lunes, 17 de noviembre de 2014

MANIPULACIÓN: VÍDEO FALSO DEL "NIÑO HÉROE" DE SIRIA FUE RODADO POR UN DIRECTOR NORUEGO

Diario Octubre, 15/11/2014

Millones de personas quedaron impactadas por el video en el que “un valiente niño sirio”, desafiando el fuego de francotiradores, “rescata a una menor” oculta bajo de un coche.

Un equipo de cineastas noruego confesó a la BBC “que el vídeo es falso” y que lo grabaron en Malta el verano pasado.

“Queríamos ver si el ‘filme’ atraería la atención y alentaba un debate, en primer lugar sobre los niños y la guerra”, contó el director de cine Lars Klevberg, responsable del polémico video.

PEDRO SÁNCHEZ TRABAJÓ EN BOSNIA EN LA DÉCADA DE LOS 90 AL SERVICIO DEL FMI Y EL BM

Miguel Ángel González Claros

Pedro Sánchez fue nombrado Secretario General del PSOE el pasado mes de Julio, con la intención de relanzar al Partido Socialista tras los malos resultados en las elecciones europeas. Con la intención de ilusionar a votantes desencantados, se intentó atraerlos bajo la premisa de poner como líder a un joven militante desconocido.


Pero si hacemos un repaso de su biografía vemos que su ascenso fulgurante no ha sido provocado por casualidad, sino mas bien porque su partido ha recompensado a un tecnócrata que ha tenido responsabilidades políticas en Bosnia, donde se aplicó la medicina económica neoliberal aplicada por la OTAN que ayudó a destruir a Yugoslavia, provocando una fractura económica y política en el país[1].

Si observamos su biografía, comprobamos que con 26 años trabajó en el Parlamento Europeo con la socialista Bárbara Duhrkrop y más tarde trabajó como jefe de gabinete del Alto Representante de las Naciones Unidas en Bosnia, Carlos Westendorp, el cual trabajo a las órdenes de Franco, siendo cónsul en adjunto en Sao Paulo en 1966, posteriormente ocupó cargos en el Ministerio de Industria y Asuntos Exteriores hasta 1975. Tras la muerte del dictador ocupó diversos cargos para el gobierno socialista, siendo nombrado en 1995, Ministro de Asuntos Exteriores, posteriormente fue Alto Representante en Bosnia, embajador en EEUU y en la actualidad trabaja como asesor de Felipe González y en un Grupo de Reflexión del Parlamento Europeo.

Sin lugar a dudas el paso de Pedro Sánchez por Bosnia, le permitió abrirse muchas puertas, ya que como indica en su biografía en la web del PSOE, trabajó como consultor asesorando a empresas extranjeras[2], aplicando sin lugar a dudas un nuevo socialismo muy diferente al de Marx o Engels.

Para llegar a entender que podría realizar Pedro Sánchez si llegase al gobierno de nuestro país, habría que analizar su labor durante su estancia en el país balcánico, una vez finalizada la guerra en Yugoslavia. Para ello será de especial valor las reflexiones realizadas por Michel Chossudovsky; este famoso analistas internacional comenta en su libro “La Globalización de la Pobreza”, un análisis contra la globalización y el Nuevo Orden Mundial surgidas a partir del cambio de los ochenta, realizadas por el FMI y el BM al tercer mundo y a Europa del Este desde 1989, provocando que el nuevo orden financiero aumentase la pobreza, la destrucción del medio ambiente, apartheid social, etc..

Uno de los capítulos lo dedica a Bosnia bajo el título “El desmantelamiento de la antigua Yugoslavia.: La recolonización de Bosnia–Herzegovina”. Mientras EEUU y la OTAN imponía la paz en Bosnia, la prensa y los políticos occidentales afirmaban que se había logrado parar las masacres étnicas y las violaciones a los derechos humanos, bajo la firma de los Acuerdos de Dayton en 1995, logrando la desintegración de Yugoslavia[3], con el despliegue un programa de “reconstrucción” que despojaba al país de su soberanía, instalando una administración colonial bajo el mando del Alto Representante Carl Bildt, posteriormente sustituido por Carlos Westendorp y una constitución que dejaba las riendas de la política económica a las instituciones de Bretton Woods y al Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo[4].

El poder político real en el país quedó en manos de acreedores internacionales que redactaron una constitución en su propio beneficio, sin consultar a la ciudadanía bosnia e imponer el dictado del libre mercado[5]. Afectando a su soberanía nacional, debido a que el gobierno neocolonial impuesto por los Acuerdos de Dayton y apoyado por las armas de la OTAN, se aseguraron de que el futuro del país se determinase en Washington, Bonn y Bruselas y no en Sarajevo.

Las medidas de austeridad sentaron las bases para la recolonización de los Balcanes, la deuda exterior fue dividida y asignada a las repúblicas sucesoras, que quedaron estranguladas con los convenios independientes de reestructuración de deuda y programas de ajuste estructural[6].

La llegada de Westendorp a Bosnia fue en 1997, dos años antes de los bombardeos de Belgrado de 1999, durante dicha ofensiva occidental, el Banco Mundial y la Comisión Europea se encargaron de coordinar la asistencia económica y financiera de los donantes en los Balcanes, enviando a Kósovo abogados y consultores que permitiesen crear un ambiente propicio para el capital extranjero[7].

Desde entonces, Pedro Sánchez ha sido aupado en el PSOE hasta llegar al más alto cargo. En el año 2000, fue delegado del congreso en el que Rodríguez Zapatero fue aupado como Secretario General. Posteriormente se presentó en el puesto en las listas electorales de su partido en las elecciones municipales de 2003 en Madrid, años durante los cuales, como es sabido, fue miembro de la Asamblea General de Caja Madrid. Siguió ascendiendo y respectivamente fue elegido diputado en las elecciones generales de 2008 y 2011, aunque por su puesto en las respectivas listas electorales, no llegó a ser elegido para el parlamento; sucesivas renuncias de Pedro Solbes y Cristina Narbona, le permitieron ocupar sus vacantes.

Podemos establecer un claro paralelismo entre Bosnia y España. En el primer caso hubo una guerra declarada por parte de las potencias occidentales para dividir a los países balcánicos y poder aplicar duros ajustes a la población. Mientras en España, sufrimos una guerra llamada “lucha de clases” donde la clase trabajadora sufre los recortes en servicios sociales, sanidad y educación frente a una élite política y económica sumida por la corrupción.

No parece, por lo tanto, que el actual Secretario General del PSOE, sea capaz de revertir esa tendencia, sino mas bien de repetir los dictados económicos que se llevaron a cabo durante su estancia en Bosnia, continuarlos y profundizarlos en nuestro país.

