viernes, 10 de junio de 2022

"AHOGAR A LOS RUSOS EN DROGAS": CÓMO UCRANIA DESENCADENÓ UNA GUERRA HÍBRIDA

Sputnik, 08/06/2022


En 2014 una avalancha de drogas sintéticas —mefedrona y alfa-PVP— entró en Rusia. Las llamadas 'sales' y 'speeds' se hicieron tan populares entre los jóvenes como la heroína en los años 90.

El grupo JimProm, formado principalmente por ciudadanos ucranianos, solía producir y enviar a las regiones hasta 500 kilos de drogas sintéticas novedosas en una semana.

Esta cantidad sería suficiente para envenenar una ciudad entera en el menor tiempo posible. En 2017, las fuerzas de seguridad rusas liquidaron JimProm.

El volumen de negocios anual de este gran sindicato de producción de drogas sintéticas era de unos 2.000 millones de rublos (unos 33 millones de dólares). En toda Rusia siguen funcionando instalaciones de producción clandestinas similares, con redes logísticas bien desarrolladas, que a menudo emplean a ucranianos. Tras hablar con los agentes de la ley rusos y con traficantes de drogas condenados, que cumplen sus penas en diferentes ciudades de Rusia, se puede averiguar por qué exactamente Ucrania se ha convertido en una fragua para este negocio y en el principal proveedor de drogas sintéticas a Rusia, y qué tienen que ver con ello los servicios especiales ucranianos.

Guerra híbrida

Alexandr es un empleado de uno de los organismos policiales encargados de la lucha contra las drogas en Rusia. Durante los últimos ocho años, Alexandr y sus colegas se han visto sumergidos en una nueva guerra híbrida no declarada en la que las drogas se han convertido en el arma preferida de su enemigo.

"El tráfico de drogas ya era uno de los delitos más difíciles de detectar, y la proporción de traficantes capturados no superaba el 5-10% del total. Y con el estallido de las hostilidades en Donbás, las fuerzas del orden rusas empezaron a resolver no más del 1-2% de esos delitos", explica Alexandr agregando que el motivo principal es el aumento de los delitos de esta índole.

"Desde 2014 de Ucrania fluye una avalancha de drogas sintéticas, mefedrona y alfa-PVP, las llamadas sales, y los propios ucranianos están dispuestos a producirlas y distribuirlas aquí", señaló.

"Las fuerzas del orden ucranianas han cortado casi por completo todo contacto con nosotros, y creo que esta expansión de la droga comenzó no sin su conocimiento: han declarado una especie de guerra híbrida, que lleva 8 años", añadió.

Reclutamiento

Según el Centro Principal de Información y Análisis del Ministerio del Interior, unos 7.200 ciudadanos ucranianos fueron detenidos por delitos de drogas en Rusia entre 2014 y 2021.

Artiom, nacido en Donetsk, también forma parte de esta estadística. Al igual que el agente de la ley Alexandr, conoce de primera mano lo que es la guerra. Cumple una condena por drogas en la colonia penal N.° 9, cerca de Oremburgo. En 2014, cuando el Ejército ucraniano estaba en las afueras de Donetsk, solo vio explosiones y muerte, y cuando se hizo insoportable, se alistó él mismo en la milicia.

Unos años más tarde, Artiom dejó el servicio y trató de buscarse a sí mismo en la vida civil, y entonces su destino dio un nuevo giro, que le llevó finalmente a la colonia penal N.° 9, cerca de Oremburgo.

"Estaba sentado en el patio, una persona desconocida me escribió en VKontakte y me ofreció un trabajo como mensajero en Rusia, el salario era bueno (...) para vivir con este dinero durante dos meses, un mes y medio exactamente, y mantener a toda mi familia. Dije que sí, y la persona que me correspondió me dijo que fuera a Lugansk", recuerda Artiom.

Según él, en Lugansk tuvo una breve entrevista y fue enviado a Rusia, y solo allí se enteró de que iba a transportar drogas. Y luego la conclusión previsible: detención, juicio y las estepas de la región de Oremburgo.

La historia de Artiom sobre su reclutamiento como traficante de drogas es muy similar a la de otros ucranianos condenados por tráfico de drogas. El esquema era casi siempre el mismo. En las ciudades ucranianas —en autobuses y tiendas, en estaciones de tren y en Internet— un hombre encontró un anuncio para trabajar en Rusia. Unos desconocidos ofrecieron trabajos como mensajeros por mucho dinero para los ucranianos. La persona que caía en el anzuelo se ponía en contacto con el empleador por teléfono o por Internet y era invitada a una entrevista de trabajo en una cafetería.

Por lo general, el solicitante de empleo era recibido por dos tipos duros, que le prometían un buen sueldo si hacía algún trabajo en Rusia. Le daban al aprendiz dinero para el viaje y el alquiler, y se aseguraban de darle un smartphone con un mensajero encriptado de ConverMe, que ya contenía los datos de contacto de sus manipuladores. El desprevenido nuevo empleado se dirigía a Moscú, donde comenzaban sus desventuras.

Al llegar a la capital rusa, se le indicó que enviara una foto frente a la estación de tren de Kievski, que solicitara una tarjeta bancaria a su nombre y que se dirigiera a una de las ciudades elegidas por los manipuladores, que alquilara un apartamento allí y que esperara nuevas instrucciones. Encontrar el 'alijo' de drogas, dividirlo en dosis individuales y 'reutilizarlo' para su distribución al por menor.

Siguiendo los pasos del SBU

Aparte del esquema de reclutamiento, los narcotraficantes ucranianos que entrevistamos tienen algo más en común. Cuando empiezas a preguntarles sobre quién les ofreció trabajo, qué documentos mostraron y quién los supervisó en Rusia, los condenados se ponen nerviosos y se encierran en sí mismos, pero tras una breve pausa, responden que fueron involucrados en negocios ilegales por agentes del Servicio de Seguridad ucraniano. Artiom, de Donetsk, cuenta que incluso durante la entrevista en Lugansk, el reclutador le mostró una tarjeta de identificación del Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y le explicó que estaba buscando personas para dirigir un negocio de drogas en Rusia. Artiom no menciona ningún detalle que le permita identificar a este oficial del SBU. Es comprensible, sus familiares le esperan en Ucrania y teme por sus vidas.

Andréi, que acaba de salir de la cárcel, habla de sus contactos con el Servicio de Seguridad de Ucrania con más calma, aunque pide permanecer en el anonimato su apellido. Mirándolo, es difícil imaginar que pueda estar involucrado en algo ilegal. Andréi tiene poco más de cuarenta años, nació y creció en Ucrania, y luego, como muchos, se trasladó a Rusia, formó una familia, montó su propio negocio y fue un típico hombre de clase media hasta que tuvo problemas financieros en 2014.

