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sábado, 12 de octubre de 2024

LA MARINA DE EEUU HABRÍA ESTADO EN EL LUGAR DE LAS EXPLOSIONES DEL NORD STREAM

Bea Talegón

Diario16, 09/10/2024

Los buques de guerra estadounidenses operaron en la zona con los transponedores apagados días antes de las explosiones

"Los buques de la Marina de Estados Unidos estaban operando en el lugar de los hechos poco antes de las explosiones que causaron el mayor atentado conocido contra infraestructuras vitales del continente europeo, los gasoductos Nord Stream 1 y 2 en el Mar Báltico" según ha informado el medio Politiken, uno de los diarios principales de Dinamarca (país que paralizó la investigación al no encontrar pruebas). 

El artículo de Politiken fue publicado el pasado día 26 de septiembre, y, sin embargo, la información que revelaba pasó prácticamente desapercibida para la prensa internacional. Pero ayer resurgió en redes sociales, cuando Glenn Greenwald y Thomas Fazi, entre otros periodistas independientes, recuperaron esta información y la hicieron viral entre sus seguidores. 

"Durante los primeros días, el capitán del puerto de Christiansø "no tenía que decir una palabra". Pero ahora ya puede revelar "un poco"

Con el titular señalado se abre la noticia del medio danés, donde se relatan una serie de hechos de gran relevancia para la resolución de algunas de las dudas pendientes. 

El artículo comienza así: "Thiim Andersen tuvo una sorpresa el verano pasado, unos meses después de que la prensa mundial se fuera a casa con un asunto pendiente. Los periodistas buscaban pistas sobre 'Andrómeda' , de 15 metros de largo, que lleva el nombre de una princesa de la mitología griega. Por eso, cuando el yate registrado llegó al puerto, el administrador de Christiansø apenas podía creer lo que veía". 

"Unos pocos días antes de las explosiones que destruyeron los dos gasoductos ruso-alemanes, Nord Stream 1 y 2, que se ubican sobre las profundidades del Mar Báltico, barcos de la Marina Norteamericana estuvieron en el lugar. Tenían apagados sus transponedores y cuando el capitán del puerto de la isla de Christianso navegó hacia ellos al darse cuenta y temía que hubiera habido un accidente, los barcos de la Marina Norteamericana le ordenaron que se diera la vuelta inmediatamente". 

Es la referencia a la declaración del capitán del puerto local, John Anker Nielsen que explica para el medio danés cómo tuvo que solicitar la intervención de los servicios de salvamento, ante la identificación de embarcaciones con sus radios apagadas. 


viernes, 20 de octubre de 2023

HAMÁS TAMBIÉN ATACA LA DIPLOMACIA DEL GAS NATURAL DE ISRAEL

Ignacio Urbasos Arbeloa

Real Instituto Elcano, 16/10/2023

Después de importantes descubrimientos en el Mediterráneo Oriental en la década de 2010 con los yacimientos de Tamar y Leviatán en la costa de Israel, el de Afrodita frente a Chipre y el de Zohr en Egipto, el gas natural emergió como un posible vector de cooperación e integración energética regional. 

La creación en 2019 del EastMed Gas Forum, una organización regional destinada a coordinar el desarrollo del gas natural con la participación de Chipre, Egipto, Grecia, Israel, Palestina y Jordania abrió la puerta a la construcción de una red de intereses comerciales y energéticos compartidos que permitiese desbloquear otros dosieres más complejos de la agenda bilateral y multilateral. Este fue el caso del acuerdo para la delimitación de la frontera marítima entre el Líbano e Israel, que, pese a no mantener relaciones diplomáticas, apostaron por el pragmatismo para desarrollar sus respectivos depósitos de gas natural. La autorización del gobierno israelí en junio de 2023 para la explotación de los yacimientos gasistas en la costa de Gaza generaba esperanzas para que este marco de cooperación se extendiese al conflicto palestino-israelí, mejorando la situación de pobreza energética y las condiciones económicas de los territorios palestinos.

La guerra iniciada por Hamás el pasado 7 de octubre reduce sustancialmente las posibilidades de cualquier desarrollo del gas en la costa de Gaza, amenaza la seguridad de las plataformas gasistas en las costas de Israel e incrementa el coste político para los países árabes de la región de alcanzar nuevos acuerdos energéticos con Israel. Este nuevo escenario geopolítico revierte buena parte de los avances logrados en los últimos años, exponiendo las complejidades de la integración energética regional sin un verdadero plan de paz y normalización que incluya a Palestina.

La diplomacia del gas natural en el Mediterráneo Oriental

Bajo el paraguas del EastMed Gas Forum y en paralelo al desarrollo exitoso de Tamar y Leviatán, Israel comenzó en 2019 a exportar gas natural a Egipto y Jordania. Aunque estos acuerdos no estuvieron exentos de controversia y afrontaron cierta oposición en las opiniones públicas locales, generaron evidentes beneficios para todas las partes involucradas. Gracias al gas israelí, Egipto pudo reanudar sus exportaciones de gas natural licuado (GNL), paralizadas desde 2013, y Jordania garantizó un suministro estable, después de años de interrupciones en el aprovisionamiento por gasoducto desde Egipto. Como un elemento adicional de cooperación regional, el fondo estatal emiratí Mubadala adquirió en 2021 el 21% del yacimiento Tamar, en lo que fue la mayor operación económica entre Emiratos Árabes Unidos e Israel después de la firma de los Acuerdos de Abraham y la normalización de las relaciones bilaterales. En mayo de 2023, el gobierno israelí aprobó un plan para la construcción de un nuevo gasoducto terrestre con Egipto para incrementar las exportaciones de GNL a la Unión Europea (UE) en el marco del memorando de entendimiento trilateral (UE-Egipto-Israel) firmado en plena crisis energética de 2022.

Con el Líbano, el hallazgo de los yacimientos de gas Qana y Karish, situados en la frontera marítima compartida, allanó el camino para un acuerdo histórico en octubre de 2022. Pese a no mantener relaciones diplomáticas, con la mediación de Estados Unidos (EEUU), Beirut y Tel Aviv lograron un acuerdo para establecer oficialmente la demarcación de su frontera marítima, un paso fundamental para poder llevar a cabo la explotación comercial de las reservas de gas natural en la zona. En virtud del acuerdo, Israel conserva el control del yacimiento de gas Karish, que comenzó a operar recientemente, mientras que el yacimiento de Qana es ahora administrado por el Líbano, aunque Israel mantiene una pequeña participación en su desarrollo. El acuerdo, que logró superar desafíos significativos, como la falta de reconocimiento de Israel por parte del Líbano, la interferencia de Hizbulah en las negociaciones y la inestabilidad de la política doméstica en ambos países, demostró el potencial de los recursos energéticos como vector de cooperación regional.

Gaza Marine: una ventana de oportunidad (perdida) para el diálogo

En junio de 2023, Israel dio luz verde a la explotación de Gaza Marine, un pequeño yacimiento de gas en alta mar cercano a Gaza. A pesar de que Gaza Marine fue descubierto a finales de los años 90, el proyecto ha estado inactivo durante más de dos décadas. Legalmente, Gaza Marine se encuentra bajo la jurisdicción de la Autoridad Palestina. Sin embargo, cuando Hamás asumió el control de Gaza en 2007, con la preocupación de que los beneficios económicos de la explotación del campo fueran a parar a manos de la milicia, Israel optó por bloquear su desarrollo comercial. Bajo la presión de EEUU y Egipto durante las reuniones que tuvieron lugar en Aqaba y Sharm el Sheij durante la primavera de 2023, el gobierno de Netanyahu finalmente concedió el permiso para la explotación del campo, con la condición de que se impusieran restricciones y se supervisara el acceso de Hamás a los ingresos fiscales generados por esta actividad.

