lunes, 14 de febrero de 2022

CÓMO LA DESINFORMACIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN ESPAÑOLES HA CONVERTIDO A NAZIS, NEONAZIS Y ULTRAS UCRANIANOS EN DEMÓCRATAS

Luis Gonzalo Segura

RT, 11/02/2022



Mal tiene que estar la democracia en Ucrania para que los medios españoles tengan que recurrir a nazis y neonazis para presentarlos en España como demócratas ucranianos. Toda una tendencia que ha destapado Inna Afinogenova en su cuenta de Twitter y que ha retratado en un vídeo imprescindible para comprender el nivel de desinformación que padece España y Occidente en particular. Una desinformación que han abrazado casi todos los medios españoles, sin distinción, convirtiéndose así en gabinetes propagandísticos. Lo propio de tiempos bélicos. 

De ahí que Eldiario.es tuviera la desfachatez de presentar a Teodoro Barabash como una persona que luchó por una "vida normal" en Ucrania hace un siglo y a su hija, Sonia, como una demócrata. Lo segundo sería más que debatible, pero lo primero es incuestionablemente falso, pues la "vida normal" por la que luchó Teodoro Barabash, como colaboracionista nazi, consistía en una Ucrania al servicio de Adolf Hitler y sus hornos crematorios que calcinaron a millones de personas. Tras la presión de las redes por el tuit de Inna Afinogenova, Eldiario.es decidió suprimir el testimonio de tan demócrata ucraniana. Pero el relato, tristemente, permaneció en el diario aparentemente progresista como si nada hubiera pasado. 

Por desgracia, no se trata, ni mucho menos, de un caso accidental o aislado, sino que, como comentaba, se trata de toda una moda en los medios de comunicación españoles: Todo es mentira, un programa de la cadena Cuatro Televisión, entrevistó a un miliciano del Donbass con la intención de sostener el relato OTAN y el diario El Mundo pareciera haberse convertido en una gaceta para los neonazis ucranianos. Como cuando informó sobre cómo los ucranianos en Madrid estaban dispuestos a combatir a Rusia en Ucrania. Una información que, en el fragor del entusiasmo por mantener alta la moral de la tropa occidental, obvió que Ivan Vovk, con el que abren el artículo, es un neonazi. Y es que Ivan Vovk es, bueno, juzguen ustedes mismos… No parece que se necesitara, como en el caso anterior de Eldiario.es, de un gran trabajo de documentación para descubrir el pasado de Ivan, solo hay que acudir a sus redes sociales. 

El mayor de los embustes: el relato OTAN 

Sin embargo, la generalizada obscenidad de los medios españoles de presentar nazis y neonazis ucranianos como demócratas o la reiterada ocultación de lo realidad de Ucrania, un país títere de Occidente atestado de corrupción y tan excesivamente hospitalario con los nazis como España con los franquistas y ultraderechistas, lo cierto es que la más grave desinformación es la que afecta al núcleo fundamental de la cuestión de la crisis, la expansión de la OTAN hacia el este de Europa. Una desinformación cuyo mayor exponente lo encontramos en El País, el diario español más influyente y, también, el gran desinformador de guante blanco. 

Así, el pasado 6 de febrero de 2022, el diario español publicó un especial, como si se tratara de una agencia de verificació, en el que emitió un veredicto imparcial repartiendo razones sobre las cuestiones más esenciales de la crisis entre la OTAN y Rusia. Para dotar de mayor apariencia de autoridad, legalidad y legitimidad, el texto fue firmado por los tres enviados especiales del diario en Bruselas, Kiev y Moscú –aunque la enviada en Kiev es realmente la corresponsal en Moscú–. Aparentemente, se trata de un ejercicio periodístico de transparencia dotado de una imparcialidad envidiable y elogiable, sobre todo en los tiempos que corren. Nada más lejos de la realidad. 

Porque el trabajo ya empieza a colapsar en el propio título, 'Mentiras y medias verdades del conflicto ucranio: la OTAN nunca se comprometió a no ampliarse al este y Kiev no es un régimen nazi', y es que la primera parte que se supone haber verificado, 'la OTAN nunca se comprometió a no ampliarse al este', constituye no solo una media verdad como las que pretenden ajusticiar, sino el mayor y más importante embuste de la crisis que acontece. 

