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martes, 8 de septiembre de 2026

EL JUEGO DETRÁS DE MADRID Y RABAT EN CEUTA. SÁNCHEZ Y LA CRISIS EN CEUTA

Pedro A. García Bilbao

Finalmente el presidente Sánchez ofrece su interpretación sobre los hechos. Es necesario escucharle y cruzar su relato, digamos, con el resto de datos que tenemos. Otros actores están hablando, Thierry Breton, comisario europeo que nos alerta sobre el peligro de las redes sociales tras el caso de Ceuta, o el sociólogo marroquí Mehdi Alioua que nos expone meridianamente la visión de palacio en Rabat. Entiendan a Sánchez y al estado español.

En estas breves consideraciones intentamos explicar lo que consideramos haber entendido sobre el juego que se traen. No se trata de que no haya alternativas, se trata de que no hay actores políticos en juego que tengan políticas distintas. Otra política exterior necesita de otra política nacional y tenemos la que tenemos. Podríamos plantear otros caminos, otras acciones para la acción del estado español en este tema, de hecho intentaremos plasmarlas por escrito en otro artículo, pero a día de hoy no disponemos de vehículo político alguno ni de representación como para poder incidir en la realidad. Sí podemos explicar cuál creemos que es el juego tras las palabras del presidente.

Marruecos no va darle nunca una salida bélica a la pretensión sobre CyM. Existe una total complicidad económica y de intereses entre las elites europeas (España, Francia, Bruselas) con el Majdén marroquí como para arriesgar eso. Mucho se tendría que descontrolar la situación y ni el poder en Rabat ni en Madrid desean algo así porque representaría un salto en el vacío. Quien mucho tiene, tiene mucho que perder.

Pero en Marruecos, tener, lo que se dice tener, solo tienen unos pocos. La miseria en Marruecos, su tensión demográfica, sus conflictos no resueltos en Rif y Sahara, encuentran en la pretensión sobre CyM una salida nacionalista que funciona bien como pantalla y ayuda además a engrasar las entregas de ayudas económicas europeas.

Dejar pasar, facilitar el paso masivo en momentos puntuales quita presión por un lado y la mete por otro, lo que tiene su punto de utilidad funcional. Madrid sabe esto perfectamente y es ya evidente que no desea enfrentarse pues «comprende» las necesidades de Marruecos por aliviarse en la frontera española de vez en cuando.

La estrategia de Madrid y la UE es Oegenizar el conflicto, quitarle contenido político estratégico y reducirlo a lo humanitario. Marruecos está colocando sus excedentes de población en Europa y Francia, las remesas de esos millones de personas ayudan a la economía del Majdén y las plusvalías de la clase dirigente europea, partidaria de liquidar lo que resta de la estructura social europea surgida durante los años del welfare state. Se trata de convertir las tensiones de clase potenciales, en tensiones interraciales y pudrir con ello los sistemas democráticos, hundir salarios, la formación de una masa laboral precarizada y sin cohesión interna, y someter a tensión lo que queda de los servicios públicos en la era de la privatización. En ese juego, de medio largo plazo, Marruecos es imprescindible.

La oligarquía española lo sabe bien. Ya usó como carne de cañón a los rifeños del Protectorado para ahogar en sangre al pueblo y lo de ahora es solo otro momento de su cínico juego. Los aspectos simbólicos de CyM para España y para Marruecos tienen gran importancia. Llevarlos mal puede causar desestabilización. Llevarlos bien puede significar ir cociendo la rana lentamente, hasta que un día, tras muchos pases, tensiones y contradicciones aplazadas, la vida en CyM sea insoportable para los españoles y una fórmula de cogestión de soberanía permita dar el paso a Marruecos para hacerse con esos territorios.

En una generación más, la propia estructura social y cultural española habrá cambiado y la oligarquía se sentirá más libre para ceder lo que haga falta. Sánchez es el administrador de la finca, tiene interés personal en seguir siéndolo él, obvio, y desde luego conoce el juego. Hay un juego doble compartido con Marruecos. Está en eso.

La derecha española odia a Sánchez profundamente porque su alianza parlamentaria con partidos secundarios, todos ellos pro OTAN, pro UE, pro Israel y de un oportunismo atroz respecto del R78, bloquea una mayoría PP VoX, lo que lleva a aprovechar la crisis de Ceuta para desgastarle. Ni que decir tiene que tanto PP como Vox juegan al mismo juego cínico que Sánchez, pues es el juego de la oligarquía española en relación a Marruecos.

Lo que ha causado una alteración en los ritmos del juego y su percepción pública es la presidencia de Trump, su incontinencia verbal, su desprecio por lo hispano a lo que ve como decadente y saqueable y también la necesidad de controlar aún más el Estrecho tras su humillación en Ormuz, No falta tampoco el odio israelí por haber roto Sánchez, por motivos oportunistas, el silencio de los estados europeos sobre el genocidio en Gaza. Sánchez muy conocedor del tablero aprovecha el confuso juego de estos días en los que está recibiendo este fuego cruzado para meter a Rusia como uno de los actores responsables de la crisis en Ceuta, una acción coherente con la guerra híbrida que OTAN y UE libran con ese país, dando un mensaje con esto: tengo mi patio trasero con sus propios problemas pero en temas atlánticos y de la UE estoy donde debo estar y soy un actor funcional.

En pocas palabras: Sánchez no solo nos miente, es que además, encima, no nos dice la verdad.

sábado, 8 de agosto de 2026

EL SELLO UNIPOLAR Y GLOBALISTA EN LOS SUCESOS DE CEUTA

Geopolítica Rugiente, 06/08/2026

Claramente, la entrada irregular de más de 60 mil marroquíes a Ceuta, los días 30 y 31 de julio, fue un movimiento orquestado por los servicios especiales de Rabat y, al parecer, fue un ensayo para un escenario mayor que podría darse en los años venideros, mientras tanto Marruecos estaría tratando de conseguir coyunturalmente otros puntos a favor.

En este contexto, la estructura de poder marroquí está trabajando con pleno conocimiento y coordinación, al menos, parcial, con factores estratégicos israelíes y estadounidenses en vista de establecer, en el plano de los hechos, un eje Trump-Israel-Marruecos que ganaría espacios clave y, simultáneamente, estaría abriendo controles de rutas marítimas para ellos en perjuicio total de España y, en menor medida, de Europa continental.

Al respecto, la observación atenta de los próximos pasos de los servicios de inteligencia de los países de este eje emergente podría arrojar más luces en cuanto cuales serían definitivamente los desarrollos múltiples para finales de la presente década.

No hay que ser ingenuos ya que, en este marco, la diplomacia no existiría y los canales políticos serían más parecidos a un show de un circo desprestigiado que a un verdadero campo de realización histórica.

Presuntamente, hace, aproximadamente, 4 o 6 años, algunos actores de poder le habría prometido al Dar al-Majzén la obtención, en una primera instancia, de Ceuta y Melilla y, en una etapa posterior, el sueño dorado de…las Islas Canarias.

En los círculos bien informados de España, se tiene como cierto que los brazos extendidos y melosos del Palacio de Rabat han llegado a espectros políticos, económicos y de seguridad bien enquistados del sistema español y que, por ello, la estrategia marroquí expansiva contaría con aliados indispensables en la península española.

Hablando de la percepción del pueblo de Marruecos, así como es cierto que una parte de sus habitantes no propicia ninguna guerra o conflicto contra España, también no es menos cierto que la mayoría de sus ciudadanos considera que Ceuta y Melilla son de propiedad nacional marroquí y seguirán manteniendo esta perspectiva -con sus ideas y sentimientos – durante la próxima década.

Cabe señalar que, según lo expresan informes concienzudos, en esta alianza internacional de la geopolítica unipolar, Marruecos sería más que nada un peón ante los planes de los israelíes y los estadounidenses, quienes, por otro lado, quieren todo el Mediterráneo para sí, evitando de esa manera la concreción de cualquier soberanismo español sobre sus áreas legítimas y que el Mediterráneo como tal sea multipolar.

Meses antes de que acontecieran los sucesos de Julio de Ceuta, ya se discutía, en los laboratorios de pensamiento geopolítico, la ocurrencia de los referidos eventos en relación con una anexión territorial de esos lugares por parte de Rabat.

Por ejemplo, el profesor neocon y con lazos visibles con el Pentágono, Michael Rubin, habló, en marzo de este año, que Marruecos debería ejecutar una una nueva Marcha Verde a Ceuta y Melilla, instando al rey Mohamed VI a recuperar el espíritu de la Marcha Verde para culminar la expulsión de los colonos españoles del territorio marroquí. Ceuta y Melilla…

Los marroquíes deberían reagruparse, enviar excavadoras a la frontera y luego entrar desarmados en Ceuta y Melilla para izar la bandera. Sánchez y la prensa española protestan, pero no tienen motivos para actuar. Tampoco los tendría la OTAN, ni siquiera si las fuerzas marroquíes entraran en las ciudades para restablecer el orden y organizar el traslado de los colonos a través del estrecho de Gibraltar de vuelta a España.

