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domingo, 12 de julio de 2015

¿QUÉ HAY DETRÁS DEL RECHAZO ALEMÁN A GARANTIZAR A GRECIA UN ALIVIO DE LA DEUDA?

Yanis Varoufakis
Sin permiso, 12/07/15


La cumbre de la UE de este domingo (12 de julio) sellará el destino de Grecia en la Eurozona. Cuando escribo estas líneas, Euclides Tsakalotos, mi gran amigo, camarada y sucesor al frente del Ministerio de Finanzas griego se va a una reunión del Eurogrupo que determinará si se llega a un acuerdo de última hora entre Grecia y nuestros acreedores y si ese acuerdo incorpora el grado de alivio de la deuda necesario para hacer viable la economía griega dentro del área Euro. Euclides lleva consigo un plan moderado y bien concebido de reestructuración de la deuda que responde, sin lugar a dudas, tanto a los intereses de Grecia como a los de sus acreedores. (Tengo intención de publicar aquí detalles de ese plan el próximo lunes, una vez despejada la niebla.) Si esas modestas propuestas de reestructuración de la deuda fueran rechazadas, según ha dado a entender el ministro alemán de finanzas, la cumbre de la UE de este domingo tendrá que decidir entre echar a Grecia de la Eurozona ahora o mantenerla en la zona un poco más, en una situación de desjarretamiento creciente, hasta que en algún momento futuro ella misma abandone. La cuestión es: por qué el ministro de finanzas alemán, el Dr. Schäuble, se resiste a una reestructuración de la deuda tan delicada y suave como mutuamente beneficiosa? La columna mía aparecida en el Guardian de hoy [11 de julio] ofrece mi respuesta a la pregunta. Se publicó, por cierto, con un título que yo no había puesto: “Alemania no ahorrará sufrimiento a Grecia: tiene interés en quebrarnos”.

El drama financiero griego ha dominado durante cinco años las cabeceras de los periódicos por una razón: el terco rechazo de nuestros acreedores a ofrecer alivios substanciales a nuestra deuda. ¿Por qué, contra el sentido común, contra el veredicto del FMI y contra las prácticas cotidianas de los banqueros que tienen que lidiar con deudores asfixiados, se resisten a una reestructuración de la deuda? La respuesta no puede hallarse en la teoría económica, porque se halla profundamente anclada en la laberíntica política europea.

En 2010, el Estado griego llegó a la insolvencia. Dos opciones congruentes con la ulterior pertenencia a la eurozona estaban sobre la mesa. Una, la razonable, la que cualquier banquero decente habría recomendado, era la reestructuración de la deuda y la reforma de la economía. La otra, la opción tóxica, era ofrecer nuevos préstamos a una entidad quebrada en la pretensión de que seguía siendo solvente.

La Europa oficial eligió la segunda opción, poniendo el rescate de los bancos franceses y alemanes expuestos a la deuda pública griega por encima de la viabilidad socioeconómica de Grecia. Una reestructuración de la deuda habría implicado pérdidas para los banqueros tenedores de bonos de deuda pública griega. Deseosos de evitar confesar a los parlamentos que los contribuyentes tendrían que volver a pagar por los bancos con nuevos préstamos insostenibles, los funcionarios de la UE presentaron la insolvencia del Estado griego como un problema de falta de liquidez, y justificaron el “rescate” como un asunto de “solidaridad” con los griegos.

Para hacer cuadrar la cínica transferencia de pérdidas privadas irrecuperables sobre las espaldas de los contribuyentes como un ejercicio de “amor severo”, se impuso una austeridad sin precedentes a Grecia, cuyo ingreso nacional –a partir del cual había que sacar para devolver las deudas— disminuyó en más de un cuarto. Basta la pericia matemática de un zagalito espabilado de ocho años para saber que ese proceso no podía terminar bien.

Una vez completada la sórdida operación, Europa tendría entre manos una razón adicional para negarse a discutir sobre la reestructuración de la deuda: ¡ahora tocaba a los bolsillos de los ciudadanos europeos! De manera que se administraron crecientes dosis de austeridad al tiempo que la deuda se hacía cada vez más grande, forzando a los acreedores a ampliar sus créditos a cambio de… ¡más austeridad todavía!

Nuestro gobierno fue elegido con el mandato de poner fin a esa espiral sin esperanza; de exigir la reestructuración de la deuda y un punto final a la paralizante austeridad. Las negociaciones han llegado al punto muerto de todos conocido por una simple razón: nuestros acreedores siguen descartando cualquier reestructuración tangible de la deuda, insistiendo al mismo tiempo en que nuestra impagable deuda sea devuelta “paramétricamente” por los griegos en situación de mayor vulnerabilidad, y por sus hijos, y por sus nietos.

En mi primera semana como ministro de finanzas recibí la visita de Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo (los ministros de finanzas de la Eurozona), quien me puso ante una opción descarnada: acepta la “lógica” del rescate y olvídate de exigencias de reestructuración de la deuda o tu acuerdo de crédito caerá –con la consecuencia tácita de que los bancos griegos serían clausurados—.

Luego vinieron cinco meses de negociaciones bajo condiciones de asfixia monetaria y un pánico inducido pánico bancario supervisado y administrado por el BCE. El mensaje estaba en el aire: a menos que capituléis, no tardaréis en enfrentaros a controles de capitales, cajeros automáticos a medio funcionamiento, un prolongado cierre bancario y, finalmente, Grexit.

La amenaza del Grexit ha seguido el curso de una montaña rusa. En 2010 puso el temor de Dios en los corazones y en las mentes de los financieros, en la medida en que sus bancos andaban rebosantes de deuda griega. Incluso en 2012, cuando el ministro de finanzas alemán, Wiolfgang Schäuble, decidió que los costes del Grexit era una “inversión” que valía la pena como vía para disciplinar a Francia y a otros, la perspectiva seguía resultando aterradora para casi todo el mundo.

Cuando Syriza llegó al poder en enero pasado, y como si de confirmar nuestra tesis de que los “rescates” no habrían tenido nada que ver con ayudar a Grecia (y todo que ver con blindar a la Europa septentrional); como si de confirmar esta nuestra tesis se tratara, una amplia mayoría en el Eurogrupo –tutelada por Schäuble— adoptó el Grexit, ya como su resultado de preferencia, ya como arma optativa de combate contra nuestro gobierno.

Los griegos se estremecen con toda la razón ante la perspectiva de abandonar el euro

Los griegos se estremecen con toda la razón ante la idea verse amputados de la unión monetaria. Salir de una moneda común no tiene nada que ver con un simple desacoplamiento, como el que hizo Gran Bretaña en 1992, cuando Norman Lamont cantó celebérrimamente de alegría en la ducha mañanera luego de que la libra esterlina abandonara el Mecanismo de Tasa de Cambio (ERM, por sus siglas en inglés). Y es que Grecia no tiene una moneda cuyo acoplamiento al euro pueda ser interrumpido. Tiene el euro: una moneda exterior plenamente administrada por un acreedor hostil a la reestructuración de la deuda insostenible de nuestra nación.

Para salir, tendríamos que crear de la nada una nueva moneda. En el Irak ocupado, la introducción de nuevo papel moneda llevó casi un año, unos 20 Boeing 747, la movilización de la potencia militar estadounidense, tres empresas de imprenta y centenares de camiones de gran tonelaje. A falta de una infraestructura así, el Grexit montaría tanto como anunciar una enorme devaluación con 18 meses de anticipación: una receta para la liquidación de todo el stock griego de capital y su transferencia al exterior por todos los medios disponibles.

Con un Grexit que venía a espolear el pánico bancario inducido por el BCE, nuestros intentos de volver a poner la reestructuración de la deuda sobre la mesa de negociaciones caían en oídos sordos. Una y otra vez se nos decía que eso era asunto para un indeterminado futuro que seguiría a la “culminación con éxito del programa”: un estupendo Catch-22, porque el programa jamás podría culminar con éxito sin una reestructuración de la deuda

Este fin de semana se llega al clímax de las conversaciones, y mi sucesor, Euclides Tsakalotos, busca de nuevo poner el caballo por delante del carro: convencer a un Eurogrupo hostil de que la reestructuración de la deuda es una condición necesaria de la reforma con éxito de Grecia, no una recompensa ex post por haberlo conseguido. ¿Por qué resulta tan arduo entender algo tan obvio? Yo veo tres razones.

