miércoles, 22 de julio de 2026

TELESÁNCHEZ Y SU ACOSO Y DERRIBO A CUBA

Una vez conseguido corromper a buena parte de la cúpula chavista en Venezuela (de eso iban las intrigas de Zapatero en Caracas), el PSOE y su brazo mediático RTVE se han centrado en machacar con sus fake news, sus historias truculentas y su propaganda de "fascismo blando" al resistente gobierno de Cuba. Ya en enero usó el caballito de Troya del feminismo y, bajo la excusa de que el régimen comunista de Cuba maltrataba a las mujeres, caldeó el ambiente para que EEUU interviniera para derrocar el "régimen". Curioso proceder el del gobierno de Pedro Sánchez, quien supuestamente se la tiene jurada a Trump. Para ello RTVE contó con (¡cómo no!) la inestimable ayuda de Amnistía Internacional, esa multinacional del intervencionismo humanitario [1]. Pues bien, ahora Telesánchez ha recurrido al viejo truco del opositor hecho desaparecer por el malvado régimen con el disidente cubano Luis Manuel Otero Alcántara. Así, en una noticia colgada en la web de RTVE el pasado 11 de julio, se nos informaba que este disidente había desaparecido misteriosamente, insinuando que el gobierno cubano lo había asesinado. Aquí el apoyo de Amnistía Internacional también fue clave para ayudar al ente público a llegar a dicha conclusión sin consultar ninguna otra fuente (pero ¿no era RTVE la que nos advertía contra las fake news y nos aconsejaba contrastar siempre la información?)



Posteriormente, el 19 de julio RTVE nos informa de un hecho milagroso: el tal Luis Manuel Otero aparece vivo en Miami, rodeado de un montón de hinchas de la gusanera cubana, envuelto en una gigantesca bandera de Cuba, con un gorro de lana (¡en pleno verano!) estilo Rambo. Nada nuevo: este tipo de milagros ya los hemos visto en Venezuela, en Rusia, en Irán, en China, en Nicaragua... Casualmente en todos los países que no besan el trasero a EE.UU. Y por cierto, sin ninguna disculpa por parte del ente público por difundir fake news basadas en rumores sin confirmar. Esto no habría sido tan escandaloso en Antena 3, una cadena privada de orientación derechista; pero RTVE, que en manos del PSOE tanto nos advierte del ascenso del fascismo de Vox y que se permite llamar "facha" a Putin (el presidente de uno de los países más solidarios con Cuba), tiene delito. Tiene delito porque, aparte de manipularnos usando el dinero de todos, el movimiento al que pertenece el tal Otero, es un movimiento de extrema derecha. En efecto, el Movimiento San Isidro (el nombre ya dice mucho) al que pertenece Otero, es un movimiento calificado por fuentes pro yanquis como ultraconservador y anticomunista [2] y está presidido por José Daniel Ferrer, dirigente de la Unión Patriótica de Cuba, escindido del católico y reaccionario Movimiento Cristiano de Liberación, individuo que ha participado en varios intentos de revolución de color en Cuba y que ha recibido el premio Libertad Truman-Reagan de la Fundación Victims of Communism Memorial y otro de la NED (pantalla de la CIA), así como el apoyo de la mayoría del Parlamento Europeo [3]. De Luis Manuel Otero, por su parte, nos dice Wikipedia que es un artista visual cuya especialidad es la performance. Ya lo creo que sí.


NOTAS:

[1] https://www.rtve.es/play/audios/cinco-continentes/cinco-continentes-cuba-violencia-institucional-contra-mujeres-defensoras-derechos-humanos/16835039/

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_San_Isidro

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Daniel_Ferrer

martes, 21 de julio de 2026

AL MENOS 5 MUERTOS EN ATAQUE UCRANIANO A UN AUTOBÚS EN LA REGIÓN RUSA DE BÉLGOROD

swissinfo.ch, 20 julio 2026

[Es un goteo diario de civiles rusos muertos a manos del régimen de Kiev. Y todo ello sufragado con el dinero de nuestros impuestos.]

