viernes, 14 de octubre de 2022

LA BASE... DE LA OTAN

Los "Soros children"

La Base, que afirma combatir la propaganda occidental, tachó de "criminal de guerra" al general ruso Serguéi Surovikin quien arruinó los planes de EEUU y sus cómplices europeos de destruir Siria y saquear sus recursos a manos del terrorismo yihadista.

Además, La Base afirmó que "Bielorrusia es el último aliado de Rusia en Europa". No, señores: Bielorrusia y Rusia son los últimos países soberanos de Europa, a diferencia del país donde se encuentra su 'base', un país que cumple las órdenes del amo norteamericano.

@TernovskyVictor, 12/10/2022



Ni una palabra sobre el régimen ucronazi, Azov o la agresión de la OTAN a Rusia. La ex infiltrada de RT es ahora propagandista y desinformadora contra el Kremlin y su jefe militar. La nueva payasa mediática progre de Pablemos, quien habla de "halcones" en Rusia pero no en la OTAN.

@BerlinDdr, 13/10/2022

jueves, 13 de octubre de 2022

LOS NAFO O LA TRAMA MEDIÁTICA DE UNA NUEVA RED GLADIO


Tienen un logo de un perrito japonés de raza shiba inu vestido de militar y con un fusil en ristre. Pero esto es muy engañoso. No son perros, son lobos, como esos hombres-lobo nazis que luchaban contra el ejército rojo mientras el III Reich se desmoronaba. Éstos fueron el punto de partida de la Red Gladio, una red secreta anticomunista montada por la OTAN en Europa para impedir el crecimiento del comunismo por cualquier medio (desde la desinformación al terrorismo.) Curiosamente, una de los grupos insurgentes en los que se basó esta red fue la UPA del colaboracionsta nazi ucraniano Stepan Bandera, un personaje al que el actual régimen de Kiev lleva años rindiendo homenajes. Ahora, con el recrudecimiento del conflicto de Ucrania, la OTAN ha vuelto a crear otras redes, una de ellas diseñada para la guerra informativa. Dicho engendro se conoce por las siglas NAFO (North Atlantic Fellas Organization) y pasa por ser un artefacto ultramoderno de la guerra híbrida del siglo XXI, aunque en realidad es algo que ya usó la OTAN tras la Segunda Guerra Mundial. Ahí está, por ejemplo, la emisora Radio Free Europe, detrás de la cual estaba (y está porque la emisora aún existe) la CIA, que contribuyó al derrocamiento de los gobiernos comunistas de la Europa del este, con la URSS a la cabeza. Solo que ahora, y esto sí es nuevo, la propaganda otánica también circula por internet, en especial por las redes sociales.


Al parecer el logo y el nombre de esta trama otánica se originó en la cuenta de twitter @Kama_Kamilia que, como se puede comprobar si se visita, está radicada en Langley, Virginia, o sea, en la sede de la CIA. Su propietario tiene fuertes vínculos con la Legión Georgiana, un grupo de paramilitares de extrema derecha apoyados por el gobierno antirruso y pro OTAN de la ex república soviética de Georgia que se ha dedicado a masacrar a la población rusófona del Donbass ucraniano desde el golpe de estado del Maidán en 2014. Este grupo de psicópatas estaba dirigido por Gia Tsertsvadze, un asesino tan sanguinario que incluso el régimen de Kiev le llegó a encarcelar. Y hablando de psicopatía, una de las gestas de estos perretes de la OTAN es hacer un crowdfunding para el ejército ucraniano en que los donantes recibían como premio poner su nombre en los misiles que los ucronazis lanzaban sobre la población civil del Donbass. Esta iniciativa se llevó a cabo a través de la página web signmyrocket.com (firmamimisil.com).

El trabajo de los NAFO se suele calificar como shitposting, o sea, "colocar mierda" en las redes. Esto se consigue de dos formas: troleando las cuentas del enemigo, en este caso de cuentas prorrusas o simplemente anti-OTAN, o esparciendo bulos y desinformaión. En ocasiones, el troleo se puede convertir en auténtico acoso como en el caso de las cuentas de Julián Jiménez (alias el "profe rojo") o el coronel Pedro Baños (este último, que no es ni prorruso ni comunista, es por ser simplemente crítico con la estrategia provocadora y belicista de la OTAN.) En cualquier caso, los NAFOS barren permanentemente la red para que quien dice una palabra en contra de la OTAN sea vilipendiado por un ejército de bots. Otras veces usan el poder que les da la OTAN para que Twitter, Facebook u otras redes sociales bloqueen temporalmente o directamente cierre para siempre la cuenta de quien no sigue a pies juntillas el discurso otánico.