Europa no sabe como responder a la crisis financiera. ¿Debería prepararse para una expulsión (Grexit) o para una federación?

Una es que la inercia institucional es difícil de romper. Otra, que la deuda insostenible da a los acreedores un inmenso poder sobre los deudores, y el poder, como es harto sabido, corrompe al más pintado. Pero es la tercera la que a mí me parece más pertinente, y en realidad, la más interesante.

El euro es un híbrido entre régimen de tasa de cambio fija, como el ERM de los 80 o el patrón oro de los 30, y moneda estatal. El primero depende, para mantenerse unido, del miedo a la expulsión, mientras que la moneda estatal entraña mecanismos de reciclaje de excedentes entre los Estados miembros (por ejemplo, un presupuesto federal, bonos comunes). La Eurozona se halla en un punto intermedio entre ambos casos: es más que un régimen de tasa de cambio y es menos que un Estado.

Y hay fricción. Luego de la crisis de 2008/9, Europa no supo cómo responder. Tenía que prepararse a fondo para al menos una expulsión (es decir, para el Grexit) a fin de robustecer la disciplina? ¿O proceder, en cambio, a una federación? Hasta ahora no ha hecho ninguna de las dos cosas, y su angustia existencial no deja de crecer. Schäuble está convencido de que, tal y como están las cosas, necesita un Grexit para despejar el aire de una u otra forma. Y hete aquí que, de repente, una deuda pública griega permanentemente insostenible, de no existir la cual la perspectiva del Grexit se desvanecería, ha cobrado una nueva utilidad para Schäuble.

¿Qué quiero decir con esto? Fundado en meses de experiencia negociadora, mi convicción es que el ministro de finanzas alemán quiere expulsar a Grecia de la moneda común para instalar el temor de Dios en los franceses y obligarles a aceptar su modelo de una Eurozona disciplinaria.

Yanis Varoufakis, exministro de finanzas del gobierno griego de Syriza, es un reconocido economista greco-australiano de reputación científica internacional. Es profesor de política económica en la Universidad de Atenas y consejero del programa económico del partido griego de la izquierda, Syriza. Fue recientemente profesor invitado en los EEUU, en la Universidad de Texas. Su libro El Minotauro Global, para muchos críticos la mejor explicación teórico-económica de la evolución del capitalismo en las últimas 6 décadas, fue publicado en castellano por la editorial española Capitán Swing, a partir de la 2ª edición inglesa revisada. Una extensa y profunda reseña del Minotauro, en SinPermiso Nº 11, Verano-Otoño 2012.

sábado, 4 de julio de 2015

EL OTRO CONTAGIO ¿Y SI GRECIA PROSPERARA AL ABANDONAR EL EURO?

Simon Kennedy
Bloomberg, 04/07/2015

[Éstos de Bloomberg sí que hablan claro... Ese es el verdadero miedo que tienen los que han creado esta crisis: que la gente se dé cuenta de que se puede vivir, y mucho mejor, lejos del FMI.]



“Desde una perspectiva económica, una de las mayores amenazas de un contagio producto de una salida de Grecia sería que el país se fuera y que rápidamente su economía empezara a crecer con fuerza”, dijo Ben May, de Oxford Economics. “De ser así, sería probable una mayor fragmentación de la zona del euro”.

“Una evidente recuperación económica” de Grecia significaría como mínimo que “podría aumentar el apoyo a fuerzas no convencionales en otros países”, dijeron los economistas de Citigroup, haciendo referencia al partido español Podemos, que rechaza la austeridad.

Colegas de May han usado recientes informes para demostrar que una salida de Grecia podría no ser tan mala. De los 70 alejamientos de uniones monetarias desde 1945, sólo una pequeña minoría padeció grandes pérdidas, y Grecia podría tener margen para una recuperación, dado que la caída de 25 por ciento de su producto interno bruto ya se cuenta entre las 137 crisis económicas más graves desde 1980, sostienen.

En el Instituto Peterson de Economía Internacional de Washington, el economista Joseph Gagnon escribió esta semana que, con un manejo adecuado, una salida de Grecia podría significar que la economía empezara a crecer en seis meses y que experimentara una fuerte aceleración en dos o tres años conforme una moneda más débil alentara la competitividad y atrajera turistas.

Revival griego

“Pocas fuerzas han quedado demostradas con tanta claridad en la historia económica como el aumento del gasto y el crecimiento producto de una depreciación marcada y sostenida”, dijo Gagnon.

Para May, la posibilidad de una reanimación de Grecia significa que los funcionarios europeos se mostrarían prudentes en lo relativo a prestar demasiada ayuda al país si abandona la moneda común, si bien tendrían que asegurarse de que el país cuenta con suficiente apoyo para evitar que se convierta en un estado inviable.

“Si más economías del sur de la zona del euro abandonaran el bloque, el impacto podría ser muy fuerte”, dijo. “La mejor opción para el resto de Europa podría ser proporcionar a Grecia suficiente ayuda para evitar un desastre, pero no suficiente para que una salida resultara atractiva a los ojos de otras economías de la zona del euro”. 

viernes, 3 de julio de 2015

GRECIA Y LA MANIPULACIÓN DE LOS MEDIOS




Grecia amanece hoy en medio de un corralito parcial. La situación ha llegado a un punto que no esperaba, ante el enquistamiento de las negociaciones y la cerrazón de las “instituciones” en no aceptar la evidencia que Tsipras y Varoufakis no paran de explicarles: Que las medidas propuestas solo hacen más daño y que la deuda griega no se puede pagar por mecanismos convencionales.

Estas dos evidencias, palmarias y conocidas por todos, están siendo ignoradas en todos los análisis mediáticos de forma absolutamente escandalosa. Se presenta a Tsipras y Varoufakis como unos izquierdistas locos e irresponsables que van a llevar a su país a la ruina, como si en la Grecia que comenzaron a gobernar hubiese otra cosa que ruina o cómo si lo que propusiesen fuese una locura y no la desesperada reacción ante exigencias inaceptables.

El debate político y económico sobre la situación evidentemente tiene muchos matices y todos se pueden discutir. Quizá Varoufakis sea arrogante, Tsipras no tenga tacto para negociar y Syriza no entienda cómo funciona la política europea, yo no digo que no. Todo eso se puede discutir y aceptar. Pero nada de eso se puede usar como prueba de carga cuando se ignora adrede que lo que se le está pidiendo a Grecia es un suicidio y que, a nivel teórico, al gobierno griego le asiste la razón, tanto técnica como moral.

Es terrible asistir a la deformación de la realidad que hacen los medios de comunicación. Desde el mismo momento en que el gobierno de Syriza tomo posesión nos han estado avisando de que Grecia iba a ir a la ruina (como si no estuviese ya). No había semana en que no saliese una noticia que calificase a los dirigentes griegos de suicidas e irresponsables, que no hablase de que Grecia iba a salir del euro o de la miseria que les esperaba a los griegos por confiar en “populistas”. Ni un segundo de paz tuvieron los dirigentes de Syriza, sistemáticamente vilipendiados por toda la presa europea (con especial saña la alemana) ignorando, y no voy a parar de repetirlo porque eso es lo fundamental, que les asiste la razón.

Obviamente en esta recreación mediática influía absolutamente la hegemonía comunicacional de una élite política y económica que está intentando, desde el primer minuto, que Syriza fracase. Y lo están intentando por alguna de estas tres razones: 1º/ Porque temen que una reestructuración de deuda/fin de la austeridad genere un efecto contagio en todas las economías que necesitan estas recetas, lo que forzaría a un cambio radical en la política monetaria europea 2º/ Por el temor de que una fuerza ideológicamente outsider del sistema, la izquierda “radical”, se legitimase como fuerza de gobierno razonable a los ojos de todos los europeos, y 3º/ Como consecuencia primera del punto 2, para evitar una victoria de Podemos en España o de partidos parecidos en países como Portugal e Italia.