Ni Ceuta, ni Melilla, ni las Islas Canarias provocarían una respuesta de la OTAN. Sánchez debería hacer lo correcto: cumplir con su retórica anticolonial y poner fin a la ocupación española en África. Mientras tanto, las autoridades de Cádiz deberían comenzar los preparativos para recibir a los colonos españoles desplazados, independientemente de que Madrid lo permita o no. 

Le pidió al presidente ‘Trump y el secretario de Estado Marco Rubio corregir la situación y reconocer formalmente Ceuta y Melilla como territorios marroquíes ocupados. Sánchez no actuará por voluntad propia, pero tal vez su legado sea el fin del imperialismo español en África’.

Sin duda, es lo que la opinión pública internacional vio, a escala muy baja, los días 30 y 31 de julio.

Pero también se conoció que el Congreso de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley para destinar 40 millones de dólares a Marruecos, justo, dos semanas de los hechos de Ceuta, según lo anunció el exrepresentante Thomas Massie. Massie denunció que las instituciones de Washington estaban detrás de todo esto.

viernes, 15 de agosto de 2025

LAS SANCIONES A RUSIA MANTIENEN EN TIERRA LOS HELICÓPTEROS CLAVE CONTRA LOS INCENDIOS

Pelayo Barro

The Objective, 14/08/2025

[La rusofobia mata.]

Sumar no logra que Sánchez medie ante la UE para ‘indultar’ a los Ka32 y el Gobierno admite una «merma» en sus medios

España arde y echa de menos al que fue uno de sus mejores aliados contra el fuego. El Gobierno de Pedro Sánchez reconoce una «merma» significativa en su capacidad para apagar incendios por la pérdida de los ocho helicópteros de origen ruso Ka32 11BC que se venían desplegando en cada campaña veraniega. La pasada de 2024 fue la primera en la que los Kamov se ausentaron de los grandes incendios debido a los problemas técnicos y burocráticos que suponen las sanciones impuestas por la UE a la empresa rusa fabricante de las aeronaves. Sin técnicos rusos que puedan reparar los helicópteros y sin suministro de piezas de repuesto, estos aparatos cruciales en la lucha contra el fuego están paralizados en tierra u operando en otros países. Pese a que Sumar instó a Moncloa a que tramitase el levantamiento de sanciones a estos aparatos, no se ha hecho ninguna gestión ante Bruselas durante el último año.

«Las personas que se ocupan del incendio en tierra, cuando lo ven aparecer, dan el incendio por extinguido debido a su gran capacidad y eficacia». La frase, que hace referencia a los KA-32, se incluye textualmente en una iniciativa presentada el pasado año ante el Congreso por el grupo parlamentario de Sumar. Los socios del Gobierno requerían así que se realizaran cuantas gestiones fuesen necesarias ante la Unión Europea para lograr que, en 2025, estas ‘bestias‘ apagafuegos, con capacidad para lanzar en segundos más de 5.000 litros sobre un incendio, volviesen a integrarse en las cuadrillas aéreas.

Según confirman a THE OBJECTIVE fuentes políticas y uno de los operadores privados de estas aeronaves, el Gobierno español «no ha movido un dedo» desde la pasada campaña para intentar recuperar estos medios con una capacidad técnica determinante contra los incendios. Operaban desde bases en Extremadura, Andalucía y Aragón.

Los problemas comenzaron con la invasión rusa de Ucrania en 2022, momento en el que se impusieron las primeras sanciones contra Rusia. El fabricante, Kamov, las sufrió de forma tangencial, pero lo suficiente como para dificultar burocráticamente el vuelo en España. La Agencia Estatal de Seguridad Aérea expidió certificados específicos para permitir operar a algunos de estos helicópteros. Sin embargo, en febrero de 2024 todo cambió con la inclusión de Kamov en la lista de entidades rusas sancionadas por Bruselas. El motivo: helicópteros de este fabricante han sido desplegados por Moscú en el campo de batalla ucraniano.

Desde entonces, los técnicos rusos no pueden desplazarse hasta España –ni tampoco las aeronaves a Rusia– para revisar y certificar los aparatos. Estos son propiedad de operadores privados que los alquilaban –8 en verano y 5 en inverno– cada temporada de incendios al Ministerio de Transición Ecológica. Las empresas propietarias también señalan graves problemas para acceder a suministradores de piezas de repuesto, por lo que la mínima avería los deja paralizados en tierra. Se plantean, incluso, venderlos a empresas de otros países no europeos –como Serbia– que no están bajo las normas impuestas por esas sanciones a Rusia.

El Gobierno respondió a las quejas de Sumar en el Congreso incidiendo en que en vista «a las actuales sanciones, no se pueden adquirir los repuestos necesarios para su mantenimiento ni desplazar a Europa a los mecánicos y técnicos rusos habilitados para realizar las revisiones necesarias».

Un helicóptero sin sustituto

De cara a la preparación de la campaña de incendios de 2025, el Ministerio de Transición Ecológica planificó un catálogo de medios aéreos en los que se sustituyó al Ka32 por otro tipo de aeronaves «bombardero» –denominación de este tipo de apagafuegos–. Entre ellas, más aviones –con más capacidad pero operativa más dificil para cargar agua– y helicópteros –con mucha menos carga que el Ka32 y también peor maniobrabilidad–.

En ese documento, el Gobierno indica que «no existen en el mercado helicópteros con una relación coste-capacidad equivalente o similar a la del Kamov». Y admite que se ha producido una «merma en capacidades de descarga de agua, sobre los medios que se venían contratando hasta la fecha, tras la pérdida de operatividad de los helicópteros bombarderos pesados», en referencia a los Ka32. «La capacidad operativa del dispositivo es menor», resume la memoria justificativa del contrato para el «Servicio con medios aéreos de apoyo a las Comunidades Autónomas en la extinción de incendios forestales. Años 2025, 2026 y 2027», que alcanza los 187 millones de euros.

«Los helicópteros tipo Superpuma, del fabricante Airbus, si bien pueden transportar personal a diferencia del Kamov, tienen una capacidad de carga sensiblemente inferior, especialmente en condiciones de temperatura y altitud elevadas, así como una menor maniobrabilidad y un precio sensiblemente superior», describe el Ministerio.

Además, los pliegos del contrato inciden en que este mercado de helicópteros pesados antiincendios se encuentra «fuertemente tensionado como consecuencia de los graves episodios de incendios forestales experimentados por diversos países en los últimos años (Portugal, Francia, Grecia, Turquía, Chile, etc.), teniendo en cuenta asimismo los condicionantes normativos y operativos que tiene la operación de extinción de incendios en España»

miércoles, 30 de abril de 2025

¿UNA SOBRECARGA DE ENERGÍA RENOVABLE QUE COLAPSÓ EL SISTEMA?

Itziar Elizalde

Artículo 14, 29/04/2025

[Como a los partidarios del capitalismo verde se les ha visto el plumero ahora se están dedicando a desviar la atención esparciendo fake news sobre un supuesto ciberataque ruso como causante del apagón del pasado lunes. Esto es lo que está haciendo, por ejemplo, la Sexta TV,  vocera de la pseudoizquierda y de la OTAN]

Redeia tendrá que explicar las causas de la desaparición repentina del sistema durante cinco segundos de un 60% de la generación eléctrica del país, lo que provocó el gran apagón



El Gobierno aún no sabe cómo se perdió el 60% de la electricidad en 5 segundos

Por causas que aún se desconocen y que Redeia, la antigua Red Eléctrica, tendrá que explicar, a las 12:33 horas del 28 de abril el sistema eléctrico peninsular sufrió un “cero energético”: un apagón total. ¿Cómo es posible que España, un país avanzado del primer mundo, sufra un colapso absoluto de su sistema eléctrico? De este quedaron excluidos Canarias y Baleares, territorios insulares que, por ser islas energéticas, no están interconectados con la Península.

Hasta ahora, la única certeza es que el colapso de toda la red eléctrica nacional vino provocado por la desaparición repentina del sistema eléctrico durante apenas cinco segundos de 15 gigavatios (GW), el equivalente al 60% de la generación eléctrica de toda España. ¿Qué explica el desvanecimiento repentino de la red eléctrica de más de la mitad de la oferta?

Descompensación entre la oferta y la demanda

Cuando parece descartarse la posibilidad de un ciberataque, lo más probable es que las energías renovables hayan sido las ‘culpables’ de la “oscilación grande en las redes” que -como así explicó Eduardo Prieto, director de Operaciones de Redeia en su primera comparecencia a las 14:30 horas- provocó la desconexión del sistema español con las redes de Francia y Portugal, que desembocó en el gran apagón.

