lunes, 18 de agosto de 2014

"PAÍSES EUROPEOS PROPORCIONAN ARMAS A EIIL BAJO APROBACIÓN DE LA OTAN"

Fuente: Hispan TV



Varios países del este de Europa han proporcionado armamentos al grupos takfirí el Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL o Daesh, en árabe) bajo la aprobación de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Así reveló el sábado el diario estadounidense ’The World Tribune’, citando a una fuente diplomática bajo el estado de anonimato.

La fuente añadió que el grupo EIIL pidió "misiles antitanques, RPG, equipos de telecomunicaciones y chalecos antibalas a los países europeos como Bulgaria, Croacia, Rumania y Ucrania".

"Los servicios de inteligencia de la OTAN han facilitado la transferencia de estas armas con el pretexto de que se trataba de una ayuda humanitaria a Siria", aseguró la fuente, para después afirmar que Turquía desempeñó un papel crucial en equipar a Daesh.

El diplomático aseguró que el EIIL comenzó a pedir armas y equipos militares desde el principio de 2013. En este sentido, Croacia ha proporcionado lanzacohetes y vehículos blindados, mientras que Rumania tanques, Ucrania ha brindado la infantería y Bulgaria la munición, enfatizó.

sábado, 16 de agosto de 2014

YUGOSLAVOS (Documental)

Edu García
Blog Yugoslavos, 08/07/2014

"CONNECTING DOORS": COMUNICACIÓN Y PODER EN ESPAÑA

Aurora Labio, Prof. de Periodismo de la Universidad de Sevilla
Tercera Información,  31/05/2014


En los últimos meses, el sistema de medios español ha vivido diferentes cambios que reflejan la inestabilidad del sector y la improvisación de las políticas de comunicación llevadas a cabo. Por un lado, la crisis ha marcado la deriva económica de grupos como Prisa y Unidad Editorial, que han tenido que vender negocios o llevar a cabo importantes ajustes y duros Expedientes de Regulación de Empleo. A ello, se ha venido a sumar la evidencia de un modelo de implantación de Televisión Digital Terrestre que hace aguas. De hecho, los operadores han tenido que cerrar hasta nueve canales para cumplir con la Sentencia del Tribunal Supremo, que consideraba que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero no respetó la Ley General Audiovisual en 2010 al adjudicarlos sin concurso público.

Todas estas cuestiones se enmarcan, además, en un entorno comunicativo en el que las conexiones entre medios y poder siguen dejando al “periodismo, herido”, en palabras del catedrático José Manuel de Pablos Coello. Utilizando el símil de las revolving doors, hablaríamos, en este caso, de las connecting doors o puertas interconectadas entre periodismo, política y economía. En las siguientes líneas, haremos un recorrido por todas estas cuestiones tomando ejemplos recientes de la estructura informativa española.

De los problemas de Prisa al cese de Pedro. J

Hace unos días, el grupo Prisa aceptaba la oferta de compra de Telefónica sobre la plataforma Canal Plus, mientras unas semana antes anunciaba la venta de la editorial Santillana a la empresa anglo-alemana Penguin Random House, participada por Bertelsmann y Pearson. Ambas operaciones se enmarcaban dentro de los planes de reestructuración que desde hace años ha tenido que iniciar la compañía española, acuciada por una profunda crisis interna con consecuencias para todas sus áreas de negocio y también para sus trabajadores. Por eso, uno de sus principales activos, el diario El País, ha aparecido en los últimos tiempos como el mejor reflejo para entender los problemas del grupo.

El pasado mes de febrero, Juan Luís Cebrián, presidente de Prisa, anunciaba que la dirección del periódico recaería a partir de mayo en Antonio Caño, quien sustituiría a Javier Moreno. Las causas de dicho relevo parecen justificarse en la paulatina caída en el número de lectores y en el desgaste en la redacción, provocado por el Expediente de Regulación aplicado en 2012. A ello se unía también la posibilidad, no confirmada, de un posible cambio en la línea editorial, ya que la figura de Antonio Caño despertaba ciertas suspicacias en el ala más progresista del periódico. Aunque tendremos que esperar a ver la evolución de la cabecera ahora que el nuevo director ha tomado posesión de su cargo, no nos debería sorprender que El País pudiera cambiar de línea editorial. Hacemos esta afirmación tras comprobar que hoy en día, los medios de comunicación se encuentran en manos de corporaciones que olvidan la consideración de función pública propia del periodismo, para centrarse exclusivamente en la consecución de beneficios, aún a costa de instrumentalizar la información.

Además, no sería la primera vez que Prisa alterara su tradicional línea ideológica. Hace unos años, el grupo Mediapro-Imagina, vinculado al entorno del presidente José Luis Rodríguez Zapatero, irrumpió en la estructura informativa española, convirtiéndose en una dura competencia para Prisa, sobre todo en el terreno de los derechos audiovisuales del fútbol. El enfrentamiento hizo que El País criticara durante algún tiempo diversas políticas del ejecutivo socialista, lo que provocó cierto malestar entre los ministros, como fue el caso de Carmen Chacón, por aquel entonces en la cartera de Vivienda. El desencanto de Prisa con Zapatero, ante la pujanza de Mediapro, terminó escenificándose en el funeral de Jesús de Polanco, cuando Felipe González manifestó su preocupación por “el fuego amigo” en el entorno presidencial.

Estas interferencias entre elementos políticos, empresariales e informativos han estado, y continúan, presentes en la evolución mediática de España. Curiosamente, poco antes de anunciarse el relevo en la dirección de El País, sorprendía el cese de otro veterano periodista, Pedro J. Ramírez, que había estado al frente de El Mundo durante veinticinco años. Presiones de Moncloa y desavenencias con los dueños del periódico, el grupo italiano Rizzoli Corriere della Serra, fueron las razones que el propio Ramírez encontró en su cese. En su carta de despedida del pasado 2 de febrero, el ex director de El Mundo afirmaba: “Todo administrador debe velar por los intereses de sus accionistas y es innegable que las relaciones con el Gobierno y las demás instituciones del Estado forman parte del marco en el que desarrolla su actividad una empresa periodística e inciden en la marcha del negocio.” A pesar de que Pedro J. agradecía a los propietarios de Unidad Editorial que le hubieran mantenido en el puesto durante más de dos décadas, también dejaba entrever que las informaciones críticas con el gobierno del PP podían ser la causa de la decisión tomada: “Han sido los propietarios del periódico quienes, en uso de sus legítimas atribuciones, han decidido poner fin a esta etapa”.