En medio de esta deformación de la realidad se ha mentido radicalmente. Para empezar se ha dicho que Grecia no quiere pagar sus deudas. Eso es FALSO. Grecia NO PUEDE pagar sus deudas, no podría ni pagar los intereses de la misma de no estar conectada a un rescate financiero, y cuando éste acabe no podrá pagar la deuda. Lo que se está intentando es simplemente ganar tiempo, jugando a un juego de las sillas donde los listos, que son los que saben que la música se va a parar, se colocan en una buena situación para que los tontos se queden sin silla cuando llegue el fin del juego.

Al pobre ciudadano de a pie, acostumbrado a su economía de andar por casa con hipotecas y préstamos, se le presenta una realidad falseada de que un país ha contraído una deuda para vivir bien y luego no quiere pagarla, comparación muy intuitiva pero absolutamente falaz. La realidad es que las deudas solo se pagan cuando se puede, como lo demuestra las decenas de concursos de acreedores que se dan al día, que nos muestran dos verdades evidentes: Que más importante que la deuda es la viabilidad de la sociedad en cuestión (y para eso están las administraciones concursales y los acuerdos sobre la deuda), y que la inviabilidad de una deuda lleva inexorablemente a que la “pena” la asuman también los acreedores.

Pero a la gente se la manipula con las más diversas mentiras y se le mueven los sentimientos más primarios para engañarlos. Igual que quienes consideran la vivienda un mero bien mercantil están siempre azuzando a los ciudadanos con la idea de que hay gente (y gobiernos que lo permiten) que no quieren pagar su hipoteca mientras ellos sí tienen que pagarla, al ciudadano se le cuentan mentiras de griegos viviendo del cuento. Un ejemplo: Un compañero de trabajo el otro día dijo que los griegos se jubilaban a los 52 años de forma general. Esto, que es evidentemente un disparate, es la generalización de una situación puntual que se deforma y falsifica para manipular a nuestra población y hacerles creer que los griegos, que han devaluado un 40% sus pensiones en el último lustro, son unos privilegiados egoístas. Y mi compañero no tiene la culpa, escucha la COPE por la mañana y en estas cosas no es muy avispado, pero quienes cuentan eso a sabiendas de que es mentira son gente indigna que no deberían llamarse periodistas.

Hace una semana, cuando parecía que la última propuesta griega iba a ser aceptada, los manipuladores se afanaron a decir que Tsipras era un traidor a sus votantes y a su programa electoral. O sea, que cuando iba a sumergir Grecia en el apocalipsis era un loco peligroso, y cuando cedía para no sumergir a Grecia en ese apocalipsis entonces era un traidor…No hay que ser zahorí para darse cuenta que quienes hacen estos comentarios no tienen la más mínima credibilidad, no son más que timadores intelectuales que no analizan nada y que simplemente quieren engañar a la gente y hacerles creer que Syriza es el demonio, sea cual sea el argumento que lleve a esa conclusión predeterminada.

Entre esos manipuladores voy a destacar a dos (lo siento, no me puedo aguantar). El primero es Jose Carlos Díez, famoso economista para el que todas las propuestas económicas que no sean las suyas están mal y son desastrosas, e incluso cuando son las suyas propias también están mal si no las hace quien él quiere. Díez, que solo defiende las propuestas del PSOE, ha atacado con saña desde la propuestas económicas de Merkel y Rajoy a las de Syriza, pasando por las de C’s, incluso las ha atacado cuando son parecidas a las él que ha defendido. Es un personaje transparentemente manipulador que parece tener aspiraciones políticas y que ha dilapidado su credibilidad con un partidismo ridículo de transparente que es.

Otro que se ha apuntado a este carro es el economista de cabecera de C’s, Luis Garicano. Sin llegar a los niveles de ridículo de Díez, Garicano ha convertido su twitter en un ataque continuo a las políticas de Syriza, en lo que es una postura claramente de partido pues lo que pretende, como os imagináis, es hundir la imagen de Podemos que es su rival político, dejando de lado para ello la ecuanimidad y prudencia que requeriría su posición de economista.

Y la realidad es que el plan de propuso Tsipras fue manipulado hasta la saciedad por los medios de comunicación españoles, alemanes y de otros países. “Tsipras sube el IVA, los impuestos, hace recortes y perjudica a los pensionistas” era la típica portada que se podía leer la semana pasada. Pues bien, era casi todo mentira. La supuesta subida del IVA era solo para el turismo, llegando incluso a bajar el IVA súper reducido. La subida de impuestos se concentraba en las clases más altas y los beneficios empresariales y los “recortes” eran solo para el gasto militar.

Lo único que era cierto era la exigencia de más contribución de los pensionistas, pero se presentaba un cuadro falsificado de “traición”, cuando las condiciones eran mucho mejores que las pactadas por Nueva Democracia. Y ojo, que se podía discutir si se debía ceder en lo de los pensionista o, desde posiciones maximalistas, si la cesión suponía pasar ciertas líneas rojas respecto a lo prometido en el programa electoral. Pero una “traición” no era, era una propuesta posibilista que contenía, eso si es verdad, concesiones. De hecho fijaos si era una traición que las instituciones acreedoras lo rechazaron, exigiendo subir el IVA.

Y ahí es donde Tsipras marcó la línea roja, no aceptó el pacto y convocó un referéndum para que fuesen los griegos quienes decidiesen si aceptar esto o no. Sí, la jugada no es simplemente una cuestión “democrática”, tiene evidentemente un punto de órdago, de desesperación ante una posición negociadora débil. De hecho esto no lo ha inventado Tsipras: Ya lo intentó Papandreu en 2011, aunque esa vez para validar el acuerdo y no para rechazarlo. Se lo cargaron a la semana, poniendo un tecnócrata en su lugar.

La actual situación nos pone en enorme dificultades a todos. Si alguien no propone un acuerdo que sea pactado por ambas partes (y ya están los EEUU intentándolo) habrá un referéndum, y yo creo que puede salir el NO aunque las encuestas digan lo contrario. Y si sale el NO ya veremos lo que pasa, porque o entran en razón en el BCE o Grecia tendrá que mantener el corralito y salir del euro. Después del NO se podría negociar de nuevo, lo que pasa es que no parece que ni el FMI ni Alemana tengan ya otra voluntad que destruir el gobierno de Syriza.

Un NO no sería caprichoso. Grecia ha hundido su economía un 25% desde el inicio de la crisis, fundamentalmente debido a los planes de austeridad. Más del 80% del 26% de parados no tiene cobertura alguna, el 25% de la población no tiene sanidad, las pensiones se han hundido un 40%. Hay impuestos sobre las viviendas, recortes en todo y muchos tienen la cara dura de decir que, antes de llegar Syriza, ¡el país estaba creciendo!

Eso es, una vez más, una vergonzosa manipulación. El PIB de Grecia creció en el 2014 un mísero 0,8% anual, producto fundamentalmente de la deflación (el PIB se corrige con la inflación, por eso cuando hay deflación ésta ayuda a que aumente el PIB real, a pesar de que el nominal esté en negativo como en este caso) y de las acciones del BCE. Aunque ya en el 4º trimestre del 2014 el PIB trimestral descendió un 0,4%. En el primer trimestre de 2015, con 2/3 de tiempo de gobierno de Syriza, el PIB descendió un 0,2% anual ¡Y dicen que Grecia estaba recuperándose y que Syriza la ha hundido! Hay que tener la cara de hormigón armado.

Grecia es uno más de estos casos en que la prensa engaña conscientemente y de forma generalizada. Mirad, yo no he vivido en una dictadura, pero tengo la sensación de que para temas como este no debe ser muy distinto. Si ahora no tuviésemos internet probablemente nuestra información sobre temas como este no distaría mucho de la información que había en el tardofranquismo o la que habrá en dictaduras contemporáneas. Al menos en aquella época una mayoría crítica de personas sabía que los medios mentían. Hoy tengo la sensación de que la gente cree todavía que lo que dicen los medios es verdad.

Si queréis información de primera mano en twitter os recomiendo a dos twitteros bastante conocidos: @Hibai_ y @pmarsupia. También está bien contrastar con prensa anglosajona, que no tiene intereses especiales en la permanencia del euro. Pero por favor contrastad la información porque nos intantan manipuar como a chinos. Jamás creáis la unanimidad de la prensa, es síntoma de que algo no va bien, no de que haya una verdad indudable.