En su segunda comparecencia, a las 23 horas, Prieto detalló que “se produjo una pérdida de generación muy importante [los 15 gigavatios (GW)]. Esta pérdida de generación ha ido más allá de la perturbación de referencia en la que se diseñan y operan los sistemas en el conjunto de la Unión Europea. En consecuencia, se ha desconectado el sistema español del sistema europeo”.

Falta de inercia en el sistema

Según apuntan los expertos consultados por Artículo14, cuando se produjo la pérdida del 60% de la oferta que provocó la caída de la red, había una altísima generación de energía de fuentes renovables y poca generación por vías tradicionales, como las centrales térmicas e hidráulicas, que son las que aportan inercia al sistema y tienen capacidad de amortiguar estos desfases, evitando que las perturbaciones que pueda sufrir la red por una descompensación entre la oferta y la demanda se propaguen al conjunto del sistema.

Esta inercia es, precisamente, uno de los factores que más preocupan a Redeia. En su informe técnico Transición Energética y Servicios de Red de 2024, la compañía incide en que los grandes generadores síncronos -como las centrales térmicas- proporcionan una primera respuesta automática frente a perturbaciones, estabilizando el sistema casi de manera inmediata. Sin embargo, con un sistema dominado por energías renovables como la eólica y la solar, esa inercia natural desaparece, dejando la red mucho más expuesta a variaciones rápidas de frecuencia.

La inestabilidad de las renovables

Las mismas fuentes admiten que el sistema de producción renovable -solar y eólica- es muy inestable, porque la generación está condicionada a factores externos, como que haya sol y viento, sin una base constante como la que aportan la energía nuclear o los ciclos combinados, que solo entran en funcionamiento cuando no hay energías renovables capaces de cubrir la demanda.

A este desafío se suma otro señalado también por los técnicos de Redeia: la dificultad de almacenar la energía generada. La falta de soluciones de almacenamiento -como baterías de gran escala o plantas de bombeo hidráulico- y de una red de interconexiones más robusta complica todavía más la gestión de una producción tan variable, indica en el informe mencionado.

Riesgo sistémico

Todos estos factores hacen que, en momentos de descompensación entre oferta y demanda, el riesgo de caídas sistémicas como la vivida se dispare. Así, lo más probable -según los expertos consultados- es que la inestabilidad del sistema eléctrico, por exceso de generación renovable que de repente se ha caído del sistema y una baja demanda, haya provocado el colapso total de la red, algo que nunca había pasado antes.

sábado, 12 de abril de 2025

LO QUE ESPAÑA OFRECE A OCCIDENTE

Alan Herchhoren

mpr21, 11/04/2025

En una entrevista que le realizaba el periodista Alfredo Grimaldos al agente Fernández Monzón, este último comentaba un encuentro en el Pentágono con un oficial norteamericano cuando comenzó su trabajo en el CESID, recién creado por Carrero Blanco. El oficial le mostró un mapamundi y se lo señaló:

— ¿Qué ve ahí?

— Un mapamundi.

— Pero, ¿que hay en el centro?

— En el centro está España.

— Por eso está usted aquí.

Al comenzar el golpe de Estado contra la Segunda República en 1936, las élites occidentales entendieron el papel que jugaba y juega el país ibérico. España no destaca por su fuerza. De hecho, su papel ha sido subsidiario del desarrollo económico, político e industrial que se producía en Europa. Un proceso que comenzó hace varios siglos con la decadencia del imperio español y de sus élites en el siglo XVII, y que se vio aumentada gracias a una labor de zapa que, durante varios siglos, realizó el imperio británico: la torta de las colonias en América se debía repartir entre cada vez menos manos. No es casual que el libertador argentino José de San Martín llegara a Buenos Aires en un barco inglés o, que su exilio se produjera en Francia.

Pero durante la Guerra de España de 1936-39, la atención sobre el país ibérico aumentó considerablemente. En el país ibérico, las clases populares miraban con mejores ojos el proceso soviético, donde la monarquía sometida a los intereses franceses, británicos y alemanes había tenido un mal final en 1917. España se acercaba a una situación similar y dejar que se produjera un proceso parecido en el contexto mediterráneo era algo que no se podía permitir, porque podría llevar a otros pueblos vecinos a “tomar decisiones equivocadas”.

Tanto es así que durante los años 1917-20 (que coincidieron con la Revolución Bolchevique) la historiografía franquista llamó a este período lleno de huelgas y motines obreros: el “Trienio Bolchevique”. Colocar a España dentro de la esfera de influencia soviética colocaba al Mar Mediterráneo en un escenario difícil. La lección de la Revolución Bolchevique había sido aprendida. De darse un escenario similar, la principal perjudicada era Gran Bretaña que utilizaba el Estrecho de Gibraltar como paso directo al Canal de Suez, y así comunicarse con sus colonias de África, Oriente Medio y Asia (principalmente, India: la “perla de la corona”). No se debe olvidar, por ejemplo, que las grandes minas andaluzas- cuyos propietarios eran en su mayoría británicos- siguieron produciendo gracias a la “pacificación” que hizo Queipo de Llano de obreros revolucionarios.

Cuando se analiza la Guerra de España, se toma en consideración el papel que tuvieron las potencias del Eje Roma- Berlín en nuestra guerra, pero se suele pasar por alto el papel de Gran Bretaña. Efectivamente, Hitler y Mussolini enviaron los pertrechos necesarios para armar a los ejércitos fascistas españoles pero la mayor aportación internacional a los fascistas la dio Londres.

Varios datos interesantes son: 1) que el embajador franquista en Londres era el Duque de Alba, quien estaba emparentado directamente con la familia real británica: conocida por su anticomunismo; 2) quién pagó el avión que trasladó a Franco e hizo de enlace de los golpistas con Londres y Roma fue el banquero mallorquín Juan March, que llevaba varias años realizando negocios con Londres; 3) en caso de fracasar el golpe de estado, Franco tenía asegurado el exilio en Londres para él y su familia. La capital británica se convirtió en un escondite para todos aquellos que conspiraban contra la República. Tanto es así, que el coronel Casado- quien entregó Madrid a Franco- se exilió en Londres, estuvo en nómina de la inteligencia británica tras la Guerra de España y pudo escapar tras el golpe gracias a la mediación de la embajada británica en Madrid.

Aparte, fue Gran Bretaña, junto con Francia, quien reconoció primero- después de Alemania e Italia- al gobierno franquista como “gobierno legítimo de España” tras la Batalla del Ebro, cuando el Ejército Popular español seguía teniendo casi un millón de combatientes. Es decir, el gobierno del Frente Popular español se enfrentó al establishment occidental en todas sus caras: la “democrática” de Gran Bretaña y Francia y la abiertamente fascista de Alemania e Italia.

Cuando los franquistas toman el poder en 1939 y pocos meses después Alemania declara la guerra a Inglaterra y Francia, la situación se volvió incierta para los intereses británicos en el Mediterráneo. Parecía que quienes tenían un enemigo común (el proceso revolucionario español), podían estar enfrentados pero la realidad no se demostró así. Las acciones del Eje contra las bases inglesas en el Peñón de Gibraltar no pasaron de meros sabotajes y el franquismo, a pesar de su actuación, permitió delegaciones, empresas y la actividad británica con total normalidad. Un buen perro no muerde a quien le da de comer.

Para cerrar todas las dudas que pudiera haber, desde 1941 el gobierno británico empieza a sobornar a distintos generales del Estado Mayor franquista con el fin de alejar a España del Eje. Para 1943, tras la derrota de Stalingrado y el alejamiento del frente de Moscú-donde estaba concentrada gran parte de los ejércitos fascistas- el Alto Mando franquista tenía claro que no entraba en la guerra del lado del Eje.

Para 1945, la victoria soviética sobre los nazis cambia el escenario sobre el globo. Quienes habían pregonado en Occidente la lucha contra el nazismo, utilizaban a antiguos fascistas y actualizaban su doctrina en su lucha contra la URSS. ¿En qué afectaba a España este escenario? Inglaterra había sucumbido como potencia frente a EEUU, quien reafirmaba su dominio sobre América Latina. La administración norteamericana entendía que no sólo se jugaba un papel importante en el Mediterráneo, sino que el papel influyente de España en América Latina necesitaba reafirmar que la Península Ibérica se convertía en un bastión anticomunista. EEUU necesitaba a España para «mantener el orden en su patio trasero». Tanto es así, que el franquismo se convirtió en un modelo para las juntas militares que dieron los golpes de Estado en Chile o Argentina. 

Estos planes no surgen de la noche a la mañana, son proyectos bien meditados y estudiados. En 1946, se votaba en la ONU una resolución contra el gobierno franquista en la que se denunciaba su carácter fascista. Entre los votantes contra el franquismo se encontraba EEUU. Pero en Madrid sabían que no había nada que temer. Y lo sabían, por ejemplo, gracias a que desde 1942 la aviación norteamericana podía sobrevolar libremente el Sáhara español e Ifni- por acuerdo con el Alto Mando franquista- en sus operaciones contra el Afrika Korps alemán y la administración colonial francesa que se había plegado al nazismo desde Marruecos a Túnez.