El recurso a la manipulación de la información en medio de un conflicto bélico es algo lógico y comprensible. Los dos bandos juegan la baza informativa. Hasta ahí nada que criticar. Lo que sí es criticable es que los medios de comunicación occidentales, esos que se jactan de ser plurales y objetivos, esos que claman contra la censura y que dicen luchar contra las fake news y la desinformación, usen como fuentes a estos perros otánicos, a los que además hacen pasar por imparciales expertos. Esto es muy grave en el caso de la cadena de TV pseudoizquierdista la Sexta, donde, en programas como Al Rojo Vivo, el periodista corrupto Antonio G. Ferreras invita a expertos sacados de think tanks de la OTAN como The Political Room o NAFOs reconocidos como el "analista de inteligencia" Jesús Manuel Perez Triana, agresivo troll otánico muy activo en Twitter. Y no es solo grave porque atente contra el artículo 10 de nuestra Constitución, que reza que el consumidor de noticias tiene el derecho a recibir información veraz, sino porque la parcialidad de estos "expertos" no es una parcialidad cualquiera: es parte de una estrategia de una organización, la OTAN, que ha creado redes terroristas y fascistas como la red Gladio, cuya existencia está reconocida en un documento por el mismísimo parlamento europeo. Y además porque a la desinformación y troleo de los NAFOs hay que unir la censura de medios de comunicación internacionales como RT o Sputnik, sin orden judicial siquiera, y el secuestro de cuentas de redes sociales que no siguen la narrativa oficial favorable al ucronazismo y a la OTAN.



martes, 11 de octubre de 2022

LA DESHUMANIZACIÓN: UCRANIA COMO LABORATORIO

 Oleg Yasinsky 

RT, 10/10/2022

En las redes sociales en ruso se han viralizado estas dos imágenes: una, la de transeúntes en Kreschatik, la calle central de Kiev, posando con el fondo del puente de Crimea en llamas producto de un ataque terrorista ucraniano; y otra, la de cadáveres de civiles a punto de ser enterrados en una fosa común, "colaboradores de los rusos" víctimas de un grupo paramilitar nazi bajo el mando del Gobierno de Zelenski.

Esta no es la primera vez, hace unos días veíamos las fotos de un soldado ucraniano cocinando en una olla las cabezas de soldados rusos y hace un par de meses supimos de una 'start up' de un negocio culinario en Kiev: tortas con los retratos de militares rusos asesinados.

Nací y crecí en la Ucrania soviética, una república que era parte de una enorme diversidad de pueblos, culturas, paisajes e historias de aquel gran país que ya no existe. Pero dentro del gran mosaico humano de la antigua URSS no hubo pueblos más cercanos que el ruso y el ucraniano, que todavía nos parecen a muchos dos expresiones inseparables de una misma cultura. Dentro de las diferentes regiones de cada uno de estos países hay muchísimas más diferencias que entre ellos mismos, que comparten las mismas costumbres, el mismo idioma y la misma memoria de siglos juntos. Mientras más diferencias buscamos entre nosotros, más parecidos nos vemos. Y no se trata de la uniformidad inexistente: tenemos las mismas raíces, los mismos referentes culturales y físicamente somos prácticamente lo mismo.

Con la separación de Ucrania de la URSS, la existencia esta última perdió su sentido, ya que esta república representaba un tercio de su potencial económico y científico.

Las raíces de la actual tragedia ucraniana hay que buscarla entre los escombros humeantes de la Unión Soviética, ya que el masivo ataque mediático occidental contra sus pueblos empieza justamente en los tiempos de la Perestroika, imponiéndole a la población de su principal enemigo ideológico "las nuevas ideas democráticas" que tenían que socavar las bases de nuestro proyecto histórico. Y desde su inicio, este trabajo de formateo mental en nosotros fue muy exitoso.

El modelo del socialismo burocrático, con el pensamiento social estancado, sin participación ciudadana en discusiones políticas, lleno de dobles estándares y dirigido por la envejecida y desvinculada de su pueblo cúpula del Partido Comunista, generó en la población de la URSS una gran ingenuidad ideológica e infantilismo social. Cuando en los tiempos de Gorbachov los primeros grandes medios "se liberaron" y pasaron al servicio del capitalismo mundial, rompiendo todos los tabúes de décadas, empezaron suavemente con la crítica de las represiones de Stalin para "mejorar" o "democratizar" al socialismo, luego atacando a Lenin y a su partido y terminaron convenciéndonos de que el capitalismo, la democracia y el bienestar general eran sinónimos.

