sábado, 7 de febrero de 2026

LA TEMPERATURA MEDIA MUNDIAL HA CAÍDO DRÁSTICAMENTE EN ENERO

mpr21, 06/02/2026

Hace más de dos décadas, el climatólogo Mojib Latif, del Instituto Max Planck de Meteorología de Alemania, sostuvo que debido al calentamiento mundial, Alemania ya no experimentaría inviernos rigurosos con nieve y fuertes heladas como en épocas anteriores.

A la luz del crudo invierno de este año en Alemania, las declaraciones de Latif, lo mismo que las de otros “expertos” han caido en el ridículo. Un artículo publicado en el Berliner Zeitung señala que las profecías de Latif han envejecido muy mal (*). Alemania ha quedado sepultada por gruesas capas de nieve, lo mismo que otros países europeos.

Para evitar el bochorno, Latif ya no descuelga el teléfono. La credibilidad del calentamiento está en cuestión y los defensores de la teoría recurren a una bala en la recámara: lo que ellos defienden es la multiplicación de los fenómenos meteorológicos extremos, que es tanto como decir, que el pronunciado descenso de las temperaturas también es consecuencia del calentamiento.

En enero los datos generales diarios de ERA5 mostraron una disminución significativa de las temperaturas medias mundiales, aunque los “expertos” también tienen una explicación sutil para eso: hace frío pero no padecemos una ola de frío porque han definido lo que es una “ola” de una cierta manera.

Las mediciones meterológicas siempre tienen muchos trucos y ERA5 no es una excepción porque no registra temperaturas reales sino que son modelos meteorológicos que rellenan las mediciones de grandes áreas del mundo. A menudo esos rellenos se toman como si fueran datos objetivos tomados del mundo real. Sin embargo, no lo son. Es otro caso en el que la temperatura está determinada por el modelo, y no el revés.

En el caso de ERAS lo extraño es que el modelo indique una tendencia a la baja de las temperaturas porque casi todos están ellos están diseñados para lo contrario, sentenciando que el calentamiento no es una teoría sino un “dato”, a lo que suelen añadir la condición de “objetivo” porque no hay nada más consistente que eso: un “dato objetivo”.

A veces los “expertos” se llenan de gloria diciendo que el dato mata el relato, pero en el caso de la climatología los relatos siempre han matado a los datos, uno por uno.

Desde los primeros diseños hace ya décadas, los modelos meteorológicos tienen algo común: siempre han fallado, entre otras cosas porque los postulados sobre los que se fundamentan son erróneos. No son objetivos sino subjetivos, es decir, “estimaciones”.

Otro elemento en común más preocupante es que, con el tiempo, la doctrina del calentamiento se ha afianzado y, a pesar de los errores de medición y las estimaciones, la teoria no ha cambiado; lo que han cambiado son los “datos”.

Es el caso de HadCRUT, un registro histórico de temperaturas que comenzó a elaborarse en 1850 y que arrastra un vicio imposible de sanar: ha sido “actualizado” periódicamente para mejorar la “precisión” de los datos. Actualmente se encarga de ello la Oficina Meteorológica del Centro Hadley y la Universidad de East Anglia. La última versión es del año del año pasado y se conoce como HadCRUT6.

Esas bases de “datos” no son son tales; más bien son tan artificiosas como los sondeos electorales. Necesitan su propia “cocina”, o sea, bastante elaboración y bastantes “estimaciones”. Al cambiar el modelo, cambian también las estimaciones de temperatura.

El pretexto es que los registros de temperaturas son “incompletos”. Dicen algo que es muy cierto: en el planeta hay grandes áreas con mediciones escasas, o nulas, o deficientes, sobre todo en zonas de difícil acceso o en el mar, que es más del 70 por cien de la superficie terrestre.

Entonces, a falta de mediciones “directas” los vacíos se rellenan con “datos” obtenido de forma indirecta, que a veces se llaman “proxies”. No son tales datos sino estimaciones estadísticas basadas en las mediciones del área circundante, asignando efectivamente temperaturas a regiones donde no las hay. Las bases de datos no responden a una realidad física sino una abstracción matemática.

Por ejemplo, en 2024 se descubrió que la Oficina Meteorológica británica se había inventado los datos de temperatura de 103 estaciones de medición. Dichas estaciones, que representan una tercera parte del total, no existen desde hace décadas y los datos se están tomando de otras estaciones “cercanas”. Se supone que la temperatura en un lugar y otro a varios kilómetros de distancia es la misma, lo cual es mucho suponer.

Cada vez que se cambian los registros HadCRUT hay un reconocimiento de que los “datos” anteriores no eran buenos o no eran suficientes. De forma implícita lo que quieren decir es que los “datos” no eran suficientes para sostener la doctrina del calentamiento. Tal doctrina nunca se fundamentó en los “hechos”, como repiten una y otra vez. Es como cuando las películas se basan en “hechos reales”. Casi son reales, se parecen a la realidad. Por eso hablan de “proxies”: se trata de eso, de aproximaciones a la realidad.

Con el cambio de siglo, el HadCRUT3, que entonces estaba vigente, dejó de respaldar la tesis del calentamiento. Los “datos” empezaron a chocar con el modelo y empezaron a hablar de que se estaba produciendo una “pausa”. Un año tras otro las temperaturas no subían, como esperaban los partidarios de la doctrina.

Pero hay algo peor aún: los modelos tampoco explicaban la “pausa”, por lo que era más de lo mismo: los modelos climáticos fracasaban uno detrás de otro. Entonces, en lugar de cambiar la doctrina lo que hicieron fue cambiar los hechos. El dato no mató el relato.

En 2012 encontraron la solución: reemplazar HadCRUT3 por HadCRUT4. Se introdujeron las mediciones de nuevas estaciones meteorológicas y cambiaron la ubicación de otras. Además, el cambio no se refería sólo a las nuevas mediciones que hicieran en el futuro. También se revisaron las temperaturas pasadas como si las mediciones hubieran sido erróneas.

En 2009 salieron a la luz los correos electrónicos de la la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia, en donde los “expertos” reconocían la manipulación de los registros climáticos para defender las tesis del calentamiento del planeta. Los manipuladores son los encargados de “actualizar” la base de datos HadCRUT. Los lobos están al cuidado de las ovejas.