El dirigente de la CEDA Gil-Robles anotaba en su diario el 3 de octubre de 1942 desde su exilio en Lisboa:

“[El oficial naval] ha llegado ayer de Londres, donde ha permanecido varios días en conversaciones con los principales elementos del gobierno y los jefes de los Estados Mayores. […] Refiriéndose a España, mi interlocutor me aseguró, una vez más, que Inglaterra no desea una vuelta de las izquierdas.

Que el gobierno británico vetara el acceso de las izquierdas a su programado gobierno para España no era baladí. Significaba continuar privando de los derechos políticos a la mayoría de los ciudadanos españoles. Según el comandante B. H. Wyatt, el Board of Analysts de los servicios secretos de EEUU había estimado pocos meses antes que «80% de la población española podría sin lugar a dudas ser calificada de red roja».»

Se entendía que una España bajo influencia soviética tenía la capacidad de conectar con las fuerzas antiimperialistas en América Latina, y facilitar la entrada de la URSS en el continente. El modelo soviético empezaba a generar admiración en las clases populares de los países latinoamericanos. Por todo ello, la diplomacia norteamericana sabía que primero había que someter a la población española bajo el franquismo. Es decir, mantener el status quo que el franquismo había creado mediante cientos de miles de presos y condenas a muerte, mantener las divisiones internas dentro de la oposición antifascista y no generar escenarios de desarrollo que pudieran permitir una cierta idea de soberanía. Una vez estabilizada la situación en España, se podía invertir en el país ibérico mediante una fórmula parecida al Plan Marshall como ocurrió en el resto de Europa.

miércoles, 5 de marzo de 2025

LA MAFIA ALBANESA CONQUISTA GALICIA: PILOTOS CASI MUERTOS DE HAMBRE Y MIEDO A LA GJAKMARRJA

Galicia Press, 28/01/2025

[Ahora vamos a pagar las consecuencias de aliarnos con la OTAN y sus proxies de la mafia albanesa contra Serbia.]

Escondieron una planeadora en una playa con una lona, navegaron hasta Azores en medio de temporales durante 18 días y no vigilaron el entorno de la descarga en Vilanova de Arousa. Los detalles de la operación de Vilanova de Arousa y las declaraciones de jefes policiales prueban que el Clan de los Balcanes está desplazando a los narcos gallegos a base de temeridad, capacidad de intimidación y dinero, muchísimo dinero, procedente del tráfico de heroína, su nicho habitual.

La reciente operación fallida en la ría de Arousa ha sacado a la luz el alcance y la organización de la mafia albanesa -también conocida como el Clan de los Balcanes dado que también participan ciudadanos serbios a menudo de etnia albanesa- en Galicia. Este grupo criminal, conocido por su hermetismo y capacidad de adaptación, ha establecido una compleja estructura para el tráfico de drogas, combinando logística terrestre y marítima en una escala que no está al alcance de ningún narco gallego.

La compra de planeadoras en el mercado negro de Galicia y la negociación directa con proveedores sudamericanos al otro lado del Atlántico forman parte de un engranaje que, como prueba las detenciones en Rego do Alcalde (Vilanova) el 15 de enero, incluye viajes de alto riesgo a alta mar y solo las mínimas colaboraciones con estructuras locales.

Así, los albaneses implicados llegaron a navegar 1.800 millas hasta el sur de las Azores en las previsibles condiciones extremas del invierno del Atlántico gallego, enfrentándose a temporales y olas de cinco metros, según relataron fuentes policiales a La Voz. 

Tras nueve días de espera en alta mar, recibieron un alijo de cocaína de un barco nodriza. El retorno a Galicia resultó aún más dramático: pérdida de suministros, signos de inanición y, finalmente, la detención de los cuatro tripulantes y tres colaboradores en tierra in fragantti en Vilanova.

Una detención que, por cierto, sorprendió a los policías españoles. Temerosos de los posibles controles de contravigilancia, decidieron hacer el seguimiento de la descarga muy lejos. Sin embargo, pudieron llegar a Rego do Alcalde para las detenciones sin ser detectados. La mafia albanesa -tanto los embarcados como los encargados de recoger los fardos en la playa eran balcánicos- no había puesto contravigilancia. Otra prueba más de que están dispuestos a correr mucho más riesgos que los narcos del país, lo que los hace más vulnerables pero también, potencialmente, más eficaces.

Presencia albanesa en Galicia desde hace varios años

Según Emilio Rodríguez, jefe de los Greco de la Policía Nacional en Pontevedra, los albaneses han intentado operar de forma autónoma en Galicia, aunque en ocasiones se apoyan en personal local para tareas menores.

Rodríguez destacó a Diario de Pontevedra que, en 2023, se interceptó el pesquero Bestazurra, ocupado por una tripulación albanesa, y más tarde el Mathiew, un barco con una tripulación 100% albanesa que partió de Guyana con destino a Galicia.  

"No es anecdótica su presencia aquí. Han intentado botar lanchas desde Vilanova en al menos dos ocasiones, demostrando que tienen una estructura capaz de recibir droga en alta mar de forma cíclica", explicó en referencia a las detenciones que fueron precedidas por el descubrimiento a finales de 2024 de una lancha abandonada justo en la misma zona. Esto permitió a la policía localizar otra embarcación, ponerle una baliza de seguimiento y controlar el desembarco el 15 de enero.

Los gallegos pueden perder su rol de transportistas de referencia

¿Qué papel le queda al narco gallego en este mundo cada vez más internacional? Parece que secundario como, por otra parte, lo ha sido siempre. 

Salvo casos contados, como las organizaciones vinculadas a Sito Miñanco, pocos han sido los clanes del país capaces de alguna vez montar una operación que implicase comprar la fariña en Sudamérica, transportarla de costa a costa y enviarla por Europa adelante. Básicamente, el rol tradicional del narco gallego ha sido el de transportistas de los estupefacientes entre los barcos nodrizas y los almacenes de las mafias colombianas o los clientes de los sudamericanos en Europa. En eso llevan años demostrando ser confiables, de ahí que reciban encargos de mafias de ambos lados del charco.

Con todo, operaciones como la de Vilanova -con una mínima huella local, a penas el alquiler a una furgoneta a un pontevedrés con antecedentes y la sospecha que lancha y motores se compraron a las mafias oriundas-  indican que incluso este papel podría estar amenazado por los albaneses y serbios, grupos que tienden a organizar ellos todo el proceso con la mínima interacción posible con otros actores. 

Por ejemplo, en la última operación en la ría de Arousa, los albaneses contaron con apoyo gallego para botar una lancha, pero los alijadores eran también de origen balcánico.

El peligro del Balkan Cartel:  besa y vengaza

Las mafias albanesas forman parte del Balkan Cartel, una de las organizaciones criminales más poderosas de Europa. Este cartel tiene una presencia cada vez mayor en España, especialmente en Galicia, Levante y Cataluña. Los expertos señalan que los albaneses son capaces de competir con las grandes organizaciones mexicanas, gracias a su capacidad financiera y su sofisticación operativa.

Alberto Morales, jefe de la Brigada Central, subrayó que los albaneses operan bajo el paraguas del Balkan Cartel, una organización que rivaliza en poder con los cárteles mexicanos. "Son los únicos que tienen tanto el efectivo como la capacidad para superar al resto de organizaciones europeas. Han pegado el salto a Latinoamérica, donde crean empresas y logística para el tráfico de cocaína", detalla Morales.

Las organizaciones criminales albanesas han desarrollado una estructura compleja para el tráfico de cocaína. Adquieren embarcaciones de alta velocidad, negocian directamente con los proveedores en Sudamérica y establecen bases logísticas en España.

El concepto de besa (palabra de honor) es central en su cultura. Romper este código puede resultar en represalias extremas. La besa establece una serie de normas y valores que deben ser respetados por todos aquellos que la han jurado. Entre ellos se encuentran la lealtad, la discreción, la violencia en defensa del grupo y la venganza contra aquellos que traicionen la confianza. La venganza, conocida como gjakmarrja en albanés, es una práctica arraigada en la cultura albanesa y se aplica a aquellos que traicionan la confianza de sus compañeros.

Según los expertos, este grupo supera en capacidad a otras organizaciones europeas y compite directamente con los cárteles mexicanos. “El español ha pasado a ser un peón al servicio del serbio o el albanés”, explican fuentes policiales, destacando el carácter hermético y la autonomía de estos clanes.

