sábado, 8 de agosto de 2026

ANTE LOS ATAQUES DIARIOS DE RUSIA, UCRANIA ORDENA EVACUACIONES EN KRAMATORSK

Emmanuelle Chaze

RFI, 06/08/2026

[Menos mal que los rusos apenas avanzaban en el Donbass, Ya están a 4km de la ciudad de Kramatorsk. Después quedaría tomar la cercada Sloviansk y el Donbass seria 100% ruso.]

Rusia sigue bombardeando a Ucrania a diario. Los últimos ataques han dejado al menos siete muertos en el este de Ucrania y en el mar Negro. El ejército ruso también intensifica sus ataques en la región de Kramatorsk, uno de los últimos bastiones ucranianos en la región de Donetsk, al este del país. Por ello, en Kramatorsk se ha ordenado la evacuación de cientos de familias.

La evacuación en Kramatorsk afecta a 525 niños. Se ordenó en un momento en que la situación para la población civil se ha vuelto crítica, ya que los bombardeos son diarios.

El miércoles 5 de agosto, la ciudad fue atacada en 31 ocasiones con drones FPV y, en particular, con bombas planeadoras.

Estos ataques tienen como objetivo los edificios residenciales. Por lo tanto, ya no hay ninguna perspectiva de una vida normal. Con regularidad, el gobernador militar de la región, Vadym Filashkine, ordena este tipo de evacuaciones, en las que los niños y sus tutores legales son trasladados a una zona menos expuesta.

"Es una decisión difícil, pero necesaria. La situación de seguridad se está deteriorando, por lo que es inaceptable dejar a los niños bajo la amenaza constante de los ataques rusos", declaró Filachkine.

Esta orden afecta a las familias de varios pueblos cercanos a Kramatorsk, así como a barrios muy afectados de la ciudad. Las autoridades estiman que unos 115.000 habitantes siguen viviendo en la parte libre de la región de Donetsk, la zona bajo control ucraniano. Entre ellos, aún hay más de 6 100 niños.


Por su parte, el ejército ucraniano sigue respondiendo a los ataques de Moscú con drones. Rusia anuncia que interceptó 605 drones ucranianos durante la noche del 5 al 6 de agosto, sobre una veintena de regiones rusas y sobre la Crimea anexada.


UN DRON UCRANIANO MATA A SEIS PERSONAS EN UNA PLAYA JUNTO A UN RESORT TURÍSTICO EN EL MAR NEGRO

Gerente.com, 03/08/ 2026

[En la mayoría de medios patrios si es que mencionan este terrible atentado hablan de un dron que "cae" en una playa, como por accidente. Nuestra prensa es cómplice de los crímenes ucronazis.]


Un ataque ucraniano contra una localidad turística rusa en la costa del mar Negro ha dejado este lunes seis muertos, entre ellos tres niños, y 40 heridos, según el gobernador regional de Krasnodar, Veniamin Kondratiev.

«Lo que ocurrió hoy es un ataque … deliberado del régimen de Kiev contra la población civil, que no tiene ningún vínculo con la infraestructura militar», ha denunciado Kondratiev en su canal de Telegram.

Las imágenes compartidas en redes sociales muestran cómo un dron impacta junto a una playa llena de bañistas en la localidad rusa de Arkhipo-Osipovka, en la costa del mar Negro.

El Ministerio de Salud informó que 21 personas, entre ellas tres niños, fueron trasladadas de urgencia al hospital y que nueve se encontraban en estado grave.

Según Naciones Unidas, a lo largo de 2026 se ha producido un repunte en el número de víctimas civiles en el conflicto, mientras la guerra, que ya dura cuatro años y medio, continúa sin que haya señales de un acuerdo de paz.

Cuatro muertos en Crimea

En otro ataque ucraniano sobre Crimea han muerto cuatro personas, según Serguéi Axiónov, que no ha precisado dónde ha tenido lugar el ataque. Crimea, península anexionada por Rusia en 2014, suele ser objetivo de ataques ucranianos.

En el centro de Ucrania, un ataque ruso dejó tres muertos cerca de Krivói Rog, dijo el jefe de la administración militar regional, Oleksandre Ganja.

«Se declaró un incendio en el lugar. Una gasolinera y varios coches sufrieron graves destrozos», afirmó.

Los bombardeos han aumentado en intensidad en los últimos meses en ambos lados del frente, con un número creciente de víctimas civiles, más de cuatro años después del inicio de la ofensiva rusa a gran escala en Ucrania.

La fuente de la noticia es https://www.abc.es/internacional/dron-ucraniano-mata-seis-personas-playa-junto-20260803173116-nt.html

EL SELLO UNIPOLAR Y GLOBALISTA EN LOS SUCESOS DE CEUTA

Geopolítica Rugiente, 06/08/2026

Claramente, la entrada irregular de más de 60 mil marroquíes a Ceuta, los días 30 y 31 de julio, fue un movimiento orquestado por los servicios especiales de Rabat y, al parecer, fue un ensayo para un escenario mayor que podría darse en los años venideros, mientras tanto Marruecos estaría tratando de conseguir coyunturalmente otros puntos a favor.

En este contexto, la estructura de poder marroquí está trabajando con pleno conocimiento y coordinación, al menos, parcial, con factores estratégicos israelíes y estadounidenses en vista de establecer, en el plano de los hechos, un eje Trump-Israel-Marruecos que ganaría espacios clave y, simultáneamente, estaría abriendo controles de rutas marítimas para ellos en perjuicio total de España y, en menor medida, de Europa continental.

Al respecto, la observación atenta de los próximos pasos de los servicios de inteligencia de los países de este eje emergente podría arrojar más luces en cuanto cuales serían definitivamente los desarrollos múltiples para finales de la presente década.

No hay que ser ingenuos ya que, en este marco, la diplomacia no existiría y los canales políticos serían más parecidos a un show de un circo desprestigiado que a un verdadero campo de realización histórica.

Presuntamente, hace, aproximadamente, 4 o 6 años, algunos actores de poder le habría prometido al Dar al-Majzén la obtención, en una primera instancia, de Ceuta y Melilla y, en una etapa posterior, el sueño dorado de…las Islas Canarias.

En los círculos bien informados de España, se tiene como cierto que los brazos extendidos y melosos del Palacio de Rabat han llegado a espectros políticos, económicos y de seguridad bien enquistados del sistema español y que, por ello, la estrategia marroquí expansiva contaría con aliados indispensables en la península española.

Hablando de la percepción del pueblo de Marruecos, así como es cierto que una parte de sus habitantes no propicia ninguna guerra o conflicto contra España, también no es menos cierto que la mayoría de sus ciudadanos considera que Ceuta y Melilla son de propiedad nacional marroquí y seguirán manteniendo esta perspectiva -con sus ideas y sentimientos – durante la próxima década.