Es magia. Ya no hay “pausa” climática. Los datos vuelven a mostrar un aumento sostenido de las temperaturas.

martes, 3 de febrero de 2026

UNOS INVESTIGADORES DEL CSIC REVELAN QUE LAS LLUVIAS MEDITERRÁNEAS SE HAN MANTENIDO ESTABLES EN LOS ÚLTIMOS 150 AÑOS

Rocío González

Meteored, 27/01/2026

[Primero nos amedrentan diciendo que por el calentamiento global cada vez va a llover menos y nos vamos a morir de sed. Luego, dicen que por el cambio climático (ya no se usa la expresión "calentamiento global") cada vez va a haber más lluvia torrencial (como la DANA de Valencia del pasado año) y que vamos a morir ahogados. Finalmente, nos dicen que las lluvias mediterráneas no son ni más escasas ni más abundantes sino que a lo largo de 150 años se han mantenido estables. ¿Nos toman o no nos toman el pelo?]

¿De verdad llueve cada vez menos en el Mediterráneo? Un análisis de 150 años de datos científicos pone en cuestión una de las ideas más repetidas sobre su clima.

El Mediterráneo suele aparecer en los informes climáticos como una de las regiones más vulnerables del planeta. Sequías recurrentes, episodios de lluvias torrenciales y una fuerte presión humana han consolidado la idea de que las precipitaciones están disminuyendo de forma progresiva. Sin embargo, un estudio reciente ofrece una lectura más matizada y basada en datos históricos de largo recorrido.

La investigación, liderada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), concluye que las lluvias en la cuenca mediterránea se han mantenido estables durante los últimos 150 años. Un resultado que obliga a replantear algunos discursos ampliamente aceptados.

Mirar más allá de las últimas décadas

Una de las claves del estudio es su escala temporal. Los investigadores han analizado registros de precipitaciones desde finales del siglo XIX hasta la actualidad, combinando datos instrumentales y reconstrucciones climáticas. Este enfoque permite distinguir entre variabilidad natural y cambios estructurales del clima.

Según los autores, centrar el análisis solo en periodos recientes puede conducir a interpretaciones erróneas. El Mediterráneo es una región caracterizada históricamente por fuertes oscilaciones, con alternancia de años secos y húmedos que no implican necesariamente una tendencia a largo plazo.

Lluvias estables, pero muy irregulares

El trabajo del CSIC no afirma que el régimen de lluvias sea homogéneo. Al contrario, subraya que la irregularidad es una de las señas de identidad del clima mediterráneo. Existen grandes diferencias entre regiones y entre años consecutivos, tanto en cantidad como en distribución de las precipitaciones.

Episodios de lluvias intensas, seguidos de periodos prolongados de sequía, aparecen de forma recurrente en los registros históricos. Esto indica que muchos de los fenómenos considerados hoy excepcionales ya se producían hace más de un siglo, aunque ahora sus efectos sean más visibles.

Matices al cambio climático

El estudio no niega la influencia del cambio climático global, pero introduce importantes matices. Hasta el momento, el calentamiento no se ha traducido en una disminución sostenida de la precipitación media anual en el Mediterráneo. Sin embargo, otras variables sí están cambiando de forma clara.

El aumento de las temperaturas incrementa la evaporación y reduce la disponibilidad real de agua, incluso cuando la lluvia total se mantiene. Además, las precipitaciones tienden a concentrarse en episodios más breves e intensos, lo que dificulta su aprovechamiento y eleva el riesgo de inundaciones.

Impacto sobre recursos hídricos y territorio

Estos resultados tienen implicaciones directas para la gestión del agua. Si el problema no es tanto cuánto llueve, sino cómo y cuándo lo hace, las estrategias deben adaptarse a esta realidad. La planificación hídrica necesita centrarse en eficiencia, almacenamiento y reducción de pérdidas.

También es clave adaptar las infraestructuras urbanas y agrícolas a un contexto de mayor irregularidad. Sistemas de drenaje, embalses y prácticas agrícolas deben diseñarse teniendo en cuenta la variabilidad natural del clima mediterráneo, reforzada por el calentamiento global.

Ciencia para un debate más preciso

El estudio liderado por el CSIC invita a rebajar simplificaciones. El Mediterráneo no se está secando de forma uniforme ni constante desde el punto de vista de las lluvias. Lo que está cambiando es el contexto térmico y la forma en que el territorio responde a esas precipitaciones.

Comprender esta diferencia es necesario para tomar decisiones informadas. En ese sentido, disponer de datos históricos sólidos permite separar percepción y evidencia, y diseñar políticas de adaptación ajustadas a la realidad climática de la región.

miércoles, 14 de enero de 2026

DETRÁS DE LOS DISTURBIOS: EL NEXO ISRAEL-PAHLAVI Y LA ILUSIÓN DEL ‘CAMBIO DE RÉGIMEN’ EN IRÁN

Hispan TV, 12/01/2025

Reza Pahlavi, hijo del Shah derrocado, se alinea con el régimen de Israel en la ilusión de un ‘cambio de régimen’ y la restauración de la monarquía en Irán.

Después de que el régimen israelí lanzara su guerra genocida sin restricciones contra los palestinos en Gaza en octubre de 2023, encontró apoyo en círculos conocidos: los monárquicos iraníes radicados en países occidentales, liderados por el hijo del depuesto Shah.

En declaraciones a los medios occidentales e israelíes tras los eventos del 7 de octubre, el autoproclamado “príncipe heredero”, Reza Pahlavi, respaldó abiertamente la agresión genocida del régimen sionista en Gaza, mientras vilificaba al Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS) y a la República Islámica de Irán.

En noviembre de 2024, su esposa, Yasmine Pahlavi, fue fotografiada en una manifestación proisraelí en Washington, ondeando las banderas desacreditadas de los Pahlavi y de Israel, imágenes que fueron rápidamente difundidas a través de redes sociales por las redes de bots vinculadas a Pahlavi.

A medida que la cifra de muertos por la guerra genocida aumentaba, el hijo del exmonarca iraní y sus leales hicieron fuertes presiones en favor del régimen, justificando repetidamente sus crímenes de guerra que llevaron a los asesinos israelíes a recibir órdenes de arresto por parte de la Corte Penal Internacional (CPI).

Pahlavi ha sido intransigente en cuanto a sus estrechos lazos con el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y otros altos funcionarios israelíes, así como con grupos de presión, viajando incluso a los territorios ocupados para respaldar públicamente la ocupación, el genocidio y las políticas coloniales de asentamientos del régimen.

La alianza entre los antiguos monárquicos iraníes y el régimen israelí —actores unidos por intereses comunes— cobró mayor impulso después de que Pahlavi y su esposa visitaran los territorios ocupados por Israel en abril de 2024, por invitación del propio Netanyahu.

La visita marcó la formalización de lo que durante mucho tiempo había sido una relación informal y profundamente preocupante.

Esta relación se consolidó aún más después de que el régimen de Tel Aviv lanzara una guerra de agresión injustificada contra Irán en junio de este año, lo que resultó en el martirio de más de 1000 personas, incluidas mujeres y niños.