Moscú, 20 jul (EFE).- Al menos cinco personas murieron y otras 23 resultaron heridas en un ataque ucraniano con dron a un autobús de pasajeros en la región fronteriza de Bélgorod, informaron hoy las autoridades rusas.

«Según datos preliminares, cinco civiles, entre ellos un menor, murieron en el ataque», escribió en redes sociales el gobernador de Bélgorod, Alexandr Shuváev.

Agregó que se trata de cuatro mujeres y un niño.

En cuanto a los heridos, Shuváev informó que tres de ellos se encuentran en estado grave.

Previamente, las autoridades informaron de dos muertos en la región de Bélgorod a consecuencia de los ataques nocturnos de Kiev.

LOS SATÉLITES CHINOS AFINAN LA PUNTERÍA DE LOS MISILES IRANÍES

 mpr21, 21/07/2026

Durante la guerra de 12 días de junio del año pasado, los misiles y drones iraníes se enfrentaron a la sofisticada guerra electrónica israelí y estadounidense. Las pantallas de GPS interrumpieron repetidamente sus sistemas de guía, lo que limitó su efectividad.

A principios de este año la situación cambió completamente. Los ataques de precisión de Irán comenzaron a atravesar las defensas antiaéreas avanzadas, alcanzando objetivos de alto valor en todo el Golfo con una precisión sorprendente.

Irán había abandonado el GPS por el sistema de navegación por satélite Beidou de China. Sin saberlo Estados Unidos proporcionó a Irán la solucón que necesitaba.

La historia comienza en 1993 cuando un solo buque portacontenedores chino, el Yinhe, que navegaba hacia Irán, fue acusado por la CIA de transportar productos químicos para la producción de armas.

Por presiones de Estados Unidos, los puertos de Oriente Medio se negaron a admitir la entrada del barco, que quedó varado en el Océano Índico. Estados Unidos no solo presionó a sus secuaces, sino que desactivó el acceso GPS del buque, lo que la obligó a permanecer anclado durante semanas, hasta que finalmente una inspección de Arabia Saudí liberó el buque. China no recibió disculpas ni indemnizaciones.

Perder un cargamento en medio del océano debido a la dependencia de un sistema controlado por un adversario extranjero, se convirtió en una lección fundamental para China. Aceleró el desarrollo de una red independiente de navegación por satélite: Beidou.

Hacia 2020 Beidou tenía docenas de satélites en órbita, muchas más estaciones terrestres (especialmente en países en desarrollo) y una precisión superior en muchas regiones en comparación con GPS. Hoy en día, Beidou supera al GPS en cobertura y precisión en aproximadamente 165 países, ofreciendo una alternativa que no puede ser unilateralmente obstaculizada por las potencias occidentales.

Después de que la guerra del año pasado expusiera la vulnerabilidad de los sistemas dependientes de GPS, Irán se movió. A finales del año pasado, integró Beidou en sus arsenales de misiles y drones. Los informes de marzo de este año ya destacaron una mejora importante: las municiones iraníes evadieron las contramedidas electrónicas que habían funcionado meses antes.

La actualización ha contribuido significativamente a la capacidad de Irán para penetrar en las defensas estadounidenses en los países del Golfo y ha mejorado drásticamente su posibilidad de atacar objetivos críticos, lo que ha socavado la confianza en las garantías de seguridad de Estados Unidos en el Golfo.

La decisión de Estados Unidos de utilizar el GPS como arma en 1993 ha fracasado estrepitosamente, prueba de que la humillación de China inspiró un salto tecnológico que ahora le da a sus aliados una ventaja estratégica sobre Estados Unidos.