Se cambiaba el lenguaje. Los defensores del socialismo se llamaban "conservadores" o los procapitalistas eran "los progresistas". La historia de la URSS en los últimos años de su existencia se nos presentaba como la crónica del "imperio del mal" o, en el mejor de los casos, como un grave y lamentable error político que había que corregir para volver a la feliz familia de "los pueblos civilizados". Los expropagandistas del Partido idolatraban a Pinochet y hablaban del "milagro económico chileno" como el mejor modelo a seguir y nos convencían de que éramos el pueblo más desposeído y engañado del planeta, que debíamos superar nuestro oscuro pasado y aprender del "mundo democrático". Los niños en escuelas todavía con retratos de Lenin ya no querían ser cosmonautas, sino que soñaban con ser grandes mafiosos, como los héroes de las nuevas películas; y las niñas, en vez de querer ser maestras o enfermeras, deseaban ser prostitutas de élite, el personaje romántico femenino más promovido por las modas de la época. En los escombros del mayor país socialista del mundo, se instauró el capitalismo salvaje y nosotros aprendimos a vivir "como todo el mundo".

En el caso particular de Ucrania, una república geográfica y climáticamente privilegiada, que en la época soviética llegó a presentar además, los mejores niveles del bienestar y desarrollo, la propaganda anticomunista siempre iba acompañada de propaganda antirrusa, acusando al país vecino de todos los males y problemas de nuestro "evidente subdesarrollo" y prometiéndonos que si nos alejábamos de "nuestra eterna opresora Rusia", como máximo al cabo de un par de años, nuestro nivel de vida sería mínimo como el de Suecia. Los exsoviéticos estábamos acostumbrados a creer en la palabra de las autoridades y de los medios, y sabiendo leer entre líneas la propaganda oficial de la URSS, teníamos una nula capacidad crítica para con los medios occidentales de esos nuevos tiempos. Ucrania, independizada de la URSS como resultado del mayor fraude histórico cometido por las corruptas autoridades del país, en complicidad con sus nuevos aliados occidentales, empezó a alejarse económica y políticamente de Rusia y demoró un poco más de una década para convertirse en el país más pobre de Europa.

Mientras tanto, la OTAN, siempre dirigida desde Washington y violando todos los acuerdos y promesas previos, siguió su imparable expansión hacia nuestras fronteras. En las elecciones presidenciales ucranianas del 2004, los EE.UU., después de una pequeña revuelta pseudociudadana conocida como "la Revolución Naranja"', llevaron al poder en Ucrania a su candidato Víktor Yúschenko. En 2005, recién asumiendo el poder, Yúschenko declaró la intención de su Gobierno de ingresar rápidamente a la OTAN, provocando así una primera grave tensión en las relaciones de su país con Rusia. Creo que podemos considerar este momento como un punto de no inflexión en las relaciones entre Rusia y Occidente, cuando Ucrania se convierte definitivamente en un tablero de ajedrez del conflicto geopolítico entre Washington y Moscú. Solo dos años después de eso, en la Conferencia de Seguridad de Múnich en 2007, Vladímir Putin pronunció su famoso discurso, cuando por primera vez de forma directa enfrenta al Gobierno norteamericano. El presidente ruso acusaba a los EE.UU. de tratar de imponer sus reglas y su voluntad a otros países, dijo que el modelo unipolar era imposible e inaceptable en el mundo moderno y criticó la expansión de la OTAN, que consideraba provocativa y reducía el nivel de confianza mutua.

Los Estados Unidos, preocupados por el crecimiento de la influencia mundial de China y por la sólida y soberana situación de Rusia, que cada vez más firme declaraba la existencia de sus interesas y afianzaba una buena relación con Alemania, amenazando con convertirse en un nuevo polo de poder independiente de Washington, empiezan a actuar con más decisión. Ucrania es proyectada como una punta de lanza para desestabilizar a Rusia y enfrentarla con Europa Occidental y eligen como su primer aliado natural al nacionalismo ucraniano, promovido por la prensa anticomunista postsoviética y especialmente por su títere, el Gobierno de Yúschenko.

El discurso antisoviético y antirruso se convierte en uno solo. Las conmemoraciones anuales de la tragedia del Holodomor, que tuvo varias causas y costó la vida a millones de campesinos ucranianos y rusos en las repúblicas soviéticas de Ucrania y Rusia en los años 30 del siglo pasado, se convirtió en un importante evento institucional de repudio, ya que se presentaba como "el genocidio de los campesinos ucranianos por parte de los rusos". En Ucrania aparecieron múltiples organizaciones nacionalistas financiadas desde diferentes fuentes extranjeras cuyo objetivo era contagiar con su mística y romanticismo a la juventud de un país que se empobrecía y era bombardeado por los medios del poder, haciéndola cada vez menos conocedora de su propia historia.

A diferencia de los tradicionales partidos políticos que fueran de derecha o izquierda, los nacionalistas se veían más activos, más motivados y, sobre todo, más creativos. Los culpables de todos los males de Ucrania fueron definidos: los comunistas y los rusos.