Mientras la nación iraní lloraba a sus muertos, los monárquicos de Pahlavi celebraban abiertamente. Reza Pahlavi no ofreció palabras de simpatía por las víctimas de la guerra de 12 días, dejando al descubierto dónde realmente radican sus lealtades.

Recientemente, volvió a aparecer cuando los comerciantes en Irán organizaron demostraciones pacíficas en Teherán para protestar contra las fuertes fluctuaciones en la moneda nacional, el rial.

Aprovechando el momento, Pahlavi intentó explotar la situación llamando a células durmientes vinculadas al Mossad (servicio de espionaje del régimen israelí) y la CIA (la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU.) dentro de Irán para incitar disturbios y secuestrar lo que había comenzado como protestas pacíficas.

No mucho antes, el periódico israelí Haaretz informó que Israel estaba llevando a cabo una operación encubierta de influencia utilizando cuentas falsas y contenido generado por inteligencia artificial para promover a Pahlavi y abogar por la restauración de la monarquía en la República Islámica, subrayando la profundidad de esta alianza.

Disturbios en Irán 2026 – El mismo viejo guion

Lo que ocurrió el jueves y el viernes fue calificado como “terrorismo”, como lo describieron de manera precisa los funcionarios iraníes, cuando los manifestantes armados sembraron el caos en Teherán y otras ciudades, incendiando propiedades públicas, incluidos paraderos de autobuses, bancos, hospitales y mezquitas.

La violencia siguió a los llamados de Pahlavi, quien desde su hogar en Maryland instó a los manifestantes dentro de Irán a llevar a cabo actos de terror, conforme a un guion coordinado con las agencias de inteligencia israelíes y estadounidenses.

El líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, en sus declaraciones del viernes, enfatizó que el país “no cederá ante los vándalos”, rechazando los actos de destrucción realizados para apaciguar a potencias extranjeras.

Al mismo tiempo, subrayó que las protestas pacíficas por agravios económicos siguen siendo legítimas.

“La República Islámica no cederá ante los vándalos. No tolerará a los mercenarios extranjeros”, dijo, subrayando que cualquiera que sirva a poderes extranjeros es “rechazado” por la nación iraní.

El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, repitió estas declaraciones el domingo, afirmando que Irán reconoce el derecho de la gente a protestar pacíficamente por preocupaciones económicas, pero se mantendrá firme contra el terrorismo armado.

“Aquellos que se identifican abiertamente como mercenarios extranjeros, traicionando su propia patria para complacer al presidente de EE.UU. [Donald Trump], transformándose en operativos del (grupo terrorista) Daesh e incitando una guerra terrorista, deben saber que nos enfrentaremos a ellos con las medidas más severas”, advirtió Qalibaf.

El ministro de Asuntos Exteriores, Seyed Abás Araqchi, también advirtió a Estados Unidos y al régimen israelí sobre su apoyo a los manifestantes en una publicación en X el sábado.

“El exdirector de la CIA de Trump ha destacado abiertamente, sin vergüenza, lo que Mossad y sus habilitadores estadounidenses están realmente haciendo”, escribió, refiriéndose al exjefe de la CIA Mike Pompeo.

El ala de inteligencia del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán también declaró en un comunicado el viernes que todos los complots respaldados por extranjeros destinados a desestabilizar el país serían enfrentados de manera decidida.

El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Lariyani, también dijo que las fuerzas de seguridad y el poder judicial estaban preparadas para responder “de la manera más firme” contra individuos vinculados a extranjeros involucrados en actos de violencia armada y ataques organizados dirigidos a la nación iraní.

Pahlavi, según los observadores, actúa como un peón en este juego siniestro jugado por EE.UU. y el régimen israelí para lograr lo que han buscado durante más de cuatro décadas.

La vida lamentable del joven Pahlavi

La historia de vida del joven Pahlavi se presenta como una crónica peculiar marcada por reveses repetidos en casi todos los ámbitos: político, académico, familiar, profesional, financiero y comercial, fracasos que los observadores vinculan con aspiraciones grandiosas que nunca fueron realistas.

Nació como el hijo mayor de Mohamad Reza Pahlavi, el exautócrata iraní instalado y sostenido por el respaldo de los Estados Unidos y el Reino Unido, y fue preparado desde la infancia como el sucesor designado al trono.

Sin embargo, esa trayectoria se desplomó cuando los iraníes se levantaron contra la monarquía respaldada por Occidente hace más de cuatro décadas, derrocando el régimen y estableciendo la República Islámica.

Mientras se desarrollaba la revolución popular, huyó de Irán con su familia y finalmente se estableció en Estados Unidos. Allí, se inscribió en dos universidades distintas, pero no logró completar sus estudios en ninguna de ellas.

Incluso antes de la Revolución Islámica, intentó recibir entrenamiento de piloto en el sistema militar de EE.UU., inscribiéndose en un programa de un año, pero abandonó apenas unos meses antes de finalizar.

Años después, en sus memorias, alegó que se había ofrecido como voluntario para servir en la Fuerza Aérea de Irán durante la invasión del exrégimen baasista de Irak, pero fue rechazado. Esta narrativa ha sido ampliamente descartada como una invención destinada a construir un mito personal heroico.

Tras la muerte de su padre, el joven de 20 años se autoproclamó “rey” de Irán, una autoconformación que no recibió ningún reconocimiento, ni siquiera del gobierno de EE.UU., que deliberadamente se distanció de él.

Décadas más tarde, revelaciones de figuras de inteligencia israelíes expusieron que durante la década de 1980, en el período de Defensa Sagrada (ocho años de guerra impuesta por el exrégimen iraquí contra la nación iraní entre 1980 y 1988), Pahlavi de hecho estaba tramando un golpe de Estado para reinstalarse como monarca.

Se informó que el plan comenzó con acercamientos a Yaakov Nimrodi, el operativo de inteligencia israelí involucrado en la formación del temido SAVAK iraní (policía secreta del régimen de Pahlavi), e incluyó la aprobación de casi 800 millones de dólares en material militar por parte del entonces ministro de asuntos militares del régimen israelí, Ariel Sharon.

El plan colapsó por completo, tras lo cual Pahlavi se retiró de la vista pública, mudándose a una lujosa finca en Virginia. Allí, se casó, vivió de manera extravagante y gastó generosamente los fondos que, según se informó, fueron suministrados por patrocinadores estadounidenses e israelíes.

Su mala gestión financiera finalmente le pasó factura. Antiguos colaboradores del régimen derrocado interpusieron demandas en su contra, y se le vio en los tribunales defendiendo su caso, alegando que había agotado sus fondos.

Por su propio reconocimiento, el hijo de 63 años del último monarca de Irán nunca ha tenido un empleo estable, sobreviviendo en cambio gracias a la riqueza que su padre robó del pueblo iraní y a las donaciones de los partidarios de la monarquía establecidos en países occidentales.

