jueves, 14 de mayo de 2020

¿QUÉ SIGNIFICA LO QUE PASÓ EN EL BARRIO DE SALAMANCA?

Nuevo Curso, 14/05/2020


Según el relato oficial de la RTVE, después del show nacionalista y creepy de todos los días a las ocho -himno, aplausos, «resistiré», marcha fúnebre militar- un grupo de vecinos de la calle Núñez de Balboa fue a felicitar a tan original DJ que, por lo visto, daba por finalizada la temporada y se despedía de su público. Inmediatamente apareció la policía a disolverlos y su presencia propició un adelanto de «la cacerolada de las nueve», convirtiendo a los vecinos concentrados en una manifestación espontánea apoyada desde los balcones al grito de «¡Comunistas fuera!», «¡Libertad!» y «¡Gobierno dimisión!».

Otros medios ofrecieron casi inmediatamente relatos ligeramente diferentes en los que se dejaba entrever la crispación de fondo, el deseo de ejercer una cierta «desobediencia civil» y que había «más periodistas que manifestantes». Y es que en realidad, estaban esperándolo. La policía viene tiempo temiendo eclosiones callejeras de la derecha más cercana a Vox y advirtiendo al gobierno de que el verano y el otoño pueden estar protagonizados por la protesta de la pequeña burguesía por un lado y el ascenso de una oleada de huelgas por otro.

La Policía Nacional y la Guardia Civil han trasladado a Interior que, tras los meses de verano, se prevé un escenario de movilizaciones contra el Ejecutivo, reivindicaciones de carácter laboral y una nueva ofensiva del independentismo catalán. Las peores proyecciones apuntan incluso a una situación de gran factura social y una profunda erosión de las instituciones con efectos desestabilizadores más preocupantes.

La rebelión del Barbour

En los barrios de la pequeña burguesía por todo el país la impotencia y la rabia vienen in crescendo desde hace semanas. Lo que cambia de una ciudad a otra y de un perfil a otro es como se procesa políticamente. No es muy reflexivo: no hay argumentarios elaborados sobre la pandemia y sus efectos. El descontento se expresa como indignación genérica, con focos variables en pequeñas anécdotas mediáticas, para reafirmar posiciones ideológicas anteriores. En «Quatre Torres» en Barcelona la angustia se torna en reproche a la recentralización que supuso el estado de sitio. Que la «desescalada» se haga por provincias lleva a interminables ejemplos sobre la diversidad dentro de cada una como si fuera un hecho limitado a las provincias catalanas. El relato, a todas luces menor, se vive con una pasión y una crispación incomprensibles sin un largo contexto previo a la pandemia.

La versión «Barrio de Salamanca» de esta misma clase es esa pequeña burguesía de Oviedo, Valladolid, Sevilla o Murcia que pasea disfrazada con ropas de montería y complementos de Barbour y que en su día idolatró a Aznar, uno de los suyos. Llevan desde que comenzó la pandemia una intensa vida en Whatsapp. Sincronizados por las radios conservadoras en la mañana, comparten audios viejos de Pablo Iglesias como si fueran bebidas de taurina, memes variados con consignas sobre el gobierno que «nos quiere callar» y consignas llenas de ese anticomunismo primario que hasta hace poco era exclusivo de la oposición venezolana en el exilio. Se sienten despojados. Despojados por la evolución de un sistema político que repartió tanto entre los gobiernos regionales que no les permite ya reconocer al estado más que en sus cuerpos armados; se sienten despojados de identidad nacional, pero también de identidad íntima por la elevación del feminismo a ideología de estado. Y sobre todo se sienten despojados por la evolución del sistema económico y la crisis. Se sienten solidarios con el agricultor -otra familia de la pequeña burguesía-, con el tendero «de toda la vida» que tiene que cerrar su negocio, con el amigo dueño de restaurantes o de gasolineras en el pueblo al que van de caza que «lo está pasando mal» con el confinamiento. Y lo hace porque también él lo está pasando mal: la banca y el sector financiero ya no reclutan cuadros medios en masa y menos aun de cierta edad, las inversiones que hizo en pisos o en acciones ya no rentan, sus hijos -formados en escuelas privadas- no tienen expectativas equivalentes a las que él tenía a su edad.