La destitución de Pedro J. Ramírez no puede desvincularse tampoco de los problemas económicos que Unidad Editorial viene arrastrando. Desde que en 2007, RCS decidiera comprar Recoletos e integrar todas sus publicaciones en la editora de El Mundo, los datos negativos de la empresa han ido en aumento. De hecho, Pietro Scott Jovane, Consejero Delegado de RCS, en entrevista concedida a El País, afirmaba que los motivos para tomar la decisión del cese del controvertido director de El Mundo se encontraban en la caída en la venta de ejemplares y beneficios. Con un fuerte descenso de ingresos por publicidad, la empresa ha llevado a cabo también duros Expedientes de Regulación de Empleo, el próximo de los cuales prevé una reducción de la plantilla en torno al treinta por ciento.

La crisis generalizada por la que pasa el sector de medios escritos ha llevado en los últimos tiempos a que se lancen diferentes rumores sobre posibles uniones. Así ocurrió el pasado verano, cuando en los mentideros digitales saltó la noticia de una posible fusión entre ABC y La Razón. Francisco Marhuenda, director de esta última cabecera, desmintió no hace mucho esa posibilidad, al considerar que las fusiones entre periódicos no “aportaban nada” y “carecían de utilidad”. En el mismo sentido se ha pronunciado también Bieito Rubido, director de ABC, para quien las fusiones que se estaban planteando no generaban valor al rotativo.

En todos los casos, los grupos de comunicación se encuentran especialmente preocupados por buscar una salida al modelo de negocio mediático. Por ello, están llevando a cabo reconversiones hacia el sector audiovisual y digital con más urgencia que acierto, tal y como demuestra la radiografía del panorama televisivo.

De esta forma, Prisa parece haber abandonado los presupuestos de un grupo tradicional de medios para convertirse en una compañía de tecnología avanzada orientada al consumidor. Esta nueva consideración ha venido acompañada además de la entrada en su accionariado del fondo de inversiones estadounidense Liberty, la venta de parte de algunos de sus negocios y la consolidación de la fusión de su cadena, Cuatro, con Telecinco.

El ejemplo de Prisa nos sirve para ilustrar algunas de las características que hoy en día poseen las compañías de medios: concentración, diversificación, transnacionalización y relación con sectores ajenos a la comunicación. A todo ello, tenemos que añadir además el respaldo que el poder político ha prestado a las diferentes empresas informativas a través de unas decisiones gubernamentales arbitrarias y alejadas del interés ciudadano.

TDT: De la improvisación al duopolio

El desarrollo audiovisual privado ha venido así marcado por la presencia de un selecto grupo de compañías cuya cercanía a los ejecutivos bipartidistas ha sido más que evidente. De esta forma, y aunque siempre se abanderara el pluralismo, podemos afirmar que las medidas legales han apoyado la concentración hasta llegar al duopolio televisivo que hoy tenemos en manos de Mediaset España Comunicación y AtresMedia. Al mismo tiempo, se ha diseñado un panorama televisivo caótico en el que también se ha dado cabida a la televisión de pago y el alquiler de canales.

Al repasar la evolución en la puesta en marcha de las televisiones privadas encontramos una fuerte dependencia entre la concesión realizada por el ejecutivo y la línea editorial de los grupos beneficiados. Las últimas licencias se otorgaron en 2005, tras la aprobación de la la Ley de Medidas urgentes para el impulso de la Televisión Digital Terrestre, que modificó la Ley de Televisión Privada de 1988, suprimiendo de manera expresa el límite de tres concesiones administrativas para la prestación de servicios de televisión terrestre con una cobertura nacional. Esto hizo posible el nacimiento de Cuatro, como la transformación de la codificada Canal Plus, y La Sexta. En aquel momento, era el Gobierno socialista de José Luís Rodríguez Zapatero el que otorgaba dos licencias a compañías próximas a su entorno: Prisa y Mediapro.

En el caso de Prisa tenemos que recordar que el grupo ha sido el gran apoyo mediático del PSOE durante los gobiernos de Felipe González a través de sus diferentes medios, sobre todo El País y la cadena SER. Por su parte, el nuevo grupo dueño de La Sexta se va a posicionar en los círculos del ejecutivo de Rodríguez Zapatero, también con el desaparecido diario Público.

La puesta en marcha de estas dos cadenas se va a producir un contexto incómodo ya que Veo TV y la entonces Net TV, las otras dos televisiones digitales generalistas, vieron en la decisión gubernamental una nueva prerrogativa del gobierno socialista hacia medios próximos a su entorno y una dificultad para lograr mercado en la lucha por la audiencia. La oposición de los grupos perjudicados terminó con unas negociaciones entre los operadores y el gobierno, que se comprometió a eliminar la publicidad en Televisión Española para que los grupos privados tuvieran mayor cuota.

Precisamente, Veo TV y Net TV tampoco se libraban de su proximidad política a otro gobierno, en esta ocasión el del Partido Popular. Cuando el ejecutivo de Aznar otorga ambas licencias en el año 2000, lo hace dirigiéndose también hacia empresas acomodadas en la línea partidista de los populares. En este sentido, recordamos que detrás de Veo TV se encontraba el grupo Unidad Editorial, dueño también del periódico El Mundo, mientras que tras Net TV se iba a situar Vocento, propietario de diario ABC.