La pérdida del privilegio real resultó devastadora para su familia. Dos de sus hermanos supuestamente sufrieron de depresión severa y abuso de sustancias, lo que los llevó a quitarse la vida.

Incluso a nivel personal, muchas de sus aspiraciones no se materializaron. Uno de sus deseos más prolongados, tener un hijo que pudiera servir como un heredero simbólico, nunca se cumplió.

La meta inalcanzable

Durante muchos años, Pahlavi se presentó a sí mismo como políticamente neutral, insistiendo en que no tenía interés en restaurar la monarquía, una concesión a la realidad de que tal proyecto era implausible.

Sin embargo, el aliento de sus aliados estadounidenses y sionistas lo empujó constantemente de nuevo al foco político.

Cada vez que surgían disturbios en Irán, se apresuraba a involucrarse, pidiendo la destitución del liderazgo democráticamente elegido de la República Islámica y presentándose como un supuesto líder alternativo.

Durante la década de 2010, los gobiernos occidentales, particularmente EE.UU., el Reino Unido e Israel, extendieron el apoyo a un amplio espectro de facciones antiraníes, desde grupos marxistas y separatistas étnicos hasta monárquicos, incluidos Pahlavi.

Al igual que otras entidades respaldadas por Occidente, etiquetadas como “la oposición”, él se proclamó líder de un “consejo nacional” amplio e inclusivo, que en la práctica no era más que una plataforma personal rodeada por un pequeño círculo de leales.

Las redes satelitales en persa lo promovieron con entusiasmo como líder de la oposición, especialmente el canal monárquico con sede en el Reino Unido Manoto, que cesó sus operaciones a principios de este año.

Estos medios se centraron en idealizar el gobierno monárquico como una utopía perdida, glamorizando el estilo de vida de la antigua élite gobernante y enfocándose en audiencias más jóvenes. Su contenido adicional incluía revisionismo histórico, teorías de conspiración sobre la revolución, el desprecio por los logros de Irán y un énfasis desproporcionado en problemas sociales aislados.

Pahlavi aparecía regularmente en estas plataformas, repitiendo las narrativas geopolíticas de Washington, Londres y Tel Aviv, mientras negaba consistentemente la legitimidad de la República Islámica.

Con la llegada de Trump a la Casa Blanca, Pahlavi identificó lo que creía ser una nueva apertura. Se alineó con una administración dominada por neoconservadores y sionistas duros, respaldando la retirada de EE.UU. del acuerdo nuclear de 2015 y repitiendo la retórica de Trump sobre el programa nuclear de Irán.

Se convirtió en un defensor vocal de la campaña de “presión máxima”, afirmando absurdamente que las sanciones asfixiantes reflejaban los deseos del pueblo iraní, una declaración que reveló su profundo desapego de la realidad vivida por ellos.

En ese momento, sus acciones sugerían una confianza de que la estrategia de Trump desmantelaría el sistema político de Irán, y trabajó para presentarse como una figura lista para un “nuevo Irán” diseñado por Estados Unidos.

Fue visto con frecuencia junto a Sheldon Adelson, el difunto multimillonario republicano y sionista militante que alguna vez sugirió abiertamente el uso de un arma nuclear contra Irán. También asistió a varios eventos en el Instituto Washington para la Política del Cercano Oriente (WINEP, por sus siglas en inglés), un centro de estudios afiliado a AIPAC (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel), conocido por su agenda proisraelí agresiva.

Cuando las políticas de Trump finalmente fracasaron, las esperanzas de Pahlavi se desvanecieron, lo que lo llevó a buscar un apoyo más directo, tanto financiero como simbólico, del propio régimen sionista.

Alineación Pahlavi-Israel

En abril de 2023, Pahlavi y su esposa realizaron una visita de cinco días a los territorios ocupados por Israel, donde fueron recibidos cálidamente por Netanyahu y la ministra de inteligencia Gila Gamliel.

En Tel Aviv, Pahlavi repitió casi palabra por palabra la retórica de Netanyahu, fantaseando conjuntamente sobre el colapso de la República Islámica y el regreso del régimen monárquico.

Acompañados por Gamliel, la pareja recorrió varios sitios, asistió a una ceremonia en Yad Vashem y realizó una oración judía en el muro de Al-Buraq (Muro de los Lamentos), evitando cuidadosamente cualquier visita a la Mezquita Al-Aqsa o el reconocimiento de la ocupación palestina.

Su esposa luego compartió fotografías con soldados israelíes en la ocupado Al-Quds (Jerusalén) Este, con un lema previamente utilizado durante los disturbios respaldados por Occidente e Israel en Irán.

Pahlavi fue acompañado en el viaje por Amir Hosein Etemadi, Said Qasemineyad y Mark Dubowitz de la Fundación para la Defensa de las Democracias (FDD), una organización de cabildeo sionista con sede en Estados Unidos.

Los tres son conocidos por sus posiciones virulentamente antiraníes y antipalestinas, su defensa de sanciones severas y su apoyo abierto a la confrontación militar entre EE.UU. e Israel con Irán.

También se reunió con Hananya Naftali, un propagandista de redes sociales vinculado al Likud y asociado de Netanyahu, que ha mantenido cuentas en persa en X y Facebook desde 2020, a pesar de no hablar el idioma.

Los medios israelíes y el propio Pahlavi etiquetaron la visita como “histórica”, aunque en realidad no fue más que un ejercicio mutuo de relaciones públicas, reflejando vínculos establecidos de largo plazo más que un verdadero avance.

La relación entre la dinastía Pahlavi y los intereses sionistas se remonta a la década de 1960, cuando se creó SAVAK con la ayuda de Israel y se finalizaron acuerdos secretos sobre petróleo, lejos del escrutinio público.

Las propias conexiones de Pahlavi con la inteligencia israelí datan de la década de 1980, cuando buscó su ayuda para orquestar un golpe monárquico, vínculos que solo se han profundizado con el tiempo.

Desde la guerra de junio contra Irán, Israel ha vuelto a respaldar al aspirante a gobernante, sin ningún éxito.

CHINA CIERRA 2025 CON UN SUPERÁVIT COMERCIAL BILLONARIO A PESAR DE LA GUERRA ARANCELARIA CON EE.UU.

Jerry Fisayo-Bambi
Yahoo, 14/01/2026


El superávit comercial de China ascendió a un récord de 1,031 billones de euros el año pasado, según ha informado el organismo de comercio internacional de Pekín este miércoles. Las exportaciones a otros países compensaron el freno de los envíos a Estados Unidos, en un año extremadamente complejo debido a la guerra arancelaria lanzada por la Casa Blanca.