Cuando alcanzó la secretaria general, Pedro Sánchez se reunió en Bolonia, el pasado mes de Julio, con Matteo Remzi y Manuel Valls en un acto bajo el título “La izquierda para relanzar Europa”. Entre las declaraciones de los líderes Valls afirmó que “Necesitamos una revolución en la manera de hacer política”, mientras Remzi habló de que “el centroizquierda es la esperanza de la nueva Europa”. Pedro Sánchez explico la necesidad por parte de la izquierda de reinvertarse.

Pero las política surgidas en los países vecinos bajo gobiernos socialdemócratas, demuestran el vacío de sus palabras. En Italia un millón de manifestantes salieron a las calles el 25 de octubre en Roma, contra las reformas en la legislatura laboral que está promoviendo el gobierno “centro-izquierdista” de Matteo Renzi, siendo la movilización obrera más masiva desde las protestas contra el gobierno de Berlusconi en 2002. En el país galo las protestas son constantes durante la presidencia de Hollande, donde el gobierno lanzó una violenta represión contra las manifestaciones que se han extendido por todo el territorio tras el asesinato policial de Rémi Fraisse, un activista ecológico de 21 años de edad, en una protesta contra la construcción de una presa en el Sur de Francia.

Perry Anderson analizó que el primer paso para la expansión del capitalismo, en los países del Sur de Europa, se basaba en eliminar, como opción política al marxismo, en la década de los 40 en Francia e Italia y en la década de los 70 en España y en Portugal. En la actualidad, el único interés de los partidos socialistas en la orilla norte del Mediterráneo es la de perpetuar el orden social establecido desde hace décadas en la región.

Los trabajadores debemos avanzar hacia la organización socialista de la sociedad y la economía. La amenaza imperialista debe de ser respondida mediante la construcción de un movimiento contra la guerra, sobre la base de la clase obrera y dirigida contra el sistema capitalista de ganancias, que son el origen de la guerra y el militarismo.

Notas:

[1] Chossudovsky, Michel: “La globalización de la pobreza y el nuevo orden mundial”. Siglo XXI, 2002, p. 315.

[2] Biografía de Pedro Sánchez. Disponible desde Internet en: [http://www.psoe.es//ambito/secretar...], 2014, con acceso el 10-11-2014.

[3] Chossudovsky, Michel: “La globalización de… op.cit. p.293

[4] Ibid, p. 295

[5] Idem, p.296

[6] Idem, p. 307

[7] Idem, p. 312.

lunes, 10 de noviembre de 2014

EL PAÍS Y PODEMOS

Jorge Armesto
Diagonal, 08/11/2014

Un repaso al tratamiento de Podemos en "el periódico global", antes conocido como "diario independiente de la mañana".


Siesta "chavista" en Vistalegre.(Foto: Álvaro Minguito)

En ocasiones el ruido mediático es tan confuso que uno no sabe cómo analizar la realidad. Cuando esto ocurre yo tengo una brújula ética infalible: la iglesia. ¿Algaradas estudiantiles en Venezuela? ¿Qué pasará ahí? Miro a ver qué opina la iglesia y ya sé dónde posicionarme. Al lado contrario. Pero a veces la iglesia anda ocupada con sus asuntillos infantiles y no dice nada. Cuando eso ocurre yo busco con la mirada otro faro aún más luminoso: El País. Al fin y al cabo la cháchara de los obispos se la lleva el viento pero los titulares de El País… ¡Ah! ¡Eso es otra cosa! Uno tiene la sensación de estar leyendo lo que será historia del periodismo.

No me cabe ninguna duda, por poner un ejemplo, de que el tratamiento informativo de El País con Sudamérica, singularmente en lo que se refiere a Venezuela, Bolivia, Uruguay o Argentina, será estudiado por los alumnos del futuro como un ejemplo insuperable de cómo los medios de comunicación pueden ser serviles correas de transmisión de los intereses de las multinacionales que los sufragan.

Y tampoco me cabe duda de que, en ese temario de comportamientos abyectos, la relación de El País con Podemos tendrá un lugar de honor. Así que, para poner mi granito de arena en la investigación de esta historia de la insidia y ayudar a los estudiosos del porvenir, he repasado todos los artículos que el periódico monárquico le ha dedicado a esta formación política.

El País comienza a informar sobre Podemos un 16-02-14. El artículo: “Partidos por dos duros” enumeraba algunas de las fuerzas políticas emergentes (Escaños en Blanco, Partido X, VOX o Podemos) utilizando un tono relativamente neutro. En los dos meses siguientes apenas hay cuatro noticias hablando siempre en conjunto de varios o todos los citados. Para El País no se trata de algo digno de mucha atención. Hasta que llegan las elecciones y Podemos se convierte en la gran sorpresa. Otros medios que habían informado acerca del éxito de sus mítines y del crecimiento exponencial de la formación en las sedes sociales quizá no se sintieron tan sorprendidos. Pero El País, sí.

En los primeros días resulta un fenómeno simpático. Un coletudo desgarbado que vive su minuto de gloria. Esas cosas pintorescas que tanto gustan a la prensa. Se suceden las entrevistas, los estudios demoscópicos y los análisis. Se informa sobre la constitución de los círculos y las avalanchas de personas para apuntarse en la nueva formación.

A mediados de junio el tono empieza a cambiar. La veda se abrió con el titular “Las bases de Podemos se enfrentan a sus fundadores” que describía el resultado de una asamblea apocalíptica, con acusaciones de golpe de estado y amenazas de “mandarlo todo al carajo”. Desde Podemos se dijo que tal titular no respondía a la realidad de lo que allí aconteció y que no existía tal tensión interna. El presente parece darle la razón. Para entonces, la batalla contra Podemos se libraba fundamentalmente en los medios de comunicación de la caverna y en los debates televisivos. Pero al nuevo partido no parecían hacerle mella las simplezas de los estrafalarios personajes que defienden a la derecha carpetovetónica en las televisiones. Al contrario, cada rifirrafe que Pablo Iglesias mantenía con estos polichinelas parecía aumentar el caudal de sus simpatías.

Entonces los poderes fácticos mandaron parar. Y puesto que el argumentario de la caverna, sus pifias, su indigencia intelectual y sus torpes insidias no despertaban más que hilaridad en unas redes sociales que se carcajeaban abiertamente de los tertulianos de la derecha, tuvieron que reclutar al primo de Zumosol. Al tonto útil de los poderes económicos que hasta ese momento se había mantenido en una cierta neutralidad: el periódico El País. Ya que la prensa reaccionaria no provoca más que risotadas, se necesita a alguien que ofrezca credibilidad en la campaña de descrédito. Y de entre todos los medios del poder solo El País conserva aún entre sus lectores más ingenuos o nostálgicos cierta pátina, ya desgastada, de prensa progresista. Así, el diario del Banco de Santander cambió el tono y se unió a la fiesta.