El panorama audiovisual dibujado hasta aquí tiene que completarse con la presencia de las que fueron las primeras cadenas de televisión privada en abierto en España: Antena 3 y Telecinco. La primera de ellas se encontraba en manos de Planeta y el grupo alemán Bertelsmann antes de que se produjera la fusión con La Sexta, y poseía una fuerte herencia ideológica cercana al Partido Popular al haber estado en manos de la politizada Telefónica en época Aznar. Por su parte, Telecinco estaba controlada por Mediaset, una filial del grupo italiano Fininvest, detrás del cual se encuentra Silvio Berlusconi. Aunque la cadena no poseía una línea partidista clara, sí tenemos que destacar que cuando el grupo se hace con más de la mitad del accionariado de la cadena, se eliminaron programas que resultaban incómodos a los Populares, como fue el caso de Caiga Quien Caiga. Hemos de añadir que esta toma de control de Mediaset sobre Telecinco fue además posible por un segundo cambio en la Ley de Televisión Privada, en 2002, bajo el gobierno de José María Aznar, que permitió alcanzar el 100% del accionariado, lo que venía a consolidar la tendencia a la concentración propia del sector.

Así las cosas, la nueva tecnología digital iba a irrumpir en un terreno televisivo en el que seis operadores iban a tener que repartirse el nuevo espacio radioeléctrico, la audiencia y la publicidad: Antena 3, Telecinco, Cuatro, La Sexta, Net TV y Veo TV. La crisis que ya atenazaba al sector, hizo que desde 2009 se iniciaran movimientos para sobrevivir en el mercado. El primero de ellos viene con el Decreto de Fusión de televisiones de febrero de 2009, aprobado con urgencia a pocos meses de que saliera a la luz la Ley General Audiovisual. La norma, sin embargo, entra a cuestionar de lleno hasta qué punto se daba prioridad a la concentración frente al pluralismo, ya que supuso levantar las restricciones impuestas con anterioridad: a partir de ese momento las cadenas de televisión privadas podrán tener accionistas comunes o incluso fusionarse mientras queden al menos tres de ámbito estatal.

Los motivos de no esperar a la Ley pudieron estar en el anuncio de fusión que en el mes de junio de ese mismo año hacen Cuatro y La Sexta. Ambas cadenas, en una situación económica más que delicada, decidieron entonces unir esfuerzos para intentar hacerse fuertes en el mercado televisivo. Problemas en la negociación, sin embargo, impidieron posteriormente que dicha unión se consumara.

Apenas un año después, y ya con la Ley General Audiovisual aprobada, se consolida el duopolio televisivo en España. Con la única limitación de no superar el 27% de audiencia en el momento de la fusión, empiezan las conversaciones entre las grandes televisiones, Telecinco y Antena 3, con las minoritarias Cuatro y La Sexta respectivamente. La primera se produce en noviembre de 2010, y da lugar meses más tarde a Mediaset España Comunicación, bajo la que se engloban ocho canales surgidos al amparo de los múltiplex digitales. En términos estructurales, la fusión supone un balón de oxígeno económico para Prisa, que entra a formar parte del accionariado de la nueva sociedad, en el que sigue controlando Mediaset. Ya hemos afirmado en otras ocasiones que esto produce, además, la paradoja de encontrarnos bajo una misma sociedad a dos grupos que, en teoría, representan a intereses ideológicos contrapuestos. No olvidemos que tradicionalmente se ha relacionado a Prisa con el entorno socialista, mientras que el propietario de Mediaset es líder del partido conservador Pueblo de la Libertad. Advertimos al lector, sin embargo, que esta aparente contradicción no es tal desde el momento que hoy en día tenemos que entender que el sector de la comunicación es considerado como una industria más en la que lo más importante es la rentabilidad por encima de cualquier fidelidad partidista.

La segunda fusión, entre Antena 3 y La Sexta, se anuncia a finales de 2011 y se hace efectiva, tras algunas vicisitudes en las negociaciones, en septiembre de 2012. La nueva sociedad, AtresMedia, va a estar respaldada por Planeta, Bertelsmann e Imagina. Al indagar en la diversificación del grupo Planeta nos encontramos también con medios que, en principio, se encuentran enfrentados editorialmente. El grupo accionista posee así La Sexta, una cadena que podemos situar dentro de una ideología de izquierdas cercana al socialismo, mientras que también es dueño del diario conservador La Razón. Para intentar dar coherencia a su proyecto mediático, el presidente de Planeta, José Manuel Lara se pronunció hace unos meses diciendo que pretendía que La Sexta fuera “una televisión de centro-izquierda, respetuosa con la derecha".

La lectura de esta evolución nos permite hablar de un duopolio televisivo en manos de Mediaset España Comunicación y AtresMedia, que logran más del 50% de audiencia y consiguen casi el 90% de ingresos de los anunciantes. Los otros dos múltiplex de Net TV y Veo TV quedan marginados en el espectro radio eléctrico, lo que se va concretando con la desaparición de sus canales. Hace tan solo unas semanas, Intereconomía cerraba como cadena nacional de Net TV, mientras que Veo 7 había hecho lo propio en el verano de 2011.

La improvisación en las políticas de comunicación del audiovisual ha venido a ratificarla el Tribunal Supremo, que ordenó al gobierno, a finales de 2013, ejecutar la sentencia del cierre de nueve canales de televisión de TDT al considerar que fueron adjudicados en 2010 sin mediar concurso público. De esta forma, en mayo de este mismo año Atres Media se quedó sin Nitro, Xplora y La Sexta; Mediaset cerró Siete y La Nueve, mientras que Net TV hacía lo propio con sus dos canales de teletienda y Veo TV perdía La Tienda en Casa y AXN. Todo ello, sin descartar la posibilidad de que puedan cerrar otros ocho canales cuestionados en un proceso contencioso administrativo todavía no resuelto.

Connectig doors

Estos vínculos político-mediáticos tienen además una conexión directa con intereses corporativos y financieros a escala nacional e internacional. Hemos ya hecho referencia a la entrada del fondo de inversión Liberty en el accionariado de Prisa, pero la relación con este tipo de sociedades no acaba aquí. En abril de 2010, el grupo vendía el 25% de la emblemática editorial Santillana al Fondo de capital DLJ South American Partners. Junto a estas firmas financieras, Prisa también le da la mano a otros sectores ajenos a la comunicación, como ocurre con Movistar, con la que comparte accionariado en Canal Plus.