Cabe señalar que, según lo expresan informes concienzudos, en esta alianza internacional de la geopolítica unipolar, Marruecos sería más que nada un peón ante los planes de los israelíes y los estadounidenses, quienes, por otro lado, quieren todo el Mediterráneo para sí, evitando de esa manera la concreción de cualquier soberanismo español sobre sus áreas legítimas y que el Mediterráneo como tal sea multipolar.

Meses antes de que acontecieran los sucesos de Julio de Ceuta, ya se discutía, en los laboratorios de pensamiento geopolítico, la ocurrencia de los referidos eventos en relación con una anexión territorial de esos lugares por parte de Rabat.

Por ejemplo, el profesor neocon y con lazos visibles con el Pentágono, Michael Rubin, habló, en marzo de este año, que Marruecos debería ejecutar una una nueva Marcha Verde a Ceuta y Melilla, instando al rey Mohamed VI a recuperar el espíritu de la Marcha Verde para culminar la expulsión de los colonos españoles del territorio marroquí. Ceuta y Melilla…

Los marroquíes deberían reagruparse, enviar excavadoras a la frontera y luego entrar desarmados en Ceuta y Melilla para izar la bandera. Sánchez y la prensa española protestan, pero no tienen motivos para actuar. Tampoco los tendría la OTAN, ni siquiera si las fuerzas marroquíes entraran en las ciudades para restablecer el orden y organizar el traslado de los colonos a través del estrecho de Gibraltar de vuelta a España.

Ni Ceuta, ni Melilla, ni las Islas Canarias provocarían una respuesta de la OTAN. Sánchez debería hacer lo correcto: cumplir con su retórica anticolonial y poner fin a la ocupación española en África. Mientras tanto, las autoridades de Cádiz deberían comenzar los preparativos para recibir a los colonos españoles desplazados, independientemente de que Madrid lo permita o no. 

Le pidió al presidente ‘Trump y el secretario de Estado Marco Rubio corregir la situación y reconocer formalmente Ceuta y Melilla como territorios marroquíes ocupados. Sánchez no actuará por voluntad propia, pero tal vez su legado sea el fin del imperialismo español en África’.

Sin duda, es lo que la opinión pública internacional vio, a escala muy baja, los días 30 y 31 de julio.

Pero también se conoció que el Congreso de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley para destinar 40 millones de dólares a Marruecos, justo, dos semanas de los hechos de Ceuta, según lo anunció el exrepresentante Thomas Massie. Massie denunció que las instituciones de Washington estaban detrás de todo esto.

miércoles, 29 de julio de 2026

EL CALENTAMIENTO GLOBAL HA SIDO CALIFICADO DE MENTIRA COLOSAL: UN CIENTÍFICO HA EXPUESTO UNA CONSPIRACIÓN INTERESADA ENTRE POLÍTICOS Y CIENTÍFICOS DEL CLIMA.

Evgeny Arsyukhin

Kpr.ru, 30/10/2024

[Esto lo he encontrado en un medio ruso. Nada que ver con los medios occidentales donde si alguien hace la menor crítica a la teoría del calentamiento global antropogénico es silenciado. Y que conste que el científico herético del que se habla aquí es un profesor alemán de la Universidad de Cambridge. Si queréis leer sobre la verdadera disidencia del occidente colectivo consultad los medios rusos. Pido perdón porque la traducción no es muy brillante pero, al menos, se entiende.]

El climatólogo Ulf Büntgen ha afirmado que el calentamiento global es un engaño.

Un escándalo aterrador entre los investigadores del "calentamiento global" se desarrolla en las páginas de la revista Nature. El climatólogo Ulf Büntgen ha acusado a sus colegas de fabricar "registros de calor", falsificar datos y transformarse de científicos en oportunistas políticos. Tres colegas intentaron refutarlo, pero al parecer no lo consiguieron. Parece que la montaña de mentiras monstruosas que rodean al "calentamiento global" está empezando a pesarles a quienes las difundieron; los más concienzudos han abierto los ojos y exigen un cambio de actitud.

CALENTAMIENTO GLOBAL: ¿QUIÉNES SE BENEFICIAN?

«Me preocupa que los científicos del clima se estén convirtiendo en activistas climáticos», comienza un artículo de Ulf Büntgen, profesor de Cambridge. ¿Qué tiene de malo eso? Mañana en el laboratorio, tarde en una manifestación, una vida ajetreada. No, no se trata de la manifestación.

POLÍTICA

Imaginemos que un científico, durante una investigación, descubre que los océanos del mundo se están calentando a un ritmo vertiginoso, que los tornados están azotando zonas nunca antes vistas y que la temperatura media global está por las nubes. Publica sus hallazgos. «¡Qué bien!», dicen los políticos, y tienen motivos de sobra para celebrar esta noticia, que no es precisamente alentadora.

Si eres un político estadounidense, te verás tentado a presionar a China (el principal socio comercial de Estados Unidos) una vez más: diles que son los culpables del "calentamiento global" para que endurezcan sus condiciones comerciales (aunque, por supuesto, no renunciarán al comercio en sí, porque no hay nadie que pueda reemplazar a China). Si eres un político europeo, es apropiado quejarte de la "creciente independencia energética de Rusia".

Y todos, sin excepción, quieren recurrir a este truco. Anunciaremos proyectos de energías alternativas. Somos Occidente, y Occidente es la tierra de la alta tecnología. Daremos preferencia a las empresas de alta tecnología, y estas serán nuestras, empresas occidentales. Gravaremos a quienes produzcan bienes con petróleo y carbón, y estos serán suyos, no nuestros. En realidad, sin embargo, nada funciona: China ya está por delante de Occidente en tecnología, e invierte en protección ambiental a un nivel que Occidente jamás habría imaginado. Pero, por ahora, el cuento de hadas funciona.

En definitiva, es inimaginable la cantidad de cosas que se pueden abarcar dentro de un marco climático. Un ejemplo reciente: la agricultura europea está en crisis. Se sustentaba en enormes subvenciones. El dinero se está agotando y los agricultores, acostumbrados a recibir ayudas gratuitas, han quebrado por completo. El Comité Británico de Acción Climática está pidiendo al gobierno que reduzca a la mitad el consumo de carne y leche. Porque los animales dejan huella de carbono. ¡Qué ingenioso!

Pero nos hemos olvidado de nuestro científico. Tras recibir la aprobación del gobierno, comienza a trabajar con renovado ímpetu, solo para descubrir que los nuevos datos no cumplen del todo con las expectativas de los políticos. El océano no se está calentando tan rápido como se pensaba inicialmente, y las temperaturas siguen siendo altísimas, pero solo en algunos lugares. ¿Qué hará? Un científico honesto probablemente publicaría los hechos. Pero es muy probable que no lo haga. Al fin y al cabo, la "aprobación" del gobierno viene acompañada de importantes subvenciones. Recientemente se reveló que 41 mil millones de dólares en fondos climáticos del Banco Mundial han desaparecido. Y eso solo del Banco Mundial, y de una sola área. Es imposible calcular la cantidad total de dinero que se paga a quienes contribuyen al "calentamiento global" en todo el mundo.

