Geopolítica Rugiente, 06/08/2026
Claramente, la entrada irregular de más de 60 mil marroquíes a Ceuta, los días 30 y 31 de julio, fue un movimiento orquestado por los servicios especiales de Rabat y, al parecer, fue un ensayo para un escenario mayor que podría darse en los años venideros, mientras tanto Marruecos estaría tratando de conseguir coyunturalmente otros puntos a favor.
En este contexto, la estructura de poder marroquí está trabajando con pleno conocimiento y coordinación, al menos, parcial, con factores estratégicos israelíes y estadounidenses en vista de establecer, en el plano de los hechos, un eje Trump-Israel-Marruecos que ganaría espacios clave y, simultáneamente, estaría abriendo controles de rutas marítimas para ellos en perjuicio total de España y, en menor medida, de Europa continental.
Al respecto, la observación atenta de los próximos pasos de los servicios de inteligencia de los países de este eje emergente podría arrojar más luces en cuanto cuales serían definitivamente los desarrollos múltiples para finales de la presente década.
No hay que ser ingenuos ya que, en este marco, la diplomacia no existiría y los canales políticos serían más parecidos a un show de un circo desprestigiado que a un verdadero campo de realización histórica.
Presuntamente, hace, aproximadamente, 4 o 6 años, algunos actores de poder le habría prometido al Dar al-Majzén la obtención, en una primera instancia, de Ceuta y Melilla y, en una etapa posterior, el sueño dorado de…las Islas Canarias.
En los círculos bien informados de España, se tiene como cierto que los brazos extendidos y melosos del Palacio de Rabat han llegado a espectros políticos, económicos y de seguridad bien enquistados del sistema español y que, por ello, la estrategia marroquí expansiva contaría con aliados indispensables en la península española.
Hablando de la percepción del pueblo de Marruecos, así como es cierto que una parte de sus habitantes no propicia ninguna guerra o conflicto contra España, también no es menos cierto que la mayoría de sus ciudadanos considera que Ceuta y Melilla son de propiedad nacional marroquí y seguirán manteniendo esta perspectiva -con sus ideas y sentimientos – durante la próxima década.
Cabe señalar que, según lo expresan informes concienzudos, en esta alianza internacional de la geopolítica unipolar, Marruecos sería más que nada un peón ante los planes de los israelíes y los estadounidenses, quienes, por otro lado, quieren todo el Mediterráneo para sí, evitando de esa manera la concreción de cualquier soberanismo español sobre sus áreas legítimas y que el Mediterráneo como tal sea multipolar.
Meses antes de que acontecieran los sucesos de Julio de Ceuta, ya se discutía, en los laboratorios de pensamiento geopolítico, la ocurrencia de los referidos eventos en relación con una anexión territorial de esos lugares por parte de Rabat.
Por ejemplo, el profesor neocon y con lazos visibles con el Pentágono, Michael Rubin, habló, en marzo de este año, que Marruecos debería ejecutar una una nueva Marcha Verde a Ceuta y Melilla, instando al rey Mohamed VI a recuperar el espíritu de la Marcha Verde para culminar la expulsión de los colonos españoles del territorio marroquí. Ceuta y Melilla…
Los marroquíes deberían reagruparse, enviar excavadoras a la frontera y luego entrar desarmados en Ceuta y Melilla para izar la bandera. Sánchez y la prensa española protestan, pero no tienen motivos para actuar. Tampoco los tendría la OTAN, ni siquiera si las fuerzas marroquíes entraran en las ciudades para restablecer el orden y organizar el traslado de los colonos a través del estrecho de Gibraltar de vuelta a España.
Ni Ceuta, ni Melilla, ni las Islas Canarias provocarían una respuesta de la OTAN. Sánchez debería hacer lo correcto: cumplir con su retórica anticolonial y poner fin a la ocupación española en África. Mientras tanto, las autoridades de Cádiz deberían comenzar los preparativos para recibir a los colonos españoles desplazados, independientemente de que Madrid lo permita o no.
Le pidió al presidente ‘Trump y el secretario de Estado Marco Rubio corregir la situación y reconocer formalmente Ceuta y Melilla como territorios marroquíes ocupados. Sánchez no actuará por voluntad propia, pero tal vez su legado sea el fin del imperialismo español en África’.
Sin duda, es lo que la opinión pública internacional vio, a escala muy baja, los días 30 y 31 de julio.
Pero también se conoció que el Congreso de Estados Unidos aprobó un proyecto de ley para destinar 40 millones de dólares a Marruecos, justo, dos semanas de los hechos de Ceuta, según lo anunció el exrepresentante Thomas Massie. Massie denunció que las instituciones de Washington estaban detrás de todo esto.