Por su parte, la familia Ybarra posee un importante peso en Vocento, lo que le lleva a relacionarse con BBVA, Repsol y la Comisión Trilateral. Presidida por Jean Claude Trichet, ex presidente del Banco Central Europeo, en esta organización se unen personalidades del mundo de la política y el sector privado para tratar asuntos globales y establecer lazos entre Estados Unidos, Europa y Asia. Emilio Ybarra que, junto a su hermano Santiago, mantiene el control del Vocento, es miembro de la Comisión Trilateral, en la que también figuran nombres como el de Ana Patricia Botín o Ignacio Polanco, vinculado al grupo Prisa. Asimismo, la otra rama familiar presente en el grupo, los Bergareche, extienden sus tentáculos hasta Cepsa y Ferrovial, ya que Santiago Bergareche es Consejero de Vocento al tiempo que ocupa la presidencia del Consejo de Administración de la petrolera y es también Consejero delegado de la constructora.

Respecto a Planeta, destacamos que la familia Lara posee intereses directos en Banco Sabadell a la vez que se convierte en socio de referencia en proyectos con la Caixa. José Manuel Lara, que es II Marqués de Pedroso de Lara (título otorgado por el rey a su padre en plena expansión de la compañía), es vicepresidente del Banco Sabadell. Bien conectados con el poder político en Cataluña, los Lara crearon la sociedad de capital riesgo Capital Hemisferio, en cuyo consejo de administración encontramos a Jordi Fainé de Garriga, hijo del director general de La Caixa.

En el caso de Unidad Editorial, su pertenencia total a Rizzoli Corriere della Sera le lleva hasta Mediobanca, una entidad de inversión italiana, entre cuyos accionistas se encuentran el BSCH, el Deutsche Bank y Mediolanum, este último participado a su vez por el grupo Fininvest, el holding empresarial de Silvio Berlusconi. No olvidemos que una de las consejeras de BSCH es Ana Patricia Botín, a quién también situamos como miembro de la Comisión Trilateral. Además, en el accionariado de RCS se encuentran otras industrias ajenas a la comunicación, como la automovilística, a través de Fiat, que controla algo más del 20 por ciento en la compañía.

Todas estas conexiones muestran el complejo entramado de intereses políticos y económicos que afecta a los medios de comunicación en España. Una elite que está presente en casi todos los sectores, y que encuentra su acomodo en la clase política o incluso forma parte de ella, es la que domina también la cultura, la información y el entretenimiento. La historia nos da ejemplos de cómo dicha minoría que controla la comunicación, lo hace para ejercer su influencia sobre la sociedad. En el mundo globalizado actual, alcanzado el grado de neoliberalismo en el sistema de economía de mercado, esta constante de poder y control legitima los intereses de la clase dominante.

miércoles, 13 de agosto de 2014

LOS "SALVADORES" DE IRAK

Manlio Dinucci
Red Voltaire, 13/08/2014

La actual ofensiva yihadista en Irak no es una mera consecuencia de la guerra en Siria. Esa es la opinión del geógrafo italiano Manlio Dinucci. Situándola en el justo contexto de todo sucedido en Irak desde los años 1990 hasta la fecha, Manlio Dinucci señala que esa operación yihadista no es otra cosa que la tercera guerra que Estados Unidos desata contra Irak y subraya que, en realidad, es la guerra en Siria la que debemos clasificar como una extensión de la guerra en Irak.



Los primeros aviones de combate estadounidenses que atacaron objetivos en la zona bajo control del Emirato Islámico, el 8 de agosto de 2014, despegaron desde el portaaviones USS George H. W. Bush, así bautizado en honor al presidente republicano que, en 1991, desató la primera guerra estadounidense contra Irak. Su hijo, George W. Bush, retomó esa guerra, en 2003, cuando atacó y ocupó Irak acusando a Sadam Husein –e invocando «pruebas» que finalmente resultaron ser falsas– de poseer armas de destrucción masiva y de apoyar a al-Qaeda. Después de utilizar en la guerra interior en Irak más de un millón de soldados y varios cientos de miles de militares aliados y mercenarios, Estados Unidos finalmente se retiró de ese país básicamente derrotado y sin haber logrado concretar su objetivo, que era lograr el pleno control de ese Irak, que reviste una enorme importancia debido a su posición geoestratégica en el Medio Oriente y a sus grandes reservas de petróleo.

Es entonces cuando entra en escena el presidente demócrata (y Premio Nobel de la Paz) Barack Obama, quien –en agosto de 2010– anuncia el inicio de la retirada de las tropas estadounidenses y aliadas y el nacimiento en Irak de una «nueva aurora». Una aurora de color rojo sangre que marca el paso de la guerra abierta a la guerra secreta, guerra que Estados Unidos extiende a Siria, del otro lado de la frontera iraquí. En ese marco se forma el Emirato Islámico en Irak y el Levante (EIIL), que se declara enemigo jurado de Estados Unidos cuando en realidad todas sus acciones van precisamente en el mismo sentido que la estrategia estadounidense.

No es casualidad que el EIIL haya conformado el grueso de sus fuerzas precisamente en Siria, país al que muchos de los jefes y militantes del EIIL llegaron después de haber sido miembros de las organizaciones islamistas libias, que a su vez –inicialmente clasificadas como terroristas– fueron entrenadas, financiadas y armadas por los servicios secretos estadounidenses para derrocar a Muammar el-Kadhafi. Después de unirse a otros yihadistas –en su mayoría no sirios provenientes de Afganistán, Bosnia y Chechenia, entre otros países– esos elementos recibieron armamento a través de una red organizada por la CIA y fueron infiltrados en Siria a través de Turquía para derrocar al presidente Bachar al-Assad.

Desde allí inició el EIIL su ofensiva en Irak, atacando principalmente las poblaciones cristianas. Y así ha proporcionado a Washington, que hasta ahora se había mantenido oficialmente como espectador y limitándose a expresar cuando más su «fuerte preocupación», la posibilidad de iniciar la tercera guerra de Irak –aunque Obama, por supuesto, no la define como tal.