En el 2010 viajé a Ucrania occidental, a los pueblitos de los Cárpatos de donde surgió el movimiento nacionalista. Se veía una gran pobreza y abandono. Muchas casas dejadas y en las calles poca gente; la mayoría de los hombres y las mujeres jóvenes trabajaban en los países de Europa en lo que fuera, aquí no se veía ni trabajo ni plata ni esperanza. Para mi gran sorpresa y a pesar de las creencias, el común de la gente no era ni antirrusa ni admiradores de los nacionalistas; estaban demasiado emproblemados como para pensar en estas cosas. Pero los partidos nacionalistas estaban presentes. Fueron la única fuerza política organizada y con recursos y en las paredes y las librerías había espacio solo para su versión de la historia. La gente común sabía que tenían armas y apoyo desde arriba y por eso simplemente prefería no meterse con ellos.

Pasaron 4 años y aprovechando la debilidad y falta de iniciativa de las viejas y corruptas fuerzas políticas tradicionales de Ucrania, los grupos nacionalistas, entrenados, financiados e inspirados por el Occidente encabezaron las protestas contra el Gobierno legítimo ucraniano y dieron el golpe de estado, conocido mediáticamente como "La revolución del Maidán". Las fuerzas que, bajo un directo control del Departamento de Estado de los EEUU y de la CIA, llegaron al poder en Kiev presentaron una inquebrantable alianza entre el neoliberalismo y el fascismo, a pesar de la aparente diferencia entre estas dos ideologías.

El proyecto nacional ucraniano puede ser definido como "Anti-Rusia", y cualquiera que vea un par de programas de los medios oficiales ucranianos de los últimos 8 años verá que no es ninguna metáfora. En pocos meses, lograron dividir el país, desatar una guerra civil y establecieron el poder más represivo y antidemocrático de Europa. Igualaron legalmente las ideas del comunismo con las del fascismo, prohibiéndolas ambas, con la diferencia de que por el uso de la hoz y el martillo se puede ir preso, pero por la esvástica obviamente no, porque es de los adornos preferidos de su Ejército, incluyendo la pulsera del comandante en jefe. Cortaron todas las comunicaciones y lazos con Rusia, dejando a millones de familias divididas. Llenaron las calles con paramilitares de ultraderecha y las cárceles con presos políticos, prohibieron a toda la prensa independiente. Destruyeron los restos de la industria, la ciencia, la cultura, la salud y la educación del país, enseñando a los jóvenes la ignorancia y el odio.

Nada de esto sería totalmente posible sin un profesional y eficiente trabajo mediático que en pocos años ha logrado generar un mundo paralelo, envenenando gravemente la conciencia de millones de personas. Después de un holograma de revolución que fue no más que un enroque de élites oligárquicas, se construyó el holograma de un país independiente, donde lo único real es la sangre de sus habitantes convertidos en rehenes de la locura nacionalista y carne de cañón del imperio que sigue intentando de mandar al mundo.

lunes, 10 de octubre de 2022

EL ZARPAZO DEL OSO RUSO PILLA A NUESTRA PRENSA CON EL PASO CAMBIADO

Desde hace más de un mes nuestros medios y su caterva de "expertos" de postín han pasado de describir a Rusia como una potencia abusona imperialista, a reírse de su "debilidad". Además se han burlado de atentados contra civiles (la bomba contra la hija del filósofo Alexander Dugin) o contra la infraestructura energética (la voladura del gasoducto Nordstream 2 o los ataques a las centrales nucleares de Zaporiya y Kursk) y civil (el puente Kerch en Crimea). Han dicho que en "el ejército de Putin" hay falta de personal y que su armamento es escaso y de mala calidad. En definitiva, que Rusia estaba vencida. Incluso han animado al bufón Zelenski a bromear con una inminente toma de Moscú. 

Pero hoy 10 de octubre los palmeros del imperialismo otánico se han vuelto a estrellar con la realidad, que no es otra que Rusia es una superpotencia en todos los niveles. Y muy especialmente en el plano militar. La lluvia de misiles tácticos que han caído hoy sobre tanto la infraestructura crítica de Ucrania como sobre sus centros de poder ha sido una muestra del poderío que Rusia estaba reservando por si la Operación Militar Especial no impresionaba a la OTAN, que es quien, en realidad, está detrás de la carne de cañón ucronazi. Ahora los medios que decían que Rusia iba perdiendo la guerra tendrán que callarse y sacar jugo a otra mentira. Hasta el títere Zelenski ha tenido que huir al oeste de Ucrania, la parte de ideología más banderista, pues un misil ruso le ha calcinado su oficina. Ya no bromea el payaso sobre tomar Moscú...

El caso es que hoy la Operación Militar Especial se ha convertido en algo más parecido a una guerra. Una guerra que es posible que se amplíe a Bielorrusia, aliado de Rusia que ha visto como las tropas de la OTAN disfrazadas de ejército de Ucrania se están acumulando peligrosamente en su frontera, como pasó en la frontera del Donbass rusófono un poco antes del pasado 24 de febrero. Una guerra que puede degenerar en una hecatombe nuclear si EEUU y sus lacayos siguen con la escalada bélica. Una guerra que jamás podrán ganar pues Rusia no puede echarse atrás ya que en esta contienda le va su existencia misma. Una guerra nuclear de la que los "mass mierda" del occidente colectivo tendrán mucha culpa por echar leña al fuego bélico un día sí y otro también.