Algo muy significativo, el Spexit no le llama. Sigue siendo un «neoliberal», chovinista y globalista al mismo tiempo. Su perspectiva global es aun más pobre y derrotista que la de los medios porque la política es eso que se dirime en los informativos matutinos, con su división temática estricta en la que las noticias nacionales pertenecen a un mundo propio, «distinto y distante» de las internacionales. Los «de fuera» no son parte del «problema», que acaba siendo siempre el gobierno. Como el independentista, le da la razón a los tópicos nordistas más burros porque reflejan la imagen de un «país caído» que necesita redención, un «cambio gordo». Pero a diferencia de éste puede votar a Casado (PP) o a Abascal (Vox), aunque su verdadero referente sigue siendo Aznar.

La pequeña burguesía y la crisis política que viene

En Italia, Francia o España están saltando las costuras del aparato politico ya. Lo que estamos viendo es que la pequeña burguesía retomará su revuelta con fuerza renovada… y frustración creciente. Aspiraciones como la independencia de Escocia son materialmente imposibles con precios del petróleo tan bajos, el nacionalismo corso será el primer damnificado del hundimiento del sector turístico. La base agraria que el sistema electoral hace tan importantes para las derechas gran-nacionalistas italiana, francesa o española, que ahora multiplica precios mientras mantiene salarios de miseria y situaciones vergonzosas al límite de la esclavitud, lo va a «pasar muy mal». Y todas ellas van a poner en primer plano, como una «necesidad de la economía» aumentar la explotación, bajar salarios y reducir coberturas sanitarias y sociales estatales para «abaratar el estado».

Antes del covid, veíamos ya que bajo las «revueltas populares» que se prodigaron durante el año pasado latía una contradicción cada vez más fuerte. La pequeña burguesía quería oxígeno y exigía a la burguesía y al estado que les diera un pedazo de la «recuperación» de la que empezaban a disfrutar los grandes capitales, es decir, quería oxígeno a costa de la precarización y la transferencia de rentas que dirigían otros. Ahora, como tantas otras cosas, esa tendencia se ha acelerado. La pequeña burguesía que justo antes del Covid disparaba ya contra los salarios mínimos, ahora se revuelve contra una desescalada que ya era imprudente cuando se diseñó para hacerla total cuanto antes.

Cuando la presidenta de la Comunidad de Madrid compara los doscientos muertos diarios que produce el covid en España a dia de hoy con los accidentes de tráfico para argumentarlo no solo comete una falacia de escala. Está operando dentro de un consenso tácito de la clase dirigente entera con el gobierno a la cabeza: salvar las inversiones tiene preminencia sobre salvar vidas, el objetivo de las medidas de contención no es detener la enfermedad y salvar al máximo de personas sino evitar un colapso sanitario y volver a la «normalidad» de la producción cuanto antes. Es lo mismo que decía ayer Merkel: «estuvimos de acuerdo en que no íbamos a poder detener al coronavirus, pero sí ralentizar su propagación». La diferencia de Ayuso es que lo dice con descaro y un argumento falaz. Y lo hace porque ese tipo de argumentos están tan normalizados en su entorno, la pequeña burguesía madrileña, que ni siquiera es consciente de que haya gente capaz de pensar lo contrario o que se asuste de verse a sí mismo o a los suyos como posibles «sacrificios necesarios» para que los negocios vuelvan a ser rentables cuanto antes.

La clase ruidosa

La pequeña burguesía se está radicalizando. Las primeras secciones de ella que lo hacen expresan los intereses de sus pequeños capitales cargando contra la necesidad más básica de todas: la salud pública en mitad de una pandemia. A la pequeña burguesía industrial, comercial, financiera y agraria, seguirán más que probablemente otros sectores de la misma clase -academia, burocracias regionales, cuadros corporativos- con aun mayores exuberancias ideológicas… pero no mejores intenciones para con los trabajadores. Eso sí, ocuparán todo el espacio con un ruido infinito, mil falsas dicotomías (fascismo-antifascismo, fascismo-feminismo, guerra-pacifismo, negacionismo-ecologismo, etc.) y salidas «progresistas» a la crisis que ni son progresistas ni se basan en otra cosa que propiciar transferencias masivas de rentas desde el trabajo al capital.