Como el propio Obama declaró en mayo pasado, Estados Unidos utiliza la fuerza militar en dos tipos de situación: cuando los ciudadanos o los intereses estadounidenses se ven amenazados y cuando se produce una «crisis humanitaria» de proporciones tales que resulta imposible no tratar de hacer algo.

O sea, después de haber provocado –a lo largo de más de 20 años, mediante la guerra y el embargo– la muerte de millones de civiles iraquíes, Estados Unidos se presenta ahora ante el mundo como el salvador del pueblo iraquí.

Se trata –según acaba de declarar Barack Obama– de «un proyecto a largo plazo». Para la nueva intervención aérea en Irak, el CentCom [estadounidense] (cuya «área de responsabilidad» es el Medio Oriente) ya dispone de 100 aviones y 8 navíos de guerra. Pero puede disponer de muchas más fuerzas, fundamentalmente de los 10 000 soldados estadounidenses estacionados en Kuwait y de 2 000 marines que ya se hallan a bordo de sus respectivas unidades navales.

Estados Unidos reactiva así su estrategia tendiente a apoderarse del control de Irak y también a impedir que China, que había establecido sólidos vínculos con el gobierno del primer ministro iraquí Nuri al-Maliki, profundice su presencia económica en ese país. En ese sentido, Washington tiene el mayor interés en que se concrete una partición de facto del país en 3 Estados –uno kurdo, uno sunnita y otro chiita– que serían más fáciles de controlar.

Caminando sobre esas huellas, la ministra italiana de Relaciones Exteriores Federica Mogherini promete un «respaldo, incluso militar, al gobierno kurdo» pero no al gobierno central de Irak.

martes, 12 de agosto de 2014

EL MARKETING DEL MIEDO Y EL POSIBLE "NEGOCIO DEL ÉBOLA"

Miguel Jara
www.migueljara.com, 08/08/2014

[Pues el suero milagroso Zmapp no parece que sea tan milagroso porque el misionero español infectado de ébola y tratado con el suero ha muerto esta mañana.]



La pandemia de la Gripe A de 2009, que por suerte nunca llegó a ser tal, nos enseñó varias cosas y la crisis del ébola recuerda a algunas de ellas. Parece que hay una estrategia exitosa para hacer determinados negocios con más o menos loables excusas. La fórmula, con matices suele ser similar: una enfermedad que amenaza a muchas personas; la expansión del miedo (en casos natural) a dicha dolencia y por tanto la preocupación de ciudadanía y gobiernos; y la oferta de tratamientos ad hoc.

Por tercer día consecutivo, el Ébola es trending topic en Twitter, está entre los diez temas más comentados (hoy con tres entradas). Ello lo propicia que los grandes medios de comunicación abran sus portadas, como El País ayer, con informaciones sobre esta crisis sanitaria que ya se ha cobrado la vida de unas 1.000 personas en África y que ha hecho saltar las alarmas en occidente por los primeros casos en occidentales (de no ser así con seguridad no ocuparía el espacio que está ocupando el asunto en los media).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) acaba de decretar el estado de emergencia de salud pública, algo extraordinario. ¿Qué podemos esperar? La secuencia de hechos que nos esperan puede ser que los gobiernos, toda vez que la principal entidad sanitaria global ha dado el pistoletazo de salida como autoridad en la materia, se pongan a planificar cómo reforzar sus sistemas sanitarios y desarrollar políticas para enfrentar una situación calificada de extraordinaria por la propia OMS.

Los gobiernos están muy atentos a qué tratamientos hay y habrá para tratar a sus posibles compatriotas. Si yo fuera director de un laboratorio farmacéutico entendería que la campaña de marketing está en su punto óptimo. Ahora es el momento de sacar al mercado mi producto porque ahora sí que es posible que las administraciones públicas lo compren en masa… aunque luego quizá, también por suerte, no haya que utilizarlo (ojalá).

Varias compañías farmacéuticas están desarrollando fármacos para luchar contra el virus. Una de ellas ha probado una terapia en dos sanitarios con resultados positivos.

Estas terapias no podrían aplicarse a un gran número de pacientes. Es lo que comienza a denominase el negocio del ébola. Antes no porque era algo que sólo afectaba a africanos sin dinero.

Ahora sí porque los media lo han magnificado y la OMS avala la teoría de que hay un problema extraordinario.

Por un lado están los sueros. Según ha contado la cadena televisiva estadounidense CNN, uno de estos preparados farmacológicos se ha administrado a dos sanitarios de aquel país infectados en África y ha resultado efectivo. La empresa, Mapp Bio, lleva años desarrollando una terapia contra el virus -conocida como ZMapp- en colaboración con el Instituto de Enfermedades Infecciosas del Departamento Médico de la Armada estadounidense.

El fármaco no es tal, es decir, no está aprobado como medicamento. Legalidad aparte, se plantean muchas dudas: ¿por qué ahora? ¿No se sabía antes que era efectivo y si fue así porque no se ha usado en otras ocasiones? Dado que es experimental la OMS va a reunir a expertos en ética médica la próxima semana para debatir sobre ello.

Como cuenta El Mundo:

Si se quisiera atajar la crisis sanitaria en África con este tipo de fármacos, sería imposible, al menos por ahora. “La cantidad de anticuerpos que existen para poder tratar a la gente no es suficiente”, dice García Sastre, quien nos recuerda que esta estrategia se usa con normalidad contra otro virus altamente mortal, el virus de la rabia. En este caso se administra un “concentrado de anticuerpos extraídos de personas que han sido vacunadas contra la rabia o gente que ha tenido la rabia” pero la cantidad de personas con anticuerpos contra el Ébola es insuficiente a día de hoy”.

Uno de los aspectos más interesantes de esta medicación es que aunque se desarrolló inicialmente en animales de laboratorio, se produce ahora usando la planta del tabaco como “factoría biológica”. Esta fase de la producción corre a cargo de la empresa Kentucky Bioprocessing, una filial de la gigante tabacalera Reynolds American.