La explotación de Gaza Marine se ha presentado como un posible impulsor del desarrollo económico en Palestina con importantes implicaciones y beneficios medioambientales. Tanto la Franja de Gaza como Cisjordania dependen del suministro eléctrico de Israel, condicionado a la situación política y la capacidad de la Autoridad Palestina para hacer frente al pago de las importaciones. En Gaza, la situación es particularmente compleja al sufrir interrupciones en el suministro eléctrico un 40% de las horas del día, dificultando el normal funcionamiento de los servicios básicos. El uso habitual de generadores diésel descentralizados como alternativa al suministro de la red eléctrica deriva en altos niveles de contaminación del aire en las principales ciudades y el coste del combustible impide su uso para las familias de menores rentas, convirtiendo la electricidad en un producto de lujo. El empleo del gas natural de Gaza Marine para la producción de electricidad permitiría reducir la presión sobre las finanzas de la Autoridad Palestina gracias a los royalties derivados de la explotación del yacimiento (estimados en 700 millones de dólares anuales) y a una menor dependencia de las importaciones de electricidad desde Israel, mientras que la sustitución de los generadores diésel traería claros beneficios económicos y medioambientales para los ciudadanos.

Hamás también ataca la diplomacia del gas natural israelí

El previsible retorno del conflicto palestino-israelí a la agenda mediática e internacional afectará negativamente al desarrollo de estas iniciativas diplomáticas y comerciales. Los ataques de Hamás sobre Israel ya han afectado a la producción de Tamar, cuya plataforma está situada a 30 kilómetros de las costas gazatíes y al alcance de posibles cohetes y drones, y ha suspendido temporalmente la producción. El gas israelí enviado a Egipto es parcialmente re-exportado en forma de GNL a la UE y, pese a que El Cairo había suspendido las exportaciones de gas natural desde verano ante el incremento de la demanda doméstica de electricidad, los futuros del gas en Europa (TTF) han  reaccionado alcanzando su nivel más alto desde mediados de junio. Este nuevo contexto de inestabilidad expone los riesgos geopolíticos asociados al desarrollo comercial de estos proyectos, incluida la infraestructura de transporte de gas natural en la región, que ya ha sido víctima en el pasado de sabotajes en la península del Sinaí por parte de grupos islamistas insurgentes.

Los acuerdos gasistas entre Egipto, Líbano y Jordania con Israel ya habían generado cierto rechazo entre la población local, históricamente favorable a la causa palestina. Una intervención militar terrestre israelí y el previsible escenario de múltiples bajas civiles en la Franja de Gaza incrementarán la impopularidad de estos acuerdos y su coste político, así como el atractivo de una narrativa a favor de una diplomacia del gas natural de pragmatismo e intereses comerciales compartidos en la región. En el caso del gas en la costa de Gaza, es altamente improbable que se materialice su explotación en el corto plazo, retrasando de forma indefinida su puesta marcha y su impacto positivo sobre la población palestina.

jueves, 9 de febrero de 2023

EL PERIODISTA Y GANADOR DEL PULITZER SEYMOUR HERSH ACUSA A EEUU DE ESTAR TRAS EL SABOTAJE AL NORD STREAM

Nius Diario, 08/2023

Hersh ha explicado en su página web que los responsables del supuesto sabotaje son buzos de la Marina estadounidense

Así, ha acusado a las autoridades noruegas de activar dichas cargas meses después

El periodista y ganador de un premio Pulitzer Seymour Hersh ha acusado este miércoles a la Marina de Estados Unidos de estar detrás de las explosiones de los gasoductos submarinos Nord Stream 1 y 2 explosiones registradas en los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2 en septiembre de 2022.

Hersh ha explicado en su página web que los responsables del supuesto sabotaje son buzos de la Marina estadounidense, que habrían colocado explosivos durante las maniobras 'Baltops 22' de la OTAN.

Así, ha acusado a las autoridades noruegas de activar dichas cargas meses después. "Tres meses después destruyeron tres de los cuatro ramales del gasoducto", ha indicado en su página web.

Según el periodista, el 26 de septiembre, un avión de la Marina noruega lanzó una boya hidroacústica que detonó los artefactos explosivos. Así, ha explicado que la decisión de hacerlos estallar se tomó nueve meses después de un "debate secreto" por parte de las agencias de seguridad nacional estadounidense.

Hersh, que ganó el Pulitzer en 1970 por su trabajo sobre la masacre de My Lai a manos de una unidad militar del Ejército de Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam, ha aseverado que, no obstante, la Casa Blanca tachó estas acusaciones de "falsas" y "totalmente ficticias".

El pasado 26 de septiembre, Nord Stream 2 AG, operadora del gasoducto homónimo ruso, anunció una fuga de gas por causas desconocidas en una de las dos tuberías de la infraestructura cerca de la isla danesa de Bornholm.

Posteriormente, las autoridades informaban de que dos ramales del gasoducto paralelo Nord Stream 1 también habían sufrido daños. Alemania, Dinamarca y Suecia no descartaron un acto de sabotaje tan solo ocho meses después del inicio de la invasión rusa de Ucrania.

El Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia catalogó las explosiones de ataques terroristas y el 30 de septiembre desveló que tenía pruebas que apuntaban a la implicación de países occidentales.

miércoles, 13 de julio de 2022

ESPAÑA SE LUCRA VENDIENDO EL GAS RUSO AL NORTE DE EUROPA EN PLENO ATAQUE A UCRANIA

Carlos Cuesta

Libertad Digital, 15/6/2022

[Pedro Sánchez aplaude y arma a los nazis de Ucrania... Pero sabe quién vende buen gas a buen precio. Nuestro presidente será un hipócrita pero de tonto no tienen un pelo.]



Los datos del mes de mayo muestran un fuerte incremento de las exportaciones de gas con destino al norte de Europa. El gasoducto que une España con Francia y que permite exportar gas natural ha pasado de vender 1.917 GWh/mes a 6.185 GW/h si se compara el mes de mayo de 2022 con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Todo ello coincide con un momento en el que la recepción de gas de Argelia ha caído en el mismo periodo a la mitad. Y en el que la compra de gas ruso se ha disparado un 52%. Todo ello, en plena invasión de Putin a Ucrania. Y todo ello, porque el gas ruso sale más barato y se puede exportar al norte de Europa, como se está haciendo.

Los datos arrojan un perfil difícilmente justificable desde el punto de vista político. Porque mientras que se ha vendido una actitud política contraria a Putin y de apoyo puro a Ucrania, lo cierto es que Pedro Sánchez ha permitido que se siga comprando gas ruso a un precio más bajo y que se exporte por medio del gasoducto que une España con Francia con destina al norte de Europa.

Por eso se puede explicar que se haya disparado la exportación de gas por el gasoducto de los Pirineos pasando, en el mismo mes, de 1.917 GWh en 2021 a 6.185 GWh en 2022.

¿De dónde ha salido esa venta de gas? España ha perdido gas argelino, que se ceñía a un tratado de amistad y con un precio relativamente barato. Ha ganado gas de EEUU pero muy caro —procedente de fracking y transportado por medio de metanero—. Y ha disparado la compra de gas ruso.

Por lo que se traduce en que al menos parte del gas vendido al norte de Europa tiene que ser ruso, porque es el extra añadido en este periodo que tiene un precio con potencial de subida. Y, si no le puede elevar el precio en la venta, no tiene sentido que se exporte.

Hay que recordar que los datos del gestor técnico del gas que revelan estas exportaciones son los mismo que ya han confirmado que, justo tras la visita de Sánchez a Zelenski, España disparaba la compra de gas ruso un 52%, uno de los principales medios de financiación del régimen de Putin. Y, por lo tanto, de la invasión de Ucrania.

Todos estos datos aparecen reflejados en el informe de cobertura de la demanda del gestor técnico del sistema de gas de España. Y allí se puede observar cómo España ha comprado un total de 3.289 GWh de gas natural ruso en el mes de mayo. Es decir, justo después de que Pedro Sánchez abandonara Ucrania tras su visita al líder ucraniano, Volodímir Zelenski. El dato es representativo: nada menos que el 9% del gas natural total adquirido ese mes desde el mercado español. Pero es aún más llamativo si se compara con el dato del mayo previo, el mismo mes de 2021. En ese periodo se compraron a Rusia 2.163 GWh, el 7,4% del total.

Es más, en ese mismo mes de mayo hay otro dato muy significativo: el de la venta de gas de Argelia a España. En este último mayo, la compra de gas a Argelia ya ha sido recortada literalmente a la mitad de la efectuada el mismo mes de 2021. Por lo que Argelia ya ha dejado sin la mitad de todo el gas que enviaba tradicionalmente a España.