Durante todo este tiempo yo había mantenido algún tipo de relación con personas de Ucrania, incluida la persona de la que ahora voy a hablar un poco. En ese momento era el teniente coronel Vladímir Storchak, del Servicio de Seguridad de Ucrania. En 2014, yo estaba de viaje en Ucrania, nos conocimos y hablamos. Lo visité y allí conocí a Dmitri, a quien no había conocido antes. Se presentó como miembro activo del servicio secreto y, mientras seguíamos conversando, me ofreció dedicarme al transporte de mercancías en Rusia", recuerda Andréi.

Descubrimos rápidamente de qué tipo de transporte de carga hablaba. Andréi debía transportar drogas sintéticas —de cinco a 200 kilos— de una ciudad a otra y buscar escondites. Sin embargo, la carrera de Andréi como repartidor mayorista terminó de una manera bastante estándar: fue detenido en Kurgán durante uno de sus vuelos en 2015, el tribunal lo condenó a siete años de régimen estricto, pero hace casi ocho meses fue puesto en libertad condicional, regresó a su familia, encontró un trabajo bien pagado y prefiere no recordar su vida pasada.

Cuando se le preguntó por qué no había abandonado su participación en los negocios ilegales, Andréi citó casi palabra por palabra a su controlador Dmitri del SBU: "No olvides que tus padres viven en Ucrania, ahora lo harás de todos modos y siempre recordarás que ellos están aquí y tú allí. Y su salud y su vida dependerán de cómo lleves a cabo nuestras instrucciones.

"Por supuesto, este diálogo me desagrada enormemente. Pero teniendo en cuenta lo que me dijeron, básicamente no tenía otra opción", recuerda Andréi.

Otros ucranianos con los que hablamos también recuerdan que, en respuesta a sus intentos de abandonar el negocio de la droga, sus curadores les recordaban la necesidad de devolver los viáticos o les amenazaban directamente enviándoles, por ejemplo, una foto de su casa familiar.

Laboratorios de la muerte

Sin embargo, los responsables del SBU han establecido no solo el proceso de envío de 'gente de la plantación' a Rusia, sino también la producción de las propias drogas.

"El sindicato de la droga JimProm, que operaba en 14 regiones de Rusia (fue liquidado en 2017; 47 de los 67 miembros detenidos del grupo eran de nacionalidad ucraniana —Nota de la redacción), producía entre 150 y 500 kilogramos de sustancias a la semana. En los últimos años, el Servicio Federal de Seguridad y el Ministerio del Interior han desmantelado más de 500 laboratorios, por eso hay que calcular la cantidad que produjeron y el número de personas que pudieron ser envenenadas", explica Alexandr, agente de la seguridad pública.

Los laboratorios de drogas creados con la participación del lado ucraniano producen principalmente dos tipos de drogas sintéticas relativamente nuevas: la mefedrona (también conocida como 4-metilmetcatinona, o simplemente sal) y el alfa-PVP, comúnmente conocido como speedos.

"El efecto de estos fármacos eufóricos en el cuerpo humano, y especialmente en el organismo inmaduro de los adolescentes, no se ha investigado completamente. Sin embargo, ya se puede hablar de los cambios más fuertes en la psique durante el uso a largo plazo, y el riesgo de las desviaciones patológicas graves", dice un oficial.

Al mismo tiempo, los datos del Centro Principal de Información y Análisis del Ministerio del Interior muestran un aumento anual del tráfico ilícito de 'drogas sintéticas' en Rusia. En 2021, su cuota en el mercado de medicamentos era ya del 60%, frente al 5% de 2014.

Según explicaron los agentes de la seguridad a RIA Novosti, los ucranianos instalan laboratorios en las regiones fronterizas y pasan la droga de contrabando a Rusia, u organizan la producción y distribución ya en el territorio ruso. Por ejemplo, en 2019 se incautaron de la circulación 62 kg de droga, incluidos 7 kg de la 'sintética', solo en la región de Bélgorod. En 2020, esta cifra se multiplicó casi por nueve hasta alcanzar los 534 kilogramos, de los cuales más de la mitad (343 kg) eran sustancias 'sintéticas'. En 2021, la cantidad de droga incautada se duplicó aún más, hasta una tonelada y 66 kg. La parte de las 'sintéticas' ya superaba las tres cuartas partes: 867 kilogramos. Según Alexandr, el laboratorio ha alcanzado su máxima capacidad de producción y puede recibir hasta 30 kg de medicamentos (hasta 300.000 monodosis) en un día. Al mismo tiempo, el coste del alquiler de locales, equipos químicos y reactivos es mínimo.

Uno de estos ‘químicos’, como se denomina a los productores de drogas, era un nativo de la región de Kirovograd, Alexandr, que montó un laboratorio clandestino en la región de Moscú hace un par de años y ahora está a la espera de juicio en el centro de detención preventiva Vodnik de Moscú. No se le puede llamar víctima de las circunstancias: en Ucrania ya ha sido juzgado por producción de drogas. Cuando le preguntan quién y cómo se le ofreció volver al negocio de la droga e ir a Rusia "para ganar dinero", responde con mucha inconsistencia. Dijo que Román, un graduado de la Academia Nacional del Servicio de Seguridad de Ucrania, le había ofrecido el trabajo, pero no podía recordar ningún otro detalle.

Al igual que otros ucranianos, Alexandr fue entrevistado antes de ser enviado a Rusia, pero se le asignó algo más que un papel ordinario en esta guerra híbrida, por lo que una simple conversación en un café con sus controladores no fue suficiente. El aspirante a 'químico' fue enviado a un hostal en el centro de Kiev, donde tuvo que someterse a una prueba de polígrafo. Según Alexandr, en este centro de reclutamiento improvisado había varias docenas de personas más esperando a ser enviadas a Rusia.

"La entrevista se realizó con un polígrafo y les interesaba lo siguiente: si yo iba a robar dinero, si iba a consumir el producto, qué conexiones tenía en las fuerzas del orden, si tenía algún deseo de hacer carrera en este negocio", recuerda Alexandr.

En Rusia, Alexandr compró rápidamente todo lo necesario para montar su laboratorio. Todas las instrucciones sobre qué y cómo fabricarlo se las mandaba su supervisor por mensajería.

Producíamos unos cinco kilos al día, que se venden a unos 2.000 rublos el gramo, lo que significa que un kilo cuesta dos millones de rublos, es decir, hacíamos 10 millones al día. Es una ganancia loca, simplemente loca, a pesar de que el coste de los reactivos era de céntimos. Y nos pagaban con céntimos", recuerda Alexandr.