Ya veis: farmacéuticas, Departamento de Defensa de USA y tabaqueras en “el negocio del ébola”.

Los stocks de otra compañía biotecnológica con otra prometedora terapia contra el Ébola han subido como la espuma. CNN Money ha informado de que las acciones de la farmacéutica canadiense Tekmira Pharmaceuticals (TKMR), que tiene un contrato de 140 millones de dólares para desarrollar TKM/Ebola con el Departamento de Defensa estadounidense han crecido a pesar de que no se sabe lo avanzado que está el desarrollo de este fármaco.

La compañía anunció en marzo tener el permiso de la agencia de medicamentos USA para acelerar la revisión de su medicamento. Ya lo ha probado en humanos (cosa extraña pues para ello hay que infectar a alguien y luego darle el antídoto pero si este no funciona puede morir). Todo ello antes de que los medios de comunicación se pusieran con el asunto y la OMS lo haya catalogado como hemos explicado.

En suma, podríamos encontrarnos ante un escandalazo internacional muy parecido al de la Gripe A pero en sentido contrario. Es decir, con la Gripe A se exageró una enfermedad leve mediante estrategias de maketing del miedo para la que ya había tratamientos (antivirales) y otros podían hacerse con cierta rapidez (vacunas). Ahora puede que lo que ocurra es que, por una parte, se escondan remedios válidos y por otra, se ensayen otros que pueden estar a punto para cuando el miedo haya hecho su mella en la población y ésta los exija a cualquier precio y de cualquier modo.

WIKILEAKS: EE.UU.FINANCIÓ Y ARMÓ AL EIIL




El Gobierno de Estados Unidos, en lugar de ayudar al Ejecutivo sirio en su lucha contra el terrorismo, financió a los grupos terroristas. Así lo ha revelado la página Web de Wikileaks.

EE.UU. permitió que el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL o Daesh, en árabe) creciera. En 2010, Siria invitó a Washington a cooperar para combatir a los grupos extremistas. EE.UU., en cambio, los armó”, escribe Wikileaks en su perfil de la red social Twitter.

De acuerdo con datos filtrados por Wikileaks en febrero de 2010, el jefe de la Seguridad Nacional siria, el general Ali Mamluk, y el viceministro de Exteriores, Faisal al-Miqdad, se reunieron en Damasco (capital siria) con una delegación estadounidense para abordar medidas en la lucha contra el terrorismo.

Durante el encuentro, el lado sirio advirtió que un gran número de terroristas había logrado penetrar en Irak a través de la frontera siria. En este sentido, pidió a Washington que colaborara con Damasco para erradicar la amenaza terrorista.

“Si empezamos a cooperar con ustedes, esto traerá mejores resultados y podremos proteger mejor nuestros intereses”, precisó el general.

Dado que la experiencia anterior de colaboración con la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, por sus siglas en inglés), según Mamluki, no había sido “muy satisfactoria”, el funcionario puso tres condiciones para las siguientes operaciones conjuntas.

Primero, que la realización de cualquier operativo contara con el liderazgo de los especialistas sirios, gracias a su buen conocimiento y experiencia en la lucha contra el terrorismo.

También pidió que la Administración de Seguridad del Transporte de EE.UU. excluyera a Siria de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

Por último, reiteró la necesidad de aliviar las sanciones económicas contra Damasco, con el fin de que los ciudadanos sirios pudieran apoyar la posible cooperación con Washington.

Por su parte, la parte norteamericana, liderada por Daniel Benyamin, coordinador del grupo antiterrorista del Departamento de Estado de EE.UU., rechazó la propuesta, alegando que la lucha antiterrorista no es el único pilar de la política exterior de Washington.

Tres años después, es decir en 2013, el diario estadounidense ‘The Washington Post’ dejó claro en uno de sus artículos que la CIA había empezado a suministrar armamento a los grupos armados en Siria.

De este modo, hace un par de días, el ex-analista de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU. (NSA, por sus siglas en inglés), Edward Snowden, reveló que la creación del grupo terrorista EIIL ha sido un trabajo conjunto entre los servicios de Inteligencia del régimen de Israel, de EE.UU. y del Reino Unido.

Mientras, el presidente estadounidense, Barack Obama, autorizaba el jueves ataques aéreos contra el grupo baasista-takfirí de Daesh para evitar su avance en Irak.

Desde el pasado 10 de junio, el territorio iraquí es escenario de actos terroristas y desestabilizadores, protagonizados por miembros del EIIL, los cuales han acabado con la vida de unas 2000 personas, en su mayoría civiles, además de obligar a miles a abandonar sus hogares y buscar refugio en otras regiones.

EIIL, que cuenta con miles de millones de dólares y casi 15 mil mercenarios, lucha en dos frentes, en Siria e Irak, pues pretende crear un país propio entre estos dos países árabes.

lunes, 11 de agosto de 2014

CENTRO DE INVESTIGACIÓN BIOLÓGICA DE EE.UU., FORT DETRICK ¿DETRÁS DEL BROTE DE ÉBOLA?

Karen Méndez
RT,07/08/2014

[Esta información puede parecer sensacionalista e incluso conspiranoica pero curiosamente hoy se ha sabido que al sacerdote español infectado de ébola se le va a tratar con un fármaco milagroso llamado "Zmapp" que, como dice Percy Alavarado en el vídeo, está producido por Mapp Biopharmaceutical, una empresa farmacéutica donde el Pentágono tiene importantes intereses económicos. ¿No es curioso que aparezca ahora una cura milagrosa y que sea precisamente Mapp quien la tenga? ]


La corresponsal de RT Káren Méndez investiga qué relación tiene el centro de investigaciones biológicas estadounidense Fort Detrick con el reciente brote de ébola en África y a quién han beneficiado las pandemias a lo largo de la historia.

La alarma que generaron en la población mundial distintas corporaciones mediáticas, especialmente la CNN, sobre el brote de Ébola en países de África, y luego su insistencia sobre la vacuna que se encontró para curar esta enfermedad, dejó al descubierto muchas cosas. 