Los datos son los siguientes. El gas no licuado importado desde Argelia en mayo de 2021 fue de 15.635 GWh. Y el gas natural licuado comprado y transportado por medio de metaneros se situó en 2.488 GWh. Resultado final: 18.123 GWh de gas importado de Argelia. El mes de mayo de 2022 —justo antes de la ruptura por Argelia del tratado de amistad con España y del corte de relaciones comerciales—, el país suministrador ya había segado a la mitad el envío de gas con respecto al mismo periodo del ejercicio anterior. Este mes de mayo España sólo ha comprado 7.003 GWh de gas natural no licuado y 2.091 de licuado por medio de metanero. Resultado: 9.094 GWh, literalmente la mitad de los más de 18.000 GWh adquiridos un año antes por las mismas fechas.

Pero, pese a ese recorte hemos podido vender al resto de Europa. Gracias, precisamente, a comprar gas ruso procedente de metaneros.

lunes, 28 de febrero de 2022

EL GRAN NEGOCIO DE EEUU: VENDE EL GAS A EUROPA UN 40% MÁS CARO QUE RUSIA

Rubén Esteller

El economista, 24/02/2022

Enagas subastará 4 slots de descarga adicionales para marzo este lunes

EEUU acelera la puesta en marcha de sus terminales de licuefacción


Estados Unidos se prepara para hacer un gran negocio con la exportación de gas natural. El país está acelerando la puesta en operación de algunas de sus principales infraestructuras de regasificación para incrementar su volumen de ventas.

Según los datos de Gasindustrial, el precio del GNL que llega desde Estados Unidos a España se paga un 40% más caro que el que se recibe desde Rusia. Concretamente, el gas estadounidense costó de media 53,88 euros/ MWh mientras que el proveniente de Rusia lo hizo a 38,42 euros/ MWh.

En la actualidad hay siete grandes instalaciones de exportación en Estados Unidos. Sabine Pass, de Cheniere Energy, en Louisiana; Cove Point Liquefaction, en Maryland, explotada ahora por Berkshire Hathaway; Corpus Christi Liquefaction, de Cheniere, en Texas; Cameron LNG, de Sempra Energy, en Louisiana; Elba Liquefaction, de Kinder Morgan, en Georgia; Freeport LNG, en Texas y Calcasieu Pass, de Venture Global.

Cheniere Partners, propietaria de la terminal de GNL de Sabine Pass, ha puesto en funcionamiento su sexto tren de licuefacción. Al mismo tiempo, la planta de Venture Global, Calcasieu Pass, también ha comenzado el suministro de GNL y el pasado mes de diciembre, la compañía y el gobernador de Louisiana, John Bel Edwards, anunciaron que se invertirán otros 10.000 millones de dólares para desarrollar una nueva instalación CP2 LNG.

En España, este mes de febrero está programada la llegada de un total de 27 barcos de GNL, de los que 23 ya han descargado. Los 4 restantes está previsto que lo hagan en lo que queda de mes.

Para marzo, en la programación de Enagás hay previstos 29 slots de descarga pero como medida preventiva, se ha decidido lanzar hoy la subasta de otros 4 slots extraordinarios, que estarán destinados tanto a la demanda interna como a la exportación. Esta subasta tendrá lugar el próximo lunes.

Envíos desde España

España lleva 6 días en los que ha comenzado a enviar gas al centro de Europa para tratar de hacer frente a un posible corte de suministro por parte de Rusia, tal y como ha adelantado hoy elEconomista.es.

El sistema gasista español recibe gas desde Argelia por el gasoducto del Medgaz, que está funcionando con normalidad y cuya capacidad se ha incrementado gracias a la ampliación de dicho gasoducto desde el pasado 2 de enero.

En la actualidad, el sistema cuenta con unos niveles de capacidad contratada superiores a la de inviernos anteriores en la misma fecha, y se encuentra en una situación mejor que la de otros países del entorno después de que el Gobierno endureciera el llamado plan invernal.

Con la situación a día hoy y con las reservas de slots y capacidad ya realizadas por los comercializadores, Enagas considera que no hay indicios objetivos de una situación de falta de suministro gasista en los próximos meses. No obstante, el gestor técnico del sistema mantiene una monitorización continua de los aprovisionamientos y las reservas de gas para identificar cualquier slot extraordinario de descarga que pueda ser puesto a disposición del mercado.

Herramienta vital

El suministro desde Estados Unidos se convierte así en una herramienta vital frente a la dependencia europea del gas ruso. De hecho, la compañía polaca PGNiG ha comprado un cargamento de GNL estadounidense que se suministrará en la frontera ucraniana a ERU Europa. Esta será la segunda vez que el gas estadounidense se suministre a Ucrania gracias a la cooperación de ambas empresas.

El barco con el GNL estadounidense llegará a la Terminal de GNL Presidente Lech Kaczynski de Swinoujscie a finales de febrero, previsiblemente, con un barco español. Tras la regasificación, el combustible se introducirá en el sistema de transporte polaco. ERU Europe recibirá el combustible en la interconexión entre Polonia y Ucrania hasta finales de marzo.

Ucrania, por su parte, está permitiendo que siga transitando el gas desde Rusia al corazón de Europa en un movimiento que parece sin sentido, ya que permite financiar a su enemigo. De hecho, las nominaciones de gas para mañana de Gazprom se han incrementado.

jueves, 27 de enero de 2022

LAS CLAVES DE QUE EEUU SE HAYA CONVERTIDO EN EL MAYOR EXPORTADOR DE GAS NATURAL DEL MUNDO

Libre Mercado, 11/01/2022

[Resulta que el país que anuncia el fin inminente de los combustibles fósiles y que clama contra las emisiones de CO2 y contra la contaminación, que no es otro que EE.UU., se dedica a extraer petróleo y gas con una de las técnicas más contaminantes que existen: la fractura hidráulica. Y mientras los gobiernos dóciles de la UE (como el de Pedro Sánchez), muy ecológicos todos ellos, le compran ese gas, el Gas Natural Licuado que viene por barco en contenedores, que es mucho más caro que el que podría venir de Rusia a través del Nord Stream 2 si la OTAN no hiciera lo indecible para impedirlo con las provocaciones en Ucrania que pueden degenerar en guerra abierta. Y mientras tanto a los pobres nos sangran con los precios no solo de la electricidad, sino también del gas, del transporte, de la comida, etc.]

Devastadores efectos del fracking en EEUU

La inversión en plantas de fracking ha hecho que EEUU haya pasado de ser un importador neto a ser el mayor exportador del mundo en solo diez años.

La inversión en plantas de fracking ha hecho que EEUU haya pasado de ser un importador neto a ser el mayor exportador del mundo en solo diez años.Fracking en la zona rural de Pensilvania. | Alamy

En el año 2019, Estados Unidos se convirtió en el mayor exportador de petróleo del mundo por primera vez en su historia. Ahora, casi tres años después, el país norteamericano ha logrado ser el mayor exportador mundial de gas natural licuado (GNL) por primera vez en su historia aumentando las exportaciones a Europa y reduciendo, ligeramente, la dependencia de Rusia para la entrega de esta materia prima esencial para la producción de energía.

Con todo ello, las instalaciones americanas han conseguido superar a Qatar gracias al volumen de exportaciones que han registrados las plantas de Sabine Pass y Freeport, según anunció Bloomberg. Ambos éxitos, tanto el del petróleo como el del gas natural se han conseguido gracias al fracking, una tecnología usada para la extracción de materia prima.

La inversión en plantas e instalaciones ha hecho que Estados Unidos haya pasado de ser un importador neto a ser el mayor exportador del mundo en solo diez años. Y es que, la producción de gas natural ha crecido un 70% desde el año 2010 gracias al uso del fracking, que también se usa para la extracción y producción de petróleo y que ha cosechado el mismo éxito.

Para Europa estas son, sin duda, buenas noticias ya que ha conseguido reducir, ligeramente, la dependencia de Rusia ante la gran demanda de gas natural que se ha dado a lo largo de 2021 y que ha hecho que los precios se disparen. Por ahora, Estados Unidos ya ha exportado más gas natural licuado que Qatar y Australia trayendo hasta 35 barcos a España, lo cual ha aliviado moderadamente el precio del gas natural licuado en nuestro país.