Aunque su base principal está en Albania y Kosovo, tienen una presencia significativa en otros países europeos, como el Reino Unido, Alemania, Colombia y los Países Bajos. Algunas operaciones se coordinan a través de la dark web, donde pueden comerciar drogas y otros bienes ilegales de manera anónima. En algunos casos, han logrado infiltrarse en instituciones gubernamentales y policiales para proteger sus operaciones.

La mafia albanesa es una de las organizaciones criminales más eficientes en el mundo del narcotráfico. Su combinación de temeridad, violencia, disciplina y adaptabilidad les ha permitido expandirse en un entorno altamente competitivo y peligroso. Desgraciadamente, los arrestos de Vilanova y los de Vigo unas semanas antes confirman que Galicia parece que se está convirtiendo en su última conquista.

sábado, 12 de octubre de 2024

ISRAEL USA A LOS SOLDADOS ESPAÑOLES COMO ESCUDOS HUMANOS EN LA GUERRA DEL LÍBANO

mpr21, 08/10/2024

España ostenta el mando del sector Este, uno de los dos en los que se divide la Fuerza Provisional de Naciones Unidas en Líbano (FINUL), presente desde 1978, y encargada de controlar la frontera junto al Ejército libanés. Su objetivo formal es hacer de «interposición» entre Israel y las tropas libanesas, pero la última guerra en el sur del país ha revelado que su función era facilitar a Israel las posiciones de la resistencia.

El contingente español, compuesto por 650 soldados, se encuentra en la base Miguel de Cervantes, cerca de la localidad de Marjayún, y al mando del Cuartel General del sector Este, una especie de «sandwich» entre el territorio libanés y los altos del Golam, ocupados por Israel.

Lo cierto es que la FINUL es un mero postureo al que España contribuye activamente y que realmente no se interpone ante ninguna ofensiva sionista. De hecho, el pasado 23 de septiembre el diario libanés Al-Akhbar confirmó que el comando de la FINUL pidió a todos sus trabajadores civiles que salieran con sus familias hacia zonas seguras al norte del río Litani. Al mismo tiempo, la actividad militar de la misión fue suspendida.

El comandante de la misión de paz de la ONU en el Líbano es el general español Aroldo Lázaro, que fue designado jefe de esta misión en febrero de 2022. Desde entonces lidera un contingente de unos 10.300 cascos azules y 800 civiles procedentes de medio centenar de países, desplegados en el sur de Líbano.

La misión fue creada formalmente con el fin de garantizar el alto el fuego tras la guerra de 2006 entre el Ejército israelí y la milicia chií Hezbolá. Es la segunda vez en 16 años que España asume el mando de la FINUL, a la que se incorporó en 2006 y en la que han perdido la vida 17 militares españoles. Entre 2010 y 2012 la jefatura recayó en el general Alberto Asarta, actual diputado de Vox, partido que es el más activo en la defensa de Israel en España.

La semana pasada el ejército sionista ordenó a Irlanda que retire a sus fuerzas de paz de un puesto avanzado en la frontera con el Líbano mientras continúa su invasión del país. La solicitud se dirigió a la sede de la FINUL y a los países que aportan tropas, entre ellos España, que respondió afirmativamente acuartelando a sus soldados.

Esto significa que el área controlada por España se ha convertido en zona de combate. Desde esta zona es desde donde Israel está lanzando su poder de fuego bajo la cobertura de un histórico pacto no escrito entre Hezbollah y la FINUL, en el que la milicia se comprometía a no atacar las zonas administradas por la ONU. Lo que no contemplaba es que los territorios ocupados por las llamadas «tropas de interposición» fueran utilizados por los israelíes, lo cuál pone en la diana a las tropas españolas, que más temprano que tarde comenzarán a causar bajas.

Según explicó el medio especializado The Diplomat, el propósito de los cascos azules españoles nunca ha sido la de «interposición» entre Israel y Líbano: el objetivo de la misión UNIFIL ha sido siempre anticipar los movimientos de Hezbolá y limitar sus acciones (realizan operaciones conjuntas con Líbano para evitar el lanzamiento de cohetes a Israel). Pero este nuevo movimiento del ejército sionista convierte a las tropas españolas en carne de cañón y en su propia avanzadilla de choque.


miércoles, 25 de septiembre de 2024

DESTAPAN EL CONVENIO QUE 'BLINDA' EL NEGOCIO DE LAS ARMAS ENTRE ESPAÑA E ISRAEL

RT, 25/09//2024

Fue firmado en 2014, con el Gobierno del conservador Mariano Rajoy, si bien se gestó tres años antes, bajo el mandato del socialista José Luis Rodríguez Zapatero.

En pleno debate sobre la posible reforma de la Ley de Secretos Oficiales, que data de la época de la dictadura de Francisco Franco, se acaba de revelar que España mantiene un acuerdo de confidencialidad con Israel que protege de manera indefinida todo lo relativo al negocio armamentístico entre los dos países.

La revisión de la ley, que impulsan los socios políticos del Gobierno del socialista Pedro Sánchez, pretende llevar una mayor transparencia también a este ámbito. Sin embargo, en el caso de que finalmente se llevara a cabo, para lo que necesita el apoyo de la mayoría del Congreso, no afectaría a ese pacto signado en 2014.

El acuerdo comenzó a gestarse en 2011, bajo el Gobierno del entonces presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero, según informa Público, pero se formalizó tres años después, cuando ya se encontraba en el poder el conservador Mariano Rajoy.

El acuerdo de confidencialidad protege toda la información relativa a los negocios armamentísticos entre ambos países, que mantienen una amplia relación en este sector. Varias empresas armamentísticas israelíes figuran entre los contratistas del Ministerio de Defensa español y se autorizan periódicamente las exportaciones de armas de compañías españolas a Israel.

El pacto firmado hace una década cambió los términos del convenio que ya se había suscrito durante el mandato de Felipe González, en 1995. En aquel momento se establecía un periodo inicial de vigencia de cinco años y renovaciones tácitas cada dos, mientras que el actual recoge una validez por un periodo indefinido.

El texto establece que será de aplicación "a todas y cada una de las actividades, los contratos o el intercambio de información clasificada que hayan tenido lugar con anterioridad a la denuncia".

Además, dispone como asuntos clasificados la "venta por una parte a la otra de equipo y conocimientos técnicos relacionados con entidades de defensa", así como los "contratos o cualquier otra relación entre entidades gubernamentales, públicas o privadas de las partes en asuntos militares o de Defensa".

Se incluye asimismo un apartado sobre "seguridad industrial", que recoge las pautas que deberán seguirse cuando uno de los dos países desee "adjudicar un contrato clasificado a un contratista de la otra parte" o cuando se alcancen pactos "en el ámbito de un proyecto clasificado".

El documento recoge que "cada parte permitirá a expertos en seguridad de la otra parte visitar su territorio, cuando resulte mutuamente conveniente, para tratar con sus autoridades de Seguridad sus procedimientos e instalaciones para protección de la información clasificada proporcionada por la otra parte".

Polémica venta de armas a Israel

Desde que se inició la agresión militar de Israel en la Franja de Gaza, tras los ataques de Hamás del pasado 7 de octubre, la venta de armas al país hebreo ha estado en la mira de la opinión pública española.

De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, ha declarado en repetidas ocasiones que desde esa fecha no se autorizan nuevos envíos de armas a Israel, si bien se han seguido llevando a cabo las autorizaciones firmadas con anterioridad.

lunes, 1 de julio de 2024

DESMONTANDO EL TÓPICO: ANDALUCÍA ES LA SEGUNDA REGIÓN CON MAYOR COMPROMISO LABORAL

Rocío Leal

Voz Populi,  01/07/2024

Andalucía ha demostrado ser la segunda región con menor absentismo laboral en 2023. Según un informe de The Adecco Group Institute solo es superada por Baleares

Dicen que los números no mienten, y es que el mito de que los andaluces son los más vagos de España, es solo eso, un mito. Así lo ha demostrado un informe de The Adecco Group Institute donde se pone de manifiesto qué Andalucía es la segunda región de España, en la que menos se falta al trabajo.

Ni la siesta, ni el buen tiempo, ni el carácter alegre de su gente, ni el asfixiante calor han sido suficientes para que el sambenito de flojos nos siga acompañado y es que los datos lo confirman, durante el año 2023 Andalucía ha sido la segunda región con la tasa media de absentismo laboral más baja de toda España, con un notable 6,3%. Esta cifra solo ha sido superada por Baleares, que ha registrado un 5,6%. Justo al otro extremo, los “más flojos” de nuestro país son los vascos. El País Vasco se sitúa como la comunidad con la mayor tasa de absentismo a nivel nacional, con un 8,4%, seguida de Canarias y Asturias, ambas con un 8,2%.

Pese a la subida del absentismo en el primer trimestre de 2024, Andalucía sigue en buena tendencia aunque en este nuevo año los mejores datos se han registrado en Cataluña, con un 6,7%, y en la Comunidad de Madrid y Baleares, ambas con un 6,9%. Estos datos ponen de manifiesto la variabilidad regional en las tasas de absentismo laboral en España.