Desde entonces es evidente el paralelismo existente entre los ejes temáticos de El País con respecto a Podemos y los debates televisivos. Si Eduardo Inda acusa a Podemos de estar “sufragado por Venezuela”, ahí sale El País para ayudar con el titular: “La fundación próxima a Podemos cobró 3.7 millones de Chávez”. Ya el texto explica que los 3,7 millones corresponden a 10 años de honorarios cobrados por distintas personas. (Por cierto, pagados por el gobierno venezolano, no por “Chávez”). Dicho así, ya no parece tanto. Seguimos leyendo y se nos aclara que la fundación dejó de facturar tres años antes del nacimiento de Podemos sin que llegasen a tener nunca ninguna vinculación orgánica. Entonces, ¿cuán “próxima” estaba?

Unos días después la tropa freak comienza a vincular a Podemos y a ETA. El País lo hace más finamente y nos aclara que “Sortu no comparte las declaraciones de Pablo Iglesias sobre ETA”. En Sortu aún se estarán frotando los ojos. ¿Desde cuando El País recoge alguna de sus declaraciones? A ver si se nos van a volver abertzales. Ah, no. Que de lo que se trataba era de unir en el mismo titular las palabras “ETA” y “Pablo Iglesias”. Apenas unos días después, fruto de la nueva sensibilidad política de El País como portavoz de la izquierda abertzale nos enteramos de que “EH Bildu anuncia su disposición a llegar a acuerdos con Podemos”. Qué desconsideración para otros partidos que han manifestado la misma disposición sin que les hagan ni caso, pero en fin. Leemos el artículo y en él se nos informa que Pello Urizar, “en calidad de secretario general de Eusko Alkartasuna”, cree que “va a haber puntos de encuentro” Ah, ¿eso eran todos los acuerdos? Pues vaya cosa. Pero alto ahí... ¿Eusko Alkartasuna? ¿Qué pinta Eusko Alkartasuna ¿No era Bildu? Es que a El País “Bildu” le sonaba mejor. Suena como más a ETA.

Para entonces empieza a escribir sobre Podemos Antonio Elorza (como hace él, lo abrevio: A.E.). El tiempo sin duda lo colocará como uno de los máximos expertos mundiales en el tema. O, cuando menos, como uno de los seres humanos más obsesionados. Nada menos que cinco artículos de opinión sobre Podemos ha publicado en El País. “La irresistible ascensión de P.I.”, “Una nueva democracia”, “Podemos: el ascenso al poder”, “Podemos en el jardín de los engaños” y “Podemos: Asaltar, ¿para qué?”. Cinco nada menos. ¿Se iban sucediendo nuevas revelaciones? Pues no muchas. Lo cierto es que leído uno, leídos todos: En cuatro sale Chávez, en dos Lenin. En dos Beppo Grillo. En todos cesarismo, populismo y demagogia.

A pesar de todo, el partido sigue creciendo. Llega octubre y El País decide no andarse ya con más zarandajas ni personas interpuestas. Y así, dedica un editorial a la celebración de la Asamblea Ciudadana con este destacado: “Cuanto más se les escucha, más suenan a lo mismo: populismo, personalismo, manipulación”. Pero lo mejor es cuando avanzamos en el texto y vemos espantados que los de Podemos “están dispuestos a operaciones que no tienen que ver con el respeto en las urnas”. ¿Insinúa El País un golpe de estado de Podemos? ¿Apoyado por su ejército podemista?

Esos días Pablo Iglesias se entrevista con Jordi Évole. Los que se quejaron de la manipulación del telediario de Antena 3 se ve que no leyeron El País ese día. Cincuenta y ocho minutos de entrevista se resumen en el titular: “Pablo Iglesias ansía un programa de televisión si es Presidente”. Se extiende la sospecha: ¿Será la presidencia del gobierno únicamente un maquiavélico ardid para llegar a la tele? No lo descartemos, amigos, puesto que El País no lo descarta. El titular incluso motivó la intervención de la defensora del lector ante las quejas de los lectores del periódico. Esta concluyó que no veía “ansia” en las palabras de Pablo Iglesias. Respiramos aliviados.

El último capítulo de la tragicomedia ha sido la publicación de la encuesta de Metroscopia de octubre. En ella Podemos aparecía como primera fuerza política. El primer titular del día, “Podemos supera a PSOE y a PP impulsado por la ira ciudadana”, se ofrece a dos columnas compartiendo espacio con una reflexión de Woody Allen: “De no ser tan tímido habría tenido una vida mejor”. Qué tiempos aquellos en que los resultados de las encuestas ocupaban todo el ancho de la cabecera. ¿Cómo olvidar aquel acertadísimo titular: “El bipartidismo recupera vigor ante las elecciones europeas” [PDF], que ocupaba las cuatro columnas de la portada? Ahora El País, como Woody Allen, también es más tímido. O se ve que el vigor del titular tiene que ver con el vigor del bipartidismo. Por supuesto es “la ira”, un sentimiento irracional, lo que “impulsa” a Podemos.

En el cuerpo del artículo vemos que la encuesta predice el peor resultado de la historia para el PP, con un 20% de los votos estimados. Buceamos en 30 años de democracia y ni siquiera en las primeras elecciones de Alianza Popular bajó del 25%. ¿Parece este hundimiento inaudito un asunto interesante para El País? Claro que no. Es mucho mejor hundir la daga en la pérdida de votos de IU y UPyD. Y entonces, a las pocas horas, El País cambia el titular y escribe: “Podemos arrebata a IU y UPyD el apoyo de los votantes indignados”. UPyD pierde un punto desde las elecciones de 2011 mientras que el PP se deja 24, pero esto para El País es un asunto baladí. Y con toda razón. Porque en el cuerpo del artículo se nos explica que los últimos acontecimientos sobre la corrupción, que El País juzga muy novedosos y extraordinarios en España, han sido “de gran impacto emocional” y pueden actuar “a veces” como “seísmos coyunturales”. ¿Coyunturales? ¿A veces? ¿Qué veces? ¿Conoce El País precedentes de un descalabro semejante en las encuestas? No existe tal cosa. ¿Confunde de nuevo deseo y realidad? Quién sabe. Eso sí, los grandes derrotados son UPyD e IU. Pobres ellos.

Pero El País aún podía ofrecer un tercer cambio de titular en el mismo día. Una cosa es que los dos partidos amigos obtengan los peores resultados en décadas y otra muy distinta es que no podamos encontrar nada agradable que decir de ellos. Y entonces, en el golpe maestro del periodismo, y a pesar de que durante ese día no se produjo ni una sola declaración en ese sentido de ni un solo responsable político del PP y el PSOE, El País volvió a modificar el titular para terminar: “PP y PSOE se movilizan contra la corrupción acuciados por Podemos” [PDF]. ¡Bravo! ¡Al fin! Pero, leamos, ¿en qué consiste esa movilización? ¿Alguien anunció algo? Ni una palabra. Nada allá donde miremos. El texto del artículo sigue hablando del resultado de la encuesta. ¿Dónde está la movilización? Misterio.