Las exportaciones chinas aumentaron un 5,5% en 2025, hasta los 3,6 billones de euros, pero las importaciones del año se mantuvieron estables en unos 2,492 billones, generando el consecuente superávit para la segunda economía mundial.

Según los datos de Aduanas, el superávit se vio impulsado por las ganancias comerciales de diciembre, con un aumento de las exportaciones del 6,6% respecto al año anterior, sobrepasando las estimaciones de los economistas y al incremento interanual del 5,9% en noviembre.

Los economistas esperan que las exportaciones sigan apoyando a la economía china este año, a pesar de las fricciones comerciales y las tensiones geopolíticas. "Seguimos esperando que las exportaciones actúen como un gran motor de crecimiento en 2026", ha dicho Jacqueline Rong, economista jefa de China en BNP Paribas.

martes, 13 de enero de 2026

LA ‘RESPUESTA INTEGRAL ASIMÉTRICA’ DE CHINA AL SECUESTRO DE MADURO

mpr21, 13/01/2016

China condenó el secuestro y la violación de la soberanía de Venezuela enérgicamente. Sin grandes poses grandilocuentes, al estilo de Trump y Macron, ha tomado una serie de medidas entendiendo que Estados Unidos ha definido el control del petróleo venezolano como una forma de detener la presencia de China en América del Sur y detener su imparable desarrollo.

China ha tomado una serie de medidas que apuntan a la línea de flotación del imperialismo estadounidense porque la agresión a Venezuela es una declaración de guerra a la propuesta de un mundo multipolar y a los Brics.

A pocas horas de conocerse la noticia del secuestro del Presidente Maduro, Xi Jinping convocó una reunión de emergencia del Comité Permanente del Politburó que duró exactamente 120 minutos. No hubo comunicados ni amenazas diplomáticas; hubo el silencio que procede a la tormenta porque esa reunión activó lo que los estrategas chinos llaman “respuesta integral asimétrica” con el fin de responder a una agresión a los socios del Hemisferio Occidental. Venezuela es la cabeza de playa para América Latina en el “patio trasero” de Estados Unidos.

La primera fase de la respuesta china se activó a las 9:15 de la mañana del 4 de enero cuando el Banco Popular de China anunció discretamente la suspensión temporal de todas las transacciones en dólares estadounidenses con empresas que tuvieran vínculos con el sector de defensa yanqui. Boeing, Lockheed Martin, Raytheon y General Dinamics despertaron ese jueves con la noticia de que todas sus transacciones con China habían sido congeladas sin aviso previo.

A las 11:43 del mismo día la State Grid Corporation of China que controla la red eléctrica más grande del planeta anunció la revisión técnica de todos sus contratos con proveedores estadounidenses de equipos eléctricos, lo que implica que China se desacopla de la tecnología estadounidense.

A las 2:17 de la tarde, China National Petroleum Corporation, la petrolera pública más grande del mundo, anunció la reorganización estratégica de sus rutas de suministro mundiales, lo que significa que se ha reactivado el “arma energética”, aparejando la anulación de contratos de suministro de petróleo con refinerías estadounidenses por un valor de 47.000 millones de dólares anuales. El petróleo que llegaba a la costa este de Estados Unidos fue redirigido a la India, Brasil Sudáfrica y otros socios del sur. Ello determinó que los precios del petróleo se dispararan 23 por cien en una sola sesión.

Pero lo más importante es el mensaje estratégico: China puede estrangular energéticamente a Estados Unidos sin disparar un solo tiro.

En otra jugada, la China Ocean Shipping Company, que controla aproximadamente 40 por cien de la capacidad de transporte marítimo internacional, implementó lo que llamó “Optimización de Rutas Operativas”, por lo que los cargueros chinos han empezado a evitar usar los puertos estadounidenses: Long Beach, Los Angeles, Nueva York, Miami, que dependen de la logística naval china para mantener sus cadenas de suministro, se encontraron súbitamente sin el 35 por cien de su tráfico normal de contenedores. Una catástrofe para Walmart, Amazon, Target, que dependen de barcos chinos para su importación de productos manufacturados en China para puertos estadounidenses, vieron su cadena de suministros colapsados parcialmente en cuestión de horas.

Lo más impactante de todas estas medidas fue su aplicación simultánea, lo cual creó un efecto cascada que amplificó exponencialmente el impacto económico. No fue una escalada gradual, fue un choque sistémico diseñado para anular la capacidad de respuesta de Estados Unidos.

No había terminado de asimilar el gobierno yanqui el golpe cuando China activó un nuevo paquete de medidas: la movilización de los países del sur. A las 4:22 del mismo día 4 de enero el ministro de relaciones exteriores Chino Wang Yi ofreció a Brasil, India, Sudáfrica, Irán, Turquía, Indonesia y otros 23 países términos comerciales preferenciales inmediatos para cualquier país que se comprometiera públicamente a no reconocer ningún gobierno venezolano que llegara al poder de la mano criminal de Estados Unidos.

En menos de 24 horas 19 países habían aceptado la oferta. Brasil fue el primero, seguido de India, Sudáfrica y México y eso es la materialización práctica del mundo multipolar en acción. China ha logrado una coalición antiestadounidense instantánea usando el arma de los incentivos económicos.

La guinda del pastel llegó el 5 de enero, cuando Beijin activó el arma financiera: el sistema de pagos interbancarios transfronterizos de China anunció que estaba expandiendo su capacidad operativa para absorber cualquier transacción internacional que quisiera evitar el sistema Swift controlado por Washington, lo que implica que China ha entregado al mundo una alternativa completamente funcional al sistema financiero occidental. Cualquier país, empresa o banco, que quiera comerciar sin depender de la infraestructura financiera estadounidense podrá usarlo usando el sistema chino, más barato y rápido en un 97 por cien.

La respuesta fue inmediata y masiva: en las primeras 48 horas de operación se procesaron transacciones por valor de 89.000 millones de dólares. Bancos Centrales de 34 países abrieron cuentas operativas en el sistema chino. Eso significa una desdolarización acelerada de una de las fuentes más importantes de financiación de Estados Unidos.

En el frente tecnológico, China, que controla el 60 por cien de la producción mundial de tierras raras -elementos críticos para la fabricación de semiconductores y componentes electrónicos- anunció restricciones temporales a la exportación de tierras raras hacia cualquier país que hubiese apoyado el secuestro del Presidente Maduro. Apple, Microsoft, Google, Intel… Todos los gigantes tecnológicos de Estados Unidos, que dependen de cadenas de suministro Chinas para componentes críticos, se alarman debido a que sus sistemas de producción podrían colapsar en cuestión de semanas.

Cada movimiento chino golpea el corazón económico del imperialismo estadounidense.