Lo que va a pasar en Grecia lo desconozco. Quiero pensar que el FMI o Merkel entrarán en razón, pero cada vez más parece que el moralismo dogmático les llevará a generar un desastre para todos. Y recordad, esto que ha pasado no es producto de unos izquierdistas que llevan 5 minutos en el gobierno, es producto de lo sembrado en los últimos 5 años. No sé quién dijo que “Merkel no hace el mal, lo siembra”. Esta es la cosecha. Esperemos que los libros de historia de aquí a 50 años no digan que fue esta señora quien, con su rígido germanismo en la peor de sus definiciones, fue quien acabó con la UE.

miércoles, 1 de julio de 2015

EL PRINCIPIO DEL FIN DEL POLITBURÓ

Rafael Poch
La Vanguardia, 01/07/2015



Don Quijote se muda a Atenas

La jugada griega está aún lejos de concluir, pero probablemente estamos ante el más decisivo fracaso del Politburó de Bruselas y quizá ante un nuevo hito en el proceso de defunción del “proyecto europeo”. Don Quijote está, definitivamente, en Atenas. Y también David. 

Razón y reacción

La decisión del pueblo griego de elegir un gobierno con el mandato de cambiar los términos de la negociación, fue un acto de profunda racionalidad. El problema es que sus protagonistas -algunos tan brillantes como el economista Yannis Varoufakis- han puesto en evidencia al eurogrupo, ese incompetente cónclave de contables, autoritario y dogmático.

El gobierno griego lleva meses intentando colocar este asunto sobre sus verdaderos raíles, que son políticos. La deuda es impagable y Grecia no quiere más dinero para pagar intereses de una montaña que la austeridad no disminuye sino acrecienta. Dentro de la disciplina de poner las deudas del casino por delante de la frágil existencia de sus clases medias y bajas, Grecia ya ha hecho un esfuerzo enorme. Está en excedente primario, es decir; sin tener en cuenta lo que dedica a reembolsar deuda, sus cuentas están en superávit.

En Bruselas y Berlín está Goliat. La única preocupación allí es que el ejemplo griego alternativo a la Gran Desigualdad neoliberal, no se extienda hacia países como España, Portugal, Irlanda, Italia, y -palabras mayores- Francia.

El cinismo de la secretaria general del Partido Neoliberal Unificado Europeo, Angela Merkel, y de sus palafreneros, Juncker, Rajoy y Hollande (éste último en el papel de policía bueno en la sala de tortura), repitiendo que un “no” en el referéndum equivale a salir del euro y hablando de la “oferta generosa” realizada a Grecia, no hace sino confirmar la desconfianza que se han ganado a pulso.

Contubernio

Los últimos días de mayo estuvo en París la presidenta del parlamento griego, Zoé Konstantopoulou. En pequeño comité ya adelantó aquí lo que se fraguaba en Bruselas. Cuando el gobierno griego, haciendo de tripas corazón y traicionando algunos de sus compromisos electorales, presentó una propuesta dentro de la exigida línea austeritaria, pidiendo como contrapartida lo de siempre, es decir un amplio plazo temporal para reembolsar su deuda como el que Alemania recibió en 1953, la respuesta fue “niet”. Primero Jüncker saludó el “avance” griego, sin acceder en lo más mínimo a su contrapartida, y luego la secretaria general, Merkel, exigió “ir más lejos”. Mientras tanto, el Politburó de Bruselas, en contubernio con los líderes de la derecha griega, organizaba una alternativa a Tsipras/Varoufakis para colocar en Atenas a un nuevo gobierno bajo la batuta del gobernador del Banco Central griego, Yannis Stournaras. Esa reedición de la operación “tecnócrata apolítico” (a lo Monti o Papademos) precisaba antes dividir a Syriza. No se estuvo muy lejos. Tsipras, en el papel de Dubcek, salió del enredo convocando el referéndum, es decir volviendo a colocar el problema en sus términos políticos, cosa que se ha venido intentado sin éxito desde febrero ante el Politburó.

Lo que estos estalinistas de mercado proclaman es la vieja doctrina Brezhnev de la “soberanía limitada”: no se puede salir de la austeridad -y de la OTAN- como no se podía salir del Pacto de Varsovia. Si uno se escapa, hay riesgo de que se escapen otros. Además, se hundiría la leyenda alemana que explica esta crisis, que es responsabilidad de bancos facinerosos salvados con dinero público, como un problema de exceso de gasto social y de mala administración de los más pobres, tanto en el sentido social como geográfico, algo que nuestros medios de comunicación repiten ad nauseam.

Solidarnosc

El Politburó desconoce el factor popular, que existe, y puede volver a actuar de nuevo en Europa. El gran reto continental es la creación de un Solidarnosc. Naturalmente, ahora no tendrá apoyos imperiales externos, aunque quizá sí al Papa Francisco en el lugar del conservador Wojtyla. A base de la suma de diversos desafíos nacionales, esa Solidarnosc demostraría, que sí se puede salir del Pacto de Varsovia, un movimiento que elabore unos nuevos cimientos para una Europa que valga la pena, ciudadanos y sociales de puertas a dentro, y antiimperiales y de acuerdo con una multipolaridad no militarizada de puertas afuera. La tarea es ingente y lo primero es recuperar la soberanía nacional. ¿Es un sueño, o vamos hacia ello?

Todo eso que observamos hoy; el desafío griego, el fin del bipartidismo español, el auge de la extrema derecha, el vago malestar francés, el criminal estropicio euroatlántico en Ucrania y las enormidades que los valerosos disidentes Snowden y Assange están evidenciando documentalmente sobre el vasallaje europeo y las tendencias totalitarias que hay en marcha en nuestro mundo, son piezas de un gran tablero. Habrá que ver cómo se van configurando.

martes, 30 de junio de 2015

EL TERRORISMO FINANCIERO CONTRA GRECIA

Vicenç Navarro
blogs.publico.es,29/06/2015



Estamos hoy viendo un ataque frontal del capital financiero, hegemonizado por el alemán, y vehiculado primordialmente a través del Banco Central Europeo (BCE), en contra del pueblo griego, ataque que intenta evitar cualquier atisbo de rebelión frente a las políticas de austeridad que están destruyendo el bienestar de las clases populares de todos los países de la Eurozona y muy en particular de Grecia, cuyo gobierno Syriza ha sido el primero en decir “BASTA YA” frente a lo que no hay otra manera de llamarlo como terrorismo financiero (ver el libro del Profesor Juan Torres y yo, titulado Los amos del mundo, las armas del terrorismo financiero). Es en estos momentos cuando hay que entender el contexto político e histórico de lo que está ocurriendo, comenzando por las semejanzas existentes entre lo acontecido en Grecia ahora con lo que sucedió en España en el año 1936.

España 1936, Grecia 2015

Existen momentos en la historia de Europa en los que la lucha por la justicia social y por la democracia en un país es también la lucha por la justicia y por la democracia para todos los países del continente europeo. La lucha, mal llamada Guerra Civil en España (entre 1936 y 1939), fue un ejemplo de ello. En el territorio español, un golpe militar en nombre de las minorías que controlaban el país, tuvo lugar el 18 de julio del año 1936, con el apoyo de las tropas nazis alemanas y fascistas italianas, frente a la gran mayoría de las clases populares de los distintos pueblos y naciones de España, que resistieron tal golpe heroicamente durante más de tres años, con escasa ayuda militar de los países gobernados por partidos que se autodefinieron como demócratas, mostrando una gran traición a los principios democráticos que decían sostener.

La derrota de las fuerzas democráticas españolas significó también la derrota de la democracia en la Europa Occidental con la victoria del nazismo y del fascismo en muchos países de aquella Europa, iniciándose la II Guerra Mundial. Y en España, aquella victoria significó el inicio de un régimen dictatorial que se caracterizó por su enorme brutalidad (por cada asesinato político que cometió Mussolini, el dictador Franco cometió 10.000, según el mayor experto en el fascismo europeo, el profesor Malefakis, de la Universidad de Columbia en la ciudad de Nueva York) y que impuso un enorme retraso económico, político, social y cultural en  España. En 1936, España e Italia tenían semejante nivel de desarrollo económico. En 1978, fecha en la que terminó aquel horrible régimen dictatorial, el PIB per cápita español era solo el 62% del italiano. Este fue el coste económico de tal régimen.