A fin de cuentas, la corrupción tampoco es para tanto. Ese día A.E. debía librar así que El País dedica su editorial al “seísmo político” y nos dice que aunque “9 de cada 10 personas juzgan la situación política como mala o muy mala…..todo esto no justifica dejar a la sociedad en manos de Pablo Iglesias y de Podemos”. Es de suponer que hace falta que sean 10 de cada 10. Y, cabe preguntarse, cuando dice “dejar a la sociedad”, ¿a qué se refiere? ¿No es “la sociedad” la que, en todo caso, ha de elegir libremente? A ver si va a ser El País el que está haciendo llamamientos a “operaciones que no tienen que ver con el respeto en las urnas”.

En todo caso, parece que cualquier cosa estaría justificada para que no gobierne Podemos, ese partido “que niega ser de izquierdas ni de derechas” y que no es más que “simple y vulgar populismo como el que, con otras apariencias ideológicas, aparece en diversas partes de Europa”. ¿Se refiere a Le Pen? ¿A los neonazis? El País, cuya cercanía con el PP y el PSOE le impide ya distinguir qué es ser de izquierdas o de derechas continúa sacando toda su artillería y nos advierte que “una cosa es criticar y otra muy distinta ofrecer soluciones solventes y realistas a una sociedad necesitada de buena gestión”. Lo que nos hace suponer que considera a PP y PSOE las dos fuerzas que se han caracterizado por ofrecer tales maravillas. Qué injusticia cometen esas 9 de cada 10 personas que juzgan el paisaje un lodazal corrupto. Pero inasequible al desaliento el periódico sutilmente anima a ambas formaciones a “evitar crispaciones” para “un posible escenario de gobierno de más de un partido”. O, lo que es lo mismo, anuncia la futura gran coalición de la casta. Sí, el hermanamiento definitivo de esos dos partidos con sentido de estado cuyas recetas no son “viejas, fracasadas o delirantes”.

Se acabó el fingimiento y la drôle de guerre. A partir de ahora se va a cuchillo.

jueves, 6 de noviembre de 2014

EUROPA COMPRA GRAN PARTE DEL PETRÓLEO ROBADO POR EL ESTADO ISLÁMICO

Librered, 06/11/2014



El director del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB), Alexánder Bórtnikov, acusó el miércoles a algunos países europeos de ser los principales compradores del petróleo que roba el grupo takfirí EIIL (Daesh, en árabe ) de las refinerías de Siria e Irak, una transacción que es considerada la principal fuente de financiación de este grupo terrorista.

“El EIIL gana cada vez más su independencia financiera debido al apoyo financiero y armamentística que recibe de algunos países árabes y europeos”, dijo Bortnikov en la 37º sesión del Consejo de Jefes de Agencias de Inteligencia y Seguridad de la Mancomunidad de Estados Independientes (MEI), celebrada en Astaná, capital de Kazajistán.

El funcionario ruso también mencionó que, además de la venta del petróleo robado en Siria e Irak a algunos países europeos, el tráfico humano y el de drogas, es otro de los factores que otorgan autosuficiencia económica a este grupo terrorista.

De acuerdo con datos divulgados en los medios rusos, Daesh vende cada barril de petróleo entre 7 y 30 dólares. Mientras tanto, la consultora estadounidense IHS, en un informe publicado en octubre, demostró que este grupo takfirí consigue anualmente 800 millones de dólares (unos 627 millones de euros) por la venta de petróleo en el mercado negro.

A principios de septiembre, la embajadora de la Unión Europea (UE) en Irak, la diplomática checa Jana Hybaskova, reveló que algunos Estados miembros del bloque comunitario han comprado crudo iraquí, robado por el grupo takfirí EIIL.

Los funcionarios de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos estiman que los elementos takfiríes ganan más de 3 millones de dólares al día a través de la venta de crudo, el robo y el tráfico de personas.

El EIIL, con miles de integrantes europeos, norteamericanos y de Oriente Medio, comete diversos crímenes de lesa humanidad, tanto en Siria como en Irak, entre ellos ejecuciones sumarias y secuestros masivos. -

HispanTV

miércoles, 5 de noviembre de 2014

BURDA MANIPULACIÓN DE ANTENA 3 DE UN PASAJE DE LA ENTREVISTA DE IGLESIAS EN SALVADOS

El ventano, 29/10/2014
Antena 3 presenta de una manera sesgada una respuesta de Pablo Iglesias a Jordi Évole sobre si le gustaría tener un programa en la televisión pública al estilo de Hugo Chavez en Venezuela. El corte que realiza el periodista hace creer que al líder de Podemos le "molaría" tener un programa así, cuando su respuesta real es justamente la contraria. La manipulación no puede ser más burda y patética.

lunes, 3 de noviembre de 2014

POR QUÉ LOS SIRIOS APOYAN A BASHAR AL ASSAD

Tim Anderson
Librered, 01/11/2014



La súbita reversión de Washington de su pretexto ‘guerra contra el terror’ para una intervención en Siria ha confundido al público occidental. Durante tres años han estado viendo historias de ‘intervención humanitaria’, que vertían menosprecio sobre la afirmación del Presidente de Siria de que estaba luchando contra terroristas financiados por países extranjeros. Ahora EEUU afirma estar liderando la lucha contra esos mismos terroristas.

¿Pero qué opinan los sirios, y por qué continúan apoyando a un hombre que según las potencias occidentales está constantemente atacando y aterrorizando a ‘su propio pueblo’? Para entender esto debemos considerar la enorme brecha entre la caricatura occidental de Bashar al Assad el ‘brutal dictador’ y la popular cosmopolita figura que es en Siria.

Si creyésemos la mayoría de las noticias occidentales pensaríamos que el Presidente Assad ha lanzado repetidos bombardeos indiscriminados contra zonas residenciales, incluyendo el gaseamiento de niños. También pensaríamos que dirige un ‘régimen alauita’, donde una minoría del 12% reprime a una mayoría musulmana sunita, aplastando una ‘revolución’ popular que sólo recientemente ha sido ‘secuestrada’ por extremistas.

El problema central con estas representaciones es la gran popularidad de Bashar en Siria. La popularidad de Bashar al Assad es real, aunque pueda existir el culto a la personalidad de los estados fuertes y descontento popular con la corrupción y el favoritismo. Su gran victoria en las primeras elecciones con varios candidatos en junio consternó a sus enemigos regionales: Israel, Arabia Saudí, Catar y Turquía; pero no detuvieron su agresión.