Escondían el 'producto' en los bosques, desde donde un correo mayorista tomaba la mefedrona y la volvía a esconder por orden de otros curadores, y solo después un traficante minorista recibía el 'paquete', empaquetaba la droga en pequeñas dosis y la distribuía por la ciudad. El esquema fue diseñado para que los productores y los distribuidores nunca se cruzaran entre sí. Pero los mensajeros distinguidos podrían ser ascendidos al laboratorio. "Una promoción, por así decirlo", dice Alexandr con una sonrisa.

“¿Cómo se construyen las farmacias de la red oscura? Tienen propietarios, tienen comisarios, tienen gente que se encarga de la puesta, de la producción. Básicamente, en todas las etapas se pagan céntimos, la mayor parte de ese dinero acaba en las manos de la gente en niveles superiores", explica Alexandr.

Los manipuladores prestaban atención especial al secreto de sus cargos. El dinero destinado a la producción se enviaba a monederos QIWI y bitcóin o a tarjetas bancarias registradas a nombre de personas ficticias. En caso de ser detenido por la Policía, cada narcotraficante tenía su propia leyenda sobre el motivo por el que había llegado a Rusia y, como último recurso, un buen montón de billetes para negociar con los agentes de seguridad in situ.

Las drogas como armas

¿Quién recibió el dinero de la venta de drogas? Ciertamente, no es un ucraniano ordinario que vino en nombre de sus manipuladores. Solo era un trabajador contratado que ganaba unos 20-000 o 40.000 rublos (unos 325-650 dólares) al mes en 2015. Durante este periodo vendió entre uno y 10 kg de drogas (entre 10.000 y 100.000 dosis individuales), cuyo precio de venta al público oscilaba entre 1.300 y 2.000 rublos (unos 21-32 dólares) por gramo. Los superbeneficios de la venta de droga los recibían los 'generales' ucranianos —los verdaderos propietarios de las tiendas de Internet— y sus patrones de entre los oficiales del Servicio de Seguridad de Ucrania, que recibían el dinero a través de los monederos QIWI y bitcoin.

"El dinero procedente de la venta de drogas se cobraba a través del sistema bancario ucraniano, en el que PrivatBank desempeñaba un papel preponderante. Haciendo la vista gorda en la selección de traficantes en Kiev o reclutándolos de forma independiente, el Servicio de Seguridad de Ucrania recibió parte de estos ingresos y los utilizó para financiar estructuras radicales de derecha Pravi Sektor o Azov (organizaciones prohibidas en Rusia) ", dijo una fuente de los servicios de seguridad a Sputnik.

Sin embargo, los manipuladores perseguían otros objetivos además de los superbeneficios. Al hablar con los repartidores, algunos de ellos declararon explícitamente que su objetivo era hacer que la juventud rusa "se ahogara en las drogas". Se podría suponer que la relación entre los servicios secretos ucranianos y la explosión de las drogas sintéticas en Rusia es fruto del azar y de las teorías conspirativas, pero hay ejemplos en la historia mundial de la expansión de las drogas por parte de las autoridades estatales a otros países para conseguir fines políticos. En el siglo XIX, por ejemplo, fueron las Guerras del Opio en China. No era un conflicto por el territorio, sino por los mercados, y el motivo era el desequilibrio de la balanza comercial. Gran Bretaña quería exportar productos a China, pero la dinastía Qing siguió una política de aislamiento del imperio de la influencia extranjera. Los británicos no tuvieron mejor idea que intentar introducir el opio indio en China y aumentar así los beneficios económicos de su colonia, y, al mismo tiempo, persuadir a las autoridades chinas para que cooperaran.

El contrabando de opio en China continuó durante décadas, hasta que en 1839 el emperador cerró el mercado del país a todos los comerciantes y contrabandistas de Gran Bretaña e India. Esto culminó en un enfrentamiento armado entre China y el Reino Unido y terminó con la derrota del Imperio Qing. En virtud del tratado de paz, China pagó una importante contribución a la corona británica, cedió la isla de Hong Kong y abrió los puertos chinos al comercio británico. Mientras tanto, comenzaron los disturbios civiles, la degradación y la extinción de la población en el imperio. Solo el tiempo dirá si Rusia conseguirá ganar la guerra de la droga desatada contra ella.

La compra de drogas, así como su posesión, fabricación, transporte y propaganda son delitos punibles. La participación en la distribución ilícita de estupefacientes y psicotrópicos o sus análogos se castiga con penas de hasta cadena perpetua. Los héroes de nuestras entrevistas ya han recibido el castigo que merecen y se arrepienten de lo que han hecho. Si ha sufrido los delitos descritos en este artículo, póngase en contacto con la Policía. Puede ser su llamada la que evite que se produzca un delito.

jueves, 9 de junio de 2022

LA EX DEFENSORA DEL PUEBLO UCRANIANA CONFIESA QUE ACUSÓ FALSAMENTE A LOS RUSOS DE COMETER VIOLACIONES EN MASA

 


Fuente: https://lb.ua/news/2022/06/03/518875_lyudmila_denisova_azovtsi_z.html

CONDENAN A PENA DE MUERTE A TRES MERCENARIOS EXTRANJEROS POR PARTICIPAR EN LOS COMBATES EN DONBASS

Diario Octubre, 09/06/2022

El juez informó que los mercenarios pueden apelar la decisión del tribunal en el plazo de un mes.

Los ciudadanos británicos Aiden Aslin y Sean Pinner y el marroquí Saadun Braguim, acusados de participar en los combates en Donbass del lado ucraniano como mercenarios, fueron condenados este jueves a pena de muerte por el Tribunal Supremo de la República Popular de Donetsk.

“Tras analizar la totalidad de las pruebas examinadas en el juicio, el tribunal concluye que Aslin Aiden, Pinner Sean y Saadun Braguim son culpables”, señala el veredicto citado por TASS. “Por el conjunto de delitos, se impone la pena de muerte a Aslin Aiden, Pinner Sean y Saadun Braguim como castigo final”, dictamina la sentencia.

Los imputados se declararon culpables de actos dirigidos a la toma del poder por la fuerza, lo que prevé la pena capital. Aslin también se declaró culpable de entrenamiento con fines de actividad terrorista.

Uno de los mercenarios británicos condenados a muerte figura como terrorista en el Reino Unido, según el veredicto. “Pinner Sean estaba en búsqueda en el Reino Unido por participar en operaciones de combate en Irak y Siria. En este sentido, Pinner Sean llegó al territorio de Ucrania para participar en las hostilidades”, señaló el juez.

Si se mantiene la sentencia, los condenados serán fusilados, informa RIA Novosti. Asimismo, el juez informó que los mercenarios pueden apelar la decisión del tribunal en el plazo de un mes.

Una fuente indicó a TASS que Aslin, Pinner y Braguim tienen la intención de apelar la decisión del juicio. “El deseo de los tres acusados es recurrir esta sentencia porque no estaban preparados para escuchar hoy la imposición de […] la pena de muerte”.