Kurt Grötsch https://abyayalasoberana.org/noticias/venezuela-china-responde-a-tope/

OTRA FALSA BANDERA


 

lunes, 12 de enero de 2026

LA GENERACIÓN Z EN LA GUERRA HÍBRIDA DE LAS ÉLITES GLOBALES

Tommaso della Macchina

Introducción

Al igual que ya hicieran hace unos pocos años las élites globales anglosionistas con el feminismo, sobre todo a través del movimiento #metoo, dichas elites están usando en la actualidad a las generaciones más jóvenes, en especial la generación Z, para liderar una nueva remesa de revoluciones de color de signo reaccionario. Como en el caso del feminismo made in USA, se trata de buscar sectores desfavorecidos por el propio sistema económico y social promovido por las élites, para lanzarlos contra el conjunto general de la sociedad. De este modo, se obstaculiza el crecimiento de organizaciones basadas en la lucha de clases, que es lo que las élites quieren evitar a toda costa, pues es la única estrategia que podría atentar contra sus privilegios.

La precuela de la toma de las plazas (de Tiananmen al Euromaidán)

El precedente de las revoluciones de color modernas hay que buscarlo a finales de la década de los 80 del siglo pasado. En aquellos años previos a la implosión de la Unión Soviética, las élites del poder global occidental se dedicaron a subvertir el bloque socialista usando a las clases medias creadas por dichos sistemas políticos. Las clases medias, que por definición vienen de las clases trabajadoras, al ascender socialmente se olvidaron de la ideología revolucionaria y la lucha de clases, y fueron seducidas por la propaganda pro occidental a través de la guerra cultural por medio del cine, la TV, las modas, etc. Dichas clases acomodadas de esos países quisieron tener más dinero aún y asemejarse a esas clases medias opulentas de las series televisivas norteamericanas, aunque sea una imagen de EEUU falsa, que encubre la miseria, el racismo y la violencia inherentes al sistema norteamericano. Y ese fue el trasfondo social del que surgió la fatídica Perestroika que acabó con la URSS.

Uno de los primeros hitos en esta la labor de zapa de los poderes globales occidentales fue la instrumentalización de la protesta estudiantil en la Plaza de Tiananmen en Beijing (China) en 1989 para provocar un cambio de régimen. Según el periodista australiano Gregory Clark [1], los servicios secretos occidentales aprovecharon una protesta de jóvenes estudiantes, algo que también ocurre frecuentemente en el civilizado occidente, para desatar una violenta campaña de sabotajes, atentados y cruentos asesinatos que acabaron con cadáveres calcinados de policías y militares chinos colgados de puentes y viaductos. Estaba claro que esa violencia nada tenía que ver con la protesta estudiantil. Paralelamente, los medios occidentales se dedicaron a expandir relatos de atrocidades de la policía china contra los estudiantes hasta el punto de hablar de cientos, incluso miles, de estudiantes muertos. Sin embargo, no se mostraron imágenes de esas masacres y la fotografía que quedó en la retina del público fue la de un tanque que rodeaba a un civil para no atropellarlo cuando este le cortaba el paso. Esta era la demostración de la “Masacre de Tiananmen”, un tanque que esquiva a un peatón. Asimismo, hay un artículo del Telegraph británico de 2011 [2] que muestra el contenido (filtrado por Wikileaks) de cables de la embajada americana donde se niega el famoso derramamiento de sangre del que la prensa occidental nos habló. El cambio de régimen no ocurrió en China, sin embargo, pero sí ocurrió en la URSS, que fue liquidada por buena parte de sus aburguesadas élites, que traicionaron el socialismo, comenzando en Rusia una de las épocas más aciagas y oscuras de su historia, con pobreza, frío y guerra, en vez del paraíso democrático en que nos dijeron nuestros medios que se iba a convertir el espacio post soviético.

Imagen icónica de lo ocurrido en la Plaza de Tinanmen

Poco después, en los años 90, la estrategia se fue perfeccionando. La clave era disfrazar de justa protesta ciudadana un cambio reaccionario. Uno de los primeros intentos de pastorear a las masas de gente joven en España fueron las acampadas del movimiento por la concesión del 0,7 % del PIB a ayuda al Tercer Mundo. Fue entonces cuando se empezaron a tomar espacios públicos en nuestro país como nuevo tipo de protesta. La ayuda a los países pobres, a priori, parece una medida muy loable y solidaria, pero tenía la contraparte de que la juventud de entonces, que ya vivía unas condiciones de trabajo y vivienda muy precarias, era desviada de la lucha por mejorar su subsistencia y se dedicaba a apoyar a esas ONGs, la mayoría de la Iglesia Católica, que recibía fondos públicos por mantener a los países pobres en la órbita neocolonial del occidente cristiano.

Lo que hubo detrás de Tiananmen y nunca nos mostraron.

Pero el auge de la toma de las plazas públicas en esta estrategia de las élites de poder tuvo lugar durante las llamadas Primaveras Árabes en 2011. Así, en Egipto las protestas de las trabajadoras (pues eran la mayoría mujeres) de la industria textil en la plaza Tahrir fueron cooptadas por los Hermanos Musulmanes, quienes usaron una estrategia oclocrática para llegar al poder en ese país. Como consecuencia de estas pseudo revoluciones, los dos gobiernos más progresistas del mundo islámico (Libia y Siria, dos repúblicas laicas) desaparecieron e Israel recrudeció su limpieza étnica contra el pueblo palestino y prosiguió su expansión territorial según su proyecto del Gran Israel.

Entretanto, en España, como imitación de las primaveras árabes, estallan las protestas del 15 de mayo de 2011. Pronto, se va a llamar a ocupar las plazas públicas para protestar contra los problemas sociales derivados de la crisis económica de 2008. Aun siendo muy justas buena parte de las reivindicaciones, el 15 M fue una gran operación de pastoreo de la gente joven, los más afectados por la crisis, para reconducir a los desafectos al redil del sistema a través de propuestas pseudo revolucionarias, como Podemos, que acabaron apuntalando a un PSOE que, en 2011, parecía herido de muerte. Además, las reivindicaciones que cuestionaban el capitalismo se convirtieron de la noche a la mañana en otras totalmente inocuas, que coincidían exactamente con la política woke del Partido Demócrata de los EEUU, precisamente el artífice de las revoluciones de color, de la Primavera Árabe y del Maidán ucraniano. Es irónico que alguno de los líderes de esta izquierda woke, que se dedicó a dar pábulo al movimiento #metoo y a fomentar la discriminación positiva en favor de la mujer, acabaran siendo acusados de acoso e incluso agresión sexual.