En el periodo histórico en que vivimos las movilizaciones de la pequeña burguesía, con independencia de su expresión ideológica, no pueden converger con las de los trabajadores. Al revés, se van a dar cada vez más en conflicto con las necesidades universales que las luchas de los trabajadores afirman y que tendrán que vencer cualquier tentación nacionalista, cualquier enfoque «popular» para poder avanzar lo más mínimo. Desde el primer día.

martes, 12 de mayo de 2020

MÁS REBUZNOS NACIONALISTAS


[¿Un colega alemán? ¿No será de esos que admiran a un 
difunto dictador de ridículo bigote?]

viernes, 8 de mayo de 2020

DOS FOTÓGRAFOS VALLISOLETANOS MUESTRAN LO 'ENGAÑOSAS' QUE PUEDEN SER LAS MULTITUDES DURANTE EL CORONAVIRUS

Tribuna Valladolid, 06/05/2020






Alberto Mingueza, colaborador de Tribuna de Valladolid, y José Carlos Castillo realizaron unas imágenes en el Parque Ribera de Castilla con las que pretenden "fomentar el pensamiento crítico"

Todo se remonta a hace unos días cuando dos fotógrafos vallisoletanos, José Carlos Castillo y Alberto Mingueza, colaborador de Tribuna, se encontraban en el paseo del Parque Ribera de Castilla de La Rondilla. ¿Su objetivo? Tratar de demostrar que la perspectiva puede ser muy engañosa y que uno no debe fiarse de todo lo que le llega a su terminal móvil durante estos días de confinamiento.

El trabajo era sencillo en cuanto a planificación. Realizar dos fotografías en el mismo momento con toda la gente paseando en el horario establecido durante el Estado de Alarma, entre las ocho y las once de la tarde junto al río. Dos fotografías que parecieran mostrar dos realidades completamente distintas pese a que fueran exactamente la misma. Y voilá. Un resultado espectacular.





De lo que parecía una multitud sin dejar apenas espacio, y que por tanto favorecería la propagación de la COVID19, a la siguiente fotografía que demostraba que no es así y que el gentío respetaba la distancia de seguridad.

"En el peor de los casos la diferencia entre una imagen y otra puede ser de un par de segundos", asegura Mingueza, quien incide en que con esta labor lo único que pretendían era "fomentar el pensamiento crítico". Y es que son muchas las informaciones y bulos intereados que se mueven con una facilidad pasmosa en el contexto político actual. El mensaje era claro; no se dejen engañar.

"Y aún con todo hay haters que te llaman manipulador, mentiroso...", prosigue Mingueza, no dando crédito a lo que han tenido que sufrir. Él mismo, pese a tratarse de una labor inicialmente planteada para el periódico El Norte de Castilla, decidió publicar estas instantáneas en sus redes sociales, y aun con la evidencia delante hay quien la emprendió con los fotógrafos. "Una lucha interminable", suspira. ¿Y usted, qué opina? Eche un vistazo al carrusel de imágenes.

VARIOS ATLETAS ESPAÑOLES ENFERMARON EN LOS JUEGOS MILITARES DE WUHAN EN OCTUBRE

La Vanguardia, 08/05/2020

[Ya el responsable de exteriores del gobierno chino dijo que había atletas infectados en ese mundial, pero como lo decía el gobierno chino aquí se dijo que eran "fake news" y propaganda. Y ahora vemos que de "fake", nada.]



Al menos dos uniformados padecieron síntomas de gripe compatibles con el nuevo coronavirus y otros dos mostraron dolencias nada más llegar a su destino en España

Varios atletas españoles que participaron entre el 18 y el 27 de octubre en los Juegos Mundiales Militares de la ciudad china de Wuhan enfermaron con síntomas similares a la Covid-19 durante o después de ese evento deportivo, han explicado a Efe varias fuentes castrenses.