Pese a la apuesta de los Estados Unidos y del fracking, Qatar está apostando por esta materia prima y quiere convertirse en el principal proveedor de combustible a finales de la actual década. Así, la competencia entre ambos países parece que estará servida y que será positiva para mitigar la dependencia de Rusia en el caso de los países europeos.

En el corto plazo, esta situación ha hecho que el Viejo Continente respire aliviado, ya que en las últimas semanas del año han salido un gran número de buques desde las costas americanas para abastecer de gas natural a Europa y aliviar la complicada situación actual.

lunes, 24 de enero de 2022

EEUU-RUSIA: PULSO DE ALTO VOLTAJE EN EL TABLERO EUROPEO DEL GAS

Ignacio  Fariza / Andrea Rizzi

El País, 16/01/2022



Moscú limita las exportaciones a una UE que recibe más combustible estadounidense por barco. La Casa Blanca perfila planes de contingencia con el sector privado

El suministro de gas a Europa es uno de los elementos clave de la crisis entre Rusia y Occidente. Los países del Viejo Continente son muy dependientes del combustible ruso, y tanto los hechos del pasado como los indicios del presente apuntan a que Moscú está en disposición de usar esta herramienta en la crisis que tiene a Ucrania como epicentro, lo que agrava el contexto de precios energéticos inusualmente altos en suelo europeo. En las últimas semanas, sin embargo, ha irrumpido en escena un nuevo factor que, sin cambiar el escenario de forma estructural, sí tiene una entidad considerable: las exportaciones de gas natural licuado (GNL) desde EE UU se han disparado.

Hasta hace solo seis años la primera potencia mundial no ponía ni un metro cúbico de gas en los mercados internacionales, pero en este tiempo ha logrado aumentar tanto su producción que ya se perfila como el mayor exportador mundial por delante de Qatar y Australia. Impulsados por los máximos históricos marcados justo antes de Navidad —cuando el precio del gas en Europa se disparó hasta los 175 euros por megavatio hora, más del doble que hoy y 10 veces más que un año atrás— decenas de buques de transporte de GNL procedentes de EE UU han cambiado de destino sobre la marcha: la flotilla que se dirigía a Asia ha tomado rumbo a Europa sin solución de continuidad: de Shenzhen (China), Incheon (Corea del Sur) o Sodegaura (Japón) a Róterdam, Amberes o Sagunto.

“Algunos países asiáticos habían precomprado más gas de lo habitual en previsión de un invierno frío. Pero, a medida que iban viendo que el tiempo está siendo benigno, esas pujas desaparecieron del mercado al contado, los precios bajaron y los proveedores estadounidenses mandaron a Europa los buques que iban a ir a Asia”, explica Samantha Dart, jefa de análisis de gas natural del banco de inversión Goldman Sachs. Algunos de ellos, de hecho, cambiaron de rumbo cuando ya estaban en ruta. Según sus datos, en diciembre pasado los atraques de metaneros cargados de gas natural estadounidense en puertos europeos se dispararon un 33% respecto a noviembre y un 145% respecto al mismo mes de 2020.

La irrupción de EE UU en la ecuación europea del gas es una buena noticia para un continente sediento de energía y dependiente de su siempre inestable relación con Rusia. Así, ha pasado de no enviar ni un solo metro cúbico de este carburante en los mercados internacionales hace seis años, a convertirse en este ejercicio en el primer exportador de GNL del planeta, superando a dos actores de amplia trayectoria: Qatar y Australia.

Sin embargo, aunque significativa, esta tendencia no representa una panacea, especialmente en un momento de máxima tensión como el actual. “Si nos preguntamos si este incremento de exportaciones de GNL de EE UU es suficiente para arreglar la situación europea, la respuesta es no. No es una solución estructural. El volumen de importación de Rusia es tan amplio que la dependencia no es eludible solo con esa dinámica”, observa Simone Tagliapietra, experto en la materia del centro de estudios Bruegel. Además, subraya el experto, no puede olvidarse que las exportaciones estadounidenses responden a “una lógica puramente de mercado”. “El famoso gas de la libertad del que hablaba Trump no depende del Gobierno de Estados Unidos, e irá donde haya mejores precios”.

Aun así, la Casa Blanca, según una exclusiva de la agencia Reuters, está al habla con empresas del sector para perfilar planes de contingencia por si Rusia opta por un abrupto corte de grifo. A diferencia del caso estadounidense, la exportadora semiestatal Gazprom tiene una fortísima vinculación con la política. En el pasado, Moscú ha demostrado estar dispuesta a usar con contundencia el gas para defender sus intereses, como evidencian las crisis de 2006 y la muy aguda y prolongada de 2009.

En las actuales circunstancias, con una tensión geopolítica superior a la de entonces y unos 100.000 soldados desplegados en la frontera con Ucrania, hay múltiples síntomas de su disposición a utilizar esa herramienta de presión. Ya lo ha estado haciendo, y es racional pensar que lo haría con mayor intensidad en caso de la que la crisis precipitara, con una espiral de acción rusa en Ucrania, respuesta sancionatoria de Occidente, réplica del Kremlin en el sector gasístico.

Cabe notar que la distensión en el mercado procurada por el incremento de exportaciones de GNL de EE UU a Europa ha durado poco. Como si de un movimiento acción-reacción se tratase, Rusia —que en un año al uso aporta alrededor del 40% del gas que se consume en Europa, una cifra que se dispara hasta cerca del 100% en el norte y los bálticos— ha vuelto a cerrar el grifo de los tubos por los que fluye el gas ruso hacia la UE. Uno de ellos —el Yamal— ha estado seco varios días de las últimas semanas. Sin incumplir en ningún momento sus contratos de suministro a largo plazo —en lo que se escuda el Gobierno de Vladímir Putin siempre que es cuestionado por su responsabilidad en el estallido de la factura energética europea—, Gazprom está desaparecido del mercado de ventas al contado, clave en el proceso de fijación de precios.

Acuciado por los acontecimientos y en una extraña irrupción en una disputa que tiene más tintes políticos que económicos, el jefe de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, ha alzado la voz esta semana contra Moscú por su papel en la crisis energética europea. La gasística semiestatal rusa ha afirmado en una entrevista en el Financial Times —las páginas salmón de referencia en los círculos de poder— que está enviando “al menos un tercio menos” de combustible del que podría. Y eso, constata Birol, está estrangulando el mercado comunitario.

El director de la rama de Energía del think tank Eurasia, Henning Gloystein, confía en que lo peor de la crisis ya haya pasado, en gran medida gracias a la llegada masiva de metaneros procedentes de EE UU. Pero cree que el “estrés” al que se han visto sometidos los mercados energéticos europeos es de tal envergadura que “aún pasarán muchos meses hasta que la situación se resuelva por completo y las reservas de gas vuelvan a llenarse de nuevo”.

La dependencia europea del gas natural importado es profunda. Con una producción interna que apenas da para cubrir el 10% de la demanda, el Viejo Continente tiene y tendrá que seguir mirando al exterior para asegurarse el abastecimiento. “Todo apunta a que, pese a los esfuerzos, la dependencia se prolongará en el tiempo. Rusia lo sabe y Europa se halla en una posición de debilidad”, comenta Tagliapietra. “Hay que constatar que, pese a que la crisis de 2009 puso muy en evidencia los peligros de la dependencia de Rusia, y pese a que se están haciendo esfuerzos en la transición energética, la realidad es que no se ha logrado una mejora sustancial. De hecho, el año pasado Gazprom ha alcanzado cuotas récord”.

El experto cree que las dificultades para reducir la dependencia de Rusia responden a obstáculos objetivos, pero también a decisiones políticas. “Alemania tiene una gran responsabilidad en que la vulnerabilidad europea frente a Rusia en este sector no se haya reducido”, dice Tagliapietra. Precisamente que Berlín niegue la autorización a la puesta en marcha al gasoducto Nord Stream 2 —ya construido y que duplica la capacidad de suministro directa desde Rusia a Alemania sorteando el tránsito en los países del Este— representa una de las grandes claves de respuesta de Occidente a posibles actividades agresivas del Kremlin en Ucrania. Pero a nadie se le escapa que, si bien la medida sería un fastidio para Moscú, Europa seguiría necesitando el suministro de mucho gas ruso por otras vías y durante muchos años.