Así, nada más comenzar, los corresponsales de El País afirman: "La OTAN se comprometió con Moscú a no expandirse al este. Falso". Para dictar semejante sentencia, casi judicial, reflejan las afirmaciones rusas –"lo repetido por el Gobierno ruso"–. Sin embargo, el enlace, sorprendentemente, no contiene afirmaciones rusas, ni oficiales ni extraoficiales, sino un artículo de opinión de Pilar Bonet titulado 'Rusia quiere rebobinar el tiempo de la OTAN'. Por lo que se ve, Pilar Bonet, que ha trabajado como corresponsal de El País en Rusia durante 34 años, ahora trabaja como portavoz oficial ruso. Y lo hace en El País, faltaría más. 

Esta primera treta tiene su explicación, pues, como veremos más adelante, Vladímir Putin ha denunciado las promesas incumplidas por Occidente, no los compromisos oficiales. Ante tan contraria realidad para su inapelable veredicto, los corresponsales de El País decidieron respaldar sus afirmaciones con un enlace que la mayoría no corrobora. De esta forma, la mayoría de sus lectores creyeron que existe un respaldo que, en realidad, es inexistente. 

Después de su ardid, los corresponsales emitieron sentencia contra lo "repetido por el Gobierno ruso": "la OTAN nunca llegó a ningún compromiso conocido con Moscú sobre los límites territoriales de la Alianza y desde el final de la Guerra Fría se reservó el derecho de aceptar a cualquier país que cumpliese las condiciones. Sin embargo, los aliados occidentales siempre reconocieron el caso especial de Ucrania". 

El medio, fundado por franquistas, como Manuel Fraga, y dirigido durante décadas por colaboracionistas franquistas, como Juan Luis Cebrián, respaldó sus afirmaciones en documentación oficial como "el Acta final de Helsinki (1975)", "la Carta de París (1990)" y "en 1997, el acta fundacional de la relación entre la OTAN y la Rusia postcomunista". 

Además, el diario, cuyo mayor accionista es el fondo de inversión norteamericano Amber Capital, señaló que, tanto la OTAN como Rusia se comprometieron a buscar "la más amplia cooperación entre los Estados miembros de la OSCE con el objetivo de crear en Europa un espacio común de seguridad y estabilidad, sin líneas divisorias o esferas de influencia que limiten la soberanía de algún Estado". Algo que, por cierto, no ha sido cumplido por la OTAN. 

Una mentira repetida mil veces…

Efectivamente, no existe ni un papel por escrito que demuestre que la OTAN se comprometió con la Unión Soviética o Rusia a no expandirse al este. Lo que nadie pone en duda. De hecho, cualquiera puede acudir a la hemeroteca y comprobar que lo que Vladímir Putin defiende no es que se firmara documento alguno de compromiso de no expansión de la OTAN, sino que Occidente prometió en múltiples ocasiones no llevarla a término: "En tiempos de la Unión Soviética, al [entonces jefe de la URSS, Mijaíl] Gorbachov [...] le prometieron, verbalmente, pero aun así, que no habría una expansión de la OTAN hacia el este. ¿Y dónde están esas promesas?". Y, dado su pasado, pocos saben de lo que hablan con tanta precisión como Putin. 

Así pues, en la gran cuestión para determinar quién es el agresor y quién es el agredido, El País ha desinformado tergiversando las manifestaciones rusas y negando una realidad que ni tan siquiera colaboradores tan dignos de Orwell y su '1984' podrían eliminar.  

Y es que el National Security Archive de la Universidad George Washington, organismo nada sospechoso situado en la propia capital de Estados Unidos, demostró en 2017, tras analizar la documentación desclasificada por el gobierno de los Estados Unidos, que múltiples líderes occidentales prometieron entre 1990 y 1991 no expandir la OTAN hacia el este de Europa "ni una pulgada" –George H.W. Bush, James Baker, Helmut Kohl, Hans-Dietrich Genscher, Margaret Thatcher, John Major, Douglas Hurd, François Mitterrand, Manfred Woerner o Robert Gates–. Por lo tanto, salvo que el National Security Archive de la Universidad George Washington sea una farsa, El País desinforma. Engaña a sus lectores. Como lo hacen una y mil veces los medios de comunicación españoles –y occidentales–. 