Al menos dos uniformados padecieron síntomas de gripe compatibles con el nuevo coronavirus durante su estancia en Wuhan y al menos otros dos mostraron dolencias nada más llegar a su destino en España, según el relato de fuentes directas e indirectas que han hablado bajo la condición de respetar su anonimato.

Tratados con amoxicilina

Dos deportistas cayeron enfermos durante su estancia en China tras “una semana y pico en el país”, relata un testigo de los hechos, que explica que las molestias persistieron “durante tres o cuatro días”.

El primero sufrió “problemas de garganta, como una gripe” y después su compañero de habitación estaba “malo, sudado, muy griposo (...) de moco y de pecho”.

Ambos casos fueron tratados con amoxicilina, indica la misma fuente, mientras que otros deportistas apuntan a Efe que en sus disciplinas no hubo nadie con síntomas durante su estancia en Wuhan o al llegar a España y el Ministerio de Defensa afirma que no ha tenido conocimiento de ningún caso sospechoso.

China advirtió del nuevo coronavirus el 31 de diciembre

A ninguno de los atletas consultados se les pasó por la cabeza a finales de octubre que aquello pudiera ser otra cosa que una gripe, ya que China sólo advirtió a la Organización Mundial de la Salud del descubrimiento de un nuevo tipo de coronavirus el 31 de diciembre, es decir, 65 días después de que se clausuraran los juegos.

La comitiva española destacada en los VII Juegos Mundiales Militares de Wuhan, en la que participaron cerca de 10.000 deportistas de más de un centenar de países, estaba formada por unas 170 personas entre atletas y técnicos.

Regresaron a España en los días posteriores a la clausura del evento el 27 de octubre, tanto en vuelos comerciales Wuhan-Pekín-Madrid como Wuhan-París-Madrid, y a ninguno de los cuatro casos citados ni a sus compañeros más cercanos se les hicieron pruebas posteriormente.

“Una infección de garganta o gripe”

”Se lo tomaron como una infección de garganta o gripe y aquí, como ya estaban curados, nada de nada”, indica un atleta sobre los dos que enfermaron en China, y apunta que a finales de 2019 uno de ellos sufrió una neumonía. “Estuvo muy malo”, relata.

Además de los dos militares que enfermaron en la ciudad china, al menos otros dos de la Academia Básica del Aire de León presentaron síntomas compatibles con la COVID-19 al llegar a España, en noviembre, relata a Efe un compañero suyo y confirma otra fuente militar conocedora de estos casos.

En esa academia de León, a la que pertenecen más de 600 personas, hubo en enero un pico de casos de gripe que hizo que decenas de militares acudieran al médico. También se registró allí un caso de neumonía de un enfermo que ya había pasado la gripe, explica un militar.

Otro militar destinado en Andalucía que estuvo en Wuhan y no tuvo síntomas allí indica que en diciembre sufrió “una gripe muy fuerte” que le generó problemas respiratorios durante dos meses y de la que no se recuperó del todo hasta finales de abril.

Militares franceses, con síntomas tras el evento

Cuando se dio a conocer el virus con epicentro en Wuhan, explica este deportista a Efe, se consultó a su equipo si habían tenido alguna dolencia compatible y él dio cuenta de esa enfermedad.

Esta semana, después de que salieran a la luz síntomas en militares franceses que estuvieron en los juegos, jefes de equipos españoles participantes en Wuhan se han dirigido a sus deportistas para consultarles si mostraron indicios de haber sufrido la COVID-19.

Según fuentes del Ministerio de Defensa consultadas por Efe, este departamento no ha tenido conocimiento de que ninguno de los participantes en los juegos tuviera síntomas del nuevo coronavirus, por lo que se descartó la aplicación de cualquier tipo de verificación médica extraordinaria y los militares no han sido, por tanto, testados.

Esta es la misma respuesta que dio este lunes el Ministerio a la Unión de Militares de Tropa (UMT), una asociación que preguntó a Defensa el 26 de enero si se había aplicado algún protocolo a los atletas que estuvieron en el epicentro de la pandemia.

