más contenidos políticos que más contenidos gremiales, porque desde que este Gobierno asumió en el año 2003 que se realizan todos los años con todos los sindicatos, con todas las distintas centrales gremiales se realizan paritarias que discuten no solamente los salarios, sino también las condiciones laborales”, dijo a RT el analista Bacman.

La convocatoria afectó el trabajo del sector bancario, los hospitales públicos y la venta de combustible en las estaciones de servicio. La huelga provocó también la cancelación de vuelos y retrasos en los aeropuertos.

Este paro fue el primero durante el mandato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Las autoridades calificaron la medida de “una maniobra de chantaje a toda la población”.

Bacman opina que “cuanto más se presiona a este Gobierno, es más difícil conseguir que el Gobierno cambie en su orientación”.