Quien ríe el último ríe mejor.

jueves, 6 de octubre de 2022

LA UE FACULTA A LOS GIGANTES DE INTERNET PARA CENSURAR INFORMACIÓN EN CRISIS COMO LA GUERRA DE UCRANIA

Pablo Romero

Público, 05/010/2022

[La UE decide ejercer la censura de manera dictatorial. Y lo más patético es que el diario Público (financiado por $oro$) intenta justificarlo diciendo que es una "medida excepcional".]

El Reglamento Europeo de Servicios Digitales (DSA, por sus siglas en inglés) ha finalizado su tramitación con una redacción mucho más moderada que el texto inicial, aunque con una 'sorpresa': la introducción de un artículo (27 a), que describe un "protocolo de crisis" con el que la Comisión Europea —el Ejecutivo comunitario— puede exigir a uno o varios grandes proveedores de servicios de internet en casos de crisis grave que apliquen inmediatamente medidas "específicas, efectivas y proporcionadas" para prevenir, eliminar o limitar cualquier contribución —o sea, contenidos— a "amenazas graves".

Se trata de una medida de excepción que afecta al derecho fundamental a la libertad de expresión, pero para cuya aplicación, según esta nueva norma, no parece necesario establecer control judicial alguno.

La resolución ha sido introducida a raíz de la invasión de Ucrania por Rusia y la "manipulación de la información online", según afirma abiertamente la propia Comisión en su nota informativa. Y la idea es establecer un sistema de bloqueo de información rápido —de "moderación"— en casos "excepcionales" o como respuesta a una crisis.

Para que el Ejecutivo comunitario pueda adoptar estas medidas tiene que darse una crisis grave con "circunstancias extraordinarias que dan lugar a una amenaza grave para la seguridad o la salud pública en la Unión o en partes significativas de ella": casos como "conflictos armados o actos de terrorismo, conflictos emergentes, desastres naturales como terremotos y huracanes, así como pandemias y otras amenazas transfronterizas graves para la salud pública".

Cabe recordar que el Reglamento ya aprobado, como tal, será de aplicación directa en todo el territorio comunitario cuando entre en vigor y sin que sea necesaria su trasposición en cada país.

¿Y la separación de poderes?

Esta medida, que ya fue discutida el pasado mes de abril pero que ahora queda fijada en el texto del Reglamento, da cobertura legal a decisiones dudosas como la que anunciaron en febrero la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Josep Borrell, de bloquear la difusión de los medios público rusos Russia Today (RT) y Sputnik, considerados "la maquinaria mediática del Kremlin", y sus filiales. Esa inédita decisión fue respaldada por un decreto europeo de urgencia publicado el 1 de marzo, días después de su anuncio.

Varios grupos europeos alertaron en abril de este año de que "el mecanismo propuesto es un empoderamiento demasiado amplio de la Comisión Europea para declarar unilateralmente un estado de emergencia en toda la UE", dado que "las decisiones que afectan la libertad de expresión y el acceso a la información, en particular en tiempos de crisis, no pueden ser tomadas legítimamente a través del poder Ejecutivo únicamente".

El abogado especializado en tecnología y director jurídico de la Plataforma para la Defensa de la Libertad de Información (PLI) Carlos Sánchez Almeida comenta a Público que "la pregunta que tenemos que hacernos es cómo encaja todo esto en el artículo 20 de la Constitución Española, que proscribe la censura previa y exige que todo secuestro de publicaciones tenga autorización judicial". Es decir, ¿cómo puede garantizar Bruselas la separación de poderes, que es clave para que exista una democracia real, con esta normativa?

"La solución a esto podría ser similar a la que tuvo que adoptar la llamada Ley Sinde: hay que regular la intervención de un magistrado de lo contencioso-administrativo para que autorice las medidas", dice Almeida, que añade ironía: "Un magistrado que tendría que ser del Tribunal Supremo [en el caso de España], como el que controla el CNI, si la medida es acordada por un Consejo de Ministros erigido en Inquisición Mayor del Reino".

Las plataformas vigilarán, juzgarán y bloquearán

En virtud de la DSA, Bruselas podrá pedir a grandes o muy grandes proveedores de servicios (como Google, Apple, Meta, Twitter, etc.), ya sean grandes plataformas o grandes buscadores, que evalúen en primer lugar en qué medida el funcionamiento y uso de su servicios contribuyen (o "puedan contribuir") significativamente a un grave amenaza. Tras ello, estas compañías tendrán que "identificar y aplicar medidas específicas, eficaces y proporcionadas" para "prevenir, eliminar o limitar tal contribución a la amenaza grave identificada". Es decir, que se deja en manos de estas plataformas la decisión y responsabilidad de censurar contenidos eventualmente.