Villa para atletas en Wuhan

La mayor parte de la comitiva española que viajó a los Juegos Mundiales Militares se alojó en la villa para atletas de las afueras de Wuhan, un complejo de bloques de entre 10 y 20 alturas con apartamentos para los deportistas y zonas comunes como gimnasios y áreas de recreo con máquinas de videojuegos, un lago y un metro inaugurado para la ocasión.

”Era como un hotel. Había cocina pero no muebles de cocina y se comía en la cantina (...). Allí comía todo el mundo, había cinco menús diferentes, occidentales, musulmanes...”, recuerda uno de los atletas sin rastro de síntomas.

Dentro de la villa, la delegación española no estaba alojada junto a la de Francia. “Allí franceses no había”, agrega un atleta de la delegación española, que explica que por las tardes solía ir a visitar la ciudad con algunos compañeros y que tuvieron contacto con guías locales.

El primer caso confirmado de coronavirus en España fue un paciente de Valencia que falleció el 13 de febrero al que se hizo una autopsia “a posteriori” que dio positivo al virus.

Este martes, y después de que en Francia se haya detectado un positivo en un pescadero de París ingresado el 27 de diciembre, la OMS invitó a los países que tengan muestras de neumonías a finales de 2019 que investiguen si pudieron ser en realidad pacientes de COVID-19 que pasaron inadvertidos.

LA OMS NO DESCARTA CONTAGIOS DURANTE LA CUMBRE DEL CLIMA DE MADRID DE DICIEMBRE

La Vanguardia, 07/05/2020

[Con que el mercado de marisco de Wuhan, ¿eh?]



La Organización está “vigilante” y “abierta a la posibilidad” de que la Covid-19 ya estuviera en diciembre en Europa e incluso en fechas “más tempranas”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está “vigilante” y “abierto a la posibilidad” de que la Covid-19 ya estuviera en diciembre en Europa e incluso en fechas “más tempranas”, aunque en estos momentos no está investigando “de forma proactiva” si la XXV Cumbre del Clima de Chile que finalmente se celebró en Madrid del 2 al 15 de diciembre pudo ser un punto dispersor del contagio.

A la Cumbre anual de la ONU sobre Cambio Climático que se celebró en IFEMA, escenario meses después del mayor hospital de campaña para atender afectados por coronavirus, asistieron, según datos oficiales, unas 30.000 personas procedentes de 190 países.

jueves, 7 de mayo de 2020

DECADENCIA DEL PERIODISMO: GALARDONAN AL NEW YORK TIMES POR SU GUERRA MEDIÁTICA CONTRA RUSIA

Denis Lukyanov
Sputnik, 07/05/2020



Muchos medios estadounidenses se destacan por su posición rusófoba y The New York Times no es una excepción. El pasado 4 de mayo, ocho artículos y vídeos del medio sobre Rusia recibieron el premio Pulitzer. Sputnik te explica por qué el periodismo rusófobo no merece ser galardonado.

Para empezar, bastaría señalar los términos claramente rusófobos que utiliza el premio para describir las obras de los periodistas del New York Times. El medio ha sido galardonado en la categoría de periodismo internacional por la información publicada sobre el "depredador régimen de Vladímir Putin". Son palabras expresadas en un contexto claramente negativo que exponen la posición sesgada que tiene el periodismo occidental hacia Rusia y su gestión política.

Dos de los materiales publicados tratan sobre los bombardeos contra los hospitales en los territorios controlados por los terroristas en Siria y otros objetos civiles en estas zonas. El Ministerio de Defensa de Rusia en reiteradas ocasiones subrayó que realiza ataques aéreos solo contra los blancos verificados y nunca ataca establecimientos médicos ni la infraestructura civil en la República Árabe Siria. En este sentido, la investigación del NYT parece ser muy sesgada.

Las pruebas presentadas por el medio parecen ser infundadas. El NYT afirma que sus periodistas pasaron semanas estudiando registros de vuelos de los aviones rusos y estos, según asevera, confirman que Rusia es responsable de los ataques contra hospitales. Sin embargo, no ha compartido todos los registros de vuelos: solo mostró algunos en su vídeo y esos no comprueban que Rusia es culpable. 