Larry Johnson https://sonar21.com/chinas-beidou-satellite-system-is-a-game-changer-in-irans-war-with-the-us/


lunes, 20 de julio de 2026

EL GRAN DESPOJO DEL BIENESTAR Y LA ARQUITECTURA DEL CUARTEL EUROPEO

Alejandro Marcó del Pont
Nueva Revolución, 07/07/2026

En algún lugar de la memoria colectiva europea, entre el polvo de los archivos y las fotografías sepia, permanece la imagen de aquella sala cargada de humo en Berlín, el 20 de febrero de 1933. Veinticuatro hombres, los barones del acero, la química y la banca teutona, la elite alemana se sentaban frente a un cabo bohemio de bigote ridículo para entregarle las llaves del Reich.

Éric Vuillard, en su escalofriante crónica de El orden del día, reconstruyó aquella escena con la precisión de un forense, dejándonos la lección más amarga de la historia económica del siglo XX. Las catástrofes no las provocan los locos, sino los hombres respetables que firman los cheques. Pero hay una verdad aún más oscura que subyace en aquella reunión, una que los historiadores oficiales suelen omitir en sus eufemismos. Aquellos veinticuatro caballeros no solo traicionaron a la democracia de Weimar; iniciaron el mayor ejercicio de despojo, expoliación y sumisión de las clases trabajadoras que Europa hubiera conocido.

Hay similitudes entre el periodo de entreguerras (1918-1939) y la situación actual con las élites europeas. El paralelismo es llamativo, aunque no exactos, la historia no se repite idénticamente, pero rima. En ambos casos, las élites económicas, políticas e intelectuales europeas percibieron una amenaza existencial a su orden liberal/capitalista y responden con estrategias de contención, rearme ideológico y apoyo selectivo a fuerzas «defensoras» del statu quo, a menudo con un giro hacia posiciones más derechistas.

De la lectura se desprende que las élites europeas quieren tres cosas al mismo tiempo: contener a Rusia, reconstruir el poder geopolítico europeo y descargar el costo de la crisis sobre el trabajo y el bienestar social. El problema es que esas tres metas chocan entre sí,: la militarización exige gasto público; la competitividad demanda salarios más bajos y ajustes, y la cohesión política se debilita cuando la población percibe que paga el precio de una estrategia diseñada desde arriba.

Para comprender la magnitud de este despojo, hay que mirar sin anestesia lo que ocurre en el corazón industrial de Europa. El motor de Europa se está apagando, y esto no es un misterio, sino el resultado de la ruptura del modelo de negocios alemán (gas ruso barato + manufactura de alta calidad + exportación a China). Recientemente, a finales de junio de 2026, se anunció que Volkswagen planea cerrar cuatro plantas en Alemania y despedir a 100.000 trabajadores en todo el mundo. El colapso del modelo alemán no es un accidente, es una reestructuración de clase planificada.

Esto refleja una desindustrialización acelerada donde los costes energéticos y las regulaciones verdes destruyen el tejido industrial tradicional. La vieja burguesía industrial europea está sufriendo, pero esto abre la puerta a que los capitales financieros y los fondos de inversión (muchos de ellos estadounidenses o vinculados a las grandes gestoras de activos) adquieran activos europeos a precios de remate, reconfigurando la propiedad de la industria hacia un modelo más financiero y menos productivo.

El capital financiero no necesita fábricas en el Ruhr; necesita bonos verdes, derivados de carbono, algoritmos de gestión de datos y activos comprados a precio de saldo. El despojo consiste en transferir la riqueza pública y productiva a los balances privados de los fondos de inversión, dejando a la ciudadanía con las migajas de una economía de servicios precarizados.

Mientras Alemania es vaciada de su poderío productivo, Londres y París arden en un caos político que sirve como la cortina de humo perfecta para esta operación. El desastre político del Reino Unido, atrapado en la trampa del Brexit y en una sucesión de gobiernos débiles, la fragmentación de Francia, con la extrema derecha acechando el Eliseo y una izquierda irreconciliable, son presentados por los medios hegemónicos como la crisis de la democracia. Nada más lejos de la realidad. Este caos es la condición de posibilidad para el verdadero objetivo de las elites. La construcción del Estado de la Vigilancia.