Este lunes, 4 de agosto de 2014, CNN lanzó la “exclusiva” diciendo que las autoridades estadounidenses ofrecían un tratamiento no probado en humanos para curar el Ébola. Además, informaron que el medicamento ya había sido administrado al doctor estadounidense Kent Brantly, afectado por esta enfermedad en África, y que los efectos en el paciente habían sido “milagrosos”. Luego se pudo conocer, por ellos mismos, que el medicamento era desarrollado por la compañía biotecnológica con sede en San Diego, EE.UU., llamada Mapp Biopharmaceutica, cuyo equipo científico trabaja con el ejército estadounidense en el Fort Detrick, y que hace un año inocularon el virus del Ébola a un grupo de monos. 
  
¿Qué es el Fort Detrick?
  
El Fort Detrick, ubicado en Maryland (EE.UU.), es un centro de investigación biológica y de desarrollo de armas químicas que desde hace más de 50 años se dedica a detectar enfermedades mediante una “manipulada ingeniería de la infección”. 
  
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Fort Detrick emprendió una intensa investigación sobre guerra biológica que estuvo supervisada por George Merck, un gran aliado de Hitler y presidente de una de las mayores industrias farmacéuticas de EE.UU. 



Y es que una de las tantas cosas que copió el gobierno estadounidense del nazismo fue su programa de guerra biológica que se aplicó durante el Tercer Reich. A través de la Operación Paperclip, los servicios de inteligencia y militares de EE.UU., llevaron de forma secreta a EE.UU. a unos 700 científicos nazis para extraer de ellos todos sus secretos en armas químicas y experimentación médica. 
  
Fue así como en 1946 el Gobierno de Harry Truman reclutó principales científicos que trabajaron para Hitler. Una de las principales fichas nazis fue Eric Troub responsable de la sección de armamento biológico del Tercer Reich. Este experto en enfermedades víricas llegó a EE.UU. en 1949 y desde entonces empezó a trabajar en la Marina de Estados Unidos, desde ese lugar empezó a investigar las 40 cepas mas virulentas del mundo, además de brindar asesoría a miembros de la CIA y a los llamados bioguerreros del Fort Detrick. 
  
Se denuncia que desde Fort Detrick se inocularon virus como el VIH, Ébola, Peste bubónica, Antrax y Virus del Nilo Occidental. 
  
En los años 70 el Fort Detrick cambió de nombre. Ahora se llama instalaciones Frederick para Investigación sobre el Cáncer, que es supervisado por Departamento de Defensa, el Departamento de Seguridad Interna, CIA e Instituto Nacional del Cáncer. 
  
En ciudad Maryland mas de 500 familias afectadas con cáncer sospechan que causa de su enfermedad se debe a los experimentos químicos que hace el Cuartel Detrick cerca de sus viviendas. 
  
En septiembre de 2010, la propia cadena estadounidense FOX, divulgó un reportaje en el que entrevistan a pobladores que viven cerca de las instalaciones del Fort Detrick, en Maryland. 
  
Uno de los testimonios es del agricultor Bill Krantz, quien lleva toda una vida viviendo cerca del Fort Detrick. Él mismo dice que desde niño veía que “desde el Cuartel rociaban químicos en los campos desde helicópteros, aviones y globos aerostáticos”. El mismo señor Krantz cuenta que habló con el Jefe de Seguridad del Fort Detrick y éste le aseguro que lo  que caía encima de sus tierras y de su familia era inofensivo. Pero con los años varios familiares de Krantz tienen cáncer. 
  
Otro poblador de la zona dice en ese reportaje audiovisual de FOX “me mudé a Frederick en 1992. Me casé con Deborah Cross en 1993 y estuvimos casados 19 años. Mi hija Kristen René Hernández murió de cáncer en el cerebro en 2008. Mi esposa murió en 2010 de cáncer renal, la metástasis le llegó al cerebro”. Dice que han hecho pruebas con los hidroquímicos alrededor de la base militar y que son los mismos dióxidos que encontraron en la sangre de su hija y esposa, con la misma huella molecular de unos químicos extraídos en los alrededores del lugar.
  
Largo expediente de bioterrorismo
  
En el año 2011, el ex presidente de Guatemala, Álvaro Colom, denunció que Estados Unidos inoculó enfermedades venéreas en 696 guatemaltecos durante 1946 y 1948. Ante semejante escándalo, lo único que dijo Estados Unidos fue "discúlpenos". Pero Guatemala no fue el único país víctima de estas aberraciones científicas de EE.UU., es larga la lista de crímenes de lesa humanidad que ha cometido ese país en su guerra biológica. 
  
En 1931, Cornelius Rhoads patrocinado por el Instituto Rockefeler y quien formó parte de la Comisión de Energía Atómica de EE.UU., infectó a cientos de ciudadanos puertorriqueños con células cancerígenas mientras realizaba experimentos médicos. 
  
En 1951, Estados Unidos utilizó plumas de aves infectadas con Ántrax para provocar peste en Corea del Norte y luego inocular fiebre amarilla en ese país. 

En 1962, EE.UU. contaminó un barco de caña de azúcar que hizo escala en Puerto Rico rumbo a la Union Sovietica.
  
En 1966, el Pentágono hizo quebrar varias ampollas de Bacillus subtilis en las rejas de ventilación del metro de Nueva York exponiendo a más de 1 millón de personas a esta bacteria. 

En 1970, el Fort Detrick desarrolló técnicas de biología molecular para producir retrovirus, hoy conocido como VIH. 
  
En la década de los 70, EE.UU. desarrolló la Operación Mangosta. La CIA inoculó en Cuba distintos virus como Epifitia Roya de la caña para afectar distintas zonas cañeras del país, fiebre porcina africana, que obligó a sacrificar a más de 700 cerdos y el moho azul del tabaco que destruyó mas del 85% de esas plantaciones. 
  
En 1981, en Cuba, introdujeron el virus del Dengue Hemorrágico que le costó la vida a 158 cubanos, de ellos 61 niños. 