La Comisión Europea acaba de incluir el gas en su propuesta de taxonomía verde, considerándolo relevante tanto como energía de transición como de fuente de respaldo en los momentos en los que las renovables —eólica y solar, sobre todo— no sean capaces de cubrir por sí mismas la demanda. La decisión ha causado una intensa polémica y cuenta con el rechazo de un nutrido grupo de Estados miembros, entre ellos España.

Además de encarecer la factura eléctrica a lo largo y ancho de la UE y disparar el coste para calentar millones de hogares, la escalada está suponiendo un duro peaje para la industria. Según las últimas cifras de Engie EnergyScan recogidas por Bloomberg, en los últimos días la demanda de gas del sector secundario ha marcado un nuevo mínimo desde el confinamiento de la pasada primavera por los parones temporales en la actividad de fábricas. Es la enésima ramificación de una crisis que aún no ha dado sus últimos coletazos. “Debemos estar preparados para otro año lleno de baches“, avisa Massimo Di Odoardo, vicepresidente y jefe de la división de gas de la consultora especializada Wood Mackenzie.

Las reservas, en mínimos desde que hay registros

Las menores inyecciones de gas natural procedente de Rusia y el consumo típicamente más alto durante la temporada invernal han llevado los depósitos europeos a su nivel más bajo para estas fechas desde que hay registros. Las reservas están al 48,6% de su capacidad, muy lejos tanto del 64,4% del mismo día del año pasado como del 66,5% de media de la última década. Una circunstancia en la que el jefe de la AIE, Fatih Birol, aprecia un alto grado de responsabilidad del Kremlin: "El déficit actual de almacenamiento en la UE se debe en gran parte a Gazprom", ha dejado caer esta semana en el Financial Times. Aunque solo representa el 10% de la capacidad total de almacenamiento, Birol cree que la mano de la gasística semiestatal rusa está detrás de aproximadamente la mitad del déficit de reservas. En un ejercicio al uso, exento de las fuertes presiones de Este, la suma de los depósitos subterráneos y las terminales de almacenamiento de GNL en los puertos no baja del 50% de su capacidad hasta bien entrado febrero.

De seguir la tendencia prevista, el volumen almacenado llegará al tramo inicial de la primavera (cuando el consumo cae y las inyecciones de gas aumentan) por debajo del 20%. Un nivel que, aunque suficiente para evitar el tan temido como cacareado apagón, es también lo suficientemente reducido como para sembrar la inquietud sobre si las próximas semanas son gélidas en lo meteorológico o extremadamente calientes en lo geopolítico. "La destrucción de demanda inducida por el precio más alto del gas sigue siendo necesaria para administrar los actuales niveles de almacenamiento en Europa Occidental", apunta Samantha Dart, de Goldman Sachs.

lunes, 20 de septiembre de 2021

¿POR QUÉ HA SUBIDO REALMENTE LA FACTURA DE LA LUZ? (Una explicación libre de manipulación mediática)

Hemos visto y oído todo tipo de estudiosos y expertos dando todo tipo de explicaciones sobre la subida de la factura de la luz en los mass media pero no hay que tener muchos dedos de frente para comprobar que tales explicaciones están, en el mejor de los casos, cogidas con pinzas. Incluso ha habido algún impresentable que se ha atrevido a decir que la culpa es de Putin y de Rusia, sin darse cuenta que, al decir esto, está dando pistas sobre lo que hay detrás de la subida de la energía. No se entienden las explicaciones porque se soslaya un tema subyacente que es fundamental: el fin de la construcción del gasoducto ruso Nord Stream 2. Como el gasoducto no le viene nada bien a los intereses de EEUU en Europa occidental y ésta lleva décadas mostrando una actitud lacayuna hacia EEUU tenemos como resultado unos medios que han silenciado (o lo han intentado) el asunto de la terminación del gasoducto.




Punto clave: el 10 de septiembre Rusia acaba el gasoducto después de años de dificultades. Las dificultades se las puso a Rusia, claro está, EEUU, quien fomentó golpes de estado en países por los que Rusia ya bombeaba gas hacia Europa. Uno de esos países fue Ucrania, donde EEUU (con la administración Obama al frente) fomentó una "revolución de colores" (el llamado Euromaidán) en 2014, con participación de grupos neonazis, para sabotear el suministro de gas ruso. Como resultado se originó una sangrienta guerra civil que todavía dura. Otro país por el que pasa el gas ruso hacia Europa occidental es Bielorrusia. Allí, como sabemos, hay un presidente, Lukashenko, que ha sido tildado de "dictador" por nuestros medios y que EEUU y sus adláteres europeos quieren derrocar a toda costa; un "dictador", por cierto, que no desmanteló el estado del biesnestar heredado de la época soviética. Todo esto, según la misma prensa de la UE [1], no es tampoco casualidad. Recordemos que EEUU apoyó en el pasado reciente el proyecto de gasoducto Nabuco, que conduciría gas catarí y saudí a Europa para hundir los pactos de la gasífera rusa Gazpron con la UE. Y recordemos también, que la Siria de Al Asad declinó participar en Nabuco y se mantuvo fiel al proyecto ruso. Tampoco es casualidad que los grupos integristas que han atacado Siria sean financiados por EEUU y los países integrantes del proyecto Nabuco.

Pero este bloqueo al gas ruso por parte de EEUU no se quedó ahí. Mientras las partes contendientes se mataban en Siria y en Ucrania, EEUU, ese país que lleva proclamado durante décadas que se acaban los combustibles fósiles, que le declara la guerra al plástico y que nos aterra a través de sus mass media con la inminencia de un fin del mundo debido al calentamiento global, se dedica a sacar petróleo y gas a espuertas. Tanto es así que este país se ha convertido en el mayor productor de petróleo y de gas del mundo y ello mientras en Europa fomenta discursos a favor del coche eléctrico y las energías renovables. Y por cierto, el petróleo y el gas de EEUU es extraído con técnicas altamente contaminantes (como el llamado "fraking", o fractura hidráulica), técnicas que han causado auténticas catástrofes en zonas de alto valor ecológico en EEUU (p. ej., en los Montes Apalaches.) Así, EEUU se ha dedicado a transportar a Europa en grandes barcos contenedores ese gas obtenido por la nociva fractura hidráulica, disputando de esta manera a Rusia el mercado europeo. Sin embargo, Rusia no se ha quedado atrás y se ha dedicado a hacer lo mismo con su gas y en 2020 llegó a aventajar a EEUU en el mercado europeo del llamado GNL, o sea, Gas Natural Licuado, trasportado en grandes buques. Se puede imaginar uno la frustración que se debió sentir en Washington.

Toda esta política de bloqueo, no obstante, no desanimó a Rusia, que se dedicó a hacer un nuevo gasoducto con dos ramales que, partiendo del ártico [2], esta vez, para evitar problemas derivados de revoluciones de colores otánicas, pasaría por el Mar Báltico. Pues bien, el segundo ramal del proyecto (el Nordstream 2) se acabó el pasado 10 de septiembre. Con este proyecto finalizado, Rusia ya puede bombear gas a mansalva a Europa a precios bajos ya que no hay que pagar los elevados portes del viaje por mar del GNL. Esto es un duro golpe a los intereses geoestratégicos de EEUU en Europa. En pleno debate mediático sobre la subida de la luz nuestros medios informativos pasaron de puntillas por este importantísimo dato, ya que el trasfondo de la subida de la luz es la guerra entre EEUU y Rusia por copar el mercado de gas europeo. Pero, ¿qué tiene exactamente que ver la terminación del Nord Stream 2 con el encarecimiento de la electricidad en España y otros países europeos?