Los sirios ven en Bashar al garante de la tradición plural y nacionalista de su padre y al modernizador de las reformas políticas. Encuestas en Siria habían mostrado gran descontento con la corrupción y el favoritismo, y opiniones diversas sobre la economía pero a la vez habían mostrado gran satisfacción con la estabilidad, los derechos de la mujer y la independiente política exterior. Las manifestaciones pro-reformas políticas en 2011 – replicadas con manifestaciones pro-gubernamentales que rápidamente fueron eclipsadas con una insurrección violenta – no fueron necesariamente anti-Bashar.

Los Hermanos Musulmanes y otros grupos sectarios islamistas sí le odiaban, al igual que odiaban al estado secular. Pero incluso estos enemigos, en sus mejores momentos, reconocían la popularidad de Bashar al Assad. A finales de 2011 una encuesta del Doha Debates (creada por la monarquía catarí, uno de los principales patrocinadores de los Hermanos Musulmanes) mostró que el 55% de los sirios querían que Bashar se quedara.

Islamistas armados fueron más lejos. En 2012 Reuters, el Guardian y el Times Magazine reportaron a tres líderes del ‘Ejército Libre Sirio’ (ELS) en Aleppo diciendo que el Presidente de Siria tenía un ’70 %’ de apoyo; o que la población local ‘son todos leales al criminal Bashar, y nos delatan’; o que son ‘todos informantes… nos odian. Nos culpan de la destrucción’. La impopularidad, claro, es fatal en una revolución; aunque para un fanático religioso es sólo un inconveniente. Estos tres grupos del ELS eran islamistas en buenos términos con al Qaeda.

A pesar de estas revelaciones los medios occidentales siguieron utilizando como fuentes a los Hermanos Musulmanes, a fuentes alineadas con ellos, a ‘activistas’ y a ‘rebeldes moderados’. En particular, confiaban en Rami Abdul Rahman, que con sede en Reino Unido, se llama a sí mismo el ‘Observatorio Sirio de Derechos Humanos’. Estas fuentes mantenían vivo fuera de Siria a ‘El Monstruo Bashar’.

En el mito de ‘El Monstruo Bashar’ hay dos historias clave relacionadas entre sí: la historia de los ‘rebeldes moderados’ y la historia de ‘los lealistas de Assad’ o de ‘las fuerzas del régimen’ para describir a un gran y valeroso ejército nacional con inmenso apoyo popular. Para entender el mito es necesario hablar sobre el Ejército Árabe Sirio.

Con más de medio millón de soldados, el Ejército es tan grande que la mayoría de comunidades sirias tienen fuertes lazos familiares, incluyendo lazos con los caídos en la guerra. Regularmente se realizan ceremonias para las familias de los ‘mártires’, con miles de personas orgullosamente mostrando fotos de sus seres queridos. Además, la mayoría de los varios millones de sirios desplazados por la guerra no han salido del país sino que se han desplazado a zonas protegidas por el Ejército. Esto sería inexplicable si el Ejército estuviera realmente involucrado en ataques ‘indiscriminados’ a civiles. Un ejército represivo provoca miedo y odio, pero en Damasco se puede ver que la población no tiene miedo cuando pasa por alguno de los muchos puntos de control del ejército instalados para protección contra coches bomba de los ‘rebeldes’.

Los sirios saben que hubo abusos contra los manifestantes en 2011; también saben que el Presidente destituyó al Gobernador de Dara por este motivo. Saben que la insurrección armada no fue una consecuencia de las protestas sino que fue una insurrección sectaria que se puso a cubierto dentro de las manifestaciones. El dirigente saudita Anwar el-Eshki reconoció en la BBC que su país había proporcionado armas a islamistas en Dara, y sus ataques con francotiradores en azoteas se parecían mucho a la insurrección fallida de los Hermanos Musulmanes en Hama en 1982. Hafez al Assad aplastó esa revuelta en unas semanas. De ese incidente la inteligencia estadounidense dijo que las bajas fueron probablemente de ‘unos 2.000′ incluyendo ‘300 o 400′ miembros de la élite de la milicia de los Hermanos Musulmanes. Desde entonces la Hermandad y las fuentes occidentales han inflado los números, llamándolo una ‘masacre’. Islamistas armados haciéndose pasar por víctimas civiles tienen una larga historia en Siria.

Bastantes sirios me han criticado al Presidente Assad, pero no en el sentido de los medios occidentales. Me dicen que quieren que sea tan firme como su padre. Muchos en Siria le consideran demasiado blando, lo que le ha dado el sobrenombre de ‘Sr. Corazón Blando’. Soldados en Damasco me han dicho que hay una orden del Ejército por la que se debe hace un esfuerzo especial para capturar vivos a los combatientes sirios. Esto es causa de polémica, ya que muchos les consideran traidores, no menos culpables que los terroristas extranjeros.

¿Y qué hay de los ‘rebeldes moderados’? Antes del auge del ISIS, en 2011, la más grande brigada del ELS, Farouk, los originales ‘chicos de poster’ de la ‘Revolución Siria’, tomaron partes de la ciudad de Homs. Un informe de EEUU les denominaba ‘nacionalistas legítimos… devotos más que islamistas y no motivados por el sectarismo’. El International Crisis Group sugirió que Farouk podían ser ‘devotos’ más que islamistas. El Wall Street Journal también les llamó ‘sunitas devotos’ más que islamistas. La BBC les llamó ‘moderadamente islamistas’.

Todo esto era totalmente falso. Los sirios de Homs dijeron que la brigada Farouk entró en la ciudad con el eslogan genocida: ‘Alauitas a la tumba. Cristianos a Beirut’. Gritando ‘Alá es Grande’ volaron el hospital de Homs, porque había estado dando tratamiento a soldados. Las iglesias culparon a Farouk de la limpieza étnica de más de 50.000 cristianos de la ciudad, y de la imposición de un impuesto islámico. El periodista Radwan Mortada afirma que la mayoría de los miembros de Farouk eran salafistas sectarios, armados y financiados por Arabia Saudí. Más tarde gustosamente trabajaron junto a los diversos grupos de al Qaeda, y fueron los primeros en culpar al Ejército de sus propias atrocidades.

Consideremos algunas de las acusaciones clave contra el ejército Árabe Sirio. En mayo de 2012, días antes de una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para debatir la posible intervención en Siria, hubo una terrible masacre de más de 100 habitantes en Houla. Los gobiernos occidentales inmediatamente culparon al Gobierno Sirio, que a su vez acusó a los terroristas financiados por países extranjeros. Los dirigentes occidentales al principio denunciaron bombardeos del Ejército, para cambiar su historia cuando se comprobó que la mayoría habían muerto por heridas de cuerpo a cuerpo. Un informe de la ONU (UNSMIS) fue archivado, mientras otro (CoI), vicepresidido por la diplomática estadounidense Karen Koning AbuZayd, culpó a ‘matones’ pro-gubernamentales que el informe dejó sin identificar. Tampoco mencionaba el móvil.