A su vez, el líder de la República Popular de Donetsk, Denís Pushilin, comentó la posibilidad de indulto a los mercenarios. “Sí existe esa posibilidad, claro, pero la cuestión en términos de justicia también está en el aire. Conozco la actitud de los ciudadanos de la república […] respecto a estos criminales”, afirmó. Según Pushilin, los residentes de la república perciben la sentencia dictada como un “triunfo de la justicia“.

Poco después, el Reino Unido condenó la condena a muerte de los dos británicos. “Obviamente, estamos profundamente preocupados por esto”, afirmó el portavoz del primer ministro británico, Max Blain, agregando que Londres “seguirá trabajando con las autoridades ucranianas para intentar conseguir la liberación de cualquier ciudadano británico que haya servido en las Fuerzas Armadas de Ucrania y que esté retenido como prisionero de guerra”, reporta Reuters.

“Condeno categóricamente la sentencia de Aiden Aslin y Sean Pinner, detenidos por ‘marionetas rusas’ en el este de Ucrania. Son prisioneros de guerra. Se trata de una sentencia falsa [que son mercenarios], que no tiene absolutamente ninguna fuerza legal”, escribió en su cuenta de Twitter la ministra de Exteriores del Reino Unido, Liz Truss.

El Tribunal Supremo de la República Popular de Donetsk comenzó este lunes el juicio sobre las acusaciones que pesan contra los tres mercenarios. Por su parte, la Fiscalía General de Donetsk declaró que los acusados estaban implicados en delitos tipificados en tres artículos del Código Penal de la república.

El MISTERIO DE LAS ARMAS DE LA OTAN: ¿Dónde terminan las armas que enviamos a Ucrania? (Vídeo)

 

miércoles, 8 de junio de 2022

EE.UU. SOMETE A ASIA-PACÍFICO A SU MÉTODO DE EXPANSIÓN FAVORITO: SUMISIÓN O GUERRA

Luis Gonzalo Segura

RT, 02/06/2022


Los hilos de ese mal inherente a la humanidad denominado guerra, que para Estados Unidos constituye su cemento imperial, se van tejiendo en Asia-Pacífico. La trampa norteamericana en esta región del mundo, cuyas consecuencias todos pretenden —sin éxito— anticipar, vaticinar o controlar, empieza a ser lo suficientemente consistente como para que resulte casi imposible escapar. Será un milagro, es decir un acontecimiento histórico determinante, que no haya confrontación armada en alguna de sus formas, ya sea de forma directa entre los dos contendientes, Estados Unidos y China, o de forma indirecta, mediante países títeres que pongan las vidas humanas —solo el triunfo de una de las grandes potencias, por sometimiento o colapso, puede evitarlo—.

Estados Unidos amenaza: defenderá militarmente Taiwán

Una muestra clara sobre cómo la guerra va adquiriendo forma la encontramos en la posición norteamericana en Taiwán, donde a casi ningún occidental se le perdió jamás objeto alguno, ni tan siquiera uno de esos pequeños e insignificantes, pero que, por lo que se ve, a Estados Unidos le va la vida en ello. 

Pero es que, claro, Estados Unidos es el defensor del bienestar de la humanidad a nivel global, lo que consiste, en esencia, en que se le entregue todo cuanto desee o que las bombas arrecien y las conspiraciones derroquen gobiernos. Para los despistados: el bienestar de la humanidad consiste en considerar esencial para la supervivencia una isla que se sitúa a once mil kilómetros de los Estados Unidos continentales y, cuando se tercia, masacrar varios millones de personas en Irak, Afganistán o Yemen —y si son niños, que muchos lo son, mejor—.

Así, Estados Unidos, en aras de ese desalentador y alarmante bienestar mundial, se pronunció el pasado 23 de mayo por medio de su presidente, Joe Biden, para amenazar con una "intervención militar" si China invadía Taiwán —lo hizo, además, en plena gira por Japón, donde se reunió con el primer ministro, Fumio Kishida—. Porque, of course, Taiwán es "inalienable" para Estados Unidos, tanto que se compromete a "defenderla militarmente". 

Además, en la rueda de prensa conjunta entre los mandatarios norteamericano y japonés, estos afirmaron que tienen una visión de la región Indo-Pacífica como "libre y abierta". Por contextualizar, "libre y abierta" significa que la región debe estar sometida y controlada por Estados Unidos de forma directa o indirecta —mediante Australia, para que no llame mucho la atención—. Como Fiyi, que se ha convertido en el decimocuarto país que firma un acuerdo con Estados Unidos para formar parte del Macro Económico del Indopacífico (IPEF) en el que ya se encuentran Australia, Brunei, Corea del Sur, India, Indonesia, Filipinas, Malasia, Nueva Zelanda, Singapur, Tailandia, Vietnam, Japón y Estados Unidos.

Estados Unidos (y Australia) contra China, competencia en el Pacífico

En plena carrera norteamericana por adherir países a sus intereses, hace solo unos días, el 27 de mayo, el Gobierno de Australia advertía a las naciones insulares del Pacífico de las "consecuencias" que tendría establecer pactos con China. Una advertencia que llegó tras conocerse que el Gigante Asiático pretende constituir un plan de cooperación por cinco años con diez naciones del Pacífico al respecto de "la seguridad tradicional y no tradicional".

Este plan, que comenzó a implementarse en Islas Salomón y Kiribati, países que cambiaron su posición en cuanto a Taiwán, podría provocar a corto plazo que la seguridad de múltiples países —muchos insulares— dejen de ser competencia de Australia —y Occidente— para pasar a ser responsabilidad china —militares y bases, incluidas—. Y, peor aún, que algunos de los países libres y abiertos del IPEF también cambien de bando, lo que ocurriría, claro está, contra su voluntad de ser libres y abiertos.

Entre la libertad y tal, el cortejo chino a una decena de países del Pacífico —con atractivas propuestas en turismo, infraestructuras, aviación o industrias—, le permitiría instalar una base militar a menos de 2.000 kilómetros de Australia. Una cuestión que preocupa, y mucho, a los australianos sin que nadie en el mundo occidental cuestione la legitimidad de tal inquietud —pero que a los rusos le sitúen bases militares y misiles con cabezas nucleares a quinientos kilómetros de casa le parece a Occidente lo más normal del mundo, incluso cool—.

Además, no deja de ser curioso que Occidente, al contrario de lo propugna en Europa, donde esgrimen el derecho soberano de cada nación a decidir al respecto de sus intereses, se dedique a amenazar con "consecuencias" en el Pacífico. Uno se imaginaba a los luchadores por la libertad y la democracia —Occidente— animar a las islas del Pacífico a que hicieran lo que les viniera en gana. Pero no. Y es que la geopolítica no va de lo que se defiende en público —democracia y derechos humanos—, sino de lo que se obtiene en privado —recursos, beneficios, fuerzas, posiciones, superficie, influencia—.