¿Qué está pasando en Grecia?

Salvando las diferencias que existen en cada hecho histórico, lo cierto es que en Grecia hemos estado viendo una situación semejante, en que la lucha por la justicia social y por la democracia en aquel país es la lucha por la justicia social y por la democracia en todos los países de la Europa Occidental. La pervivencia de la justicia social y de la democracia en los países de la Unión Europea se está jugando hoy en aquel país. Su derrota limitará enormemente, hasta anularlas, tanto la una como la otra, completando un proceso que se inició hace años con la construcción de un sistema de gobierno de la Eurozona, dominado por el capital financiero (hegemonizado por el alemán), que, en una coalición de las minorías gobernantes en cada país, han estado agrediendo al pueblo griego, destruyendo el 25% de su riqueza nacional o PIB, con el desmantelamiento de su ya escaso Estado del Bienestar, saqueándolo, robándole sus propiedades y atacando a sus clases populares, y muy en particular a su clase trabajadora, asalto que se ha estado realizando en colaboración con las élites corruptas y antidemocráticas que han gobernado Grecia durante muchísimos años. Este ataque (y no hay otra manera de definirlo) se ha llevado a cabo en alianza con las minorías que representan a las clases dominantes de los países miembros de la Unión Europea, siendo un aliado importante en esta lucha de clases que está teniendo lugar a nivel continental, las élites corruptas gobernantes del Estado español, herederas de las que dominaron la dictadura fascista en España.

La rama política de este capital financiero –los partidos conservadores y liberales, con la inestimable ayuda de los partidos socioliberales- (que todavía tienen la osadía de autotitularse socialdemócratas, tras haber abandonado cualquier atisbo de parecerse a tal tradición política), han establecido una dictadura en la Unión Europea que ha estado imponiendo políticas sumamente impopulares que carecían de mandato popular (pues no estaban en sus programas electorales), alcanzando su máximo desarrollo en Grecia. Hoy, la riqueza destruida en aquel país, todavía pobre en Europa, es mayor que la riqueza destruida en Francia y en Alemania durante la I Guerra Mundial. Sus pensiones y sus servicios públicos del Estado del Bienestar están siendo diezmados, y los convenios colectivos que defienden al mundo del trabajo están siendo enormemente debilitados, todo ello como consecuencia de las políticas neoliberales impuestas por el establishment neoliberal europeo que controla el gobierno de la Unión Europea y de la Eurozona, con la asistencia del Fondo Monetario Internacional. Es un ejemplo más del terrorismo financiero que es tan dañino como el terrorismo militar, y que es mucho más extenso.

El objetivo político del establishment europeo es destruir cualquier rebelión frente a esta dictadura financiera

Lo que está ocurriendo hoy es el intento de destruir a Syriza, el primer gobierno que, representando los intereses de las clases populares, ha intentado parar tanta barbarie, rebelándose frente a las políticas públicas de austeridad, tal como le mandó  el pueblo griego. Como he indicado en artículos anteriores, lo que la dictadura financiera quiere es no expulsar a Grecia del euro, sino expulsar a Syriza del gobierno. Y cuenta para ello con la clase política griega, corrupta hasta la médula, que controla la gran mayoría de los medios de información y persuasión de aquel país, como también ocurre en España.

Grecia ha sido la mayor víctima de este sistema terrorista que se está aplicando en la Eurozona, causando el mayor desastre social que se conoce en la Europa Occidental desde 1945. De ahí la urgencia y necesidad de ayudar a las fuerzas democráticas griegas, saliendo a la calle, enfrente de las delegaciones de la UE en España, para mostrar el rechazo hacia este terrorismo. La Europa que era el sueño de la resistencia antifascista durante los años de clandestinidad es ahora, una pesadilla, como consecuencia del deterioro tan marcado de la democracia y de la solidaridad, resultado de aquel terrorismo financiero que domina hoy este continente.

¿Qué está pasando en estos momentos?

Como era de esperar, la mayoría de los medios de gran difusión en España, altamente financiados por el capital financiero, han responsabilizado de lo que está ocurriendo nada menos que a la víctima de tal terrorismo. Frente a tanta mentira, es importante señalar:

1. La enorme necesidad y urgencia de responder a tanta falsedad, denunciando a los medios por falsificar la realidad, tanto de lo que ha estado ocurriendo como de lo que ha pasado estos días.

2. Que el Banco Central Europeo (BCE), que ya mostró su hostilidad hacia el gobierno Syriza solo dos días después de ser elegido, ha amenazado con destruir el sistema bancario griego cerrando toda transferencia a sus entidades bancarias.

3. Que las exigencias de las Instituciones Europeas (formado por, además de lo que se había llamado la Troika –el BCE, la Comisión Europea y el FMI-, el Eurogrupo), que incluyen el pago de la deuda, son un ataque frontal a la supervivencia de Grecia, pues es imposible que se pague tal deuda y a la vez reactivar la economía griega. Tales demandas han llegado a niveles escandalosos, como exigir que haya una reducción de las pensiones públicas que signifique un recorte equivalente a un 1% del PIB, a la vez que las mismas instituciones se oponen a la demanda de Syriza de aumentar los impuestos a las clases más pudientes, vetando también un gravamen a los grandes yates de tales clases.

4. Que la aplicación de las políticas de austeridad ha causado un auténtico desastre social y económico, generando a la vez un aumento y no una disminución de la deuda pública, de la cual solo se han beneficiado los bancos extranjeros, y muy en particular los alemanes y franceses, pero también los españoles.

5. Que cuando estos bancos estuvieron en riesgo de perder sus enormes beneficios generados por los intereses que Grecia estaba forzada a pagar, y que no podría pagar, fueron los gobiernos de la Eurozona los que les rescataron, bajo la falsa excusa de que intentaban ayudar a Grecia.

6. Que han sido las instituciones del establishment europeo, que desde el primer día del gobierno Syriza mostraron una enorme rigidez, las que han ignorado las demandas de este gobierno, que no eran ni más ni menos las que se habían permitido al Estado alemán cuando su deuda le estaba ahogando. En estas condiciones se hizo una quita de un 50% de la deuda pública alemana y se condicionó el pago del resto de la deuda al crecimiento de la economía alemana. Las instituciones del establishment europeo sistemáticamente se opusieron, e incluso se negaron, a considerar esta alternativa que había señalado el gobierno Syriza.

7. Que el BCE, en alianza con la clase corrupta dominante en Grecia, que controla la mayoría de los medios de información, está intentando que estos días, antes del referéndum del próximo fin de semana, haya un caos en la situación financiera griega, a fin de movilizar la oposición al gobierno Syriza en el referéndum, con la intención de conseguir lo que siempre desearon, echar a Syriza del gobierno.

8. Que la derrota de Syriza será una derrota de la lucha contra la austeridad en la Eurozona. Syriza no tenía ninguna otra alternativa a hacer lo que ha hecho, pedir la opinión del electorado griego, pues Syriza fue escogido para terminar con las políticas de austeridad. Si las instituciones europeas no le dejan hacer lo que prometió es una muestra más de su compromiso y coherencia democráticos el que Syriza considere necesario pedirle al pueblo griego que decida si acepta los cambios sugeridos por el establishment europeo o si desea que el gobierno desobedezca tales propuestas.

9. Que todo lo que está pasando en Grecia afecta directamente a las clases populares de todos los pueblos y naciones de España. De ahí que el gobierno Rajoy haya sido el mayor aliado en el Eurogrupo, del Ministro de finanzas alemán -el halcón del Eurogrupo-, pues dicho gobierno español ha sido de los que han llevado a cabo tales políticas de austeridad con mayor dureza, presentándose como el modelo a seguir en la Eurozona. El tsunami político ocurrido en este país en las últimas elecciones municipales ha asustado a ese establishment neoliberal que gobierna la Eurozona, contribuyendo a aumentar su rigidez negociadora, pues quieren, por todos los medios, que Syriza fracase. Intentan así asustar a la población española, cada vez más asqueada con las políticas neoliberales promovidas por el establishment español (y aquí en Cataluña, por el establishment catalán) y sus medios de información y persuasión. El miedo es, una vez más, la estrategia seguida por la estructura de poder ante el número creciente de ciudadanos que quieren tomar el control de su presente y futuro. De ahí el enorme temor de que la ciudadanía sea consciente de que se pueden cambiar las realidades que le oprimen si se organiza para ello. Y esto es lo que el establishment neoliberal europeo no puede permitir. Así de claro.