Aunque la massacre de Houla no resultó en una intervención del estilo de Libia, debido a la oposición de Rusia y China en la ONU, la polémica se desató sobre los autores de esta atrocidad. Periodistas alemanes y rusos, además de la Madre Superiora de un convento, consiguieron entrevistar a supervivientes que declararon que un gran escuadrón de Farouk, dirigido por Abdul Razzaq Tlass, había arrollado cinco pequeños puestos del ejército y masacrado a los habitantes del pueblo. La banda buscó familias pro-gubernamentales y alauitas, además de algunas familias sunitas que habían participado en las recientes elecciones.

Un año después un informe independiente detallado (por Correggia, Embid, Hauben y Larson) documentó cómo la segunda investigación de la ONU (CoI) fue manipulada. En lugar de visitar Siria consiguieron sus testigos a través de líderes y asociados de Farouk. Ignoraron una docena de testigos directos que contradecían la historia de los ‘rebeldes’. Resumiendo, intentaron enterrar un crimen real con perpetradores identificados y un móvil claro. Como escribió más tarde Adam Larson, la historia ‘oficial’ de la masacre de Houla demostró ser ‘en el mejor de los casos extremadamente ambigua y en el peor un crimen bastante obvio de los Contras patrocinados por EEUU’.

La masacre de falsa bandera de Houla estableció la matriz para una serie de similares acusaciones de masacres. Cuando 245 personas fueron asesinadas en Daraya (agosto 2012), reportes de los medios citando a ‘activistas opositores’ denunciaron que ‘el ejército de Assad ha cometido una masacre’. Esto fue contracedido por el periodista británico Robert Fisk, quien escribió que el ELS había masacrado a civiles secuestrados y a sodados fuera de servicio que habían tomado como rehenes, después de un intento fallido de intercambiarlos por prisioneros bajo custodia del ejército.

De igual forma, cuando 120 habitantes del pueblo de Aqrab fueron masacrados (diciembre 2013) el titular del New York Times fue ‘Miembros de una secta de Assad culpables de matanzas en Siria’. De hecho, como descubrió el periodista Alex Thompson, fueron las víctimas las que pertenecían a la comunidad alauita del Presidente. Quinientos alauitas habían sido retenidos por grupos del ELS durante nueve día antes de que en desbandada asesinaran a un cuarto de ellos. Sin embargo, sin una investigación detallada, cada acusación parecía aumentar los crímenes del Ejército Sirio, al menos para el público fuera de Siria.

Otra línea de ataque fue que había habido bombardeos ‘indiscriminados’ de zonas ‘rebeldes’, resultando en bajas civiles. La pregunta relevante era, ¿cómo desalojar grupos armados de centros urbanos? Los interesados pueden ver en detalle cómo se realizó la liberación de Qusayr, una ciudad cercana a la frontera libanesa que había sido tomada por Farouk y otros grupos salafistas, incluyendo a extranjeros. El Ejército había realizado ‘ataques quirúrgicos’, pero en mayo de 2013, después del fracaso de negociaciones, optaron por un ataque sin cuartel. Lanzaron folletos desde aviones, llamando a los civiles a evacuar. Grupos anti-gubernamentales impidieron a muchos dejar la cuidad, mientras un portavoz ‘activista’ declaró que no había ninguna salida segura para los civiles. En una crítica oportunista, el Departamento de Estado de EEUU expresó una gran preocupación por la distribución de estos folletos, declarando que ‘la orden de desplazamiento para la población civil’ demostraba ‘la brutalidad recurrente del régimen’.

En realidad, el 5 de junio, el Ejército apoyado por Hezbollah liberó Qusayr, conduciendo a los remanentes de la brigada Farouk del ELS y a sus socios de al Qaeda hacia Líbano. Esta operación es, al menos en principio, lo que se esperaría de cualquier ejército que enfrenta grupos terroristas incrustados en zonas civiles. En este punto la guerra empezó a virar decisivamente a favor de Siria.

Las acusaciones de ‘bombardeos indiscriminados’ son recurrentes. En un interrogatorio oportunista, el periodista británico John Snow exigió saber del Consejero Presidencial Sirio Dr Bouthaina Shaaban por qué el Ejército no había expulsado a ISIS de Aleppo. Unas cuantas preguntas después atacó al Ejército por sus bombardeos ‘indiscriminados’ de la misma ciudad. La verdad es que la mayoría de la lucha urbana en Siria la llevan a cabo las tropas en el terreno.

La atrocidad más politizada fue el ataque químico en agosto de 2013, en la región de Ghouta del Este, a las afuera de Damasco. Durante meses el Gobierno Sirio había estado denunciando ataques químicos terroristas y había invitado a inspectores de la ONU a Damasco. A la llegada de estos inspectores, grupos ‘rebeldes’ publicaron vídeos en Internet de niños asesinados, culpando al Gobierno Sirio de otra masacre. El gobierno de EEUU y el grupo Human Rights Watch con sede en Washington rápidamente estuvieron de acuerdo. La investigación de la ONU de los ataques químicos de los islamistas fue aparcada y la atención se trasladó a los niños gaseados. Los medios occidentales exigían una intervención. Una importante escalada en la guerra sólo fue detenida por la intervención de Rusia y su propuesta de que Siria eliminase su arsenal químico; un arsenal que Siria afirmaba nunca haber usado.

La saturación de noticias sobre el incidente en Ghouta hizo que muchos periodistas dieran por probada la culpabilidad del Gobierno Sirio. Sin embargo, esas afirmaciones eran sistemáticamente demolidas por una serie de reportes independientes. Muy poco después, un periodista con sede en Jordania informó que residentes de Ghoura culpaban al ‘Principe Saudita Bandar… de proporcionar armas químicas a grupos rebeldes afiliados a al Qaeda’.

Más tarde, un grupo sirio, liderado por la Madre Agnes Mariam, proporcionó un examen detallado de las pruebas de los vídeos, afirmando que los vídeos de la masacre precedieron al ataque y usaron imágenes ‘falsas’ y ‘fabricadas’. Informes detallados también llegaban de fuera de Siria. El veterano periodista estadounidense Seymour Hersh escribió que las pruebas de la inteligencia de EEUU habían sido fabricadas y ‘manipuladas… para justificar la intervención contra Assad’.

Un grupo de abogados y escritores turcos manifestaron que ‘la mayoría de los crímenes’ contra civiles sirios, incluido el ataque en Ghouta, fueron perpetrados por ‘fuerzas armadas rebeldes en Siria’. El grupo del ELS Liwa al Islam patrocinado por Arabia Saudí fue el responsable más probable del ataque químico en Ghouta. Un informe posterior de la ONU no adjudicó la culpabilidad pero sí confirmó que armas químicas habían sido utilizadas en Siria por lo menos cinco veces.