Por último, deberán informar a la Comisión en una fecha determinada —o a intervalos regulares— "del contenido exacto, implementación e impacto cualitativo y cuantitativo de las medidas específicas tomadas".

"Bruselas va a poder hacer en toda la UE lo que el Gobierno de España tiene prohibido por ser inconstitucional"

Para ello, los proveedores de servicios "tendrán debidamente en cuenta la gravedad de la amenaza", la "urgencia de las medidas" y "los efectos reales o potenciales implicaciones para los derechos e intereses legítimos de todas las partes involucradas, incluido el posible incumplimiento de las medidas para respetar los derechos fundamentales". Dicho de otro modo, las plataformas serán las que decidan qué censurar en primer lugar.

Tal y como prevé Almeida, con este Reglamento "Bruselas va a poder hacer en toda la EU lo que los diferentes Ejecutivos nacionales, como el español, tienen prohibido por ser inconstitucional".

"Lo han regulado exhaustivamente", comenta a Público el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de València Lorenzo Cotino, que admite que "puede ser inquietante, pero no hay que excluir que cuente con garantías que puedan ser suficientes, pues para situaciones extraordinarias es de interés contar con regulación".

Según este experto, "las actuaciones que se adopten en todo caso deben poder ser sujetas a los mecanismos de garantías oportunas" y para ello "es esencial que sean conocidas para demandar transparencia respecto de las mismas y, en su caso, recurrirlas ante las autoridades oportunas (judiciales, independientes, etc.)".

Estas medidas excepcionales, que deberán anunciarse públicamente, no podrán durar más de tres meses (prorrogables otros tres meses), según establece el artículo. Además, la propia Comisión puede revocar su decisión en cualquier momento, especialmente "cuando no existan motivos para aplicarlas.

Una "primicia mundial" 

Para la Comisión Europea, esta regulación (la DSA) es toda una "primicia mundial en el campo de la regulación digital", ambiciosa en cuanto a la regulación de las plataformas y los proveedores de servicios de internet, y que "a la vez preserva los principios básicos del mercado interior".

Asimismo, esta norma está "diseñada de manera asimétrica, lo que significa que los servicios intermediarios más grandes con un impacto social significativo (grandes plataformas y grandes buscadores) están sujetos a reglas más estrictas" que las compañías más pequeñas.

La norma será de aplicación directa en todo el territorio UE pasados 15 meses desde su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea, que aún no tiene fecha.

EN UCRANIA ESTÁ A PUNTO DE COMENZAR UNA GUERRA DIFERENTE

mpr21,05/10/2022


Tres semanas después de la celebrada contraofensiva del ejército ucraniano en la provincia de Jarkov, los acontecimientos que al principio quedaron oscurecidos por la niebla de la guerra pueden verse ahora con mayor claridad.

De julio a agosto hubo una acumulación de fuerzas ucranianas y de la OTAN recién formadas (“voluntarios extranjeros”) transportadas al cuadrante noreste de la provincia de Járkov.

La gran mayoría de las fuerzas ucranianas eran reclutas, una parte importante de los cuales había recibido unas semanas de entrenamiento intensivo en las bases de la OTAN en Polonia, Alemania y Gran Bretaña.

La mayor parte del equipamiento entregado por la OTAN durante este periodo se destinó a este nuevo ejército en lugar de dispersarse a otras zonas a lo largo de los 1.000 kilómetros de la línea de contacto que va de Jarkov y Jerson.

El número total de fuerzas ucranianas reunidas por la OTAN sigue siendo incierto, pero parece haber sido de entre 35.000 y 50.000, incluidos unos 5.000 “voluntarios extranjeros” de la OTAN que finalmente iban a servir como “tropas de choque” para la ofensiva.

En las semanas previas al ataque ucraniano, los rusos habían reducido considerablemente la densidad de hombres y equipos en el triángulo geográfico formado por el río Seversky-Donets, que fluye de noroeste a sureste, y el río Oskol, que fluye de norte a sur.

La confluencia de estos dos ríos se encuentra cerca del sureste de Izium, con el centro de transporte de Kupiansk a caballo entre el Oskol al norte y Andreievka en la orilla izquierda del Seversky-Donets al noroeste.

Los rusos dejaron en su lugar pequeñas pero bien abastecidas formaciones de milicias del Donbas y la Guardia Nacional rusa, cubiertas por un fuego de artillería de largo alcance relativamente potente, un modesto apoyo aéreo cercano y ocasionales ataques de misiles de precisión contra las concentraciones de tropas ucranianas.

Discusión sobre la debilidad rusa en el frente norte

No es posible afirmar que los comandantes rusos debilitaron deliberadamente esa zona en particular o si simplemente se vieron obligados a dejarla debilitada porque no tenían fuerzas suficientes para cubrir todo el frente.