Geopolítica que, en estos momentos, se centra en una dura pugna en la región, con potencias cortejando al mayor número de países posibles, lo que ha provocado que, tanto Biden como el canciller chino, Wang Yi, y la ministra de asuntos exteriores australiana, Penny Wong, estuvieran en la región en los últimos días.

La guerra, el deseado y lucrativo fruto norteamericano

Por desgracia, si la guerra, ese mal que tanto rédito ha generado a Estados Unidos, llegase a Asia-Pacífico, como ha llegado a Europa, los occidentales mirarán al cielo queriendo entender qué puñetas ha sucedido. Algo así como lo que hicieron en Afganistán cuando cayó en manos de los talibanes en verano de 2021, aunque más de dos años antes, en enero de 2019, yo escribiera en esta misma columna que la situación en Afganistán era insostenible —los datos dejaban ya entonces poco margen al error—. Será, dependiendo del caso, una estupefacción ignorante o teatral, pero, con toda seguridad, infame y estrafalaria.

La guerra es una semilla que crece día a día porque, sencillamente, la guerra es una prolongación de la política, una continuación de la política por otros medios, un verdadero instrumento político —Clausewitz—. Un ejemplo de ello es esta confrontación geopolítica en Asia-Pacífico, cuya simiente hace mucho tiempo que fue plantada, regada y abonada. Y los frutos cada día están más maduros.

Oriente Próximo, Europa, América Latina, África y Asia-Pacífico son, hoy, regiones incendiadas o tensionadas al máximo por Estados Unidos con la finalidad de mantener su posición hegemónica en el mundo ante el empuje de China. Razón por la que los norteamericanos han estado arrinconando a sus dos mayores peligros, Rusia y China —según sus propias directivas geopolíticas, como la Estrategia de Defensa Nacional de Estados Unidos de 2018—, y no pararán hasta que las sometan o las derroten. Sumisión o guerra, es la disyuntiva que ofrecen —y siempre ofrecieron— los Estados Unidos. Un movimiento geopolítico perverso que se convierte en cínico e hipócrita cuando se acompaña de cánticos angelicales que versan sobre democracia y derechos humanos mientras medio planeta ya sufre las consecuencias de la agonía de Estados Unidos por mantener el cetro mundial.

EL MUNDO DESPUÉS DE UCRANIA

Nueva Revolución, 04/06/2022

Fuente: Socompa Noticias / Russia Today


La guerra en Ucrania es una guerra provocada por los EEUU principalmente para atraer a Europa a su órbita e impedir de esta manera las transacciones económicas de Europa con Rusia o China.

Para el economista estadounidense Michael Hudson tras la guerra en Ucrania surgirá una Europa empequeñecida y más pobre atada a EE.UU. Más una apuesta redoblada de Rusia y China a influir más geopolítica y económicamente en una suerte de segundo Tercer Mundo y un mundo multipolar menos dolarizado.

N. del E: Michael Hudson es un economista estadounidense especializado en imperialismo económico, financiarización y deudas. Es profesor de economía, ex analista de Wall Street, consultor político, comentarista y periodista. Contribuye con sus informes semanales de noticias financieras con la plataforma de izquierda Left Out. Es autor de libros como Superimperialismo: la estrategia económica del imperio estadounidense y B es para la economía basura: una guía sobre la realidad en la era del engaño (2017).

-¿En qué posición quedará la economía de los países de la Unión Europea después de su participación en el conflicto en Ucrania?

-Bueno, la UE se verá reducida económicamente. Estaba tratando de ser una potencia en la economía mundial, pero en el último mes el euro ha estado cayendo constantemente frente al dólar. Esto ocurre porque tiene que pagar muchas divisas en energía, alimentos, armas. La economía europea se está reduciendo en relación a otras economías.

“La guerra en Ucrania es una guerra provocada por los EE.UU. principalmente para atraer a Europa a su órbita e impedir las transacciones económicas de Europa con Rusia o China”, señala Hudson.

-¿Cuál cree que será la posición de la UE en relación con potencias como China?

-Obviamente Europa está fuera del panorama internacional influyente. En lugar de anteponer sus propios intereses, ha optado por los intereses de Estados Unidos, actúa como su satélite. El plan de la UE, desde hace 20 años, era prosperar invirtiendo en Rusia, invirtiendo en China y realizar un intercambio favorable para todas las partes. Ahora se ha decidido detener este proyecto. La guerra en Ucrania es una guerra provocada por los EEUU principalmente para atraer a Europa a su órbita e impedir de esta manera las transacciones económicas de Europa con Rusia o China. Así que Europa occidental se está quedando fuera de las grandes alianzas económicas, mientras tanto Rusia, China consolidan sus posiciones en Asia. Europa simplemente se va a quedar atrás. Está perdiendo sus mercados de exportación.

-Usted ha escrito que Europa ha dejado de ser independiente, porque el proyecto de Estados Unidos de romper los lazos comerciales de la UE con Rusia y China está teniendo éxito ¿Cómo llegó a esa conclusión?

-Bueno, simplemente leo los discursos del presidente Biden y su equipo. Han dicho que China es el enemigo número uno de Estados Unidos. Si vas a llamar a un país tu enemigo existencial número uno, no vas a aumentar tu comercio y dependencia con ese país.  Washington ha reclamado, con éxito, a sus aliados para que sancionen -es decir, boicoteen- no sólo el petróleo, la agricultura, el titanio, el helio y todas las demás exportaciones rusas, también ha sancionado a los deportistas rusos. Europa ha estado siguiendo religiosamente las instrucciones de EEUU.  Pero, si Europa bloquea a Rusia dañará irremediablemente sus relaciones con China. Los chinos saben que Estados Unidos y Europa van a hacer exactamente que han estado haciendo con Rusia con su milenario país.

-Como resultado de esta situación, Rusia y China se han ido acercando diplomática y económicamente. ¿Ve un cambio en el mundo para los próximos cinco o diez años, más o menos?

-La guerra actual está dividiendo al mundo en dos partes. Habrá un área del dólar que dominará EEUU, seguido por Europa y sus satélites. Y habrá multipolaridad; un grupo de naciones encabezadas por Rusia, China harán una propuesta para organizar los asuntos económicos mundiales de manera diferente, esta propuesta estará dirigida a África, América Latina y a otros países asiáticos y europeos. América Latina y el sur global podrán comprobar que objetivamente pueden lograr un mejor trato con Rusia y China que con los Estados Unidos.