En tres ocasiones fueron utilizadas contra ‘soldados y civiles’. La conclusión clara fue que eran ataques anti-gubernamentales llevados a cabo por rebeldes. Los investigadores del MIT Lloyd y Postol concluyeron que el gas Sarin ‘era imposible que hubiese sido lanzado desde zonas controladas por el Gobierno Sirio’.

A pesar de todas las evidencias en estos informes, combinados, ni el Gobierno de EEUU ni Human Rights Watch se han retractado o disculpado por sus falsas acusaciones. Y es más, los gobiernos y los medios occidentales repiten estas afirmaciones como si fueran hechos, incluso a veces mintiendo sobre informes de la ONU para corroborar sus falsedades.

Cuando me reuní con el Presidente Assad, con un grupo de australianos, su actitud fue enteramente consistente con su imagen de un amable oculista anterior a 2011. Expresó una gran preocupación por el impacto en los niños de ser testigos de atrocidades terroristas mientras fanáticos gritan ‘Alá es Grande’. Ciertamente, este hombre no es un bruto, al contrario de Saddam Hussein o George W. Bush.

El factor clave en la supervivencia de Siria ha sido la cohesión, la determinación y el apoyo popular al Ejército. Los sirios saben que su Ejército representa la Siria plural y que éste ha estado luchando contra el terrorismo sectario patrocinado por países extranjeros. Este Ejército no se fracturó por diferencias sectarias, como los takfiris esperaban que sucediera, y las deserciones han sido mínimas, menos del 2%.

¿Ha cometido abusos el Ejército? Probablemente, pero principalmente contra los grupos armados. Hay algunas pruebas de ejecuciones de terroristas extranjeros. Ciertamente eso es un crimen, pero probablemente tiene un amplio apoyo popular en Siria, en estos momentos. La principal contención de estos abusos parece ser la orden al ejército del ‘Sr. Corazón Blando’ de salvar la vida de rebeldes sirios.

Sin embargo, a pesar de las repetidas declaraciones de islamistas sectarios y de sus patrocinadores occidentales, no hay pruebas convincentes de que el Ejército haya deliberadamente bombardeado y gaseado a civiles. Tampoco habría un móvil. Tampoco el comportamiento de la población en las calles corroboraría esas declaraciones. La mayoría de los sirios no culpan a su ejército de la violencia horrenda de esta guerra, sino que culpan a los terroristas patrocinados por países extranjeros.

Estos son los mismos terroristas patrocinados por los gobiernos de EEUU, Gran Bretaña y Francia, que se esconden detrás de la denominación mítica de ‘rebeldes moderados’ mientras recitan su catálogo de falsas acusaciones.

La alta participación (73%) en las elecciones presidenciales, a pesar de la guerra, fue al menos tan significativa como el alto porcentaje de los votos que recibió Bashar (88%). Incluso la BBC no pudo esconder las enormes multitudes que salieron a votar, en especial la que tomó al asalto la Embajada Siria en Beirut.

La participación en EEUU ni se le acerca; de hecho ningún líder occidental puede reivindicar un mandato tan democrático como el de este ‘dictador’. La magnitud de la victoria de Bashar pone en relieve la cruda realidad: nunca hubo una revuelta popular contra este hombre; y su popularidad ha aumentado.

Tim Anderson es catedrático de Economía Política en la Universidad de Sidney. Ha investigado el conflicto sirio desde 2011 y visitó Siria en diciembre de 2013.

BURKINA FASO: BAJO LA MEMORIA DE THOMAS SANKARA

Rafael Poch
La Vanguardia, 31/10/2014

Manifestación frente a la embajada de Burkina Faso en París

El poder cambia de manos en Burkina Faso: El presidente Campaoré, que llegó al poder en 1987 en un golpe diseñado en Occidente, se refugia en el sur del país.

Una revuelta popular con centenares de miles de ciudadanos en la calle y que ha dejado entre cuatro y treinta muertos, según las fuentes, ha acabado con los 27 años de presidencia de Blaise Campaoré en Burkina Faso (antes Alto Volta), uno de los países más pobres del mundo.

Radio Omega, una emisora local de Uagadugú, la capital del país, informó poco después de medio día de la dimisión del presidente, “a fin de permitir un proceso de transición con elecciones libres en un plazo máximo de noventa días”.

Aunque la situación es algo confusa porque el general Honoré Traoré, jefe de las fuerzas armadas, dice haber asumido el poder, el abandono del presidente Campaoré parece definitivo. Un convoy fuertemente armado de sus partidarios le ha trasladado a la ciudad de Po, junto a la frontera con Ghana, en el sur del país.

La ciudad es sede de una unidad militar que es particularmente afín al presidente saliente, lo mismo que el mencionado general Traoré. Precisamente por eso, para evitar una continuidad camuflada, las manifestaciones populares, que este jueves tomaron por asalto e incendiaron el parlamento y la sede de la televisión, continuaron este viernes vilipendiando al nuevo general y aclamando a otro militar retirado, Kuamé Lugué, muy popular en la calle.

Clave para la gran revuelta popular ha sido el malestar ante el proyecto de modificación constitucional de Blaise Campaoré. Desde hace meses la oposición contestaba la reforma del artículo 37 que limita a dos quinquenios el mandato presidencial. Ese límite impedía a Campaoré, de 63 años, volverse a presentar en 2015.

La indignación no se entiende sin tener en cuenta que el presidente ya había reformado en dos ocasiones, en 1997 y en 2000, ese artículo, primero anulando la limitación, luego introduciéndola con un tope de dos mandatos de siete años, y finalmente, en 2005, estableciendo dos mandatos de cinco años, lo que le permitió volver a poner el contador a cero. Esa cuenta caducaba ahora en 2015 y se quería volver a reformar para perpetuarse en el poder monopolizado durante 27 años. Resultó demasiado.

En París, frente a la embajada de Burkina Faso, en el boulevard Haussman, la oposición “burkinabé” organizaba una manifestación de júbilo.

“Lo que ha pasado no ha sido inesperado, hacía años que las organizaciones de la sociedad civil y los partidos políticos fortalecían su acción para echar a Campaoré”, explica el doctor Didier Ouedraogo, presidente del movimiento burkinabé por los derechos del hombre y coordinador de la manifestación parisina, que reunió a gente bailando al ritmo de los tambores en plena calle.

Blaise Campaoré llegó al poder el 15 de octubre de 1987, en un golpe de Estado en el que se asesinó a sangre fría al popular presidente anterior, Thomas Sankara, y a otros doce de sus partidarios. Fue una traición, pues Campaoré era entonces el brazo derecho de Sankara. La muerte y memoria de aquel extraordinario presidente revolucionario africano, un hombre que fue a contracorriente de su época, ha perseguido a Campaoré a lo largo de estos 27 años, y también ha inspirado a la oposición.