La opinión más extendida es que la línea se debilitó inadvertidamente en esta zona, principalmente porque los comandantes rusos pensaron que el ataque ucraniano tendría lugar en otro lugar.

William Schryver sostiene que el alto mando ruso debilitó intencionadamente su línea en esta zona en particular para inducir a la OTAN a atacar donde lo hicieron, y luego llevarlos deliberadamente a la bolsa triangular definida por los dos ríos (*).

Hay que tener en cuenta que desde el principio de esta batalla, que dura ya tres semanas, las fuerzas rusas que defienden la zona han sido superadas en número por lo menos en 5 a 1 en casi todo momento. Es absurdo creer que esta disparidad en el número de fuerzas no estuviera prevista por los comandantes rusos, por lo que el plan de batalla consistía en explotar la geografía y la superioridad inherente de la potencia de fuego de los defensores para efectuar una retirada táctica e infligir un duro castigoa a los atacantes.

La versión de una retirada rusa desordenada, con mil tanques y vehículos blindados abandonados, miles de bajas y diez mil prisioneros, no son ciertas. La retirada se llevó a cabo de manera disciplinada, avanzando a través de múltiples líneas de defensa preparadas e infligieron graves pérdidas a los hombres y equipos ucranianos en cada paso del camino, mientras que ellos mismos sufrieron pérdidas relativamente modestas.

Varias ciudades y pueblos fueron brevemente defendidos y luego abandonados en el camino. Los propagandistas ucranianos y sus aliados en los medios de comunicación occidentales pregonaron las victorias, pero ninguno de estos relatos se molestó en mencionar el exorbitante precio pagado por los modestos avances en el terreno que decían haber ganado.

Tampoco informan de las posteriores purgas de colaboradores rusos infiltrados en cada una de esas ciudades y pueblos.

A pesar del aluvión de propaganda ilusoria, los movimientos de tipo “guerra relámpago” de los primeros días de la ofensiva se ralentizaron hasta convertirse en un rastro sangriento en la segunda mitad de septiembre, devorando cientos de hombres y docenas de piezas de equipo cada día, con sólo un mínimo avance.

Los rusos establecieron su primera línea de defensa en la orilla oriental del río Oskol. Todos los días durante las últimas dos semanas, los ucranianos han afirmado que sus tropas habían tomado o estaban a punto de tomar Kupiansk, que se encuentra a caballo del río. Pero eso no fue así hasta hace dos días, cuando las fuerzas rusas en la parte oriental de la ciudad la dejaron en manos de los ucranianos, no antes de infligir una matanza totalmente desproporcionada en relación con sus propias pérdidas.

No ha habido mucha lucha de infantería. El ejército ruso suele arrasar los asaltos ucranianos principalmente con fuego indirecto de artillería y ataques aéreos, corregidos continuamente por drones y observadores de vanguardia.

La batalla de Liman

En el extremo sur del cerco, los rusos abandonaron rápidamente Izium, oponiendo sólo la suficiente resistencia para cubrir su retirada. Luego se concentraron en las cercanías de Liman, en la orilla oriental del Oskol, y fue la defensa de Liman la que desde entonces se convirtió en el mayor y más sangriento enfrentamiento de la larga batalla.

Durante varios días, los ucranianos y las tropas de choque de “voluntarios extranjeros” lucharon, con grandes pérdidas de hombres y material, para establecer cabezas de puente duraderas a través del Oskol. Finalmente, su superioridad numérica se impuso y avanzaron sus fuerzas a través del río.

Durante más de una semana, los repetidos intentos de los ucranianos de atacar y derrotar a los defensores de Liman fueron rechazados con enormes pérdidas para los atacantes. Miles de soldados ucranianos y cientos de piezas de su equipo, suministrado por la OTAN, fueron destruidos en la carnicería, pero han seguido enviando aún más tropas, blindajes y vehículos a la contienda, fanáticamente decididos a tomar la ciudad a cualquier precio.

La guarnición de Liman y sus alrededores, apoyada por la artillería de largo alcance y los ataques aéreos, ha infligido una terrible herida a la capacidad de combate de las formaciones ucranianas contra las que luchó. El Ministerio de Defensa ruso afirma que miles de ucranianos han muerto en los últimos combates a lo largo de la línea de defensa del río Oskol, entre Kupyansk y Liman. Esas cifras se suman a los miles de muertos en la primera semana de la ofensiva. Ahora las fuerzas ucranianas, muy mermadas, se encuentran al final del saliente creado por esa contraofensiva de última hora.