El The Adecco Group Institute señala que la tasa de absentismo en España para el primer trimestre de 2024 es del 7,3%, reflejando una ligera variación respecto a la media anual de 2023. Este incremento subraya la necesidad de seguir monitoreando y gestionando las causas del absentismo laboral para mejorar la productividad y el bienestar laboral en todo el país.

Con estos datos sobre la mesa, se debería llevar a cabo una profunda reflexión sobre las políticas y prácticas laborales en las distintas regiones. La capacidad de Andalucía para mantener una de las tasas más bajas de absentismo laboral contradice los estereotipos negativos y destaca la dedicación y el compromiso de los trabajadores andaluces. A través de la implementación de estrategias de mejora adaptadas a las necesidades específicas de cada área, es posible reducir las tasas de absentismo y fomentar un entorno de trabajo más saludable y eficiente.

El informe también sugiere que las políticas laborales efectivas y la promoción del bienestar en el lugar de trabajo pueden jugar un papel crucial en la reducción del absentismo. Las regiones con menores tasas de absentismo podrían servir como modelos a seguir, proporcionando prácticas recomendadas y estrategias que otras comunidades pueden adoptar para mejorar su rendimiento.

Relación entre salario y absentismo

Nada tiene que ver el salario con el absentismo y es que precisamente el sueldo más alto de España en 2022 fue el del País Vasco, con 32.314 euros brutos anuales, seguido de Madrid, con 31.231 euros, Navarra con 29.190 euros y Cataluña con 28.775 euros.

Los salarios más bajos en 2022 fueron Extremadura con 21.923 euros, una cifra que se sitúa un 18,7% por debajo de la media nacional, seguida por Canarias con 23.097 euros, Castilla-La Mancha con 23.752 euros y Murcia con 23.852 euros. Andalucía registró un salario medio de 24.042 euros, lo que supone un desfase del 11% respecto a la media nacional.

Un claro ejemplo de que el absentismo y el salario bajo no van de la mano es Andalucía. Su salario medio de 24.042 euros se sitúa un 11% por debajo de la media nacional, indicando una considerable brecha económica, y sin embargo es la segunda región de España donde menos se falta al trabajo.


domingo, 14 de abril de 2024

ASÍ SE CREÓ EL GRAN MITO DE PELAYO Y LA BATALLA DE COVADONGA:"ES UNA COPIA DE LA BIBLIA"

El Español, 12/04/2024

[El mito, amplificado por el franquismo, ha sido continuado por buena parte de la espuria izquierda actual, especialmente la de sesgo nacionalista. Y lo que es peor: esta interpretación racista de la historia patria ha pasado a los libros de historia y es estudiado por los escolares. Otra prueba más de las bases racistas en las que se asienta el occidente colectivo.]

El catedrático José Luis Corral revisa de forma crítica la historia del siglo VIII hispano vertiendo luz sobre las falsedades de la fuentes y los relatos mitificadores.

José Luis Corral, catedrático de Historia Medieval en la Universidad de Zaragoza y autor de una extensísima obra en la que ha combinado trabajos académicos con la novela histórica, cierra su nuevo ensayo con una firme sentencia: "La Historia no es lo que ocurrió, sino lo que nos han contado". El título del libro es Covadonga, la batalla que nunca fue (Ediciones B). Apertura y despedida explicitan el contenido: una vasta inmersión en las fuentes medievales —y en la ausencia de ellas— para comprender cómo un borroso enfrentamiento militar, tal vez inexistente, acabó por convertirse en uno de los mitos fundacionales de la historia de España.

En realidad, el loable esfuerzo de Corral —dice que se ha repasado casi todos los trabajos publicados sobre el tema y el periodo, el difuso siglo VIII— no ofrece ningún hallazgo nuevo o alguna revolucionaria interpretación que no haya sido planteada por otros investigadores en las últimas décadas. Pero el principal interés de esta lectura se encuentra precisamente ahí, en la capacidad de armar un relato de divulgación que combina el análisis y revisión de todo tipo de fuentes —escritas, arqueológicas e incluso genéticas— con las que escarbar en la verosimilitud de unos hechos contaminados.

El "historiador crítico", como así se define, ha manejado una abundantísima bibliografía para que "la gente se dé cuenta de que la historia ha sido siempre y sigue siendo un arma ideológica que se ha utilizado para justificar determinados medios políticos". El episodio de la batalla de Covadonga resulta a su juicio un ejemplo paradigmático de que "el imaginario colectivo se construye mucho mejor desde el mito y la leyenda que desde la historia".


El problema fundamental a la hora de abordar este periodo "muy mal y muy poco conocido" —Corral también trata la crisis y el final del reino visigodo, la conquista árabe de Hispania o la construcción de al-Ándalus— es la escasez de documentación: "Para todo el siglo VIII en la Península Ibérica no hay un solo documento original. Los que tenemos son tardíos, a partir de la primera mitad del siglo IX, o copias de documentos presuntamente del siglo VIII. Las genealogías que salen de Pelayo y de los caudillos de Asturias están adaptadas a la mentalidad de 820 en adelante, no de 720. Eso es presentismo".

En el primer siglo y medio posterior a la llegada de los árabes a la Península Ibérica ninguna crónica cristiana ni musulmana hace mención a ese supuesto enfrentamiento militar de tintes épicos —30 o 300 bravos astures lograron frenar a un ejército de hasta 187.000 musulmanes, según algunas fantasiosas fuentes— que se habría registrado hacia el año 722 en el monte Auseva: hay que avanzar hasta el ciclo historiográfico de Alfonso III de Asturias, elaborado a finales del siglo IX.

"Las crónicas mienten mucho porque están escritas al dictado de un rey", repite una y otra vez Corral durante la conversación con este periódico. "No hay más que una tergiversación de la historia porque a Alfonso III le interesaba fundar su reino —él es el primer rey de León y trasladó la capital desde Oviedo— y enraizarlo en una serie de cuestiones mesiánicas con Pelayo y míticas y legendarias con Covadonga".

El investigador explica que este soberano optó por cimentar el nuevo poder en dicha batalla tomando varios relatos contenidos en los libros del Antiguo Testamento y emulando las hazañas de los protagonistas: "Esos relatos que utiliza Alfonso III para dar pábulo al origen mesiánico y casi divino del reino de Asturias y luego de León son una copia de la Biblia. Están sacados párrafos prácticamente calcados de Libro de Judith, el I de los Reyes y el Libro de los Jueces. Gedeón es Pelayo. Los enfrentamientos de Pelayo con los musulmanes están copiados de las guerras de Gedeón contra los caldeos, que es el pueblo al que derrotan los reyes de Israel. Cuando los musulmanes derrotados se retiran valle abajo las montañas se derrumban sobre ellos igual que las aguas del mar Rojo sobre los egipcios cuando persiguen a los israelitas".

Una narración que se fue consolidando en los albores de Castilla o en obras como la Estoria de España de Alfonso X, la Crónica tudense o en las elaboradas durante el reinado de los Reyes Católicos. "Todas van repitiendo como papagayos esta especie de mentira que se construyó a finales del siglo IX", resume Corral. "El franquismo hizo de esto un paroxismo casi ridículo, el hecho fundacional de España, pero es que ya en la época de la Restauración borbónica se recuperó el mito de Covadonga como una gran referencia nacional".

Arqueología y ADN

Otro de los debates farragosos sobre el periodo es responder al interrogante de si se puede hablar o no de continuidad entre el reino visigodo de Toledo y el incipiente reino de Asturias. "En mi opinión hubo una revuelta de las tribus indígenas del norte peninsular que nunca habían sido sometidas del todo por los visigodos —tenemos durante tres siglos campañas permanentes de estos reyes contra vascones o cántabros— y que, tras 15-20 años de presencia del islam, se les exige el doble de impuestos. Es una rebelión por temas económicos", responde Corral. "Lo que ocurre con Alfonso II y sobre todo Alfonso III es un neogoticismo: se quiere justificar la existencia del reino de Asturias y del reino de León reivindicando que son herederos del reino de Toledo, pero no lo eran en absoluto porque lo habían combatido durante 300 años".

¿Pelayo entonces encaja más en el retrato del caudillo indígena de origen astur que en la descripción de un noble visigodo refugiado en el norte? "Probablemente, pero no soy capaz de discernirlo. Hay versiones muy contradictorias de los cronistas de la época", lamenta el catedrático.

Corral ha incorporado en su obra la nueva visión sobre esta época que está construyendo la arqueología —"las piedras no mienten, aunque tampoco hablan"—. Esto ha desvelado que el proceso de islamización, por ejemplo, fue "muy pacífico": "La Crónica mozárabe de 754 dice que cuando los musulmanes llega a la Península destruyen iglesias, monasterios, matan a la gente, queman todo... pero si confrontamos esto con las fuentes arqueológicas vemos que las ciudades que existían a la llegada del islam no sufren ningún tipo de destrucción, hay una solución de continuidad extraordinaria".