Vayamos por partes. Ante la escasa capacidad que tienen aún las energías renovables y "limpias" de producir la electricidad que necesita la UE, y dado que el carbón y el petróleo se han desechado por contaminantes y por "contribuir al calentamiento global", la mayoría de electricidad se produce quemando gas, que es, supuestamente, más limpio. Y ahora viene una pregunta clave que los mass media no han dejado que nadie se formule: ¿quién pone precio al gas en la UE? Hay que rebuscar un poco por Internet y por periódicos especializados en finanzas y en temas energéticos (el tipo de prensa que NO lee el gran público) para dar con la respuesta: el TTF, o sea, el Title Transfer Facility, con sede en los Países Bajos. Esta especie de "bolsa" (o "hub") holandesa es quien pone el precio al gas en la UE, y no Putin, ni Rusia. Ni siquiera el Mercado Ibérico de Gas (España y Portugal van juntas en esto), el llamado MIBGAS, se escapa de lo que se decide en el TTF [3]. Eso para empezar. Y para continuar, hay que señalar que la pasada primavera, a pocos meses vista de la finalización del Nordstream 2, la UE se saca de la manga un impuesto a importaciones de fuera de la UE. La justificación: es para reducir el CO2 y por el bien del planeta. Ese impuesto recae sobre Rusia y sus exportaciones de gas. Y Rusia se pregunta: ¿Y por qué no se le impone a Noruega, que también mete gas natural en la UE? Respuesta de Europa: porque Noruega está en la unión aduanera y Rusia no [4]. Ante esto Rusia no entiende cómo la UE meses antes de poder recibir gas barato a través del gasoducto se dedica a freírles a impuestos (esto sólo es entendible si consideramos que dentro de las élites europeas hay sectores pro-americanos que no están contentos con el gasoducto [5]). Y la respuesta de Rusia es meter menos gas en el mercado europeo y esperar a poner en funcionamiento el gasoducto para que la operación le sea rentable. Automáticamente, ante la disminución de la oferta de gas, su precio sube en el TTF. Como consecuencia, la factura de la luz generada con ese gas sube ¿Tiene la culpa Rusia de esto? No. Rusia no empezó la guerra del gas ni tampoco pone el precio al gas que consumimos en la UE y además está encantada de surtir de gas a Europa, pues para ella es un negocio redondo. La culpa la tienen las tensiones geopolíticas originadas por Washington, la especulación inherente al sistema económico, los medios de comunicación que encumbren todo esto y unos gobiernos que aunque se llamen "de izquierda" no protegen a sus ciudadanos de los tejemanejes de las élites económicas. 

NOTAS:

[1]https://www.france24.com/es/europa/20210910-termina-construcci%C3%B3n-gasoducto-nord-stream-2-rusia

[2]"Casualmente", por esa época Green Peace comience su campaña "el ártico se derrite."

[3]https://es.metallirari.com/centro-gas-natural-mas-grande-mundo-esta-europa/

[4]https://www.elespanol.com/invertia/empresas/energia/20210604/impuesto-co2-terceros-paises-ue-cemento-energia/586442288_0.html

[5]https://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/11386268/09/21/Gazprom-termina-el-polemico-gasoducto-que-abastecera-a-Alemania-desde-Rusia.html

martes, 22 de julio de 2014

EXTENDIENDO LA GUERRA DEL GAS EN EL LEVANTE

Thierry Meyssan
Red Voltaire, 21/07/2014



Como toda guerra implica la formación de una coalición, es muy natural que persiga múltiples objetivos ya que debe satisfacer los intereses particulares de cada miembro de la coalición.

Desde ese punto de vista, los combates que actualmente sacuden Palestina, Siria e Irak tienen como común denominador el hecho que los dirige un bloque que Estados Unidos ha organizado en contra de los pueblos que se le resisten y también que trata de concretar su plan de rediseño del «Medio Oriente ampliado» (Great Middle East) y de modificar el mercado mundial de la energía.

Sobre este último punto, dos cosas pueden cambiar: el trazado de los gasoductos y oleoductos y la explotación de nuevos yacimientos [1].

La guerra por el control de los pipelines en Irak

Desde el inicio de la guerra contra Siria, la OTAN ha estado tratando de cortar la vía de abastecimiento Teherán-Damasco (NIORDC, INPC) para favorecer corredores de circulación que permitan llevar hacia la costa siria tanto el gas de Qatar (ExxonMobil) como el de Arabia Saudita (Aramco) [2].

Un paso decisivo se concretó con la ofensiva emprendida en Irak por el Emirato Islámico, que dividió el territorio iraquí casi de arriba abajo dejando a Irán de un lado y del otro a Siria, Líbano y Palestina [3].

Este visible objetivo determina quién venderá su gas en Europa y, en dependencia del volumen del abastecimiento, a qué precio podrá venderlo. Eso basta para explicar la implicación de los 3 principales exportadores de gas (Rusia, Qatar e Irán) en esta guerra.

La guerra por la conquista del gas sirio

La OTAN ha agregado un segundo objetivo: el control de las reservas de gas del Levante y su posterior explotación. Todo el mundo sabe desde hace décadas que el sur del Mediterráneo encierra grandes yacimientos de gas natural –localizados en las aguas territoriales de Egipto, Israel, Palestina, Líbano, Siria, Turquía y Chipre. Pero sólo los «occidentales» sabían desde 2003 cómo estaban repartidos esos yacimientos y cómo se extendían bajo la plataforma continental.

Como reveló en aquel momento el profesor Imad Fawzi Shuebi [4], una compañía noruega llamada Ansis realizó legalmente en Siria un trabajo de medición del país en cooperación con la compañía petrolera nacional. Ansis trabajó también con otra compañía –igualmente noruega– llamada Sagex. Ambas compañías noruegas sobornaron a un responsable de los servicios secretos, realizaron secretamente una serie de investigaciones tridimensionales y descubrieron la increíble importancia de las reservas sirias de gas, que resultaron ser incluso más grandes que las de Qatar.

Posteriormente, Ansis pasó a ser propiedad de Veritas SSGT, una compañía franco-estadounidense con sede en Londres. Los datos que había recogido fueron revelados de inmediato a los gobiernos de Francia, Estados Unidos, Reino Unido e Israel, que rápidamente establecieron una alianza para destruir Siria y robar el gas de ese país.

En 2010, Estados Unidos confió a Francia y al Reino Unido la tarea de recolonizar Siria. París y Londres formaron entonces una coalición que designaron con el nombre de «Amigos de Siria». Esta coalición conformó un «Grupo de Trabajo para la Reconstrucción Económica y el Desarrollo» que se reunió, en mayo de 2013, en los Emiratos Árabes Unidos, bajo la presidencia de Alemania [5]. Unos 60 países se repartieron entonces el pastel que todavía no habían conquistado. Por supuesto, la mayoría de los países participantes en aquel encuentro ignoraban lo que habían descubierto las compañías Ansis y Sagex. El Consejo Nacional Sirio estaba representado en aquel grupo de trabajo por Osama al-Kadi, ex responsable en British Gas de la aplicación de las estrategias militares al mercado de la energía.

No fue hasta el verano de 2013 que el gobierno sirio tuvo conocimiento de los descubrimientos de la Ansis y la Sogex, lo cual le permitió comprender cómo había logrado Washington montar la coalición que estaba tratando de acabar con el Estado sirio. A partir de aquel momento, el presidente sirio Bachar al-Assad ha firmado varios contratos con empresas rusas con vistas a la futura explotación del gas sirio.

El gas en Israel, en Palestina y en Líbano

Por su parte, British Gas exploraba las reservas palestinas. Pero Israel se oponía al inicio de su explotación por temor a que los palestinos utilizaran los ingresos para comprar armas.

En julio de 2007, el nuevo enviado especial del Cuarteto (ONU, Unión Europea, Rusia, Estados Unidos) Tony Blair negoció un acuerdo entre palestinos e israelíes, acuerdo que debía permitir la explotación de los yacimientos Marine-1 y Marine-2, en las aguas territoriales de Gaza. El entonces primer ministro de la Autoridad Palestina, Salam Fayyad, aceptó que British Gas depositara los ingresos de la Autoridad Palestina en una cuenta bancaria bajo control de Londres y Washington para garantizar que esos fondos se destinaran al desarrollo económico.

En aquella época, el ex jefe del estado mayor de las fuerzas armadas israelíes, general Moshe Ya’alon, publicaba en el sitio web del Jerusalem Center for Public Affairs un estruendoso artículo donde observaba que el acuerdo negociado por Tony Blair no resolvía el problema ya que, en definitiva, el Hamas acabaría teniendo acceso a una parte de aquel dinero mientras estuviese en el poder en Gaza. El general Ya’alon concluía que la única manera de garantizar que los ingresos del gas palestino no financiaran la Resistencia sería emprender «una operación militar global para arrancar de raíz el Hamas de Gaza» [6].