Existe una segunda razón por la que probablemente no se publique. Los artículos que apoyan la hipótesis del calentamiento global se publican con facilidad. Los que se oponen a ella... ya veremos. ¿La razón? ¿Acaso las revistas no reciben las subvenciones mencionadas anteriormente?

¿Acaso soy yo, un ternero o algo así, para enfrentarme a un roble?, decidirá nuestro investigador, pisoteando su orgullo científico y dándolo todo. Esto es precisamente lo que ve Ulf Büntgen, y precisamente a esto se opone.

TRES CONTRA UNO

"Los científicos no deberían tener un interés previo en los resultados de su investigación", afirma Büntgen.

Y desde luego no les conviene hacer de «abogados del diablo». ¿Qué significa esto? Los sistemas occidentales, otrora democráticos, se están deslizando hacia el autoritarismo, deja claro Büntgen. Las autoridades ya no van a debatir nada con el público. Esta es la decisión, hay que implementarla. ¿Y por qué? Porque no nos inventamos nuestros decretos de la nada. ¿Ven los resultados de la investigación científica? Ahí los tienen. Actuamos basándonos en datos científicos. ¿Qué pueden decir ustedes, los que no son científicos, al respecto?

Pero los datos están falsificados.

Como ejemplo, el científico cita las actividades del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático, que regularmente produce historias de terror mientras ignora hechos conocidos por todos los científicos del clima (por ejemplo, cualquier aumento de la temperatura se interpreta como una "tendencia al alza", no se percibe el enfriamiento; se ignora el hecho de que el clima funciona en ciclos y es generalmente extremadamente inestable, y así sucesivamente).

Mientras tanto, una especie de «cuasi-religiosidad» impera en la ciencia misma. Los científicos afirman «creer simplemente» en el «calentamiento global». Al parecer, esto se debe a que no pueden admitirlo: creemos en el dinero que nos dan los gobiernos, no en el «calentamiento global». Esto ya no es ciencia, escribe Büntgen, sino una especie de posciencia, y en este terreno turbio, los activistas climáticos se hacen pasar por científicos. Nadie se da cuenta, porque los propios científicos se han convertido en embajadores y visionarios.

"La investigación sobre los complejos procesos del cambio climático se ha convertido en una especie de religión de consumo masivo... La búsqueda pseudocientífica de olas de calor sin precedentes y los extremos hidroclimáticos asociados desvía la atención de los logros científicamente probados", escribe.

Tres científicas se sintieron personalmente ofendidas por la declaración de su colega de Cambridge y también escribieron en Nature. Es cierto que estas tres (Christel van Eck , Lydia Messling y Katherine Hayhoe) corrieron un gran riesgo. Lo cierto es que el artículo de Büntgen fue inmediatamente acogido por antivacunas, activistas del 5G y cazadores de reptiles: a estas personas no les importa contra qué protestan y son agresivas. No nos engañemos pensando que el otro bando del debate climático está formado por unos blandengues con guantes blancos. Tampoco deberíamos creer que estas tres investigadoras son unas payasas ávidas de financiación en el circo climático. Al fin y al cabo, Nature no tolera el ridículo. Y eso lo hace aún más interesante.

¿Qué escriben?

Su tesis principal es que la ciencia y la “fe en una idea” (la idea del “calentamiento global” en nuestro caso) no se contradicen entre sí.

«El mito del científico como pensador puramente racional, un "cerebro en un frasco", desprovisto de emociones y valores, aún persiste en algunos círculos científicos. Sin embargo, los filósofos de la ciencia han demostrado desde hace tiempo que la idea de que la ciencia puede estar completamente libre de valores sociales, políticos y éticos y funcionar como una entidad neutral es una concepción errónea fundamental», escriben.

Resulta difícil rebatirlo. Recordemos, por ejemplo, a Einstein, quien se manifestó en contra de las armas nucleares (aunque, por alguna razón, los autores no lo mencionaron). Pero no era de eso de lo que escribía Büntgen. No se refería a la pasión de un verdadero científico que se preocupa por cómo se aplican sus descubrimientos, sino a cómo los aspirantes a científicos adaptan sus resultados a las expectativas de su "cliente".

Lamentablemente, al adentrarse en un campo que les resulta desconocido, los autores han formulado una serie de tesis controvertidas. Por ejemplo, afirman que la objetividad no contradice la propaganda, que un científico que simplemente estudia algo está "libre de valores morales" y es prácticamente un monstruo, y que la participación de la ciencia en la política no socava su autoridad.

El texto, al parecer, fue redactado con prisas. El artículo cita varios estudios sociológicos, pero al analizarlos, uno se da cuenta de que los resultados son precisamente los opuestos. Los autores citan un experimento en el que sociólogos crearon un científico ficticio y observaron la reacción del público ante sus declaraciones. El público creyó todo lo que decía hasta que el personaje ficticio se vio envuelto en un debate sobre energía nuclear. El público decidió que era inapropiado que un científico se inmiscuyera en tales asuntos y comenzó a verlo como un payaso. En otras palabras, la participación de un científico climático en el activismo directo daña su credibilidad.

La física alemana Sabine Hossenfelder intentó resumir el debate: aunque no es climatóloga, sigue el escándalo con gran expectación, porque no se trata solo del "calentamiento global".

«Claro, al iniciar un estudio, un científico espera un resultado determinado. Pero también está dispuesto a aceptar cualquier otro resultado, incluso uno inesperado. Un científico que impone sus valores es sospechoso de parcialidad. Para perjudicar la ciencia, no es necesario tener prejuicios; la sospecha es suficiente. Todos tenemos valores, incluidos los investigadores, pero es fundamental comprender claramente dónde termina la ciencia y dónde empiezan nuestras creencias», afirmó, y poco más hay que añadir.

AGENDA – ¿ESO ES TODO?

Muchos albergamos cierta inclinación hacia las teorías de la conspiración. Creemos en un gobierno mundial, custodiado por hombres de negro o seres reptilianos. Y dado que el gobierno mundial marca la pauta, es incontrolable.

En este contexto, el debate en las páginas de Nature parece casi una rebelión contra el sistema. En realidad, por supuesto, las cosas son muy distintas. La agenda existe, pero no se alimenta del miedo a agentes del lado oscuro, sino de una financiación generosa. Ya les diremos para qué nos pagan. Sin embargo, ¿cómo fue posible este debate y por qué lo inició la revista más prestigiosa del mundo científico?

No hay una sola respuesta a esta pregunta. Bueno, que haya más de una.