En la cúspide de esta arquitectura del despojo se erigen tres pilares fundamentales que operan en perfecta simbiosis para garantizar que la riqueza fluya hacia arriba y el control se imponga hacia abajo. El primero de estos pilares es la ingeniería ideológica y moral representada por George Soros y su red de Fundaciones por una Sociedad Abierta. Soros no es un simple filántropo; es el jefe de inteligencia ideológica de las elites transnacionales. Su función en esta transición del bienestar a la vigilancia es crucial: reemplazar la soberanía popular por una red de ONG, think tanks y activismo legal que dicta los límites de lo pensable.

Las Open Society Foundations no buscan el bienestar material de las clases bajas; buscan la sumisión ideológica. Financian la «sociedad civil» que exige la apertura de fronteras (para garantizar un flujo de mano de obra barata y precaria que presione los salarios a la baja) y que, al mismo tiempo, exige la censura de cualquier discurso que desafíe el consenso tecnocrático de Bruselas. Soros provee el marco moral que justifica el Estado de la Vigilancia, bajo la premisa de proteger la «democracia liberal» y los «derechos humanos», se legitima la persecución legal, financiera y mediática de cualquier disidencia. Es la vigilancia del pensamiento, la policía de la moralidad que asegura que las masas empobrecidas no culpen al sistema financiero, sino a los chivos expiatorios de turno.

El segundo pilar es la banca de la reestructuración y el parasitismo financiero, encarnado históricamente por la dinastía Rothschild y, hoy, por la red de bancos de inversión y gestoras de activos globales. Si el Estado del Bienestar se financiaba con los impuestos al trabajo y a la producción nacional, el nuevo Estado de la Vigilancia y el Cuartel se financia con deuda. Aquí es donde se consuma el gran despojo económico. Las elites financieras utilizan las crisis que ellas mismas provocan o exacerban para rescatar a los Estados no con dinero gratuito, sino con deuda impagable. A cambio de esta deuda, los Estados europeos están obligados a hipotecar sus infraestructuras públicas, sus sistemas de pensiones y sus recursos naturales.

Rothschild & Co y sus pares asesoran la privatización silenciosa de lo que queda del patrimonio público. Cada vez que un Estado europeo necesita emitir deuda para mantener a flote su maltrecho sistema de salud o para financiar el déficit energético, los fondos de inversión globales compran esa deuda, exigiendo a cambio «reformas estructurales», es decir, recortes en el gasto social, aumento de la edad de jubilación y flexibilización laboral. El despojo es la financiarización de la vida misma: el capital financiero se alimenta de la sangre del Estado social, absorbiendo la riqueza de las generaciones presentes y futuras para inyectarla en los mercados de activos globales.

El tercer pilar, y quizás el más visible en su brutalidad, es el complejo militar-industrial europeo. La provocación y el enquistamiento del conflicto con Rusia no son un error de cálculo diplomático; son la gallina de los huevos de oro del nuevo modelo de acumulación. El Estado del Bienestar gastaba dinero en construir hospitales, escuelas y redes de transporte, bienes que mejoraban la vida de la población y fortalecían su capacidad de organización.

El Estado del Cuartel gasta ese mismo dinero en comprar drones, misiles y sistemas de vigilancia a corporaciones privadas como Rheinmetall, BAE Systems o Thales. Este es el secreto a voces de las elites europeas. La guerra y la amenaza de guerra son el único keynesianismo que les queda. Ante la imposibilidad de generar crecimiento real en una economía desindustrializada y envejecida, la única forma de inyectar dinero público en la economía sin que la población lo reclame en forma de bienestar social es a través del gasto militar.