Otra veta de investigación que está ofreciendo suculentos datos son los estudios genéticos. El historiador subraya que los primeros trabajos en este campo han contribuido a derribar otras ideas apocalípticas sobre la conquista árabe: "Genéticamente los españoles somos en una inmensa mayoría descendientes de poblaciones prerromanas. No hay apenas ADN semita. Y lo curioso es que el mayor porcentaje en las poblaciones hispanas de ADN norteafricano está en la desembocadura del río Miño tanto en la orilla de Pontevedra como en la portuguesa. Allí, a mediados del siglo IX, para frenar la expansión del reino de Asturias en un momento de debilidad en al-Ándalus, se instaló una marca fronteriza con soldados bereberes".

Pese a todas las falsedades que trata de desmontar en su libro, José Luis Corral reconoce que muchas cuestiones siguen sin respuesta precisa porque se trata, precisamente, del periodo más complejo de desentrañar de la historia de España: "Es el siglo del gran cambio, en el cual España cambia para siempre. A partir de 711 ya nada vuelve a ser igual. Los hispanos se encuentran con la aparición intempestiva de un nuevo imperio y la mayoría se hacen musulmanes. La historia de España tiene esa peculiaridad: es el único país de Europa, junto al sur de Francia y una parte de Sicilia, que fue conquistada por el islam y luego volvió a ser mayoritariamente cristiana".

jueves, 29 de febrero de 2024

PROYECTO ISLERO, EL PLAN DE LA ESPAÑA DE FRANCO PARA CONSEGUIR LA BOMBA ATÓMICA Y POR QUÉ NO LLEGÓ A HACERLO

Guillermo D. Olmo

BBC, 25/02/2024


La España del general Francisco Franco quiso dotarse de la bomba atómica.

Y estuvo cerca de lograrlo.

En plena Guerra Fría, cuando el mundo vivía la carrera armamentística entre Estados Unidos y la Unión Soviética, y las principales potencias habían desarrollado armamento nuclear, el régimen franquista desarrolló en secreto un plan para producir el arma definitiva.

Se llamó el Proyecto Islero y se prolongó durante varias décadas de investigación científica que no se abandonó definitivamente hasta la década de 1980.

En 2016, un libro publicado por el principal responsable del proyecto confirmó lo que hasta entonces solo habían sido rumores y arrojó luz sobre un episodio hasta entonces desconocido.

Esta es la historia de cómo España intentó tener la bomba atómica.

Y de por qué finalmente no lo hizo.

Una España aislada

Al concluir la Segunda Guerra Mundial (1945), España vivía un severo aislamiento internacional.

El régimen del general Franco era repudiado por las democracias europeas por su carácter autoritario y por la cercanía que mostró durante la contienda con la Alemania de Hitler y la Italia fascista, lo que lo dejó fuera de Naciones Unidas y la mayoría de organismos internacionales.

Pero con la Guerra Fría cambió radicalmente el panorama.

El rechazo total de Franco al comunismo y la ubicación estratégica de la Península Ibérica llevaron a Estados Unidos a buscar su amistad.

Washington quería asegurarse la lealtad de los países de la Europa occidental para contrarrestar el predominio soviético en la oriental.

En 1959, el entonces presidente de EE.UU. Dwight D. Eisenhower realizó una histórica visita a Madrid en la que, a cambio de ayuda económica y de su rehabilitación internacional, Franco accedió a la instalación de bases militares estadounidenses en suelo español, unas instalaciones que adquirirían gran importancia estratégica en el marco de la rivalidad con la Unión Soviética.

En ese contexto, el gobierno aprobó el proyecto para dotar al país de un arsenal atómico disuasorio.

Cómo se gestó el Proyecto Islero

El 8 de diciembre de 1953, seis años antes de abrazarse con Franco en Madrid, Eisenhower pronunció ante la Asamblea General de Naciones Unidas su discurso “Átomos para la paz”, en el que abogaba por el uso pacífico y para el bien de la humanidad de la energía atómica.

El gobierno de Estados Unidos puso entonces en marcha un programa que posibilitó que científicos extranjeros acudieran a formarse en universidades y centros de investigación en ese país.

Después de haber desarrollado el Proyecto Manhattan y haber lanzado sobre las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki las dos bombas atómicas que pusieron fin a la guerra, EE.UU. se había convertido en el referente mundial en física e ingeniería nuclear y muchos países, empezando por la URSS, trataban de seguir su estela.

España fue uno de los países que quiso beneficiarse del programa “Átomos para la paz” .

El gobierno español había creado en 1951 la Junta de Energía Nuclear (JEN), encargada de la investigación y desarrollo de la energía atómica, y el organismo decidió enviar a algunos de sus investigadores más prometedores a estudiar en prestigiosos centros estadounidenses.

Entre ellos destacaba Guillermo Velarde, un brillante ingeniero del ejército español que completó su formación en la Universidad del Estado de Pensilvania y el Laboratorio Nacional de Argonne.

De ahí pasó a trabajar en la empresa Atomics International, en California, donde colaboró en el desarrollo de un pequeño reactor nuclear que sirviera de prototipo para los que se planeaba construir en España para producir energía eléctrica.

Velarde sería el padre de la bomba atómica española, la bomba que no fue.

"Los países que tienen armamento nuclear son el conjunto de países a los que se respeta internacionalmente”, declaró en una entrevista años después, cuando se decidió a contar la historia del Proyecto Islero.

Esa convicción impulsó su empeño por que España se sumara a ese reducido club.

En 1961, durante una visita a Madrid, le planteó a José María Otero Navascués, también militar y presidente de la Junta de Energía Nuclear, la posibilidad de que España fabricara armas nucleares aprovechando los conocimientos y capacidad adquiridos por sus investigadores.

Según el propio relato de Velarde, a Otero le pareció buena idea, pero no quiso dar ese paso sin contar con el visto bueno del gobierno.

Un año después, Velarde recibió una carta de Otero en la que le informaba de que su idea había sido aprobada y se requería su presencia en Madrid para hacerse cargo de la dirección técnica del proyecto.

Otero había consultado con el capitán general Agustín Muñoz Grandes, jefe del Alto Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y vicepresidente del gobierno, y este había dado luz verde al proyecto.

Menos de tres meses después, en febrero de 1963, Velarde estaba en Madrid, listo para liderar el intento de fabricar la bomba atómica española.

Natividad Carpintero, del Instituto de Fusión Nuclear que lleva hoy el nombre de Velarde y que lo ayudó en la tarea de documentación que apoya su libro, le dijo a BBC Mundo: "Muñoz Grandes se da cuenta desde el primer momento de la importancia que tiene que España pueda tener un arsenal disuasorio como lo tienen las principales potencias".

Muñoz Grandes era uno de los militares con mayor peso dentro del régimen franquista.

Considerado un "héroe" por su papel en la Guerra Civil española (1936-1939), estuvo al mando de la División Azul, la fuerza que Franco envió a luchar al lado de las tropas alemanas en el frente ruso durante la Segunda Guerra Mundial.

Según el experto en Historia Militar Roberto Muñoz Bolaños (sin parentesco), "Muñoz Grandes representa a una generación de mandos profundamente nacionalistas que tenían como ejemplo a Carlos I y Felipe II, los reyes de la época del Imperio español".

El apoyo del general sería clave para que el Proyecto Islero arrancara.

En aquellos años, además, la dirigencia franquista veía peligrar los territorios españoles en el norte de África por el recién creado Reino de Marruecos independiente, en particular la provincia de Ifni, donde las tropas españolas se habían visto ya envueltas en enfrentamientos con fuerzas locales y la tensión iba en aumento.

"Dotarse de armamento nuclear era la forma de evitar incidentes contra cualquier enemigo, pero siempre pensaron en Marruecos", concluye Muñoz Bolaños.

Un toro y una bomba barata

Ya en Madrid, Velarde comienza a trabajar.

Bautiza el plan como Proyecto Islero, en recuerdo del toro bravo que en 1947 acabó con la vida del mítico matador Manolete.

Si Islero mató de una cornada a Manolete, Velarde presiente que su proyecto lo "matará a él a disgustos".

El científico trabaja en la sombra en las instalaciones de la JEN.

Para no levantar sospechas, recibe órdenes de no identificarse nunca como militar y dirige la investigación de manera que sus colegas no sepan nunca en qué trabajan los demás participantes en el proyecto ni su verdadera finalidad.

El asunto es tan delicado que Muñoz Grandes quiere que todos los documentos sean calificados como "máximo secreto". Pero Velarde rechaza la idea.

"Si ponemos máximo secreto en los papeles, se entera todo el mundo", le dijo años después a Radio Nacional de España.