La primera respuesta: Ya mencionamos que es fácil publicar un artículo a favor del calentamiento global, pero casi imposible publicar uno en contra. Esto es precisamente lo que dio a los activistas climáticos el derecho a afirmar que la gran mayoría de los científicos coinciden en que el cambio climático se debe exclusivamente al error humano. Pero esto generó presión dentro de la comunidad científica. La gente rara vez se dedica a la ciencia solo por dinero. Si necesitas dinero, puedes conseguirlo más rápido y fácilmente en el mercado. Los científicos son personas con ideales (no se puede discutir con los tres autores en esto), y la libertad creativa es quizás el ideal más importante. Comenzaron a circular rumores sobre una supuesta crisis científica, censura en la ciencia y falsificaciones en las revistas. Como publicación emblemática, Nature tenía que responder de alguna manera.

La segunda respuesta: Ya hemos dicho que todo se puede adaptar a la agenda climática. Pero los políticos han ido demasiado lejos. Comer menos carne y beber menos leche, eso está muy bien. Pero entonces también tenemos que comer insectos, destruir coches de gasolina y reemplazarlos por coches eléctricos; no comprar electrodomésticos nuevos, sino reparar los viejos hasta la saciedad (la tesis de la llamada economía circular); dormir en el frío porque necesitamos calentarnos con nuestra propia respiración (una "casa pasiva"); no poseer nada, sino alquilar o pedir prestado todo (un taladro, una lavadora, un coche; al fin y al cabo, no comprar una casa). Todas estas son tesis muy controvertidas, y el público está, por decirlo suavemente, ya agitado. Y empiezan a sospechar: un momento, ¿quizás nos están obligando a una existencia marginal para que nos controlen más fácilmente? Cuando los políticos que sueltan semejantes tonterías te llaman científico, no puedes evitar pensar: parece que simplemente me están utilizando.

La tercera respuesta. El activismo climático alcanzó su punto álgido a finales de la década de 2010, una época extraña, previa a la tormenta. Hoy, en el contexto de los cambios tectónicos que experimenta el planeta, hablar de «reducir la huella de carbono personal» y, para lograrlo, beber menos agua del dispensador de la oficina parece extraño. En consecuencia, el tema está perdiendo popularidad, incluso entre los políticos. Ya es hora de preguntarse dónde invirtió el Banco Mundial y por qué algunos científicos climáticos se han convertido en narradores de historias alarmantes.

Finalmente, la cuarta respuesta. El liderazgo global de China es demasiado evidente. China ha demostrado que es posible cuidar el medio ambiente aumentando la producción y sin consumir insectos. Superar a China mediante la adopción de tecnología occidental no funcionó: todos los paneles solares siguen siendo chinos, al igual que las turbinas eólicas. Entonces, ¿qué sentido tiene?

Por cuestiones estéticas, una quinta respuesta sería ideal, y sin duda existe, pero la descubrirás por ti mismo. Por ejemplo, es obvio: cualquier análisis objetivo del clima, en el que participen geólogos, astrónomos, matemáticos y físicos, demuestra que el clima es un sistema complejo que aún no comprendemos del todo. Durante un tiempo, pudimos fingir lo contrario. Ese tiempo ya pasó.

Читайте на WWW.KP.RU: https://www.kp.ru/daily/27654/5004692/


martes, 28 de julio de 2026

MÉTODOS DE MANIPULACIÓN DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

Michael Parenti

El sudamericano, 25/03/2026


A quienes poseen y trabajan para los principales medios de comunicación les gusta pensar que nos proporcionan una cobertura equilibrada y comentarios objetivos. Los periodistas y editores afirman que ocasionalmente se producen inexactitudes en la cobertura de las noticias debido a errores inocentes y problemas cotidianos de producción, como la presión de los plazos de entrega, las restricciones presupuestarias y la dificultad de reducir una historia compleja a un informe conciso. Además, ningún sistema de comunicación puede aspirar a informar de todo, por lo que la selectividad es inevitable.

Sin duda, esas presiones y problemas existen y se pueden cometer errores involuntarios, pero ¿explican realmente el funcionamiento general de los medios de comunicación? Es cierto que la prensa debe ser selectiva, pero ¿qué principio de selectividad se aplica? El sesgo de los medios de comunicación no suele producirse de forma aleatoria, sino que se mueve en direcciones más o menos coherentes, favoreciendo a la clase dirigente en detrimento de los trabajadores, a las empresas en perjuicio de sus críticos, a los blancos acomodados frente a las minorías con bajos ingresos, a la burocracia frente a los movimientos de protesta, a la privatización y las «reformas» del libre mercado frente al desarrollo del sector público, al dominio estadounidense sobre el Tercer Mundo frente al cambio social revolucionario o populista, y a los comentaristas y columnistas conservadores frente a los progresistas o revolucionarios.

SUPRESIÓN POR OMISIÓN

Algunos críticos se quejan de que la prensa es sensacionalista e intrusiva. De hecho, el modus operandi básico de los medios de comunicación es evasivo más que invasivo. Más común que el sensacionalismo es la evasión calculada. Las historias verdaderamente sensacionales (a diferencia de las sensacionalistas) tienden a ser minimizadas o completamente evitadas, incluso aquellas de gran importancia. Oímos hablar de la represión política perpetrada por naciones oficialmente designadas como «parias», pero la información sobre las masacres y los asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte patrocinados por Estados Unidos en el Tercer Mundo suele negarse a la opinión pública.

En 1965, el ejército indonesio –asesorado, equipado, entrenado y financiado por el ejército estadounidense y la CIA– derrocó al presidente Achmed Sukarno y masacró al Partido Comunista Indonesio y a sus diversos aliados, matando a medio millón de personas (algunas estimaciones llegan hasta el millón) en lo que fue el mayor acto de asesinato político en masa desde el Holocausto. Los generales también destruyeron cientos de clínicas, bibliotecas, escuelas y centros comunitarios que habían sido establecidos por los comunistas. Era una historia sensacional donde las haya, pero tuvieron que pasar tres meses antes de que se mencionara de pasada en la revista “Time” y otro mes más antes de que se publicara en el “New York Times”, acompañada de un editorial que, de hecho, elogiaba al ejército indonesio por «desempeñar correctamente su papel con la máxima cautela» [1].

A lo largo de cuarenta años, la CIA se involucró con narcotraficantes en Italia, Francia, Córcega, Indochina, Afganistán y América Central y del Sur. Gran parte de esta actividad fue objeto de una amplia investigación del Congreso, llevada a cabo por el comité del senador Church y el comité del congresista Pike en la década de 1970, y por el comité del senador Kerry a finales de la década de 1980. Pero los principales medios de comunicación corporativos parecen no haber oído hablar de esta historia verdaderamente sensacional.