Las elites europeas necesitan a Rusia como el enemigo existencial para justificar el aumento exponencial de los presupuestos de defensa. Este gasto público es una trasferencia directa de riqueza de los contribuyentes europeos a los accionistas del complejo militar-industrial. Es el despojo definitivo: obligar a una clase media empobrecida a pagar con sus impuestos los dividendos de las empresas que fabrican las armas que amenazan su propia seguridad.

Y conectando, orquestando y beneficiándose de estos tres pilares se encuentra el gran depredador, la entidad que ha trascendido la mera influencia para convertirse en el verdadero soberano de Europa, BlackRock. Larry Fink y su fondo de catorce billones de dólares no son un actor más en el mercado; son la encarnación del feudalismo financiero global. BlackRock es el dueño de la sustitución del Estado del Bienestar por el Estado de la Vigilancia y el Cuartel porque BlackRock es accionista mayoritario de todo lo que compone este nuevo sistema.

Poseen las acciones de las empresas de energía que estrangulan a la industria alemana; poseen la deuda de los Estados francés y británico que los obliga a recortar los servicios públicos; poseen las empresas tecnológicas que proveen los algoritmos de vigilancia y censura, y, por supuesto, son los principales accionistas de Rheinmetall y de las grandes corporaciones de defensa.

BlackRock no tiene patria, no tiene lealtad a la constitución de ningún Estado europeo y no rinde cuentas ante ningún electorado. Para BlackRock, la «transición verde» no es una necesidad ecológica, es un mecanismo para crear nuevos mercados de activos financieros y destruir la vieja industria que exige derechos laborales. Para BlackRock, la guerra en Ucrania no es una tragedia humanitaria, es una oportunidad para lanzar Exchange Traded Fun (ETFs), o fondo cotizado de defensa europea y capitalizar el miedo. BlackRock es el nuevo Krupp, el nuevo Siemens, el nuevo IG Farben, pero multiplicado por mil y liberado de cualquier atadura territorial.

Las elites europeas ante la pregunta de si son parte del desastre o los ganadores, la hipótesis y el concepto de «capitalismo de crisis» sugiere que la facción tecnocrática, financiera y verde está ganando. La teoría de las elites sugiere que están utilizando la crisis para consolidar el poder supranacional de la Unión Europea y evolucionar su marco legal hacia una mayor centralización.

Si aplicamos a esta Europa, la de 2026, el marco analítico que Ian Kershaw desarrolló en su magistral “Descenso a los infiernos”, el paralelismo no es solo perturbador, es revelador de la intencionalidad de las elites. Kershaw identificó cuatro motores que empujaron a Europa al abismo entre 1914 y 1949: las tensiones nacionalistas, las disputas territoriales, los conflictos de clase y las crisis del capitalismo. Pero su gran lección es cómo las elites conservadoras y financieras utilizaron estos motores para justificar la destrucción de la democracia y los derechos sociales.

En los años treinta, el pánico sistémico de las elites ante el comunismo y la revolución obrera las llevó a apoyar, financiar y armar a los movimientos fascistas. Necesitaban un leviatán que aplastara a los sindicatos, eliminara el derecho a huelga y sometiera a la clase trabajadora a la disciplina de la economía de guerra. El fascismo no fue un accidente histérico de las masas; fue la solución de emergencia de las elites para salvar el capital mediante el terror de Estado.

Al igual que en el periodo de entreguerras, las elites actuales están dispuestas a sacrificar la democracia liberal, el bienestar social y la paz para garantizar la seguridad del capital y su propia supervivencia en la cúspide de la pirámide. Utilizan la amenaza de Rusia y China como el nuevo «peligro bolchevique», un chivo expiatorio geopolítico que les permite imponer medidas de austeridad, recortar libertades civiles y desviar el presupuesto público hacia el aparato de seguridad. El enemigo externo es la coartada perfecta para el despojo interno.