Esto hace crecer las dudas en cuanto a la veracidad de la información y no se puede excluir que las imágenes hayan sido fabricadas.

En el vídeo sobre los supuestos ataques rusos contra las zonas civiles en Siria, el NYT afirma haber analizado los registros de vuelos de los aviones militares rusos que habían sido "interceptados", según asevera el medio. Pero no es posible evaluar la fiabilidad de la fuente. Además, en el vídeo aparece una imagen de un supuesto avión ruso, pero es tan borrosa que no queda claro a qué fuerza aérea pertenece dicha aeronave militar. Pero el medio asevera que es rusa, por alguna razón.

El NYT nos ofrece fiar en sus conclusiones, pero las pruebas, por lo menos, no son concluyentes o incluso constituyen una fabricación. Un hecho que confirma que la información del NYT puede ser no veraz es la presencia en el vídeo de los Cascos Blancos, una ONG a la que acusan de haber perpetrado ataques de falsa bandera y que es financiada por gobiernos occidentales. 
The New York Times asevera que al bombardear la infraestructura civil, Rusia trata de expulsar a los habitantes de estas zonas. Sin embargo, fue Rusia quien redujo, junto con el Gobierno de Bashar Asad, la presencia de terroristas en el país y acordó su evacuación y la de sus familiares a Idlib. Asimismo, el Ministerio de Defensa ruso oficialmente confirmó que en dichas fechas la aviación rusa no había realizado operaciones en estas áreas. 

Es más, Moscú no tiene por qué bombardear blancos civiles y ataca exclusivamente las posiciones terroristas.

El contenido de otros materiales que fueron galardonados también ha sido refutado en reiteradas ocasiones. Este es el caso de los supuestos asesinos rusos en Europa como también el caso de una unidad de la inteligencia militar rusa —GRU, por sus siglas en ruso— que trata de desestabilizar la situación en el Continente Viejo al llevar a cabo operaciones en el Reino Unido, Montenegro, Bulgaria y Moldavia. 

Todas estas acusaciones fueron tachadas de mentiras por las autoridades rusas muchas veces.

El ejemplo más emblemático de la información no comprobada difundida por el NYT y otros medios occidentales fue el caso de Serguéi Skripal, exespía ruso que fue un doble agente y trabajó también para la inteligencia británica MI6. Precisamente este es el caso del que habla, entre otros, el autor del artículo al referirse a una unidad especial de la GRU que trata de desestabilizar a Europa. Este caso está lleno de incoherencias y efectivamente carece de pruebas contundentes respecto a la injerencia rusa.

El NYT también acusó a la supuesta unidad de GRU de estar involucrada en la intentona golpista en Montenegro en 2016. Rusia rechazó enérgicamente todas las acusaciones sobre su supuesta participación. Esto tiene que ver con el hecho de que desde hace años, Moscú no tiene interés estratégico en los Balcanes. 

Los medios occidentales decían en ese entonces que Rusia había tratado de evitar el ingreso de Montenegro en la OTAN, pero ese país no está ni cerca de los límites rusos. Por eso, si bien Rusia está en contra de la ampliación de la alianza en general, el ingreso de ese país en el bloque militar atlántico no tiene por qué preocupar a Moscú.

El NYT prestó especial atención a la presunta involucración rusa en los asuntos de algunos países africanos. En el foco de atención de los periodistas del medio estadounidense se encontraron tres países africanos: Libia, República Centroafricana y Madagascar. 

El medio acusa a Moscú de haberse involucrado en las elecciones en esta isla y el autor compara este caso con la supuesta injerencia rusa en las elecciones de EEUU en 2016, otro cuento de hadas inventado por los medios norteamericanos.