El siguiente episodio fue el de mayor y más grave repercusión porque de él deriva el sangriento conflicto ucraniano. Ucrania, que ya había sufrido la injerencia de EE.UU. y la UE en 2005 con la Revolución Naranja, en 2014 sufre otro embate del imperialismo occidental con el llamado movimiento del Euromaidán. Así, durante el invierno de 2014, la Maidán Nezalézhnosti (Plaza de la Independencia) de Kiev se llenó de gente que acampaba para protestar contra el gobierno de turno. El germen fue un puñado de campesinos del noroeste del país (la parte que históricamente más colaboró con la invasión nazi), quienes, una vez recogidas las cosechas recibieron dinero de las fuerzas injerencistas para ir a Kiev y tomar su “maidán”, su plaza central. En muchos casos, eran personas que no habían estado nunca en la ciudad. Sin embargo, pronto se le unieron muchos jóvenes con banderas de la UE, para intentar derrocar con las protestas al presidente legítimo Yanukovic, originario del Donbass, la zona rusófona de Ucrania. Este no había consentido cortar lazos con Rusia por lo que la UE le consideraba un aliado del Kremlin. Finalmente, el caos lo sembraron una serie de misteriosos francotiradores puestos allí por los servicios secretos occidentales que empezaron a disparar a la multitud [2]. La “policía de Yanukovic” fue culpada por ello y hordas de neonazis ucranianos tomaron las calles, lo que acabó en un golpe de estado disfrazado por los medios de comunicación occidentales de “revolución popular”. Sin embargo, cuando la izquierda ucraniana intentó hacer lo mismo, acampando el 1 de mayo de ese mismo año frente al edificio de los sindicatos de Odesa, grupos de neonazis acudieron allí el día siguiente para agredir a los concentrados y perseguirlos hasta el edificio de los sindicatos que fue, finalmente, incendiado. 50 personas murieron quemadas vivas. Según nuestra prensa, fueron “choques” entre grupos extremistas rivales. De hecho, en Wikipedia esta matanza aparece bajo la denominación “enfrentamientos en Odesa en mayo de 2014” y no se cataloga de "matanza" [3]. Posteriormente, empezó un proceso de limpieza étnica en las zonas de habla rusa de Ucrania, especialmente en Donbass, donde la gente se organizó para resistir en lo que se llamó la Primavera Rusa (algo que no suscitó el interés de nuestros medios como lo hizo la Primavera Árabe). Todo esto degeneró en una guerra civil en la que la población del Donbass fue bombardeada sistemáticamente por el gobierno golpista que salió del Maidán, en un esquema que seguía el de Israel en Gaza: te bombardeo hasta que te marches y entonces te robo el territorio. Pero eso nunca ocurrió porque Rusia, tras intentar inútilmente buscar la paz durante 8 años (acuerdos de Minsk I y II), decidió intervenir militarmente en Ucrania. Y de ahí viene el actual conflicto, que puede degenerar en una guerra mundial entre superpotencias nucleares.

Participantes en el Euromaidán exhibiendo simbología nazi

Algo parecido al Maidán ucraniano ocurrió entre 2017 y 2018 en Venezuela. En esos años la oligarquía venezolana opositora al gobierno chavista reclutó a jóvenes del lumpen de las grandes ciudades para sembrar el caos en las calles con las “guarimbas”. Las “guarimbas” eran bloqueos de carreteras o avenidas de grandes ciudades donde se colocaban muchas veces hilos metálicos invisibles para decapitar a los policías motorizados. Otras veces, quienes intentaban atravesar las guarimbas recibían un disparo de un francotirador apostado en un apartamento de las zonas acomodadas de Caracas u otras ciudades. El fin último era provocar una reacción violenta del gobierno de Maduro que justificara un golpe de estado, una intervención de EEUU o simplemente más sanciones de Washington y sus lacayos. Curiosamente, en las manifestaciones anti Maduro de esa época, muchos de los participantes mostraban material para luchar contra la policía con símbolos nazis ucranianos, eslóganes en cirílico y el logotipo del puño de “Otpor” (“resistencia” en serbio) que se popularizó durante la primera revolución de color en Serbia en 2000, que dio el tiro de gracia a lo que quedaba de la Yugoslavia socialista. Está claro que las élites injerencistas se dedicaban a reciclar el material que usaban en sus revoluciones de colores. Por último, también habría que recordar que Juan Guaidó se autoproclamó presidente de Venezuela precisamente en una plaza pública. 

El símbolo del puño (nótese que siempre es el derecho)
en las distintas revoluciones de color


El proyecto piloto de Greta Thunberg y los Fridays for Future: la nueva Cruzada de los Niños

Bajo el caballo de Troya del ecologismo apocalíptico y la lucha contra el cambio climático, esa que encubre el afán del occidente colectivo de minar el desarrollo económico del Sur Global, las élites anglosionistas usaron, a partir de 2018, a menores de edad. Así, bajo el liderazgo de Greta Thunberg, una adolescente vegana estricta y en tratamiento psiquiátrico, el movimiento Fridays for Future (“Viernes por el futuro”) fomentó el absentismo escolar los viernes, supuestamente por el bien del planeta. Está claro que con semejante reclamo (tomarse un día de la semana libre) el movimiento tuvo mucho éxito entre los escolares. Los rebaños de escolares invadiendo las calles y voceando en favor la Madre Tierra fue comparado por algunos con el cuento del flautista de Hamelin, siendo el flautista, en este caso, las élites financieras occidentales que estaban detrás de las ONGs que movían a los menores, empezando por la propia Greta Thunberg. Sin embargo, algunos fueron más allá y lo compararon con la Cruzada de los Niños de 1212 [4]. En aquella época los sueños proféticos de dos niños (uno francés y otro alemán) desembocaron en la creación de una milicia infantil de toda la cristiandad que intentó llegar a Tierra Santa para convertir a los niños musulmanes. Entonces no había Prozac como ahora, pero sí religión. La cruzada, que llegó a contar con 30.000 niños, fue un fracaso pues muchos de ellos desertaron por hambre (de hecho, se dedicaban a robar comida allí por donde pasaban, con el consiguiente desorden público) o murieron de enfermedades. Por último, una minoría llegó a las costas del sur de Francia donde rezaron en la playa durante días para que el mar se abriera. Y como nada de eso ocurrió acabaron siendo pasto de mercaderes navieros que los vendieron como esclavos en los principales puertos del Mediterráneo.

Escolares alemanes participando en el Friday for Future

Aquí como en la Cruzada de los Niños lo llamativo es esa obsesión por parte de las élites de poder de usar a menores de edad. No hay que ser muy perspicaz para adivinar por qué: los niños no tienen la capacidad de raciocinio de un adulto y pueden ser manipulados para que defiendan una causa de manera acrítica y fanática. Los menores se convierten así en un ejército fiel de las élites.