-En la otra cara de esa moneda, se podría argumentar que la situación actual sólo ha sido cimentada por la guerra en Ucrania. La OTAN está más alineada que nunca, Europa está más alineada que nunca. Finlandia y Suecia esperan unirse a la OTAN. ¿Qué piensas de este proceso?

-Esta integración de Europa en el ámbito de los Estados Unidos es como un nuevo Muro de Berlín. Ha aislado a los Estados Unidos del resto del mundo. Entonces, en lugar de una victoria el resultado es que Estados Unidos se ha aislado a sí mismo. Los estrategas estadounidenses no se han dado cuenta que están perdiendo la guerra económica con China, Rusia y todo el grupo de naciones emergentes. Todo lo que pueden intentar hacer es aferrarse a Europa como única fuente de ingresos. Al fin, terminará empobreciendo a Europa, para obtener los beneficios que obtenían en otras regiones del mundo.

-Además de ser una guerra sobre el terreno, obviamente es una guerra económica. Usted mismo ha señalado que el Nord Stream 2 (el gasoducto de Rusia a Alemania) fue una de las primeras víctimas de esta crisis. ¿Hasta qué punto estamos asistiendo ahora a un conflicto internacional por los recursos energéticos?  Ahora, tenemos a la UE desvinculándose de la energía rusa, y EEUU tratando de llenar ese vacío con el gas licuado (GNL). Luego tenemos a Rusia vendiendo petróleo a India y China.

-Lo que cambia todo el juego es que el petróleo ruso se está vendiendo a la India -y a otros muchos países- en rublos, y no en dólares. Todo el comercio del petróleo ahora está desdolarizando. Se hará en rublos, en yuanes chinos y en otras monedas. Pero el dólar quedará fuera. Toda la diplomacia del dólar, de ingresos gratis por la supremacía del dólar y del imperialismo monetario ha terminado. Todos pensaron que Rusia, China y otros países tardarían unos diez años en unirse para superar el dólar como moneda de intercambio. Sin embargo, ha sido el propio Estados Unidos el que ha dado un golpe de muerte a la confianza en su moneda. Este golpe lo practicó al apoderarse de las reservas de las divisas de Afganistán, Venezuela y ahora de Rusia. Ya nadie va a confiar que las transacciones en petróleo, el comercio y la inversión se realicen en dólares, simplemente porque Estados Unidos puede incautar el dinero de aquellos países que no están de acuerdo en entregar su excedente económico a los inversionistas y comerciantes estadounidenses. Estados Unidos se ha aislado. Se disparó en el pie.

El impacto de las sanciones

-Hablando de monedas, Rusia es actualmente el país más sancionado del mundo, pero el rublo se ha recuperado a los niveles anteriores a la guerra. ¿Las sanciones impuestas a Rusia han tenido un impacto negativo en los países occidentales que las han impuesto?

-Paradojalmente, las sanciones han tenido un impacto económico positivo para Rusia. Las primeras sanciones impedían que Rusia compara queso de Lituania. Ahora Rusia produce su propio queso. Cuando sancionan a un país, obligas a esa nación a ser autosuficiente. El presidente Putin ya ha dicho que Rusia va a sustituir las importaciones. No le queda otra posibilidad. Si no pueden comprar a Europa o a los Estados Unidos, se construirán fábricas en Rusia para cubrir sus necesidades. No hay razón por la que Rusia no pueda hacer esto y ser una potencia industrial. No necesita de Occidente. Pero Occidente todavía necesita a Rusia. Se afirma que Europa puede prescindir del petróleo ruso y, comprar, en cambio, el gas natural licuado de EEUU. Quienes afirman esto olvidan que en Europa no hay puertos capacitados para importar ese gas. Habrá que gastar más de $5 mil millones para construir esas instalaciones. Tomará muchos años para lograrlo. ¿Qué van a hacer Alemania y Europa en los próximos años? ¿Van a dejar que se les congelen las cañerías de sus casas? ¿Se ralentizarán las fábricas? Las empresas alemanas de fertilizantes ya han cerrado porque no pueden conseguir gasolina y van a pasar años antes que puedan conseguir energía en reemplazo de los insumos rusos. Sin fertilizantes, ¿cómo harán los alemanes para que sus rendimientos agrícolas sean sostenibles? Bueno, no serán sostenibles. Así que Europa va a aumentar su déficit alimentario. Va a aumentar su déficit energético. Básicamente se está suicidando en nombre de la política estadounidense. No sé cuánto tiempo puede aguantar el sistema político de Europa con líderes que representan a Estados Unidos en lugar de sus intereses nacionales.

-En EE.UU., los precios al consumidor siguen aumentando, la inflación crece, pero el presidente Biden sostiene que todo es culpa de Rusia. ¿Piensa que los contribuyentes estadounidenses están creyendo esa historia?

-La prensa aquí es muy unilateral. Creo que mucha gente está comprando esa narrativa. Rusia no ha sido buena en explicar su posición, no tiene relaciones publicas profesionalizadas como las que tiene occidente. La realidad es que Ucrania no puede exportar su grano porque el propio gobierno ucraniano y su marina han minado el Mar Negro. Si has minado el Mar Negro, eso significa que las compañías de seguros no querrán asegurar los barcos que transportan el grano. Se culpa a Rusia de todo esto, pero Rusia no puso las minas, fue Ucrania. Pero, en este momento es tal odio racial hacia los rusos, que los estadounidenses están comprando todas las narrativas de los medios. Se culpa a los rusos por todo. Esto ha sucedido otras veces. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial mis vecinos que eran de familias alemanas tuvieron que cambiar sus apellidos por apellidos suecos o nórdicos. La familia de Donald Trump tuvo que fingir ser sueca. Luego durante la Segunda Guerra Mundial se internó a los japoneses en campos de concentración. En realidad, la sociedad estadounidense es una sociedad llena de odio y el imperio estadounidense es realmente un imperio del odio. La forma en que ven el mundo es ‘Nosotros contra ellos’ y Rusia es el nuevo ‘Ellos’.

“Las sanciones contra Rusia está provocando aceleradamente la destrucción de la seguridad económica y de los negocios internacionales y de la confianza en los EE.UU”, advierte Hudson.

-La incautación de activos económicos rusos (cientos de miles de millones de dólares) se ha convertido en un precedente muy controvertido. Moscú lo ha llamado robo. ¿Qué tipo de impacto ha tenido esta situación en la economía estadounidense y en el propio dólar?