ATACAR Y DESTRUIR EL OBJETIVO

Cuando la omisión resulta ser un modo insuficiente de censura y una historia comienza a llegar de alguna manera a un público más amplio, la prensa pasa de la evasión ingeniosa al ataque frontal con el fin de desacreditar la historia.

En agosto de 1996, el “San Jose Mercury News” publicó una serie de artículos en profundidad del reportero de investigación Gary Webb, ganador del premio Pulitzer, sobre los envíos de crack de Irán-Contra desde Centroamérica que inundaban el este de Los Ángeles. Los artículos se basaban en una investigación que duró un año. Como era de esperar, los principales medios de comunicación ignoraron en su mayoría la revelación. Pero la serie del “Mercury News” fue recogida por algunos periódicos locales y regionales, y se difundió por todo el mundo a través de Internet, complementada con abundantes documentos y declaraciones pertinentes que respaldaban las acusaciones contra la CIA. Las comunidades afroamericanas, afectadas por la epidemia de crack, se rebelaron y quisieron saber más. La historia se volvió difícil de ignorar.

Así que los principales medios de comunicación pasaron a la ofensiva total. Artículos difamatorios en el “Washington Post” y el “New York Times”, así como en las cadenas de televisión y la PBS, nos aseguraban que no había pruebas de la participación de la CIA, que la serie de “Mercury News” de Gary Webb era «mal periodismo» y que Webb estaba jugando de forma irresponsable con la credulidad del público y su manía conspirativa. En efecto, los principales medios de comunicación exoneraron a la CIA de cualquier participación en el tráfico de drogas. El “Mercury News” cedió a la presión y repudió su propia serie. Webb fue degradado y enviado a cubrir noticias suburbanas. Pronto renunció al trabajo. El verdadero error de Webb no fue escribir falsedades, sino aventurarse demasiado en la verdad.

Cabe mencionar que tanto la CIA como el Departamento de Justicia llevaron a cabo investigaciones internas que, tardíamente, corroboraron las conclusiones de Webb, concretamente que existían vínculos entre la CIA y los narcotraficantes y que el Gobierno estadounidense se ocupaba del tráfico de drogas principalmente haciendo la vista gorda [2].

ETIQUETADO

Como todos los propagandistas, los medios de comunicación convencionales tratan de prefigurar nuestra percepción de un tema con una etiqueta positiva o negativa incluso antes de que se diga nada sustancial sobre el tema en cuestión. La función del etiquetado es adelantarse a la información y el análisis sustantivos. Algunas etiquetas positivas son: «estabilidad», «el firme liderazgo del presidente», «una defensa sólida» y «una economía saludable». De hecho, no muchos estadounidenses querrían inestabilidad, un liderazgo presidencial vacilante, una defensa débil y una economía enferma. La etiqueta define el tema sin tener que abordar realidades concretas que podrían llevarnos a una conclusión diferente.

Algunas etiquetas negativas comunes son: «guerrilleros izquierdistas», «terroristas islámicos», «teoría de la conspiración», «pandillas urbanas» y «antiamericanos» (esta última aplicada a grupos o líderes nacionales o extranjeros que critican la política de la Casa Blanca). Estas etiquetas rara vez se tratan dentro de un contexto más amplio de relaciones y cuestiones sociales. Algunas etiquetas que los principales medios de comunicación no suelen emplear son «poder de clase», «lucha de clases» e «imperialismo estadounidense».

Una etiqueta favorita que utilizan habitualmente los responsables políticos y que repiten fielmente los periodistas y comentaristas de los medios de comunicación es «reformas», cuyo significado se invierte, aplicándose a cualquier política dedicada a deshacer las reformas populares que se han logrado tras décadas de lucha. Así, la eliminación de los programas de ayuda a las familias se etiqueta como «reforma de la asistencia social». Las «reformas» en Europa del Este –en Yugoslavia, por ejemplo– han significado el desmantelamiento de la economía pública, su privatización a precios de ganga, con un aumento dramático del desempleo y el sufrimiento humano. Las «reformas del FMI» son un eufemismo para referirse al mismo tipo de recortes dolorosos en todo el Tercer Mundo. Como alguien señaló una vez, las «reformas» no son la solución, son el problema.

El «mercado libre» y el «libre comercio» son otras etiquetas favoritas que quienes las promueven dejan en gran medida sin examinar. Los críticos sostienen que las políticas de libre mercado y libre comercio socavan a los productores locales, dependen en gran medida de los subsidios estatales a las empresas multinacionales, destruyen los servicios del sector público y crean mayores brechas entre las naciones ricas y pobres y entre los pocos ricos y los muchos desfavorecidos en cada nación. Los principales medios de comunicación rara vez, o nunca, tienen en cuenta estos argumentos.

Una etiqueta negativa muy utilizada por los medios de comunicación es «línea dura». Cualquiera que se resista a las «reformas» del libre mercado, ya sea en Bielorrusia, Italia, Perú o Yugoslavia, es tildado de «línea dura». Un artículo del “New York Times” utilizó las expresiones «línea dura» y «líneadurista» once veces para describir a los líderes serbios de Bosnia que se opusieron a los intentos de las fuerzas de la OTAN, apoyadas por Estados Unidos, de cerrar la emisora de radio «serbia de Bosnia de línea dura». La emisora era el único medio de comunicación de toda Bosnia que ofrecía una perspectiva crítica de la intervención militar occidental y los bombardeos de la OTAN en Yugoslavia. El silenciamiento de esta única voz disidente que quedaba fue descrito por el “Times” como «un paso hacia una cobertura informativa responsable en Bosnia». Hacia el final del artículo se mencionaba «la aparente ironía» de utilizar soldados extranjeros para «silenciar las emisiones con el fin de fomentar la libertad de expresión». Las tropas de la OTAN que llevaron a cabo esta tarea fueron identificadas con la etiqueta positiva de «fuerzas de paz» [3]. No es casualidad que etiquetas como «línea dura» rara vez sean objeto de una definición precisa. La eficacia de una etiqueta radica en que propaga una imagen evocadora pero indefinida, carente de un contenido específico que pueda someterse a la prueba de la evidencia.

DÁNDOLO POR SENTADO

Con frecuencia, los medios de comunicación aceptan como un hecho la posición política que debe ser examinada críticamente. Cada vez que la Casa Blanca propone un aumento del gasto militar, la prensa se limita a debatir si estamos haciendo lo suficiente para mantener la superioridad militar global de Estados Unidos. Se presta poca o ninguna atención a quienes se oponen vehementemente al gigantesco presupuesto de defensa. La mayoría de los expertos y periodistas dan por sentado que las fuerzas estadounidenses deben desplegarse por todo el mundo, deben mantener la supremacía militar a toda costa y deben gastar cientos de miles de millones de dólares cada año para ello.