Como correctamente señala el autor de la nota, Madagascar es "quizás el lugar menos esperado" para la injerencia rusa en los comicios y es así: Moscú simplemente no tiene intereses en esta zona. El NYT solo menciona a una persona que teóricamente está vinculada con el presidente ruso, Vladímir Putin. Es el restaurador Evgueni Prigozhin, conocido como el chef de Putin. Pero el medio no presenta ninguna prueba sólida sobre su involucramiento en los asuntos africanos. 
Se explica que la Unión Soviética tuvo interés en África, por lo cual Vladímir Putin, quien, según el NYT, tiene nostalgia por los tiempos soviéticos, también ordena operaciones rusas en el continente. Así, el medio quiere justificar sus aseveraciones en cuanto a la presunta presencia rusa en África. Pero hay un lugar donde Rusia realmente cuenta con una presencia militar y es la República Centroafricana.

Rusia envió armas a este país y mandó sus instructores militares a la República Centroafricana. También las tropas rusas están presentes en la zona como parte de las fuerzas de paz: en abril de 2019, el presidente ruso firmó un decreto para enviar hasta 30 militares a la república para que participen en la Misión Multidimensional Integrada de Estabilización de las Naciones Unidas. Las demás cosas que dice el NYT sobre la presencia rusa en ese país resultan ser una mentira.

Finalmente, el caso de Libia. El NYT acusa al Kremlin de estar detrás de los mercenarios rusos que luchan en el campo de batalla en Libia. En particular, el medio estadounidense relata sobre la presencia de francotiradores rusos en el país africano y, además, la aparición de cazas avanzados rusos Sukhoi.

Esto último parece ser una mentira porque Moscú todavía no ha exportado sus aviones militares avanzados a ningún país africano.

En cualquier caso, si ciudadanos rusos de verdad están en Libia, esto no significa que representan los intereses de Rusia. Así lo dijo el propio presidente ruso, Vladímir Putin, en enero pasado. Esto significa que las aseveraciones de los medios como el New York Times sobre el vínculo entre los mercenarios rusos y el Kremlin son puramente ficticias.

En otras palabras, el periodismo en EEUU está en estado de decadencia. Los medios como el NYT publican sus noticias sobre Rusia sin pensar y con solo una meta: manchar la imagen del país euroasiático y sus militares. Es una parte de una gran campaña mediática contra Moscú que es fomentada por la ardiente rusofobia de algunos medios y periodistas estadounidenses y occidentales. Por ahora, no parece que esta campaña vaya a acabar pronto.

martes, 5 de mayo de 2020

LA CEPA FRANCESA DE COVID-19 PODRÍA SER LOCAL Y NO HABER LLEGADO DESDE CHINA

El Pueblo en Línea, 01/05/2020

[Tanto culpar de todo a China y ahora se descubre esto. ¿Pedirán perdón los medios occidentales a China por sus calumnias? Es una pregunta retórica.]



El COVID-19 que ha estado asolando Francia puede no haberse originado en China, según un estudio publicado por virólogos en el Instituto Pasteur de París. La cepa francesa puede haber estado circulando localmente y no reconocida antes de que el brote global se acelerara.

Las pruebas en muestras de 97 franceses y tres argelinos infectados con Sars-CoV-2 sugieren que el virus pudo haber existido en Francia antes de que comenzara la pandemia.

El estudio de dieciséis páginas, realizado por investigadores afiliados al prestigioso Instituto Pasteur en París dice que ya el 10 de enero, Francia implementó "una vigilancia reforzada de los casos de COVID-19", cinco días después de que la Organización Mundial de la Salud emitiera las primeras noticias de brote de la enfermedad sobre una "neumonía de causa desconocida".

El análisis genético de las muestras reveló que los tipos dominantes de cepas virales en Francia pertenecían a un "clado" o grupo con un antepasado común que no provenía de China o Italia.

"El brote francés proviene principalmente de una o varias variantes de este clado ... podemos asegurar que el virus circulaba silenciosamente en Francia en febrero", escriben los investigadores.

La primera muestra del clado francés se recolectó el 19 de febrero de un paciente que no tenía antecedentes de viaje ni contacto conocido con viajeros que regresaron.

El escenario "es compatible con la gran proporción de enfermedades leves o asintomáticas", dicen los investigadores en Francia.

Sin embargo, "el muestreo actual claramente impide la inferencia confiable para el momento de la introducción en Francia", lo que hace imposible ir un paso más allá y concluir que el virus existía en Francia incluso antes de que se descubriera en China.