-No ha tenido ningún impacto en la economía estadounidense. Pero, si su resultado será totalmente paradójico, porque si Rusia pierde los 300.000 millones de dólares, este hecho puede transformarse en un triunfo para la economía rusa. Esto ocurre porque lo que está diciendo Washington es que los ahorros de ningún país están seguros en los Estados Unidos. Ahora cualquier país que denomine su comercio en dólares estadounidenses o cualquier país que invierta en los Estados Unidos debe seguir los dictados del Departamento de Estado, sino lo hace, Estados Unidos simplemente toma su dinero, tal como tomo el dinero de Rusia, el dinero de Afganistán, el dinero de Venezuela. Entonces, esta “sanción” contra Rusia está provocando aceleradamente la destrucción de la “seguridad económica y de los negocios internacionales” y de la confianza en los EE UU. Durante los últimos 75 años, el dólar estadounidense y las letras del Tesoro de los EE UU han sido la inversión más segura del mundo. Ahora son la inversión más arriesgada. De hecho, al incautar los fondos rusos la economía estadounidense se está desvinculado de la economía asiática, de las economías latinoamericana y africana. Los estadounidenses se están desvinculado de gran parte del mundo, pero Estados Unidos no es autosuficiente. Depende de países extranjeros, especialmente de China (y otros países asiáticos) para sus exportaciones industriales y depende de Rusia para gran parte del helio, titanio, iridio, paladio… todo este comercio ya no se podrá realizar sin graves dificultades. Estados Unidos básicamente ha cometido un suicidio comercial y un suicidio económico. Rusia puede haber perdido los 300.000 millones de dólares, pero, puede compensar esta pérdida nacionalizando las inversiones extranjeras que hay en Rusia. Hoy la confianza en la economía rusa está por encima de la confianza en los Estados Unidos.

Otro mundo

-Rusia, China e India se encuentran entre los países que ahora piden un nuevo orden mundial multipolar, no quieren depender de EE.UU. y sus aliados. ¿Le parece un escenario realista?

-Bueno, la crisis va a venir este verano. Cuando los precios del petróleo y de los alimentos y las tarifas sigan aumentando, los países de América Latina, África y gran parte de Asia tendrán un tremendo déficit en sus balanzas de pagos. Estos déficits de la balanza comercial van a ir de la mano de las enormes deudas externas denominadas en dólares para los bancos y tenedores de bonos estadounidenses. Algo va a ocurrir. Probablemente, se producirá un incumplimiento masivo de la deuda contra los tenedores de bonos estadounidenses y contra los bancos estadounidenses. En este punto, Rusia, China y sus aliados podrán plantear: “Podemos crear instituciones paralelas en el mundo. Podemos crear nuestro Fondo Monetario Internacional para dar créditos. Podemos crear nuestro propio Banco Mundial para promover desarrollos reales y positivos y no depender de los exportadores de los Estados Unidos”.

Entonces, la política de EE.UU. ha llevado a otros países euroasiáticos como China, Rusia, Irán, India e Indonesia a trabajar en conjunto. Todos estos países ahora tendrán algo que nunca antes tuvieron; tienen su propia masa crítica. Pueden tratar entre sí y ser autosuficientes. Ya no necesitan el dólar.

Eso es lo que hace que hoy sea diferente a la década de 1970 cuando los países del tercer mundo y las naciones no alineadas intentaron crear un nuevo orden económico internacional pero no pudieron. Sus economías no tenían suficiente margen. Ahora tienen suficiente alcance para no necesitar de Estados Unidos. Veremos como el resto del mundo se aleja rápidamente de la zona del dólar, dejando solo a Europa como parte del área dólar-euro, con un gran sacrificio para los niveles de vida de los europeos.

-¿Qué países se están beneficiando con la actual agitación política y económica?

-No sé si se puede decir beneficiar. Diría que Rusia y China serán los grandes ganadores. Rusia porque las sanciones estadounidenses la han obligado a hacer algo que podría haber hecho hace medio siglo. Han obligado a Rusia a crear su propia industria de bienes de consumo, su propio despegue industrial. Rusia ahora puede construir sus propias plantas, equipos y fábricas para producir lo que antes compraba a Europa. Así que ya no necesitará de Europa. Europa ha perdido el mercado ruso. Sin el mercado ruso, no veo hacia dónde puede crecer Europa porque Estados Unidos no deja entrar los productos europeos. Estados Unidos es proteccionista. Europa será exprimida y, en última instancia, terminará moviéndose hacia las órbitas rusa y china, pero pasarán años de sufrimiento antes de que eso ocurra.

“Creo que fue Kissinger quien dijo que ser enemigo de Estados Unidos puede ser peligroso, pero ser amigo puede resultar ser fatal”, recuerda Hudson.

-Se habla mucho de la unidad occidental, pero está claro que esto tiene un precio económico. ¿Habrá países que seguirán a Hungría y Serbia, con una política distinta a la del resto de Europa?

-La unidad occidental es unidireccional. La unidad occidental es Estados Unidos diciéndoles a otros países: “Hagan lo que les decimos”. Si otros países no hacen lo que Estados Unidos les dice, son tratados como enemigos. Hungría ha sido tratado como un enemigo, hoy se habla de cómo castigar a Hungría. Los estadounidenses no tienen que ofrecer para atraer a otros países. Todo lo que Estados Unidos está diciendo con las sanciones: “Podemos bombardearlos si no hacen lo que les decimos. No tenemos opciones comerciales para ofrecer. No tenemos ninguna inversión que no perviertan sus ingresos. Todo lo que podemos hacer es amenazar, sancionar, tratar de lastimar”. Esta es la forma en que Estados Unidos -y ahora Europa- se están relacionando con el resto del mundo. Es una relación envenenada.

-Mirando hacia el futuro después de la guerra. ¿Cómo cree que será la relación entre los EE UU y Rusia, o la UE y Rusia?

-Una relación permanentemente hostil durante 20 años, hasta que Europa se derrumbe y Estados Unidos entre en una larga depresión. No hay acercamiento. No habrá arreglo porque la economía industrial de los Estados Unidos solo puede fabricar armas. Lo único que Estados Unidos puede ofrecer a otros países es armamento militar. No ofrecen nada para elevar el nivel de vida de la población. La situación en los Estados Unidos será de creciente hostilidad hacia el resto del mundo. La gran amenaza por parte de Washington es: “Podemos llegar hasta hacer estallar el mundo”. Las personas que están a cargo de la política estadounidense piensan así, han estado pensando así durante 20 años. He trabajado con estas personas antes y realmente están dispuestas a hacer estallar el mundo si no pueden mantener la hegemonía y dominación. Esto es un peligro real para el resto del mundo. Por eso muchas naciones se están visto obligadas a retirarse de la órbita estadounidense. Creo que fue Henry Kissinger quien dijo que: “Ser enemigo de Estados Unidos puede ser peligroso, pero ser amigo puede resultar ser fatal”. Bueno, el amigo estadounidense que realmente está en peligro es Europa. A los enemigos les irá bien porque al menos son amigos entre ellos.

lunes, 6 de junio de 2022

LA HAMBRUNA DE LA QUE LOS MEDIOS NO HABLAN: EL GENOCIDIO DE BENGALA DE 1943

sapientia.org

[Qué hipocresía la de los medios que blanquean a la monarquía británica y al Imperio Británico y a la vez culpan falsamente a Rusia de causar una crisis alimentaria cuando el Reino Unido ha causado alguna de la hambrunas más devastadoras de la historia de la humanidad. Una de ellas fue la que se produjo en la India en los años 40 del siglo pasado.] 