Lo mismo ocurre con los debates sobre la «reforma» de la Seguridad Social. Los medios de comunicación dan por sentada la afirmación, altamente dudosa, de que existe un grave problema con la Seguridad Social, que el programa será insolvente dentro de veinte, treinta o cuarenta años y que, por lo tanto, necesita una reforma drástica ahora mismo. Los enemigos de la Seguridad Social llevan unas tres décadas prediciendo su colapso financiero, mientras que el programa ha seguido generando enormes superávits que acaban en el presupuesto general para ser gastados en otras cosas. Un pequeño aumento del límite máximo de impuestos del programa cubriría cualquier aumento de la demanda cuando los ‘baby boomers’ empiecen a jubilarse. Este punto se tiene relativamente poco en cuenta.

La Seguridad Social es un servicio social triple: además de las pensiones de jubilación, proporciona un seguro de supervivencia (hasta los 18 años) a los hijos de familias que han perdido a su sostén económico, y ofrece asistencia por discapacidad a personas en edad prejubilatoria que están incapacitadas por lesiones graves o enfermedades prolongadas. Pero por la cobertura de la prensa nunca se sabría esto, y la mayoría de los estadounidenses no lo saben.

TRANSMISIÓN DEL VALOR NOMINAL

Muchas etiquetas no son creadas por los medios de comunicación, sino por las autoridades oficiales. Los líderes gubernamentales y empresariales estadounidenses hablan con aprobación del «liderazgo mundial de Estados Unidos», los «intereses estadounidenses», la «seguridad nacional», los «mercados libres» y la «globalización». Los medios de comunicación transmiten acríticamente estas imágenes oficiales sin ningún comentario crítico apreciable sobre su contenido real. La transmisión del valor nominal ha caracterizado la actuación de la prensa en muchos ámbitos de la política interior y exterior, lo que le ha valido apodos despectivos como «taquígrafo del poder» y «portavoz de las autoridades».

Cuando se les cuestiona al respecto, los periodistas responden que no pueden introducir sus opiniones críticas personales en sus informes. En realidad, nadie les pide que lo hagan. Mi crítica es que ya lo hacen, y rara vez se dan cuenta. Sus percepciones ideológicas convencionales suelen coincidir con las de sus jefes y otras autoridades. Esta uniformidad de sesgos se percibe como «objetividad».

REPETICIÓN Y NORMALIZACIÓN

En 2005, el presidente Bush Jr. explicó su método de exposición: «Verás, en mi trabajo hay que repetir las cosas una y otra vez para que la verdad cale, para catapultar la propaganda» [4]. De hecho, una opinión que se repite con suficiente frecuencia tiene más posibilidades de ser aceptada que las ideas contrarias que rara vez se escuchan. La repetición ayuda a crear legitimidad. Antes del ataque a Yugoslavia, varias fuentes de noticias publicaron informes sin fundamento sobre matanzas masivas. Debido a la escasez de pruebas y a la falta de fiabilidad de los informes, la palabra «genocidio» apareció al principio en estas noticias de forma esporádica y entre comillas, lo que indicaba que se estaba utilizando de forma provisional un término tan amplio y sensacionalista. Pero una vez que la expresión se popularizó, y tras su uso repetido, las comillas desaparecieron y se habló de genocidio, casi sin excepción atribuido a los serbios, y mediante la repetición se estableció como un hecho indiscutible, impermeable a las pruebas contrarias. De hecho, las pruebas pasaron a ser bastante irrelevantes y siguen siéndolo hasta el día de hoy [5].

Los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 contra el World Trade Center y el Pentágono, que causaron la pérdida de casi 3000 vidas, fueron calificados como «una guerra» varias veces ese mismo día por el presentador de la NBC Tom Brokaw. Brokaw exclamó lo que ningún político se había atrevido a decir aún: «¡Esto es la guerra!». Otros comentaristas y expertos anunciaron rápidamente que los estadounidenses iban a tener que renunciar a una buena parte de su libertad para tener más seguridad, un tema que fue retomado poco después por los responsables políticos. Así es como los portavoces de los medios de comunicación allanan el terreno sobre el que pueden aventurarse los líderes políticos.

A lo largo del otoño de 2002, se desató una controversia en el país y en todo el mundo sobre si Estados Unidos tenía derecho a invadir Irak. Mientras tanto, los medios de comunicación estadounidenses normalizaron la idea de la guerra mediante la repetida difusión de informes sobre los preparativos militares que se estaban llevando a cabo. «Si entramos en guerra», decían los locutores, «este es el tipo de misiles que se utilizarán con una precisión letal» (acompañado de imágenes de un misil alcanzando su objetivo). Día tras día, el público recibía noticias sobre la movilización de reservistas, la salida de flotas al mar, la puesta en alerta de escuadrones de ataque aéreo, las maniobras de las tropas en el desierto de Kuwait y el establecimiento de líneas de suministro militar en Oriente Medio. La cobertura informativa sobre la preparación militar, tal y como se presentaba, hacía que la guerra pareciera más probable y aceptable.

DESPRECIO POR EL CONTENIDO

Los medios de comunicación corporativos dan mucha importancia a los acontecimientos superficiales, al estilo y al proceso, y menos a las cuestiones de fondo. Las crónicas de las huelgas importantes –en las raras ocasiones en que la prensa se ocupa de las luchas laborales– nos informan de que las negociaciones están estancadas, cuánto tiempo ha durado la huelga y qué altercados se han producido en los piquetes. Por lo general, se omite cualquier referencia al contenido del conflicto, las quejas reales que llevan a los trabajadores a recurrir de manera reacia a la última medida posible, como una huelga, tales como recortes salariales y de prestaciones, pérdida de antigüedad, cuestiones de seguridad o la falta de voluntad de la gerencia para renovar los contratos.

Los especialistas en medios de comunicación a veces hablan de la «visión más amplia». De hecho, su capacidad o disposición para vincular los acontecimientos y cuestiones inmediatos con relaciones sociales más amplias es casi inexistente, y sus jefes tampoco tolerarían un análisis más amplio. En cambio, nos ofrecen habitualmente una visión más reducida, lo que les permite menospreciar el contenido y mantenerse dentro de unos límites políticamente seguros. Así, las numerosas manifestaciones contra los acuerdos internacionales de libre comercio, empezando por el TLCAN y el GATT, se informan, en el mejor de los casos, como enfrentamientos entre manifestantes y policía, sin apenas referirse a las cuestiones de soberanía democrática y al poder de las empresas y sin rendir cuentas a los manifestantes.

FALSO EQUILIBRIO

De acuerdo con los cánones del buen periodismo, se supone que la prensa debe recurrir a fuentes contrapuestas para obtener ambos lados de una cuestión. De hecho, rara vez se concede la misma importancia a ambos lados. Un estudio reveló que, entre 1997 y 2005, los invitados conservadores a los programas de opinión de las cadenas de televisión superaban en número a los liberales, normalmente en una proporción de tres a uno, mientras que los radicales de izquierda eran tan escasos que ni siquiera se podían contar [6].En resumen, «ambos lados de una historia» no suelen ser todos los lados. Toda la porción progresista y radical de izquierda del espectro de opiniones ha sido amputada del cuerpo político visible.