El despojo se ha vuelto invisible, automatizado y aceptado como «sentido común» por una población que ha sido educada para temer más al «discurso de odio» o a la «desinformación» que, a la pobreza, a la guerra o a la pérdida de su soberanía. Las elites han logrado que los propios ciudadanos se vigilen, se delaten y se autocensuren, externalizando la función de la policía política a la propia sociedad civil, esa misma que Soros y sus ONG han meticulosamente adiestrado en la pureza moral y la obediencia tecnocrática.

Al destruir el Estado del Bienestar, las elites europeas han eliminado el colchón de contención social. Han sustituido la esperanza por el miedo, y el miedo, cuando se acumula durante demasiado tiempo en una población acorralada, no genera sumisión; genera una presión explosiva. El despojo tiene un límite físico. Cuando la clase media europea ya no pueda pagar la calefacción, cuando los trabajadores de las ciudades desindustrializadas no tengan nada que perder, cuando la realidad material de la pobreza y la guerra llame a sus puertas, ninguna ley de «desinformación» y ningún algoritmo de vigilancia podrá contener la furia de una sociedad a la que se le ha robado el futuro.

La historia, como Kershaw demostró y como Vuillard noveló, suele castigar esa arrogancia. Las catástrofes históricas rara vez son causadas por monstruos sádicos al principio; son causadas por elites conservadoras, banqueros y tecnócratas que creen que pueden gestionar el caos para proteger sus privilegios. Las elites europeas actuales, al financiar la guerra contra Rusia y permitir la desindustrialización de Alemania, están caminando por el mismo precipicio, convencidas de que su ingeniería financiera y militar las salvará.

Pero los nuevos veinticuatro caballeros, los Soros, los Rothschild, los Fink, los Von der Leyen, los Macron, no han aprendido la lección de sus predecesores. Creen que esta vez será diferente. Creen que el monstruo les obedecerá. La historia, terca y repetitiva, les recordará que los monstruos nunca obedecen a quienes los financian. Europa, una vez más, desciende a los infiernos. Y esta vez no habrá un 1945 que la rescate de sí misma.

sábado, 20 de junio de 2026

NIÑA DE 8 AÑOS MUERE EN ATAQUE DE DRON UCRANIANO CERCA DE MOSCÚ

Visionrdn.com, 19/06/2026

La madrugada de este jueves, múltiples drones ucranianos atacaron la capital rusa y sus alrededores, y causaron víctimas y daños materiales en infraestructuras civiles.

Una menor de ocho años murió en el municipio de Zhukovksi, provincia de Moscú, durante el ataque masivo de drones lanzado este jueves por Ucrania, informaron las autoridades locales.

«Lamentablemente, a causa del ataque con drones en Zhukovski ayer, una niña de 8 años falleció durante el incendio que se originó [a raíz del impacto].

En el momento de los hechos, se encontraba en casa con su abuela, quien salió ilesa», detalló el gobernador Andréi Vorobiov.

El funcionario precisó que 18 edificios residenciales resultaron afectados por el masivo ataque en las afueras de Moscú.

Durante la noche del 17 al 18 de junio, Ucrania lanzó cientos de drones contra Moscú, lo que dejó al menos 17 heridos, además de este fallecimiento confirmado, y causó daños materiales en infraestructuras civiles. Según el alcalde de la capital rusa,

Serguéi Sobianin, los sistemas de defensa antiaérea derribaron al menos 194 vehículos aéreos no tripulados.

En las redes sociales circulan videos que muestran momentos de impacto de drones ucranianos contra edificios y objetivos civiles.


RUSIA DENUNCIA ATAQUE MORTAL UCRANIANO A AUTOBÚS CON EQUIPO INFANTIL DE FÚTBOL BIELORRUSO

SWI, 17/06/2026

Moscú, 17 jun (EFE).- Las autoridades rusas denunciaron este miércoles un ataque ucraniano con dron contra un autobús en el que viajaban miembros del equipo infantil de fútbol de Bielorrusia, que dejó al menos un muerto y varios heridos.

