No es más que un bulo de nuestra prensa otánica y pro ucronazi. Según algunos medios occidentales, un dron ruso y, según otros, un misil habría impactado en la joya arquitectónica más emblemática de Kiev, el Monasterio de la Cuevas. Pero, según la foto que mostramos más abajo, en el edificio no hay ningún boquete abierto por ninguno de los dos tipos de proyectiles. Por otra parte, tampoco se ve el montón de cascotes que estos impactos suelen dejar en las inmediaciones del edificio impactado [1].
Más bien parece un incendio provocado desde dentro para llamar la atención ahora que Ucrania se está quedando sin misiles para su defensa antiaérea, sin soldados en el campo de batalla y sin logística que llegue a la zona de Jarkov tras tomar Rusia el importante nudo de comunicaciones de Pokrovsk. Además Zelensky y sus subalternos neonazis han aprovechado para sacarse la foto propagandística (véase abajo la noticia hoy en El País, diario otanazi por excelencia en España) y así presionar a la UE y a EEUU para que manden más armas y dinero a una guerra que hace tiempo que tienen perdida. Y, por cierto, que no nos engañen con ese otro bulo de la falta de avances de los rusos: Konstantinovka en Donetsk ya está siendo evacuada por los ucranianos y Kramatorsk (la ciudad más importante del mencionado oblast) ya está preparándose para el asedio ruso. Por otra parte, los kilómetros cuadrados supuestamente ganados por los ucranianos se han conseguido haciendo trampas; me explico: los ucranianos han contado como espacio conquistado por sus fuerzas la zona gris entre los dos ejércitos combatientes.
Además, la Iglesia Ortodoxa en ucrania ha sido atacada repetidas veces por el Régimen del Maidán ya que el nacionalismo ucraniano es de filiación grecocatólica, como su ídolo, el genocida Stepan Bandera, que era hijo de un cura uniata. Por tanto, no tiene sentido que sea Rusia quien ataque un centro religioso ortodoxo (confesión mayoritaria en la Federación Rusa). Y por cierto, la persecución del régimen de Zelensky a la Iglesia Ortodoxa es algo que a día de hoy está reconocido y denunciado por la ONU.
NOTAS:
[1] Fuente: canal de Telegram de Irina
[2] Fuente: el programa de YouTube de Liu Sivaya y Pablo González.