La Cruzada de los Niños vista por Gustave Doré

La Generación Z: en busca de un sujeto revolucionario sin influencias izquierdistas

La Generación Z es a la que pertenecen los individuos nacidos entre mediados de los noventa y 2010, es decir, grosso modo, los veinteañeros de hoy. Dicha generación tiene un interés especial para las élites de poder. En primer lugar, nacieron en una época en que ya no existía la URSS ni su influencia. Además, en España, la Guerra Civil y la Dictadura Franquista quedaban muy lejos y la sociedad ya estaba desmovilizada y desideologizada. Por otra parte, las únicas revoluciones que han visto estos jóvenes no han sido la cubana o la sandinista, sino las revoluciones de colores montadas por la CIA, unas revoluciones de derecha dirigidas por el neoliberalismo globalista con amplia participación de grupos fascistas y alguna colaboración marginal de tontos útiles anarcotrotskistas. Estamos ante la primera generación libre del influjo de ideologías subversivas. Y esto lo sabe y lo aprovecha la élite para, por una parte, impulsar sus pseudo revoluciones, y por otra, para producir una fractura en el cuerpo social.

Este segundo aspecto es muy inquietante. Igual que las élites globalistas se infiltraron en el feminismo, tradicionalmente ligado a la izquierda, y crearon un movimiento fanatizado que buscaba criminalizar al hombre por el mero hecho de serlo y promover una guerra de sexos, ahora se busca enfrentar a jóvenes contra viejos para evitar la unidad del pueblo llano en organizaciones de clase, como lo eran los sindicatos y partidos de izquierda tradicionales. Se trata de “empoderar” (como diría el wokismo) a ciertos sectores desfavorecidos para lanzarlos contra el resto de la masa desposeída. Lo hicieron con las mujeres y los sectores LGTB, tradicionalmente discriminados por las sociedades conservadoras, y ahora lo hacen con una juventud que a pesar de su mucha cualificación trabaja en puestos precarios por sueldos de miseria, apenas tiene acceso a una vivienda digna y mucho menos puede formar una familia, algo que es ley de vida para el ser humano. Por último, saben que no van a tener la pensión de la que disfrutan sus padres [5]. Es una generación desideologizada y precarizada, es decir, una bomba atómica en manos de las élites.

Jóvenes opositores venezolanos quemando vivo a una persona en una guarimba

Un ejemplo de la capacidad destructiva de esta nueva arma de las élites saltó a la palestra hace poco más de dos años. Así en abril 2023 un joven colaborador de Yolanda Díaz, Ministra de Trabajo, y lideresa de Sumar, de nombre Helio Roque y 20 años de edad, tuvo que borrar de twitter varios mensajes injuriosos y discriminatorios contra las personas de edad avanzada a las que culpaba de la precariedad de la juventud. Siempre es más fácil culpar de tus desgracias a quien tienes el lado que a quien tienes arriba. Es lo que hace mucha gente con los inmigrantes pobres.

La responsabilidad de la izquierda amaestrada

Pero la desideologización de la generación Z no se entiende, por una parte, sin el entreguismo de la izquierda tradicional y su degeneración en izquierda woke y, por otra, por el aburguesamiento de las generaciones más veteranas. En efecto, que una masa de gente joven explotada laboralmente y sin apenas acceso a aspectos tan básicos como la vivienda acuda con sus problemas a la izquierda posmoderna y que esta le hable de las tortugas marinas o del género no binario ha llevado a que esta generación se aleje de este atajo de progres de clase media y que asocie a la izquierda con la oficialidad y el establishment. Por tanto, estos jóvenes van a acabar simpatizando con la derecha, para ellos sinónimo de rebeldía frente al aburguesamiento del wokismo y, en especial, con sectores populistas de esta derecha porque estos sí les van a hablar de trabajo, vivienda, alza de precios, etc. El problema es que esta derecha populista le va a decir que los responsables de sus problemas son los inmigrantes pobres. Y a eso se le suele llamar fascismo.

No obstante, las generaciones precedentes, especialmente los que en su juventud fueron combativos, son muy culpables de esta situación. Despreciar a los jóvenes precarizados que opinan por desconocimiento que Franco era “un rebelde” y “un antisistema” y llamarles “fascistas” no tiene sentido. No lo tiene porque estos jóvenes deberían saber que Franco era un dictador sanguinario, que el fascismo tiene una naturaleza esencialmente asesina y que fue la URSS quien lo venció, pero resulta que sus padres nunca se lo dijeron. Y además es contraproducente porque los jóvenes tienden a chocar frontalmente con la generación de sus padres y tildarlos de fascistas va a hacer que simpaticen más con el fascismo. Si la izquierda tradicional no hubiera renunciado a la lucha de clases y hubiera educado en ella a las generaciones más jóvenes ahora no tendríamos este problema. 

Violencia sin sentido y sin fronteras

En los últimos años hemos oído hablar en los medios de comunicación de la generación Z vinculada a protestas violentas. Y siempre con valoraciones elogiosas por parte de los mass media. Ello debería despertar las suspicacias de los consumidores de noticias con un mínimo de sentido crítico puesto que los medios siempre satanizan a aquellos que atentan contra el orden establecido. Nos han dicho que son jóvenes que protestan por la censura en internet, por la corrupción de los políticos, por la falta de democracia, etc. pero en muchos sitios lo que vemos son elementos armados que han disparado contra la policía, han puesto bombas y han quemado edificios con gente dentro. Lo hemos visto últimamente en Nepal, en Georgia, en México y lo que hemos visto enIrán, donde los manifestantes han hecho sus “reivindicaciones” por la noche (¿qué sentido tiene hacerlo cuando la gente duerme?) y han ido directamente a atacar a la policía y a quemar edificios históricos. Y en todos esos lugares los mismos logos y consignas, curiosamente, en inglés. Esto no es una protesta juvenil al uso. Es el mismo esquema oclocrático que ya vimos en Pekín, en Belgrado o en Kiev usado en su guerra híbrida por las élites del poder global anglosionistas.

Resultado de las "democráticas" y "pacíficas" protestas en Irán

Referencias:

[1] https://vorticeinmediaista.blogspot.com/search/label/Matanza%20de%20Tiananmen

[2] Esto no es conspiranoia sino que está recogido en el documental de Oliver Stone “Ucrania en llamas.”

[3] https://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/wikileaks/8555142/Wikileaks-no-bloodshed-inside-Tiananmen-Square-cables-claim.html

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Enfrentamientos_en_Odesa_de_mayo_de_2014

[4] https://historia.nationalgeographic.com.es/a/tragica-cruzada-ninos-inocentes-edad-media_16012

[5] De hecho, una joven escritora de la generación Z, Analía Plaza, ha escrito un libro contra las pensiones de la que gozan los jubilados de este país titulado “La vida cañón: la historia de España a través de los boomers”. Seguramente las élites neoliberales estarán encantadas con el libro.