En 1990 en Los Ángeles aplicaron de manera experimental la vacuna del sarampión en bebes negros e hispanos. 

En 1995, el Gobierno de EE.UU. admitió que le ofreció a criminales de guerra y científicos japoneses cuantiosas sumas de dinero e inmunidad a cambio de información sobre las investigaciones que realizaban sobre la guerra biológica. 

Una semana después del ataque a las Torres Gemelas, Estados Unidos sufrió un extraño ataque con Ántrax. En junio de 2008, Bruce Irvins, científico del Ejército estadounidense se suicidó antes de ser acusado por estos atentados. Pero Irvins no es el único científico que pierde la vida en extrañas circunstancias. 


En julio de 2003, el científico británico David Kelly fue hallado muerto, dentro de su casa, luego de darle un entrevista secreta a la BBC de Londres, en la que confiesa que era totalmente falso que Irak tuviera armas de destrucción masiva y que simplemente era una excusa para invadir y saquear a ese país. Este hecho generó innumerables interrogantes, pero también dejó al descubierto el perverso mundo de las guerras biológicas de Estados Unidos y Gran Bretaña. 

Aunque las Convenciones sobre Armas Químicas y Biológicas ilegalizan la producción, el almacenamiento y uso de armas biológicas, Estados Unidos mantiene los mayores arsenales de estas armas de destrucción masiva y ha sido el primer país en aplicarlo. Nunca podremos olvidar lo que hicieron contra el pueblo vietnamita y camboyano con el tristemente recordado "Agente Naranja", fabricados entre el gobierno de Estados Unidos y la farmacéutica Bayer. 

Desde el año 2001, Estados Unidos ha gastado unos 50.000 millones de dólares en armas biológicas. Antes de partir, el ex presidente George Bush asignó para el año fiscal 2009, casi 9.000 millones de dólares más para gastos en bioarmas, es decir, 39% más de lo que se asignó para el año 2008. 

Pero también se ha denunciado que estas bioarmas han llegado a manos irresponsables. Así sucedió con el caso de Cuba, cuando agentes de la Central de Inteligencia de Estados Unidos le entregaron a miembros del grupo terrorista "Omega 7" armas bactereológicas para introducirlas en Cuba y acabar con la Revolución. El líder de la Revolución Cubana, Fidel Castro, lo denunció en su momento en la ONU, pero pasaron muchos años para que el mundo pudiera confirmar la veracidad de esas denuncias. 

Pero propios ex funcionarios estadounidenses fueron más allá. El ex presidente del Banco Mundial, ex secretario de Estado de Estados Unidos, quien ordenó el bombardeo masivo contra Vietnam, y quien fue miembro del Programa Ampliado de Inmunización, Robert Mcnamara, dijo en una oportunidad a un diario francés: “Hay que tomar medidas draconianas de reducción demográfica en contra de la voluntad de las poblaciones. La reducción de la tasa de natalidad ha demostrado ser imposible o insuficiente. Por consiguiente, debemos aumentar la tasa de mortalidad. ¿cómo? Por medios naturales. El hambre y la enfermedad” 

Aumentan las víctimas, suben las acciones en la bolsa

Mientras aumentan las víctimas de Ébola, se agudiza la paranoia desde las corporaciones mediáticas (que también ha permitido distraer la atención internacional sobre verdaderas masacres como la que ejecuta el gobierno de Israel contra Palestina), suben las acciones de las farmacéuticas en la bolsa. 




Una noticia de CNN en Español, titulada “El Ébola impulsa a farmacéutica en la Bolsa”, así lo confirma. En este informe periodístico se dice textualmente: 

“Las acciones de una compañía con base en Vancouver que trabaja en una medicina para frenar la enfermedad subieron 40% en la última semana. (…) Tekmira Pharmaceuticals tuvo un aumento más alto de lo usual porque los inversionistas esperan que las agencias de salud de Estados Unidos aprueben un medicamento conocido como TKM-Ebola” 


Y por si fuera poco, el propio científico estadounidense que supuestamente inventó la vacuna contra el Ébola en el Fort Detrick, el señor Larry Zeitlin  asegura que "el principal obstáculo, al menos para nosotros, es el apoyo económico. Recibimos financiación del Gobierno de EE.UU., pero llega a borbotones (poco a poco), lo que hace muy difícil desarrollar rápidamente un fármaco". 

Esta historia hace recordar lo que sucedió años atrás con las conocidas gripe aviar y gripe porcina, que tras expandirse por distintos países del mundo, apareció la farmacéutica estadounidense Gilead Science promocionando un tratamiento llamado Tamiflu. Y mientras miles y miles de personas se desesperaban buscando el Tamiflu, Donald Rumsfeld sonreía. ¿Por qué sonreía?. El documental “Operación Pandemia” de Julián Alterini nos lo responde. 

Alternini precisa en su documental que, Donald Rumsfeld fue el Presidente de la Gilead Science hasta el año 2001, cuando el ex presidente George Bush lo nombró Secretario de Defensa, puesto desde el cual Rumsfeld aprobó en el año 2005 un presupuesto del cual 1200 millones de dólares fueron destinados a su ex compañía para elaborar 20 millones de dosis de Tamiflu, uno de los dos medicamentos que autorizó la Organización Mundial de la Salud para tratar tanto la gripe aviar como la porcina. 

Todo parece indicar que la historia se repite, y que la alarma que genera la CNN sobre el Ébola, es impulsada por grandes empresas farmacéuticas que dicen tener la cura y sólo con ese anuncio ya han logrado incrementar sus acciones en la bolsa. 

La realidad es que estas grandes farmacéuticas junto con el Fort Detrick son responsables, como la historia lo demuestra, de inocular y propagar diversos tipos de enfermedades por el mundo para así maximizar sus ganancias a costilla de la vida de los demás, casi siempre los africanos, a quienes aún utilizan para sus experimentos. La historia ya ha demostrado que detrás de cada brote de este tipo de enfermedades está el cartel de las farmacéuticas, una de las industrias más poderosas, influyentes y perversas del mundo.