EL SECRETO DE LOS BANCOS DETRÁS DE LA TRAGEDIA GRIEGA

Contrainjerencia, 29/06/2015



MARIA GARCIA FATTORELLI / Traducido del inglés para Rebelión por Sara Plaza – Grecia se enfrenta a un enorme problema de deuda y a una crisis humanitaria. La situación es ahora mucho peor que en 2010, cuando la Troika –el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE)– impuso su “plan de rescate”, justificándolo en la necesidad de apoyar a Grecia. En realidad, dicho plan ha sido un completo desastre para Grecia, la cual no ha se beneficiado en absoluto de los acuerdos especiales de la deuda aplicados desde entonces.

De lo que casi nadie habla es de otro plan de rescate que también se desarrolló en 2010 y que ha sido todo un éxito, aunque no para Grecia, sino para la banca privada. Detrás de la crisis griega hay un gigantesco plan de rescate ilegal de los bancos privados. Y la manera en que ese plan está siendo ejecutado supone un riesgo inmenso para Europa.

Después de cinco años los bancos han conseguido todo lo que querían. Grecia, en cambio, se ha visto abocada a una verdadera tragedia: el país ha profundizado su problema de deuda, ha perdido activos estatales a medida que se aceleraba el proceso de privatización, y ha visto cómo su economía se contraía drásticamente. Pero sobre todo, el rescate bancario ha tenido un inconmensurable coste social, representado en la vida de miles de personas desesperadas cuyos medios de vida y expectativas han sido destruidos por las severas medidas de austeridad aplicadas desde 2010. La sanidad, la educación, el trabajo, la asistencia, las pensiones, los salarios y todos los servicios sociales se han visto afectados peligrosamente.

La distribución de los Presupuestos Nacionales de Grecia muestra que los gastos de la deuda predominan sobre todos los demás gastos del Estado. De hecho, los préstamos, otras obligaciones de la deuda, los intereses y otros costes suponen el 56% de los Presupuestos:



Fuente: Εισηγητική Έκθεση Απολογισµού και Ισολογισµού 2013 – p. 90.
Elaborado por Stavros Papaioannou.

En mayo de 2010, mientras toda la atención se centraba en los numerosos anuncios sobre la intervención de la Troika en Grecia con su plan especial “de rescate”, se aprobaba otro plan de rescate efectivo y un conjunto de medidas ilegales para salvar a los bancos privados, pero a estos últimos nadie les prestó atención.

En un solo movimiento, justificado por la necesidad de “preservar la estabilidad financiera en Europa”, en mayo de 2010 se tomaron medidas ilegales para proveer los mecanismos que permitirían a los bancos privados deshacerse de la peligrosa “burbuja”, es decir, la gran cantidad de activos tóxicos –principalmente activos desmaterializados y no negociables– que se acumulaban en sus cuentas fuera de balance [2]. El objetivo principal era ayudar a la banca privada a transferir esos activos problemáticos a los países europeos.

Una de las medidas adoptadas para acelerar el trasvase de los activos de los bancos privados y resolver la crisis bancaria fue el programa para mercados de valores SMP [3], que permitió al Banco Central Europeo (BCE) comprar directamente títulos de deuda pública y privada en los mercados primario y secundario. La operación relacionada con los títulos de deuda pública es ilegal de acuerdo al Artículo 123 del tratado [4] de la UE. Este programa es una de las varias “medidas no-estándar” que desplegó entonces el BCE.

La creación de una sociedad instrumental o “vehículo con fines especiales” (SPV, por sus siglas en inglés) con sede en Luxemburgo fue otra medida muy importante para ayudar a transferir activos tóxicos desmaterializados de los bancos privados al sector público. Aunque resulte difícil creerlo, los países europeos [5] se convirtieron en “socios” de esta sociedad no cotizada, una “sociedad anónima” llamada Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés) [6]. Los países acordaron garantías multimillonarias por un monto inicial de 440.000 millones de euros [7], que en 2011 se elevó hasta los 779.780 millones de euros [8]. El verdadero propósito de esta sociedad se ha ocultado anunciando que concedería “préstamos” a los países utilizando nuevos “instrumentos de financiación”, no dinero real. La creación del EFSF fue una imposición del FMI [9], que lo respaldó con 250.000 millones de euros [10].

Juntos, el SMP y el EFSF representan un plan de rescate de activos complementario fundamental [11], que los bancos privados necesitaban para rematar el respaldo público que han recibido desde el comienzo de la crisis bancaria de 2008 en Estados Unidos y también en Europa. Desde principios de 2009 habían estado solicitando más apoyo público para deshacerse de la enorme cantidad de activos tóxicos que aparecían en las partidas fuera de balance. La solución solo podía ser la compra directa por parte de los Gobiernos, o la transferencia de activos a compañías de gestión de activos independientes. El SMP y el EFSF proporcionaron las herramientas para realizar esas operaciones, y las pérdidas asociadas a los activos tóxicos se han repartido entre los ciudadanos europeos.

El traspaso de activos tóxicos de los bancos privados a una sociedad mediante una simple transferencia, sin liquidación ni una adecuada operación de compra/venta sería ilegal según las normas sobre rendición de cuentas. Eurostat cambió esas normas [12] y permitió “operaciones de liquidez a través del intercambio de activos”, justificando el cambio en “las circunstancias específicas de la inestabilidad financiera”.

La razón principal de que el EFSF se estableciera en Luxemburgo fue para no tener que someterse a las leyes internacionales. Además, el EFSF también está financiado por el FMI, cuya colaboración sería ilegal, de acuerdo a sus propios estatutos. Sin embargo, el FMI también modificó sus normas para poder proporcionar esos 250.000 millones de euros al EFSF [13].

Según la Ley [14] que autorizaba su creación, la sociedad luxemburguesa EFSF podía delegar la gestión de todas las actividades de financiación; su consejo directivo podía delegar sus funciones, y sus Estados miembro asociados podían delegar las decisiones concernientes a los garantes en el Grupo de Trabajo del Eurogrupo (EWG, por sus siglas en inglés). En ese momento el EWG ni siquiera tenía un presidente a tiempo completo [15]. Quien realmente gestiona el EFSF es la Oficina de Gestión de la Deuda Alemana [16], y, junto con el Banco Europeo de Inversiones, ofrece apoyo para la gestión operativa del EFSF. Su falta de legitimidad es evidente, dado que realmente está gestionada por un organismo diferente. En estos momentos el EFSF es el mayor acreedor de Grecia.

Los instrumentos de financiación que gestiona el EFSF son los más arriesgados y restringidos, desmaterializados, no negociables, como obligaciones con interés variable (FRN, por sus siglas en inglés) pagadas como transferencias, acuerdos de divisas y acuerdos de cobertura, y otras actividades de cofinanciación que tienen al síndico británico Wilmington Trust (London) Limited [17] como instructor para emitir un tipo restringido de bonos no certificados, que no pueden ser comercializados en ningún mercado de valores legítimo, ya que no cumplen las normas para los bonos de deuda soberana. Este conjunto de instrumentos de financiación tóxicos supone un riesgo para los Estados miembro, cuyas garantías nacionales pueden ser exigidas para reembolsar todos los productos financieros de la sociedad luxemburguesa.

En 2010 habría habido un escándalo de grandes proporciones si estos mecanismos ilegales hubieran salido a la luz: la violación del tratado de la UE, los cambios arbitrarios en las normas de procedimiento por parte del BCE, Eurostat y el FMI, así como la participación de Estados miembro en una sociedad luxemburguesa con fines especiales. Todo eso para rescatar a los bancos privados a costa de un riesgo sistémico para toda Europa debido a las garantías multimillonarias que habían acordado los Estados para cubrir los problemáticos activos tóxicos desmaterializados y no negociables.