Un viraje en el curso de la guerra

La batalla de Liman será vista como el eje de esta fase de la guerra. Para llegar a ese punto, los ucranianos han gastado una parte insustituible del ejército que la OTAN se esforzó en reunir durante el verano. Puede que aún les queden varios miles de soldados menos aptos para participar en futuros combates, pero han perdido muchas de sus tropas de choque de “voluntarios extranjeros”, así como vastas cantidades de equipo suministrado por Occidente y existencias limitadas de munición que ya no pueden ser reemplazadas fácilmente, por la sencilla razón de que los países europeos de la OTAN, e incluso Estados Unidos, simplemente han agotado sus limitadas existencias.

Desde hace varias semanas, trenes aparentemente interminables de equipos militares rusos fluyen desde Rusia hacia Ucrania. No se trata de columnas de tanques y vehículos oxidados y anticuados, como quieren hacer creer los propagandistas. Se trata de cientos de tanques de primera categoría, piezas de artillería autopropulsadas, vehículos de combate de infantería, cientos de lanzacohetes, un número impresionante de sistemas de defensa aérea e innumerables vehículos de apoyo de todo tipo.

Nada de esta enorme acumulación de fuerza militar se distribuyó rápidamente por las líneas del frente. Las fuerzas que han estado luchando en Kupiansk, Liman y otros lugares en las últimas semanas han sido abastecidas, pero no reforzadas sustancialmente. El refuerzo que se está llevando a cabo está claramente destinado a otro lugar.

A ello hay que sumar la movilización parcial de las reservas rusas: 200.000 soldados en total, la mayoría de los cuales acabarán siendo desplegados para ocupar el lugar de las tropas de combate, mucho más experimentadas, que se han visto obligadas a servir de apoyo de fondo durante los últimos siete meses de la guerra.

Lo más importante es el número de batallones profesionales rusos que no han participado en esta guerra y que ahora se añadirán a la potencia de fuego de la línea de frente, sin duda equipados en gran parte por la nueva incorporación de blindaje y artillería que se ha visto en la zona de combate.

Más de ochocientos aviones de múltiples tipos se han reunido en varias bases rusas que rodean el actual teatro de operaciones. Aunque se han seguido realizando cientos de salidas aéreas diarias en el campo de batalla, sólo han desplegado una fracción de la fuerza disponible.

“Rusia está luchando en esta guerra con una mano atada a la espalda”, dice Schryver, a pesar de que Estados Unidos y sus vasallos de la OTAN han pasado de una escalada a la siguiente.

Tras el impactante sabotaje de los oleoductos Nord Stream en el Mar Báltico, y dada la masiva pero aún no utilizada acumulación militar en las zonas de combate activas, es casi seguro que octubre será un punto de inflexión importante en la guerra ruso-ucraniana.

(*) https://imetatronink.substack.com/p/turning-point

EXPLOSIONES EN LOS GASODUCTOS NORD STREAM FUERON PRODUCTO DE “UNA ACCIÓN DE EE.UU.”, AFIRMA EL ECONOMISTA JEFFREY SACHS

 Diario Octubre, 04/10/2022

El economista y analista estadounidense habló sobre la "tremenda cantidad de provocaciones" que lleva a cabo Washington y que rompen "toda sensación de estabilidad".

Jeffrey Sachs, economista de renombre de la Universidad de Columbia (EE.UU.) y exconsejero de tres secretarios generales de la ONU, afirmó que la reciente emergencia ocurrida en el Nord Stream fue producto de acciones deliberadas de Estados Unidos. “La destrucción del gasoducto Nord Stream […] es una acción de Estados Unidos, quizás de Estados Unidos y Polonia”, sostuvo en un entrevista para Bloomberg TV.

Al expresar esa opinión, el analista fue confrontado inmediatamente por uno de los entrevistadores, que le exigió presentar pruebas. El economista afirmó entonces que hay datos de radar que indican que helicópteros militares de EE.UU., basados en Polonia, estuvieron dando vueltas por una zona cercana cuando ocurrió el accidente. También mencionó las amenazas previas, por parte de la Casa Blanca, de cerrar el Nord Stream de una forma u otra.

Jeffrey Sachs recordó la declaración del secretario de Estado de EE.UU., Antony Blinken, quien calificó la destrucción del gasoducto como “una tremenda oportunidad”. “Es una forma extraña de hablar, si se está preocupado por la piratería en infraestructuras internacionales de importancia vital“, señaló el experto.

El analista subrayó que “en Occidente no se permite decir estas cosas”. “Pero el hecho es que cuando hablo con gente de todo el mundo, todos creen que fue Estados Unidos el que lo hizo”, concluyó.

Sachs también afirmó que el mundo “está entrando en la era geopolítica más inestable en muchas décadas”, en lo que describió como un gran conflicto geopolítico no sólo entre Estados Unidos y Rusia, sino también entre Estados Unidos y China. Además de lamentar la ausencia de esfuerzos para mitigar la crisis, el experto analista puso de relieve la “tremenda cantidad de provocaciones” emprendidas por Washington. “Estamos rompiendo toda sensación de estabilidad”, manifestó.