El ataque tuvo lugar en la región rusa de Briansk, fronteriza con Ucrania.

«Terroristas ucranianos atacaron un autobús que transportaba a un equipo de fútbol infantil bielorruso», escribió en su canal de Telegram el gobernador de Briansk, Yegor Kovalchuk.

Agregó que los pasajeros del autobús provenían de la ciudad bielorrusa de Gomel y se dirigían al balneario ruso de Guelendzhik, en el mar Negro.

«Una mujer que acompañaba al equipo murió en el ataque», dijo el gobernador.

Según fuentes oficiales, el ataque causó al menos seis heridos, cuatro de ellos menores.

El Ministerio de Exteriores de Rusia denunció el suceso y aseguró que se trata de «otro atentado de Kiev» que ha puesto en marcha una «caza de civiles» del bando enemigo.

También Exteriores bielorruso condenó el ataque y exigió explicaciones exhaustivas a la parte ucraniana sobre lo ocurrido.

«Lo valoramos como otro acto terrorista más contra la población civil», indica la nota de la Cancillería bielorrusa.

Mientras, en la Federación de Fútbol de Bielorrusia afirmaron que la FIFA y la UEFA ya fueron informadas sobre le incidente. EFE

RUSIA ANUNCIA AVANCES EN EL BASTIÓN DE KOSTIANTÍNIVKA Y EVACUACIÓN UCRANIANA DE SLOVIANSK

SWI, 15/06/2026

Moscú, 15 jun (EFE).- El Ministerio de Defensa de Rusia anunció este lunes avances en el bastión de Kostiantínivka (Donetsk), donde los militares rusos habrían tomado otro centenar de edificios, y el comienzo de la evacuación ucraniana de Sloviansk, uno de los principales objetivos de la ofensiva rusa en el Donbás.

«En Kostiantínivka fueron liberados más de 100 edificios en 24 horas. El enemigo sufrió más de 100 bajas, tres vehículos blindados y 18 camionetas», señala el parte castrense.

Según Defensa, los grupos de asalto de la agrupación militar Sur llevan a cabo «operaciones ofensivas activas» y continúan los combates con el enemigo en la parte suroeste de la ciudad, ubicada a unos 30 kilómetros de Kramatorsk, la mayor plaza fuerte del ejército ucraniano en Donetsk.

Además, los militares rusos informaron de la toma de 35 edificios en Limán -Krasni Limán para los rusos-, ubicado a unos 20 kilómetros de Sloviansk.

Precisamente, en Sloviansk la parte ucraniana estaría evacuando varias plantas e instituciones, presionada por el avance ruso, según Moscú.

«Ante el rápido avance de las unidades de la agrupación militar Sur en Kostiantínivka, el régimen de Kiev está acelerando la evacuación de las empresas e instituciones más importantes de las aldeas de Druzhkivka y Sloviansk, en la República Popular de Donetsk», según Defensa.

Para Moscú, los planes de Kiev demuestran que el enemigo «se está preparando para la pérdida de toda la aglomeración urbana de Slaviansk-Kramatorsk y su inminente transferencia a las Fuerzas Armadas rusas».

Según los sondeos, cada vez son más los rusos -dos tercios- que demandan un pronto cese de las hostilidades y el comienzo de negociaciones de paz con Ucrania. Con todo, el ejército ruso dice haber reavivado en los últimos días su ofensiva en el Donbás después de seis meses de guerra de trincheras.

Defensa ya había comunicado previamente que en Kostiantínivka tienen lugar «combates callejeros» y que ya se ha hecho «totalmente» con el control de su parte oriental.

Además, las unidades rusas estarían eliminando a los defensores en el suroeste y en el territorio de una estratégica planta metalúrgica. EFE

mos/ah