Velarde y Otero pronto llegan a la conclusión de que la única posibilidad viable es la fabricación de una bomba de plutonio.

Según explica la profesora Carpintero, "el enriquecimiento del uranio requería entonces de unas instalaciones muy complejas y costosas, solo al alcance de las principales potencias nucleares".

Por otra parte, trabajar con uranio hubiera hecho mucho más difícil mantener el proyecto alejado del escrutinio del Organismo Internacional de la Energía Atómica.

El proyecto se plantea en nueve etapas, desde el desarrollo de los códigos de cálculo para determinar la configuración y la masa crítica de las bombas, los explosivos convencionales necesarios para detonarlas, y la elección de un reactor nuclear capaz de producir el plutonio, entre otras.

Según los describió Velarde, fueron "años de trabajo febril".

El método de Ulam-Teller

Cuando ya se había completado la parte teórica del proyecto para la fabricación de bombas de plutonio, un accidente inesperado iba a llevar más lejos las investigaciones de Velarde.

El 17 de enero de 1966, un bombardero B-52 de la Fuerza Aérea de EE.UU. cargado con cuatro bombas termonucleares choca con el avión cisterna KC-130 que le suministra combustible en vuelo sobre la pequeña localidad de Palomares, en el sureste de España.

Siete militares estadounidenses mueren y las cuatro bombas que transporta el B-52 caen al vacío. Dos de ellas chocan contra el suelo, lo que causa una fuga de plutonio, y el ejército estadounidense despliega a sus tropas en bases españolas en un inmenso operativo.

Otero Navascués y Muñoz Grandes envían a Velarde y otros técnicos de la JEN a la zona afectada a examinar los restos de las dos bombas y recabar muestras para su análisis.

En su recorrido por la zona contaminada, Velarde se percata de que algunas de las piedras en el terreno muestran una superficie ennegrecida y gran radiactividad.

Cuando le pregunta a un oficial estadounidense a qué se debe, este le indica que las bombas viajan en los aviones rodeadas de una esponja de poliestireno para evitar que choquen entre ellas, lo que hizo que el plutonio se incrustara en las rocas.

La explicación no convence a Velarde, que sospecha que el poliestireno juega en realidad un papel clave en una bomba termonuclear y empieza sus propias investigaciones para averiguar cuál es.

Hasta que llega a la conclusión de que las bombas de Palomares se componen de una bomba de plutonio, una vasija con deuterio-tritio y entre estos dos elementos el poliestireno, que posibilita que el deuterio-tritio alcance la densidad y temperatura necesarias para que se produzca su explosión.

Velarde acaba de descubrir uno de los secretos mejor guardados por el ejército de Estados Unidos, el llamado método Ulam-Teller, fundamental para el desarrollo de la bomba termonuclear o bomba H.

Las investigaciones de Stanislaw Ulam y Edward Teller permitieron a Estados Unidos dotarse de esta arma, aún más devastadora que las bombas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki. Desde entonces, solo la URSS, Francia y China habían logrado replicar esa tecnología.

Gracias al hallazgo de Velarde en Palomares, España se convirtió en el otro país con el conocimiento suficiente para desarrollar bombas termonucleares.

Pero nunca lo haría.

El papel de Francia y las diferencias en el gobierno español

Desde 1963, España estaba en negociaciones con Francia para importar un reactor nuclear que se ubicaría en Vandellós, en la provincia catalana de Tarragona.

El Proyecto Islero preveía que el futuro reactor de Vandellos-I produjera el plutonio necesario para la fabricación de las bombas atómicas, por lo que su puesta en funcionamiento era un paso imprescindible.

"Francia era la única potencia europea que miraba a la España de Franco con relativa simpatía y su presidente Charles De Gaulle quería que hubiera otro actor nuclear en el continente para que la defensa de Europa no dependiera totalmente de Estados Unidos", indica Muñoz Bolaños.

Pero diferencias internas dentro del gobierno español torpedean el plan.

El ministro español de Industria, Gregorio López Bravo, propone que empresas privadas participen en la instalación del reactor, alterando el plan inicial de que fuera un organismo estatal, el Instituto Nacional de Industria, el que lleve a cabo el proceso.

Muñoz Grandes, Otero Navascués y el propio Velarde son conscientes de que será difícil mantener en secreto el Proyecto Islero si compañías privadas toman parte.

Según cuenta Velarde en sus memorias, López Bravo trata de disuadir a Franco de seguir adelante con el Proyecto Islero exagerando su coste, 60.000 millones de pesetas según el ministro, cuando en los informes elaborados por Velarde se estima en 20.000.

En 1966, el general Muñoz Grandes lleva a Velarde a una reunión con el mismo Franco en su residencia oficial, en un intento de convencer al Generalísimo de que siga apostando por el Proyecto.

Para frustración de Velarde, Franco le comunica que ha decidido suspenderlo porque cree que tarde o temprano Estados Unidos terminará sabiendo que España intenta desarrollar su propia bomba atómica y le impondrá sanciones.

López Bravo era uno de los llamados ministros tecnócratas, un grupo de políticos que a partir de mediados de 1950 empiezan a impulsar una modernización económica y ciertas reformas que alejan al régimen franquista de los postulados más nacionalistas y tradicionalistas de Muñoz Grandes y la vieja guardia que protagonizó el golpe de Estado que llevó a Franco al poder.

Muñoz Bolaños explica que "López Bravo y los tecnócratas aspiran a la integración definitiva de España en el bloque occidental y no comparten el punto de vista de Muñoz Grandes y los militares, que creen que España debe garantizar su defensa por sus propios medios y para ello apuestan por el programa nuclear".

Al final, el criterio de López Bravo se impone, y el Proyecto Islero queda congelado.

España y el Tratado de No Proliferación

Pero en la misma reunión, Franco le dice a Velarde que no piensa firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear que por aquellos años impulsa la diplomacia estadounidense para evitar que más países se doten de armas atómicas.

También le dice que, si lo desea, puede seguir investigando sobre el tema en la JEN.

Frustrado y desencantado al principio, Velarde reanuda sus trabajos, pero ya no con la intensidad ni los recursos de antes.

En 1974, con Franco ya enfermo y España a punto de iniciar el convulso camino de su Transición a la democracia, el entonces presidente del gobierno, Carlos Arias Navarro, firma una directiva que reactiva el Proyecto Islero.

Arias y el entonces jefe del Alto Estado Mayor, el teniente general Manuel Díez-Alegría, quieren que España cuente con arsenal disuasorio antes de que termine la década de 1970.

Se elabora un plan que prevé la producción de 36 bombas de plutonio, de las que 8 servirán también para iniciar sendas bombas termonucleares.

Consciente de que la vida de Franco se acaba y de la incertidumbre sobre lo que ocurrirá en España a su muerte, Washington presta máxima atención a lo que sucede en el país.

En 1977 Jimmy Carter llega a la Casa Blanca y se fija como una de sus prioridades que firmen el Tratado de No Proliferación Nuclear los países que aún no lo han hecho, como España.

En 1980, el presidente del gobierno español Adolfo Suárez convoca a Velarde a una reunión en la que se interesa por el Proyecto Islero.

Suárez se muestra partidario de desarrollar el arsenal disuasorio y le dice al científico que tal vez pueda retomarse el proyecto cuando amaine la presión de EE.UU.

Pero Suárez dimite en enero de 1981 y su sucesor, Leopoldo Calvo-Sotelo, convencido de que la nueva España democrática debe buscar integrarse en el bloque occidental liderado por Estados Unidos, impulsa el ingreso en la OTAN y firma en abril la adhesión de España a las salvaguardias del Organismo Internacional de la Energía Atómica.

Sus inspectores podrán visitar las instalaciones nucleares españolas para verificar que no se usan con fines militares.

A partir de ese momento, el Proyecto Islero se vuelve imposible.

¿Cuán cerca estuvo España de fabricar su armamento nuclear?

Natividad Carpintero afirma que "España pudo haberlo hecho".

Pero el catedrático de Derecho Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid Antonio Remiro Brotóns señaló en un artículo publicado por aquellos años las limitaciones que tendría ese armamento.

"Nuestro país tal vez pudiera dotarse en un plazo previsible de un número limitado de primitivas armas atómicas de fisión, alimentadas con plutonio, de pequeña potencia explosiva, limitadas en sus modalidades de transporte y empleo, y protegidas por sistemas bastante vulnerables".

El experto indicaba además que España no estaba en condiciones de experimentar con las hipotéticas armas atómicas que pudiera desarrollar.

Sea como fuere, ya en 1987, otro jefe del gobierno español, el socialista Felipe González, anunció la adhesión de España al Tratado de No Proliferación.

Solo en 2016, dos años antes de morir, Velarde reveló en un libro autobiográfico los entresijos del Proyecto Islero.

No logró que España tuviera nunca la bomba atómica; sí, al menos, que se conociera su historia.