El escándalo nunca se produjo porque en la misma sesión extraordinaria del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea de mayo de 2010 [18], en la que se discutió la creación de la sociedad “vehículo con fines especiales” EFSF, también se dio especial importancia al “paquete de apoyo a Grecia” para que pudiera parecer que ese mecanismo se creaba para Grecia y que con ello se aseguraba la estabilidad financiera de la región. Desde entonces Grecia ha concentrado toda la atención, apareciendo constantemente en los titulares de los principales medios de comunicación del mundo, mientras que el mecanismo ilegal que ha sostenido de forma eficaz y beneficiado a los bancos privados permanece en la sombra y casi nadie habla de él.

El informe anual del Banco de Grecia muestra un incremento gigantesco de las partidas “fuera de balance” relacionadas con títulos en 2009 y 2010, en cantidades muy superiores a los activos totales del Banco, y este patrón continúa en los años siguientes. Por ejemplo, en la hoja de balance de 2010 del Banco de Grecia [19] los activos totales a 31/12/2010 eran de 138.640 millones de euros. Las partidas no incluidas en el balance de ese año alcanzaban 204.880 millones de euros. Un año después, a 31/12/2011 [20] los activos del balance total sumaban 168.440 millones de euros, mientras que las partidas fuera de balance se elevaban a 279.580 millones de euros.

Por lo tanto, la transferencia de activos tóxicos de los bancos privados al sector público ha sido un éxito rotundo: para los bancos privados. Y el sistema de deuda [21] esta siendo la herramienta para ocultarlo.

Grecia fue arrastrada a este escenario después de varios meses de continua presión por parte de la Comisión Europea alegando inconsistencias en los datos estadísticos y la existencia de un déficit excesivo [22]. Paso a paso se fue creando un problema sobre esos asuntos, hasta llegar a mayo de 2010, cuando el Consejo de Asuntos Económicos y Financieros afirmó: “En la estela de crisis en Grecia, la situación en los mercados financieros es frágil y existía un riesgo de contagio” [23]. Y por eso Grecia fue sometida a un paquete que incluía la intervención de la Troika con severas medidas en virtud de los planes de ajuste anuales, un extraño acuerdo bilateral seguido de los “prestamos” del EFSF respaldados con instrumentos financieros arriesgados.

Economistas griegos, líderes políticos e incluso algunas autoridades del FMI habían sugerido que reestructurar la deuda griega tendría mucho mejores resultados que ese paquete. Esto se ignoró.

Las denuncias críticas de la sobrestimación del déficit griego –que había servido para justificar la creación del problema en torno a Grecia y la imposición del paquete en 2010– fueron igualmente ignoradas.

Las serias denuncias realizadas por los especialistas griegos [24] sobre la falsificación de las estadísticas también se pasaron por alto. Esos estudios mostraron que 27.990 millones de euros inflaron las estadísticas de deuda pública en 2009 [25], debido al falso incremento en ciertas categorías (como DEKO, atrasos en los pagos de los hospitales y SWAP Goldman Sachs). Las estadísticas de los años anteriores también se habían visto afectadas por 21.000 millones de euros de contratos de canje con Goldman Sachs repartidos ad hoc entre 2006, 2007, 2008 y 2009.

A pesar de todo esto, en una atmósfera de urgencia y riesgo de “contagio”, desde 2010 se han puesto en marcha extraños acuerdos, no como una iniciativa de Grecia sino como mandan las autoridades de la UE y el FMI, los cuales dependen del cumplimiento de un conjunto de medidas económicas, sociales y políticas perjudiciales impuestas por los memorandos.

El análisis de los mecanismos [26] introducidos en esos acuerdos demuestra que no beneficiaron a Grecia en absoluto, sino que sirvieron a los intereses de los bancos privados, en perfecta sintonía con el conjunto de medidas de rescate financiero ilegales aprobadas en mayo de 2010.

En primer lugar, el préstamo bilateral utilizó una cuenta especial del BCE a través de la cual los préstamos desembolsados por los países y el Banco Alemán de Desarrollo, es decir los prestamistas, irían directamente a los bancos privados poseedores de los títulos de deuda existentes con un valor muy por debajo de la paridad . De manera que, ese extraño acuerdo bilateral se hizo para asegurar el pago completo a los titulares de bonos pero Grecia no obtuvo ningún beneficio. En vez de eso, los griegos tendrán que devolver el capital, elevadas tasas de interés y todos los costes.

Segundo, los “préstamos” del EFSF supusieron la recapitalización de los bancos privados griegos y el intercambio y reciclaje de instrumentos de deuda. Grecia no ha recibido ningún préstamo o apoyo real del EFSF. A través de los mecanismos introducidos en los acuerdos del EFSF, el dinero real nunca llegó a Grecia, solo los activos tóxicos desmaterializados que llenaron el apartado fuera de balance de la hoja de balance del Banco de Grecia. Por otro lado, el país fue forzado a recortar gastos sociales esenciales para devolver, en efectivo, las altas tasas de interés y los costes abusivos, y también tendrá que rembolsar el capital que nunca recibió.

Debemos buscar la razón por la que se ha elegido a Grecia para situarla en el ojo de la tormenta y se la ha sometido a acuerdos y memorandos ilegales e ilegítimos, sirviendo como telón para cubrir el escandaloso rescate ilegal de los bancos privados desde 2010.

A lo mejor esta humillación tiene que ver con el hecho de que Grecia ha sido históricamente la referencia mundial de la humanidad, por ser la cuna de la democracia, el símbolo de la ética y los derechos humanos. El sistema de deuda no puede permitir esos valores, como tampoco tiene escrúpulos en perjudicar a países y pueblos para obtener beneficios.

El Parlamento griego ya ha establecido la Comisión para la Verdad sobre la Deuda Griega y nos ha dado la oportunidad de revelar estos hechos; por eso es necesario repudiar el sistema de deuda que subyuga no solo a Grecia, sino también a muchos otros países que están siendo explotados por el sector financiero privado. Solo con transparencia los países derrotarán a aquellos que quieren ponerlos de rodillas.

Es hora de que prevalezca la verdad, es hora de colocar los derechos humanos, la democracia y la ética por encima de cualquier interés menor. Esta es la tarea que tiene que asumir Grecia en este momento.

NOTAS

[2] Fuera de balance [off-balance] indica una sección que no está incluida en las cuentas de balance normales donde se anotan los activos problemáticos, como los activos desmaterializados y no negociables.

[3] Programa de Mercado de Valores (SMP, por sus siglas en inglés) – Banco Central Europeo. Glosario de política monetaria. Disponible en inglés en: https://www.ecb.europa.eu/home/glossary/html/act4s.en.html#696 [Acceso: 4 de junio de 2015].

[4] Tratado de Lisboa. Artículo 123. Disponible en inglés en: http://www.lisbon-treaty.org/wcm/the-lisbon-treaty/treaty-on-the-functioning-of-the-european-union-and-comments/part-3-union-policies-and-internal-actions/title-viii-economic-and-monetary-policy/chapter-1-economic-policy/391-article-123.html [Acceso: 4 de junio de 2015].

[5] Estados miembro de la zona euro o accionistas del EFSF: Reino de Bélgica, República Federal Alemana, Irlanda, Reino de España, República Francesa, República Italiana, República de Chipre, Gran Ducado de Luxemburgo, República de Malta, Reino de los Países bajos, República de Austria, República Portuguesa, República de Eslovenia, República Eslovaca, República de Finlandia y República Helena.

[6] La sociedad EFSF se creó como un instrumento del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSM, por sus siglas en inglés), como aparece en inglés en:   http://ec.europa.eu/economy_finance/eu_borrower/efsm/index_en.htm [Acceso: 4 de junio de 2015].

[7] Comisión Europea (2010). Comunicación de la Comisión Europea al Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, el Consejo, el Banco Central Europeo, la Comisión Económica y Social y la Comisión de las Regiones – Refuerzo de la coordinación de la política económica , p.10 . Disponible en inglés en: http://ec.europa.eu/economy_finance/articles/euro/documents/2010-05-12-com(2010)250_final.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

[8] Legislación irlandesa (2011). Ley sobre el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Fondo de Préstamos de la Eurozona (Enmienda) 2011. Disponible en inglés en: http://www.irishstatutebook.ie/2011/en/act/pub/0025/print.html#sec2 [Acceso: 4 de junio de 2015].