En octubre de 2010 las cosas se complicaron aún más cuando Noble Energy Inc. descubrió un mega yacimiento de gas offshore, el Leviathan, que abarca parte de las aguas territoriales israelíes y libanesas. El Leviathan venía a agregarse al yacimiento Tamar, descubierto en 2001 por British Gas en aguas israelíes [7].

El Líbano, por iniciativa del Hezbollah, presentó de inmediato el caso a la ONU e hizo valer sus derechos de explotación. Pero, ignorando las protestas libanesas, Israel comenzó a explotar unilateralmente el gas de los bolsones que abarcaban las aguas de ambos países.

La guerra por el gas palestino

La actual ofensiva de Israel contra la franja de Gaza tiene varios objetivos. En primer lugar, el Mossad organizó el anuncio del secuestro y asesinato de 3 jóvenes israelíes para impedir que el parlamento adoptara una ley que prohibiría la liberación de «terroristas» [8]. Y posteriormente, el general Moshe Ya’alon, hoy ministro de Defensa, utilizó ese pretexto para desatar una ofensiva contra el Hamas, aplicando así su análisis de 2007 [9].

El nuevo presidente de Egipto, general Abdel Fattah al-Sissi, contrató como consejero a Tony Blair, quien sin embargo no ha creído necesario renunciar a sus funciones como representante del Cuarteto [10]. Prosiguiendo la defensa de los intereses de British Gas, Blair sugirió entonces una «iniciativa de paz» totalmente inaceptable para los palestinos, iniciativa naturalmente rechazada por los palestinos pero aceptada por Israel. Es evidente que el objetivo de esa maniobra es proporcionar al ejército israelí la oportunidad de «arrancar de raíz el Hamas de Gaza». Y no es casual que el salario que recibe Tony Blair como consejero del presidente egipcio no proceda del presupuesto egipcio sino de las arcas de los Emiratos Árabes Unidos.

Como de costumbre, Irán y Siria han aportado su respaldo a la Resistencia palestina (la Yihad Islámica y el Hamas), demostrando así a Tel Aviv que pueden hacerle pagar en Palestina el daño que Israel les ha hecho en Irak a través del Emirato Islámico y del clan kurdo de los Barzani.

Lo único que permite llegar a una comprensión correcta de los acontecimientos es su lectura bajo el ángulo de los intereses en materia de control de las fuentes de energía ya que –desde el punto de vista político– no es de interés para Israel destruir el Hamas, movimiento a cuya creación contribuyó para debilitar a al-Fatah. Tampoco es interés de Siria ayudar el Hamas a resistir, tratándose de un movimiento que se alió con la OTAN y que ha enviado yihadistas a luchar contra el Estado sirio. La fase de la «primavera árabe», destinada a poner la Hermandad Musulmana en el poder en todos los países árabes, ha quedado atrás y no debemos olvidar que el Hamas no es otra cosa que la rama palestina de esa cofradía.

En definitiva, el imperialismo anglosajón actúa siempre en función de las ambiciones económicas que él mismo impone sin importarle las lógicas políticas locales. Lo que define de forma realmente duradera las fuerzas que conforman la dinámica del mundo árabe no es la diferencia entre partidos religiosos y laicos sino el hecho de estar en el bando de quienes colaboran con el imperialismo o en el bando de quienes han optado por la resistencia.

Referencias:

[1] «La guerra en Siria: ¿una guerra por la energía?», por Alexandre Latsa, RIA Novosti / Red Voltaire, 19 de septiembre de 2013.

[2] «Yihadismo e industria petrolera», por Thierry Meyssan, Al-Watan / Red Voltaire, 23 de junio de 2014.

[3] Ese objetivo no es nuevo. Ver: «Siria: la OTAN apunta al gasoducto» y «Siria: la carrera por el oro negro», por Manlio Dinucci, Il Manifesto / Red Voltaire, 13 de octubre de 2012 y 2 de abril de 2013.

[4] Syrie: 10 ans de résistance, emisión de televisión en 6 capítulos, concebida y producida por Thierry Meyssan, transmitida por la televisión satelital siria en junio de 2014. La versión disponible a través de internet está enteramente en francés o subtitulada en francés, exceptuando algunas intervenciones del general estadounidense Wesley Clark, del analista mexicano Alfredo Jalife y del general ruso Leonid Ivashov. Por otra parte, el profesor Shueibi ya había ofrecido un esbozo de la cuestión, antes de tener información sobre los descubrimientos de las compañías Ansis y Sagex, en el trabajo titulado «Siria, centro de la guerra del gas en el Medio Oriente», por Imad Fawzi Shueibi, Red Voltaire, 13 de mayo de 2012.

[5] «Les “Amis de la Syrie” se partagent l’économie syrienne avant de l’avoir conquise», por German Foreign Policy, Horizons et débats / Réseau Voltaire, 14 de junio de 2012.

[6] «Does the Prospective Purchase of British Gas from Gaza Threaten Israel’s National Security?», por el teniente general (retirado) Moshe Yaalon, Jerusalem Center for Public Affairs, 19 de octubre de 2007. «Ya’alon: British Gas natural gas deal in Gaza will finance terror», por Avi Bar-Eli, Haaretz.

[7] «¿Se modifican las cartas geopolíticas en la cuenca del Levante e Israel?», por F. William Engdahl, Red Voltaire, 3 de junio de 2012.

[8] «El jefe del Mossad había vaticinado el secuestro de los tres jóvenes israelíes», por Gerhard Wisnewski, Red Voltaire, 11 de julio de 2014.

[9] «IDF’s Gaza assault is to control Palestinian gas, avert Israeli energy crisis», por Nafeez Ahmad, The Guardian, 9 de julio de 2014. «Gaza: el gas en la mirilla», por Manlio Dinucci, Il Manifesto/Red Voltaire, 18 de julio de 2014.


[10] «Tony Blair será consejero económico del presidente egipcio al-Sissi», Red Voltaire, 3 de julio de 2014.

sábado, 19 de julio de 2014

GAZA: EL GAS EN LA MIRILLA

Manlio Dinucci
Red Voltaire, 18/07/2014



Para encontrar una de las causas del ataque israelí contra Gaza hay que profundizar porque esa causa se halla exactamente a 600 metros por debajo del nivel del mar y a 30 kilómetros de la costa de la franja de Gaza. Allí, en las aguas territoriales palestinas, se encuentra un importante yacimiento de gas natural, el llamado Gaza Marine, estimado en 30 000 millones de metros cúbicos y de un valor de varios miles de millones de dólares. Según un mapa elaborado por la agencia gubernamental estadounidense U.S. Geological Survey también existen otros yacimientos de gas y de petróleo en tierra firme, en Gaza y en Cisjordania.

En 1999, mediante un acuerdo firmado por Yaser Arafat, la Autoridad Palestina confía la explotación de Gaza Marine a un consorcio conformado por British Group y la compañía privada palestina Consolidated Contractors, que disponen respectivamente del 60 y el 30% de las acciones. El 10% restante correspondería al Fondo de Inversiones de la Autoridad Palestina. Se perforan 2 pozos, Gaza Marine 1 y Gaza Marine 2. Pero nunca llegan a iniciar la producción porque Israel, que quiere todo el gas a precios ínfimos, los bloquea.

A través del ex primer ministro británico Tony Blair, enviado del «Cuarteto para el Medio Oriente», se prepara un acuerdo con Israel, que priva a los palestinos de las tres cuartas partes de los futuros ingresos del gas y pone la parte que les toca en una cuenta internacional bajo control de Washington y Londres.

Pero, inmediatamente después de ganar las elecciones de 2006, el Hamas rechaza ese acuerdo, calificándolo de robo, y exige su renegociación. En 2007, el actual ministro israelí de Defensa Moshe Ya’alon declara que «el gas no podrá extraerse sin una operación militar que ponga fin al control del Hamas en Gaza».

En 2008, Israel desata contra Gaza la operación «Plomo Fundido». En septiembre de 2012, la Autoridad Palestina anuncia que, a pesar de la oposición del Hamas, ha reanudado las negociaciones con Israel sobre la cuestión del gas. Dos meses después, la admisión de Palestina en la ONU como «Estado observador no miembro» fortalece la posición de la Autoridad Palestina en las negociaciones. Pero Gaza Marine sigue bloqueado, lo cual impide que los palestinos puedan explotar la riqueza natural existente en su territorio.