Y ya saben aquello sobre cómo una mentira repetida mil veces se convierte en una verdad, aun cuando haya sido difundida de forma obscena utilizando a milicianos, nazis y neonazis ucranianos como demócratas, como en el caso de Eldiario.es o El Mundo, o de manera burda, enlazando la opinión de una corresponsal como si fuera una fuente oficial rusa, como en el caso de El País. Si solo hubieran sido mil veces.

miércoles, 9 de febrero de 2022

DENUNCIAN QUE RTVE BLANQUEA AL BATALLÓN UCRONAZI AZOV

Otro nuevo blanqueamiento del neonazismo ucraniano lo ha llevado a cabo hoy, 9 de febrero de 2022, el corresponsal de RTVE en Ucrania Óscar Mijallo. Este plumífero, que ya blanqueara a los integristas que luchaban en Libia contra Gadafi y en Siria contra Al Asad, ha filmado a unas "simpáticas" ancianas ucranianas que tejían redes de camuflaje para el batallón Azov. Él las ha llamado "las chicas de oro del ejército de Ucrania" y no ha dado explicaciones sobre las banderas con simbología neonazi que se veían de fondo. Dichas banderas eran las del batallón Azov, cuerpo de combatientes fascistas que ha masacrado a la población de origen ruso del Donbass. Esto ha sido denunciado en su cuenta de Twitter por el periodista Miquel Ramos y así como por Nahia Sanzo, responsable del blog Slavyangrad. Es muy grave que una cadena que se financia con dinero público promocione de tapadillo el neonazismo y el belicismo de la OTAN, máxime cuando los responsables de la cadena son un gobierno que se jacta de ser el gobierno más progresista de la historia de España.






DENUNCIAN QUE EL DIARIO EL MUNDO BLANQUEA A LOS UCRONAZIS

En la edición de El Mundo de hoy, 9 de febrero de 2022, se incluye un artículo sobre una "heroica" red de "patriotas ucranianos" que viven en España dispuestos a ir a apoyar a la OTAN si ésta entra en guerra con Rusia. Uno de ellos es un tal Ivan Vovk. Este individuo, presentado por el diario como un luchador por la independencia de su pueblo, resulta que es líder de un partido neonazi ucraniano. Además es también miembro de una organización que mantiene vivo el recuerdo de la Divión de las Waffen SS "Galizia", que sembró el terror en Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial. Esto ha sido denunciado tanto por la periodista de RT Inna Afinogenova desde su cuenta de Twitter como por el/la propietario/a de la cuenta "Al otro lado de la frontera de Ucrania".



El nazi en cuestión es un viejo conocido de los medios rusos, ya que Sputnik el 02/03/2015 lo identificó como líder del partido nazi ucraniano Svoboda refugiado en España. Todo esto es fácilmente comprobable porque en su cuenta de Facebook, cuya dirección proporciona el propio artículo de El Mundo, está plagada de fotos del interfecto rodeado de simbología fascista y de miembros de organizaciones nazis. Incluso hay una foto con falangistas en la que aparece junto a Isabel Peralta, una joven que se hizo famosa el año pasado por pronunciar un discurso fascista y antisemita en un acto de Falange en Madrid.