[9] Declaración del Sr. Panagiotis Roumeliotis, ex representante de Grecia ante el FMI, ante la Comisión para la Verdad sobre la Deuda Griega en el Parlamento griego, el 15 de junio de 2015.

[10] Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés). Acerca del EFSF . Disponible en inglés en: http://www.efsf.europa.eu/about/index.htm. Véase además la pregunta 9 de las FAQ en inglés en: http://www.efsf.europa.eu/attachments/faq_en.pdf [Acceso: 3 de junio de 2015].

[11] Van Riet (2010). Citado en: Haan, Jacob de; Ossterloo, Sander; Schoenmaker, Dirk (2012). Financial Markets and Institutions – A European Perspective . 2.ed. Cambridge (Reino Unido): Cambridge University Press, p.62.

[12] Eurostat (2009). Nueva decisión de Eurostat sobre déficit y deuda – El registro estadístico de intervenciones públicas para apoyar a las instituciones financieras y los mercados financieros durante la crisis financiera. Disponible en inglés en: http://ec.europa.eu/eurostat/documents/2995521/5071614/2-15072009-BP-EN.PDF/37382919-ebff-4dca-9175-64d78e780257?version=1.0 [ Acceso: 4 de junio de 2015].

[13] “La mayoría de los directores […] pidieron al Fondo que colaborara con otras instituciones, como el Banco de Pagos Internacionales, el Consejo de Estabilidad Financiera y las autoridades nacionales, para alcanzar este objetivo”. En FMI (2013). Selección de decisiones , p. 72. Disponible en inglés en: http://www.imf.org/external/pubs/ft/sd/2013/123113.pdf [ Acceso: 4 de junio de 2015].

[14] Ley del Fondo Europeo de Estabilidad Financiera 2010. Acuerdo Marco del EFSF, artículo 12 (1) a, b, c, d y (3); artículo10 (1), (2) y (3); artículo 12 (4); y artículo 10 (8).

[15] Solo desde octubre de 2011 en adelante, según una decisión del Consejo del 26 de abril de 2012, el EWG tiene un presidente a tiempo completo. Vid . Revista oficial de la Unión Europea (2012). Decisión oficial . Disponible en inglés en: http://europa.eu/efc/pdf/council_decision_2012_245_ec_of_26_april_2012_on_a_revision_of_the_statutes_of_the_efc.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015]. La misma persona, Thomas Wieser, había sido presidente del Comité Económico y Financiero (EFC, por sus siglas en inglés) desde marzo de 2009 hasta marzo de 2011. Vid . Consejo de la Unión Europea. Grupo de Trabajo del Eurogrupo . Disponible en inglés en: http://www.consilium.europa.eu/en/council-eu/eurogroup/eurogroup-working-group/ [Acceso: 4 de junio de 2015].

[16] Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (2013). Preguntas generales del EFSF , pregunta A6 . Disponible en inglés en: http://www.efsf.europa.eu/attachments/faq_en.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015] . Véase además: Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (2010). Planes de financiación de la EU y el EFSF para proporcionar ayuda financiera a Irlanda . Disponible en inglés en: http://www.efsf.europa.eu/mediacentre/news/2010/2010-006-eu-and-efsf-funding-plans-to-provide-financial-assistance-for-ireland.htm [Acceso: 4 de junio de 2015].

[17] Acuerdo de Cofinanciación (2012). Preámbulo (A) y Artículo 1 – Definiciones e Interpretación “Bonos” . Disponible en inglés en: http://crisisobs.gr/wp-content/uploads/2012/02/7-co-financing-agreement.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015]. Estos bonos se emiten en formato no certificado y desmaterializado. Tienen muchas restricciones porque se emiten directamente para un fin específico y no se comercializan, como determinan las leyes de valores y las normas SEC. Son emitidos bajo una norma de excepción solo aplicable a los emisores privados, no a los Estados.

[18] Sesión extraordinaria del Consejo de Asuntos Económicos y Financieros de la Unión Europea, Bruselas, 9/10 de mayo de 2010. Conclusiones del Consejo . Disponible en inglés en: https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cmsUpload/Conclusions_Extraordinary_meeting_May2010-EN.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

[19] Informe anual del Banco de Grecia 2010. Hoja de balance, p.A4. Disponible en inglés en: http://www.bankofgreece.gr/BogEkdoseis/Annrep2010.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

[20] Informe anual del Banco de Grecia 2011. Hoja de balance, p.A4. Disponible en inglés en: http://www.bankofgreece.gr/BogEkdoseis/Annrep2011.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

[21] Expresión acuñada por la autora después de comprobar, a través de varios procedimientos de auditoría de deuda en diferentes instancias, el uso incorrecto del instrumento de la deuda pública como una herramienta para obtener recursos de los Estados, en vez de apoyarlos, al funcionar como un engranaje que relaciona el sistema legal, el modelo económico basado en los planes de ajuste, los grandes medios y la corrupción.

[22] 24 de marzo de 2009 – Opinión de la Comisión. Disponible en inglés en: http://ec.europa.eu/economy_finance/economic_governance/sgp/pdf/30_edps/104-05/2009-03-24_el_104-5_en.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

27 de abril de 2009 – Decisión del Consejo. Disponible en inglés en: http://ec.europa.eu/economy_finance/economic_governance/sgp/pdf/30_edps/104-06_council/2009-04-27_el_104-6_council_en.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

10 de noviembre de 2009 – Conclusiones del Consejo. Disponible en inglés en: http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/ecofin/111025.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

8 de enero de 2010 – Informe de la Comisión. Disponible en inglés en: http://ec.europa.eu/eurostat/documents/4187653/6404656/COM_2010_report_greek/c8523cfa-d3c1-4954-8ea1-64bb11e59b3a [Acceso: 4 de junio de 2015].

2 de diciembre de 2009 – Decisión del Consejo. Disponible en inglés en: https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/ecofin/111706.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

11 de febrero de2010 – Declaración de los jefes de Estado o Gobierno de la Unión Europea. Disponible en inglés en: http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/ec/112856.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

16 de febrero de 2010 – Decisión del Consejo. Disponible en inglés en: http://ec.europa.eu/economy_finance/economic_governance/sgp/pdf/30_edps/104-09_council/2010-02-16_el_126-9_council_en.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

[23]  9/10 de mayo de 2010 –Conclusiones del Consejo – Sesión extraordinaria– Con la justificación de la “crisis en Grecia”, se implementa el plan de medidas para rescatar a los bancos. Disponible en inglés en: https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cmsUpload/Conclusions_Extraordinary_meeting_May2010-EN.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

10 de mayo de 2010 – Decisión del Consejo. Disponible en inglés en: http://ec.europa.eu/economy_finance/economic_governance/sgp/pdf/30_edps/104-09_council/2010-05-10_el_126-9_council_en.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

[24] Contribución de la profesora Zoe Georganta, profesora de Econometría Aplicada y Productividad, ex miembro del servicio estadístico griego, ELSTAT, a la Comisión para la Verdad sobre la Deuda Griega , 21 de mayo de 2015.

[25] HF International (2011). Georgantas afirma que el déficit de 2009 fue inflado a propósito para ponernos en alerta. Disponible en inglés en: http://hellasfrappe.blogspot.gr/2011/09/shocking-report-official-admist-2009.html [Acceso: 4 de junio de 2015].

[26] Los mecanismos están resumidos en el Capítulo 4 del Informe Preliminar presentado por la Comisión para la Verdad sobre la Deuda Griega el 17 de junio de 2015. Disponible en inglés en: http://www.hellenicparliament.gr/UserFiles/8158407a-fc31-4ff2-a8d3-433701dbe6d4/Report_web.pdf [Acceso: 4 de junio de 2015].

Maria Lucia Fattorelli. Coordinadora nacional de la organización “Auditoría de la Deuda Ciudadana” en Brasil (www.auditoriacidada.org.br), invitada por la presidenta del Parlamento griego, Zoe Konstantopoulou, a colaborar con la Comisión para la Verdad sobre la Deuda Griega creada el 4 de abril de 2015.