Nacido en 1949, Thomas Sankara fue el artífice de la revolución del país, que entonces se llamaba Alto Volta, del año 1983. El suyo fue un movimiento claramente a contracorriente de la época: cuando el bloque del Este comenzaba su definitiva quiebra, y mientras en el mundo occidental se afirmaba la involución neoliberal de los Reagan y Thatcher, asumida poco después por la socialdemocracia, en Francia claramente a partir de aquel mismo año por Mitterrand.

Sankara cambió el nombre del país, un producto semántico-geográfico de la colonización, para adoptar el de Burkina Faso, que significa el país de los hombres íntegros en una fórmula que mezcla palabras de dos de las lenguas del país. Sankara renunció al estilo tradicional del gobernante africano en sintonía con el neocolonialismo. Uno de sus primeros gestos fue vender la flota de Mercedes de los funcionarios del gobierno. Él se movía en un viejo Renault 5. Potenció la producción local y la autosuficiencia, combatió la corrupción y animó la emancipación femenina y el trabajo de los agricultores.

“El equipo que rodeaba a Sankara era gente voluntariosa y muy comprometida, pero con un nivel de cultura universal muy bajo y un horizonte muy pequeño”, explica el periodista Pedro Canales, uno de los españoles que vivió aquellos años en Burkina Faso, organizando la prensa local, el diario Sidwaya y la revista Carrefour Africain. “Sankara era diferente; un idealista apasionado, con un sentido de la vida muy profundo, que cantaba y bailaba en los bailes populares a los que acudía con su mujer Mariam y sus dos hijos, Philippe y Auguste”, dice Canales.

“Pese a sus debilidades, Sankara dio una clara esperanza a la población, su política era una ruptura con el control de las potencias extranjeras sobre nuestro país”, dice el doctor Didier Ouedraogo. “Esa tendencia hay que relanzarla y es plenamente actual para toda África y para Burkina Faso. Sankara no pudo realizar la soberanía, pero con Blaise hemos ido claramente hacia atrás”, opina.

Gracias a una relativa libertad de expresión y pluralismo político, Campaoré se hizo presentable en París y ha mantenido padrinazgos estables en el Partido Socialista francés, como los que se le atribuían ante la ministra de Ecología y Energía, Ségolène Royal. El presidente saliente ha sido una pieza disciplinada de la llamada Françafrique, el siempre turbio orden neocolonial de complicidades, corruptelas y dependencias políticas y económicas existente entre París y sus ex dominios africanos. Desde hace años, ese orden se siente amenazado por la competición y creciente presencia en África de países como China e India, explica el politólogo de origen egipcio-senegalés Aziz Salmone Fall, profesor de la Universidad de Quebec en Montreal (UQAM).

Comenzando por Libia, Sudan, Argelia y Níger, Estados Unidos está desplegando desde el año pasado tropas en 35 países de África, ¿por qué ese nuevo interés imperial por África representado por la división africana del Pentágono, el Africom, creado en 2008 y con centro de mando en Stuttgart, Alemania?, preguntamos a este especialista.

“Los países africanos se ven tentados por nuevos socios comerciales, y en ese contexto el continente comienza a ser escenario de esa estrategia de lucha contra el terrorismo, véase la desestructuración de Libia, mediante la cual nuestros ejércitos son poco a poco controlados por los estados mayores occidentales”.

“Los grupos islamistas apoyados por los países del Golfo han sido utilizados para justificar la presencia de la OTAN en suelo africano, porque los países de la región pueden ahora encontrar ayudas de países fuera de la OCDE, países grandes que la prestan sin condicionalidad, sin la condición de abrazar el consenso de Washington, del Banco Mundial, del FMI, etc. También porque los países estaban a punto de avanzar hacia una mayor unidad, hacia una consolidación de su integración económica y política, gracias a países como Libia, Argelia y Sudáfrica, y eso va contra sus intereses”, dice Salmone Fall.

Este profesor de nacionalidad canadiense anima desde hace años, el “Comité Justicia para Thomas Sankara” y reivindica el panafricanismo de aquél. Desde 1997, el comité ha presionado internacionalmente para que se investiguen las circunstancias del golpe contra Sankara que encumbró a Campaoré en 1987, así como para que se identifique el lugar de su enterramiento en el cementerio de Dagnoen. En 2006 el Comité de Derechos Humanos de la ONU asumió esa petición. Durante el juicio internacional por las masacres de Sierra Leona, los esbirros de Charles Taylor, el presidente de Liberia condenado a cincuenta años por crímenes contra la humanidad, declararon que el golpe contra Sankara fue diseñado por Francia y la CIA.

Sankara, “tenía una idea muy clara de las limitaciones de su revolución, sabía que no podría triunfar aislada y era un internacionalista convencido”, explica el periodista Pedro Canales. “Su táctica era desarrollar la cultura, todo tipo de conocimiento, para evitar que la revolución acabara como tantas otras. Mientras se limitó a Burkina, los franceses le dejaron hacer, pero cuando se lanzó a apoyar a grupos similares al suyo en Costa de Marfil, Togo, Benin y Sierra Leona, las cosas comenzaron a torcerse. París se puso manos a la obra. No se quería asesinar a un presidente con tanto carisma y se organizó de tal manera que lo hicieran los propios burkinabés. Sembraron la cizaña dentro del grupo dirigente y se provocó un golpe de estado”, recuerda el periodista.

La Asamblea Nacional francesa ha ignorado hasta el momento la reclamación de investigación del Comité Justicia para Thomas Sankara, presentada en París en dos ocasiones, el 20 de junio de 2011 y el 5 de octubre de 2012. Tanto el Presidente François Hollande como su ministra de justicia, Christiane Taubira, han ignorado los correos que se les ha hecho llegar, señalan fuentes del comité.

“Thomas Sankara comprendió muy rápido que para salir del agujero había que contar sobre los propios recursos y sobre una autonomía colectiva panafricana”, explica el profesor Salmone Fall. “Dio poder a los campesinos, a las mujeres, a los que hacen funcionar la economía de verdad, y quiso poner a la elite en una lógica patriótica, es decir apartada del enriquecimiento ilimitado y de la corrupción de los fondos públicos. Comprendió la necesidad de crear unas nuevas relaciones con las potencias occidentales, con intercambios equitativos y protección de nuestros mercados interiores. En el fondo no hizo más que poner en práctica las ideas de Patricio Lumumba, Mejdi Ben Barka, Gamal Abdel Nasser y Amilcar Cabral, todos ellos asesinados o combatidos. Por eso fue asesinado”, concluye este experto.

Francia tiene hoy en Uagadugú la principal base de fuerzas especiales de la lucha contra el terrorismo y ha integrado al país en la zona de intervención de la operación “Barkhane”, recuerda la asociación “Survie” en un reciente comunicado dedicado a la crisis en Burkina Faso.