El falso equilibrio quedó patente en un reportaje de la BBC que hablaba de «una historia de violencia entre las fuerzas indonesias y las guerrillas timorenses», sin mencionar que estas últimas luchaban por sus vidas contra una fuerza invasora indonesia que había masacrado a unos 200 000 timorenses. En cambio, la invasión genocida de Timor Oriental se presentó como una lucha por rencores, con «muertes en ambos bandos» [7]. Las guerras apoyadas por Estados Unidos en Guatemala y El Salvador durante la década de 1980 se trataron a menudo con ese mismo tipo de falso equilibrio. Tanto los que quemaban aldeas como los que veían cómo quemaban sus aldeas eran descritos como igualmente implicados en un sangriento conflicto. Aunque dan la apariencia de ser objetivos y equilibrados, estos reportajes neutralizan falsamente el tema que tratan y, por lo tanto, distorsionan la cuestión.

EVITAR EL SEGUIMIENTO

Cuando se enfrentan a una respuesta inesperadamente disidente, los presentadores de los medios de comunicación cambian rápidamente de tema, interrumpen para emitir un anuncio publicitario o insertan un anuncio identificativo: «Estamos hablando con [quien sea]». El objetivo es evitar profundizar en un tema políticamente prohibido, por mucho que el comentario inoportuno parezca requerir una pregunta de seguimiento. Una presentadora de la BBC se entusiasmó: «Navidad en Cuba: ¡por primera vez en casi cuarenta años, los cubanos pudieron celebrar la Navidad e ir a la iglesia!». A continuación, se conectó con el corresponsal de la BBC en La Habana, quien observó: «Una multitud de dos mil personas se ha reunido en la catedral para la misa de medianoche. Todo es bastante discreto, muy parecido al año pasado». ¿Muy parecido al año pasado? Aquí había algo que requería una aclaración. En cambio, la presentadora pasó rápidamente a otro comentario cargado de significado: «¿Podemos esperar un aumento de la libertad con la visita del Papa?».

El presentador del programa de entrevistas de la PBS Charlie Rose preguntó una vez a un invitado, cuyo nombre no escuché, si Castro estaba amargado por «el fracaso histórico del comunismo». «No, respondió el invitado», «Castro está orgulloso de lo que cree que el comunismo ha hecho por Cuba: avances en la sanidad y la educación, pleno empleo y la eliminación de los peores aspectos de la pobreza.» Rose lo miró con una mirada hostil y luego se volvió hacia otro invitado para preguntarle: «¿Qué impacto tendrá la visita del Papa en Cuba?». Rose ignoró al invitado descarriado durante el resto del programa [8]. Evitar el seguimiento es una forma de control de daños.

ENCUADRE

La propaganda más eficaz se basa en el encuadre más que en la falsedad. Al tergiversar la verdad en lugar de distorsionarla, utilizando el énfasis y otros adornos auxiliares, los comunicadores pueden crear la impresión deseada sin recurrir a la defensa explícita y sin alejarse demasiado de la apariencia de objetividad. El encuadre se logra mediante la forma en que se presenta la noticia, la cantidad de exposición, la ubicación (en primera plana o en el interior, en el párrafo inicial o en el último), el tono de la presentación (comprensivo o despectivo), los titulares y las fotografías y, en el caso de los medios de comunicación audiovisuales, los efectos visuales y auditivos que la acompañan y su ubicación (noticia principal al comienzo de la hora).

Los presentadores de noticias utilizan su propia persona como adorno auxiliar. Cultivan una forma de expresarse fluida y tratan de transmitir una impresión de distanciamiento que los sitúa por encima de la agitación y el tumulto de los temas que tratan. Los comentaristas de televisión y los editorialistas y columnistas de los periódicos adoptan un tono de sabiduría destinado a fomentar la credibilidad y un aura de certeza, o lo que podría denominarse «ignorancia autoritaria», tal y como se expresa en comentarios como «¿Cómo terminará esta situación? Solo el tiempo lo dirá» o «Nadie puede decirlo con certeza». Las obviedades trilladas se hacen pasar por verdades penetrantes. Los presentadores de noticias aprenden a formular frases como «El lanzamiento espacial se llevará a cabo según lo previsto si no surgen problemas inesperados», «A menos que el Congreso actúe pronto, es probable que este proyecto de ley no prospere» y «Debido al mayor interés de los votantes, se espera que la participación en las elecciones sea mayor de lo habitual».

LAS COSAS SIMPLEMENTE SUCEDEN

Si creemos en los medios de comunicación, las cosas simplemente suceden. Se informan muchas cosas, pero pocas se explican. Se habla poco sobre cómo se organiza el orden social y con qué fines. En cambio, se nos deja ver el mundo como lo ven los comentaristas de los medios dominantes, como una sucesión de acontecimientos y personalidades impulsados por la casualidad, las circunstancias, las conveniencias pasajeras, las intenciones confusas, las operaciones fallidas y la ambición individual, rara vez como un mundo influenciado por poderosos intereses de clase. La voz pasiva y el sujeto impersonal son construcciones retóricas esenciales para este modo de evasión. Así, leemos o escuchamos que «estallaron los combates en la región», o «muchas personas murieron en los disturbios», o «la hambruna va en aumento». Las recesiones parecen ocurrir como un fenómeno natural («nuestra economía está en recesión»), sin tener mucho que ver con la política monetaria y las contradicciones entre el aumento de la productividad y la disminución del poder adquisitivo.

La «globalización» es una de esas cosas que la prensa presenta como un desarrollo natural (pero indefinido). De hecho, la globalización es una política premeditada que persiguen los intereses de las corporaciones transnacionales en todo el mundo para obtener un control indisputable de los mercados. Los acuerdos de «libre comercio» establecen consejos comerciales internacionales que no son elegidos por nadie, operan en secreto sin restricciones por conflicto de intereses y disfrutan del poder de anular prácticamente todas las leyes laborales, de consumo y medioambientales, así como todas las regulaciones de servicio público de los países signatarios. La globalización establece la supremacía de los derechos de propiedad sobre todos los demás derechos. Lo que estamos viviendo con el GATT, el TLCAN, el ALCA, el AGCS y la OMC [9] es una desglobalización, una mayor concentración del poder político-económico en manos de una clase inversora internacional, un golpe de Estado global que despoja a los pueblos del mundo de cualquier protección democrática.