La Autoridad Palestina se lanzó entonces por otro camino. El 23 de enero de 2014, durante el encuentro del presidente palestino Abbas con el presidente ruso Putin, se discutió la posibilidad de confiar a la compañía rusa Gazprom la explotación del yacimiento de gas de las aguas de Gaza. Así lo anuncia la agencia Itar-Tass, subrayando que Rusia y Palestina tienen intenciones de fortalecer la cooperación bilateral en el sector energético. En ese marco, además de la explotación del yacimiento marítimo de gas, se prevé también la de un yacimiento de petróleo en los alrededores de la ciudad palestina de Ramallah, en Cisjordania. Y la compañía rusa Technopromexport está dispuesta a participar en la construcción de una termoeléctrica de una potencia de 200 MW en la misma zona.

La formación de un nuevo gobierno palestino de unidad nacional, el 2 de junio de 2014, acrecienta las posibilidades de concretar el acuerdo entre Palestina y Rusia.

Diez días después, el 12 de junio, se anuncia el secuestro de los 3 jóvenes israelíes, encontrados muertos el 30 de junio, proporcionando así el casus belli que da inicio a la operación «Margen protector» contra la franja de Gaza. Operación que forma parte de la estrategia de Tel Aviv, que busca apropiarse de las reservas energéticas de toda la cuenca del Levante, incluyendo las de Palestina, las del Líbano y las de Siria.

Y también encaja en la estrategia de Washington que, con su apoyo a Israel, trata de garantizarse el control de todo el Medio Oriente impidiendo que Rusia vuelva a ganar influencia en la región.

Estamos ante una mezcla explosiva, cuyas víctimas son –otra vez– los palestinos.

martes, 10 de junio de 2014

BULGARIA SUSPENDE SOUTH STREAM BAJO LA PRESIÓN DE EE.UU.

Ria Nóvosti, 09/06/2014

[El Imperio ataca de nuevo.]
Trazado del South Stream (hacer click en la foto para ampliar)

Sofía, hasta ahora decidida a colaborar con Moscú en la construcción del tramo búlgaro del gasoducto South Stream, cedió a las presiones de Washington para suspender el proyecto hasta nuevas indicaciones de la Comisión Europea. Los expertos opinan que Gazprom no se dará por vencido y continuará buscando vías alternativas de suministro de combustible a Europa, escribe hoy Kommersant.
La víspera se supo que el primer ministro búlgaro, Plamen Oresharski, ordenó suspender la construcción de South Stream hasta la celebración de nuevas consultas con la Comisión Europea que anteriormente había exigido parar las obras.
Bruselas cuestiona la legalidad del contrato para la construcción del tramo búlgaro de la tubería que ganó un consorcio ruso-búlgaro. Hasta ahora Sofía se negaba a acatar las recomendaciones de la UE en esta materia pero cedió bajo la insistente presión de Washington, precisa Kommersant.
La construcción de la tubería submarina South Stream empezó en la costa rusa del mar Negro a finales de 2012. El gasoducto tendrá cuatro líneas con una capacidad total de 63.000 millones de metros cúbicos al año, que se prevé alcanzar en 2018.
Según la configuración del proyecto el tramo submarino tenía que conectarse al terrestre en Bulgaria de donde iría a Serbia, Hungría, Eslovenia y el norte de Italia. De ese modo, Gazprom podría diversificar las rutas de exportaciones a Europa, en particular, reducir la dependencia del tránsito a través del territorio ucraniano.
La UE intenta congelar el proyecto desde otoño de 2013, pero los países participantes en South Stream ignoraban las recomendaciones de Bruselas y Bulgaria además se pronunciaba activamente contra el tercer paquete de sanciones de la UE contra Rusia.
Moscú hasta el momento no ha comentado la decisión de Sofía de suspender las obras alegando no tener una notificación oficial al respecto.
Según el subdirector de la Fundación de Seguridad Energética Nacional, Alexéi Grivach, Bulgaria todavía puede cambiar su postura a pesar de la insistencia de Washington, pero en este caso exigirá más concesiones a Moscú.
Además, recuerda que si se producen cortes en el suministro del gas ruso a través del territorio de Ucrania, la primera afectada será precisamente Bulgaria, por lo que el país tiene mucho en juego.
Al mismo tiempo, el experto considera que renunciar a los servicios de Ucrania como país de tránsito del gas ruso es uno de los principales objetivos de Gazprom que buscará otras vías para realizar este plan si no consigue seguir adelante con South Stream.
Tal y como mencionó anteriormente el presidente Vladímir Putin, Rusia también puede barajar tender una tubería en el territorio turco, recuerda el diario.

jueves, 22 de mayo de 2014

RUSIA Y CHINA FIRMAN UN ACUERDO HISTÓRICO DE SUMINISTRO DE GAS

Expansión, 21/05/2014

[Se reían de Rusia nuestros periodistas argumentando que si la UE no le comparaba gas a Rusia ésta se iba a quedar sin compradores: ¡error! Rusia le va a vender gas al país más poblado del planeta y donde se concentra más industria en todo el mundo. Es la UE quien lo va a pasar mal porque está al borde del colapso energético.]

Los gigantes Gazprom y CNPC, que no han hecho pública la cuantía del contrato, sellan el contrato en presencia de los mandatarios Putin y Xi.

Por la muerte de la OTAN y sus esbirros ¡Bottoms up!

Tras lo que ayer parecía un fiasco, el consorcio gasístico ruso Gazprom y la Corporación Nacional de Petróleo de China (CNPC) han firmado hoy un histórico acuerdo para la exportación de gas natural a la potencia asiática durante la visita del presidente de Rusia, Vladímir Putin, a Shanghái, confirmó la agencia oficial Xinhua.

Las compañías no han facilitado el importe del contrato, pero fuentes del mercado lo cifran en unos 400.000 millones de dólares (unos 292.000 millones de euros) por el suministro de gas durante 30 años, según informa Reuters. Gazprom suministrará 38.000 millones de metros cúbicos de gas natural anualmente a la segunda economía mundial a partir de 2018 y en los siguientes 30 años.

Según los expertos, Gazprom buscaba obtener un precio de 400 dólares por 1.000 metros cúbicos de gas, una cifra con sus contratos en la UE como punto de referencia, mientras China ofrecía entre 350 y 360 dólares por esa cantidad, basándose en sus importaciones de Asia Central. El pasado año, China consumió alrededor de 170.000 millones de metros cúbicos de gas natural, procedente, sobre todo, de Asia Central.

Tras casi una década de negociaciones, el acuerdo fue firmado hoy por Gazprom y la CNPC en una ceremonia en presencia de Putin y de su homólogo chino, Xi Jinping. La firma llega después de que ayer mismo pareciera que el pacto se había frustrado, o al menos que no era inminente.

Aunque el secretismo ha marcado las negociaciones, el problema parecía radicar en que Moscú exige desde hace diez años a Pekín precios cercanos a los europeos, cuando los chinos han diversificado considerablemente desde entonces sus fuentes de energía. La industria china ya importa desde hace varios años gas de las repúblicas centroasiáticas de Turkmenistán, Uzbekistán y Kazajistán, país con ingentes recursos energéticos donde las compañías chinas han invertido enormes cantidades de dinero.

Exportaciones energéticas

Rusia había amenazado veladamente con reorientar sus exportaciones energéticas a Asia si la Unión Europea, que intenta desde hace años reducir su dependencia de los hidrocarburos rusos, continúa la senda de las sanciones contra Moscú. El contrato fortalece a Rusia al diversificar sus exportaciones hacia su vecino asiático cuando se enfrenta a sanciones económicas por parte de EEUU y Europa por su actuación en la crisis ucraniana, a la vez que abastece copiosamente a China, el mayor consumidor energético mundial.

En marzo de 2013, Rusia y China firmaron un memorándum que adelantaba que el contrato tendría una duración de 30 años y establecía un suministro de gas de 38.000 millones de metros cúbicos anuales, así como indicaba que Moscú suministrará gas siberiano a Pekín a través del gasoducto oriental "La Fuerza de Siberia".

Rusia y China ya sellaron el año pasado un acuerdo histórico de suministro de petróleo. La rusa Rosneft, la mayor petrolera del país, suministrará petróleo al gigante asiático durante 25 años por valor de 270.000 millones de dólares (unos 200.000 millones de euros).