lunes, 7 de febrero de 2022

AL DIARIO PÚBLICO SE LE VUELVE A VER EL PLUMERO

El diario Público vuelve a mostrar lo que verdaderamente es. Ya en los comienzos de este blog, hace más de 10 años, demostramos que Público no era un periódico de izquierdas sino un panfleto de la OTAN ya que se dedicaba a caldear el ambiente para que EE.UU y sus secuaces intervinieran militarmente en Libia y en Siria. Han pasado los años y tras cambios en la dirección de la empresa la cosa sigue derivando por los mismos derroteros. La última persona en acceder a la dirección fue Virginia P. Alonso, una periodista, según se nos asegura en Wikipedia, progresista y muy comprometida con "la libertad de prensa de expresión e información en la sociedad civil". No hay que seguir leyendo mucho más para descubrir por qué desde que esta periodista está de directora de Público este diario supuestamente de izquierdas ha centrado su crítica selectiva en Rusia y su gobierno. Resulta que la Sra. P. Alonso es "la primera mujer española /.../ en ser miembro del International Press Institute". Y ¿qué es el IPI? Si pinchas en el enlace proporcionado se abre otra página de Wikipedia en la que se puede leer que el IPI es una organización internacional de periodistas financiada por... (¡Sorpresa!) la Fundación Rockefeller y la Fundación Ford, organizaciones del capitalismo financiero global que también subvencionan generosamente a ONGS como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, que hacen campaña contra los gobiernos que no se pliegan a los dictados de Washington y preparan el camino para la "guerra humanitaria". Dicho esto, dejo que Pascual Serrano (fundador de rebelion.org) desvele cuáles son las verdaderas fuentes en la que se basa toda la bazofia que escribe Público contra Rusia y, por ende, en favor del militarismo otánico.



miércoles, 2 de febrero de 2022

ALEMANIA PROHÍBE LA EMISIÓN EN ALEMÁN DEL CANAL RUSO RT

NIUS, 02/02/2022

[Otra muestra de la democracia informativa del civilizado occidente.]

La cadena está financiada por el Kremlin

Se considera al canal instrumento de propaganda y se la acusa de difundir teorías conspirativas

RT, que difunden programas en distintos idiomas, rechaza las acusaciones


La comisión responsable de la concesión de licencias y supervisión de medios de comunicación de Alemania (ZAK, por sus siglas en alemán) ha prohibido este miércoles la emisión y distribución del programa de televisión del canal ruso RT en alemán. La cadena está financiada por el Kremlin y algunos la consideran intrumento de propaganda de Moscú.

Según la ZAK, RT no dispone de la licencia de medios necesaria para emitir dicho programa y tampoco la ha solicitado. No obstante, RT puede recurrir a los tribunales para que revisen la decisión del ente regulador. 

La emisora estatal rusa lanzó a mediados de diciembre su programa de televisión en alemán a través de varios canales de distribución, entre ellos su sitio web y vía satélite, invocando una licencia de emisión serbia para hacerlo.

Sin embargo, los entes reguladores alemanes opinan que la emisora RT DE no puede invocar ninguna otra licencia que sea legítima según la legislación europea.

La plataforma de vídeo YouTube bloqueó el canal correspondiente en su plataforma unas horas después del inicio de la emisión en diciembre, basándose en sus propias directrices.

Unos días más tarde, el operador de satélites Eutelsat también dejó de emitirlo por satélite. Los reguladores alemanes pusieron en marcha un procedimiento un día después del inicio de la emisión que ha desembocado en la actual decisión.

RT -antes Russia Today- tiene una sede en Berlín para RT DE. Los proveedores de televisión necesitan una licencia de emisión para los programas de ámbito nacional en Alemania y el canal de distribución es irrelevante. Los reguladores de los medios de comunicación opinan que RT DE Productions GmbH, con sede en Berlín, es responsable del programa según la ley de medios de comunicación.

Uno de los requisitos para la concesión de licencias es que no se viole el principio constitucional de la neutralidad estatal de la radiodifusión, es decir, que un Estado o un partido no ejerza ninguna influencia en el contenido de los programas.

En Occidente se critica repetidamente a RT por considerarla una herramienta de propaganda del Kremlin y se la acusa de difundir teorías conspirativas y desinformación en nombre del Estado ruso.

RT rechaza estas acusaciones. La cadena cuenta con varios programas en lenguas extranjeras en su cartera. RT DE ofrece desde hace tiempo informes en línea en alemán. Los contenidos se distribuyen a través del sitio web y las redes sociales. En diciembre se sumó el programa de televisión en directo.