Los problemas sociales rara vez se asocian con las fuerzas político-económicas que los crean. Se nos enseña a reprimir nuestro propio pensamiento crítico y a no preguntarnos por qué las cosas suceden como suceden. Imaginemos que intentáramos algo diferente. Supongamos que informamos de que las duras condiciones laborales que existen en tantos países cuentan generalmente con el respaldo de los militares de esos países. Supongamos además que cruzamos otra línea y señalamos que estas fuerzas militares cuentan con el pleno apoyo y la financiación del Estado de seguridad nacional de los Estados Unidos. Supongamos entonces que cruzamos esa línea tan seria y, en lugar de limitarnos a lamentar este hecho, nos preguntamos también por qué los sucesivos gobiernos estadounidenses se han involucrado en tales actividades en todo el mundo. Supongamos que llegamos a la conclusión de que todo este fenómeno es coherente con el compromiso de hacer del mundo un lugar seguro para el capitalismo corporativo de libre mercado, a juzgar por los tipos de países a los que se ayuda y los que se atacan. Es casi seguro que un análisis de este tipo no tendría difusión alguna, salvo en unas pocas publicaciones selectas de carácter radical. Hemos cruzado demasiadas líneas, yendo más allá de los parámetros del discurso admisible. Como intentamos explicar la situación concreta (las malas condiciones laborales) en términos de un conjunto más amplio de relaciones sociales (el poder de las corporaciones transnacionales), nuestra presentación sería rechazada de plano como «teoría de la conspiración», o «marxista», «paranoica», «cínica» o cualquier otra etiqueta negativa que impida el pensamiento crítico y el análisis de las pruebas evidentes.

En resumen, el desempeño diario de los medios de comunicación bajo lo que se denomina «capitalismo democrático» no es un fracaso, sino un éxito hábilmente evasivo. A menudo oímos que la prensa «se equivocó» o «falló» en tal o cual noticia. De hecho, los medios de comunicación hacen muy bien su trabajo. Los profesionales de los medios tienen una entrenada incapacidad para ver toda la verdad.

Una vez que comprendemos esto, pasamos de una queja liberal sobre el desempeño descuidado de la prensa a un análisis radical de cómo los periodistas y editores mantienen el paradigma dominante con mucha habilidad y, a menudo, con la mayor sinceridad, habiendo interiorizado las concepciones e imaginarios de la ortodoxia imperante. Cabe recordar la observación de Upton Sinclair: «Es difícil hacer que un hombre entienda algo cuando su salario depende de que no lo entienda».

NOTAS:

1. “New York Times”, 5 de abril de 1966.

2 Véase Gary Webb, Dark Alliance: The CIA, the Contras, and the Crack Cocaine Explosion (Seven Stories, 1998)

3 “New York Times”, 21 de octubre de 1997.

4 Citado en A. Goodman y D. Goodman, «The War on Truth» (La guerra contra la verdad), towardfreedom.com, 20 de septiembre de 2006.

6 “Informe” de MediaMatters.org, 15 de febrero de 2006.

7 “Informe” de BBC World Service, 11 de diciembre de 1997.

8 “Charlie Rose Show”, NPR, 22 de enero de 1998.

9 Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT), Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS), Organización Mundial del Comercio (OMC).

Extraído de Contrary Notions: the Michael Parenti reader, pp. 20-30. City Lights Books, 2007. San Francisco, CA.


miércoles, 22 de julio de 2026

TELESÁNCHEZ Y SU ACOSO Y DERRIBO A CUBA

Una vez conseguido corromper a buena parte de la cúpula chavista en Venezuela (de eso iban las intrigas de Zapatero en Caracas), el PSOE y su brazo mediático RTVE se han centrado en machacar con sus fake news, sus historias truculentas y su propaganda de "fascismo blando" al resistente gobierno de Cuba. Ya en enero usó el caballito de Troya del feminismo y, bajo la excusa de que el régimen comunista de Cuba maltrataba a las mujeres, caldeó el ambiente para que EEUU interviniera para derrocar el "régimen". Curioso proceder el del gobierno de Pedro Sánchez, quien supuestamente se la tiene jurada a Trump. Para ello RTVE contó con (¡cómo no!) la inestimable ayuda de Amnistía Internacional, esa multinacional del intervencionismo humanitario [1]. Pues bien, ahora Telesánchez ha recurrido al viejo truco del opositor hecho desaparecer por el malvado régimen con el disidente cubano Luis Manuel Otero Alcántara. Así, en una noticia colgada en la web de RTVE el pasado 11 de julio, se nos informaba que este disidente había desaparecido misteriosamente, insinuando que el gobierno cubano lo había asesinado. Aquí el apoyo de Amnistía Internacional también fue clave para ayudar al ente público a llegar a dicha conclusión sin consultar ninguna otra fuente (pero ¿no era RTVE la que nos advertía contra las fake news y nos aconsejaba contrastar siempre la información?)



Posteriormente, el 19 de julio RTVE nos informa de un hecho milagroso: el tal Luis Manuel Otero aparece vivo en Miami, rodeado de un montón de hinchas de la gusanera cubana, envuelto en una gigantesca bandera de Cuba, con un gorro de lana (¡en pleno verano!) estilo Rambo. Nada nuevo: este tipo de milagros ya los hemos visto en Venezuela, en Rusia, en Irán, en China, en Nicaragua... Casualmente en todos los países que no besan el trasero a EE.UU. Y por cierto, sin ninguna disculpa por parte del ente público por difundir fake news basadas en rumores sin confirmar. Esto no habría sido tan escandaloso en Antena 3, una cadena privada de orientación derechista; pero RTVE, que en manos del PSOE tanto nos advierte del ascenso del fascismo de Vox y que se permite llamar "facha" a Putin (el presidente de uno de los países más solidarios con Cuba), tiene delito. Tiene delito porque, aparte de manipularnos usando el dinero de todos, el movimiento al que pertenece el tal Otero, es un movimiento de extrema derecha. En efecto, el Movimiento San Isidro (el nombre ya dice mucho) al que pertenece Otero, es un movimiento calificado por fuentes pro yanquis como ultraconservador y anticomunista [2] y está presidido por José Daniel Ferrer, dirigente de la Unión Patriótica de Cuba, escindido del católico y reaccionario Movimiento Cristiano de Liberación, individuo que ha participado en varios intentos de revolución de color en Cuba y que ha recibido el premio Libertad Truman-Reagan de la Fundación Victims of Communism Memorial y otro de la NED (pantalla de la CIA), así como el apoyo de la mayoría del Parlamento Europeo [3]. De Luis Manuel Otero, por su parte, nos dice Wikipedia que es un artista visual cuya especialidad es la performance. Ya lo creo que sí.


NOTAS:

[1] https://www.rtve.es/play/audios/cinco-continentes/cinco-continentes-cuba-violencia-institucional-contra-mujeres-defensoras-derechos-humanos/16835039/

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Movimiento_San_Isidro

[3] https://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_Daniel_Ferrer