La hambruna en Bengala 1943 

A principios de 1942 Japón le había asestado un fuerte golpe a Reino Unido al ganarle la Batalla de Singapur, esto permitió la invasión de Birmania por parte de los nipones. Esta colonia era una importante región agricultora y exportadora de alimentos hacia las distintas zonas del Imperio, en especial a la India.  

El grueso del contingente militar británico se encontraba en el norte de África batallando contra la Wehrmacht y las fuerzas italianas, por esta razón las reservas de alimento de la India fueron enviadas para aprovisionar durante meses las tropas ubicadas en oriente. Posteriormente un ciclón devasto la costa oriental de la India, arrasando con las cosechas y con los pocos víveres que quedaron almacenados.  

El Gobierno de Londres debía responder a esta emergencia enviando recursos para la población afectada, pero esa decisión impactaba directamente a las tropas e impediría el avance exitoso de la campaña militar en Libia.  

La situación en Bengala era crítica, la escasez de alimentos llegó al punto de que incluso se informaron casos de canibalismo. Decenas de miles de familias murieron de inanición. Poco a poco las aldeas y ciudades se fueron llenando de cadáveres putrefactos y sin recoger, lo mismo que las enfermedades como el cólera, tifus o disentería que se expandieron sin control llevándose millones de vidas.  

"El Holocausto que Churchill" causo en la India la muerte de aproximadamente 3.000.000 de personas a fuerza del hambre, hecho que nadie recuerda porque la historia la escriben los vencedores. 

El genocidio de Bengala que los ingleses provocaron y del que nadie habla

"El éxito es la capacidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo".

"Mejorar es cambiar; ser perfecto es cambiar a menudo".

"La política es casi tan emocionante como la guerra y no menos peligrosa. En la guerra nos pueden matar una vez; en política, muchas veces".

Al leer estas frases, pertenecientes a Winston Churchill, ex primer ministro británico en dos periodos (1940-45 y 1951-55), uno pensaría que este hombre era un optimista, un gran líder y un hombre de mucho carisma. Sin embargo, la historia nos dice que detrás de esta fachada luminosa se encuentra una oscura verdad: Churchill llevó a cabo una estrategia económica y militar en Bengala, India, durante la Segunda Guerra Mundial, que provocó una hambruna que terminó matando a millones de personas. Este tema no es recurrente en los libros de historia ni es recordado como un hecho controversial. Sin embargo, vale la pena hacer una revisión del mismo para dar a conocer uno de los hechos más crueles y lamentables de la historia mundial.

Sobre todo, lo que provocó esta hambruna fue la decisión de Churchill de hacer llegar la mayoría de granos y víveres a sus soldados hasta Oriente Medio y Egipto, donde se hallaban defendiendo el Canal de Suez de los ejércitos de Italia y Alemania, dejando de lado a la población civil, la cual se quedó prácticamente sin alimento. Además el gobierno inglés decidió adueñarse de todo medio de transporte que pudiera llevar alimento a las comunidades de Bengala, tales como camiones, autos, motocicletas y hasta elefantes de carga. Aunado a ello, los dirigentes ingleses se adueñaron de diversos campos de cultivo de arroz para convertirlos en pistas de aterrizaje.

Las protestas ante tamaña injustica no se hicieron esperar por parte de la población civil y grupos políticos molestos ante esta decisión que estaba matando a la población. Las revueltas fueron aplastadas por los soldados ingleses de manera violenta, provocando la detención de más de 60 mil personas y la ejecución de unas 2 mil 500. Pacifistas como Mahatma Gandhi luchaban porque la población obtuviera no sólo la independencia de Inglaterra sino los alimentos necesarios para su sobrevivencia.  

Los víveres no sólo eran destinados a los frentes de guerra, sino que otra parte iba directamente a Inglaterra para alimentar a la población de las grandes ciudades. Se estaba provocando en Bengala una hambruna de proporciones colosales. Churchill, cruel y déspota, dijo sobre esta situación y los indios que eran una raza débil que se había reproducido en exceso y que ahora tenía que pagar las consecuencias de verse en la escasez por su sobrepoblación. Y añadió: "las peores personas del mundo después de los alemanes son los indios". 

El Secretario de Estado, Leo Amery, pensaba, al igual que Churchill, que los indios eran una raza condenada de antemano y que la prioridad del gobierno inglés debía centrarse en apoyar por completo a sus soldados en la lucha que sostenían. Así fue como la cadena de hambruna fue en aumento: las pequeñas poblaciones fueron las primeras en padecer los rigores de la escasez, la cual llegó de manera trágica hasta los asentamientos más grandes. Por semana se registraban alrededor de 10 mil muertes y los cadáveres podían verse a simple vista en las banquetas sin que nadie pudiera evitarlo. Familias enteras morían en el interior de sus hogares y los niños eran los más propensos a fallecer de forma más rápida.  

Algunas familias llegaban al extremo de sacrificar a los más pequeños o los más ancianos para que los demás pudieran tener más posibilidades de obtener alimento. Los perros incluso sufrieron por esta escasez, sembrando las calles con sus cadáveres. Hubo intentos desesperados por obtener algo de alimento: las mujeres comenzaron a prostituirse en las calles, las familias vendían a sus hijas a familias pudientes como sirvientas con tal de que pudieran sobrevivir, muchas familias pusieron a la venta sus hogares o escasas pertenencias. Era una desesperación trágica la que se veía en Bengala y en otras ciudades grandes como Calcuta, Howrah, Midnapur, Faridpur o Barisal.

La alta proliferación de cadáveres en las calles comenzó a causar enfermedades como el cólera, tifus o disentería. Algunos cuerpos eran arrojados a los ríos para que la corriente los llevara hasta el mar.

Sin embargo, esta situación no podía pasar desapercibida durante más tiempo: el periódico Statesman fue el primero en percatarse y denunciar el acontecimiento. Otro personaje que fue vital para que el mundo se enterara de lo que estaba pasando en la India fue el fotógrafo Ian Stephens, quien se dedicó a recorrer las calles de Bengala sacando imágenes de la tragedia que se vivía en la ciudad.

El suceso fue aprovechado por los rivales de los ingleses para denunciar a nivel internacional lo que éstos hacían y justificando de esa manera la guerra contra ellos. No quedó más remedio a los altos mandatarios ingleses que comenzar la repartición de víveres a Bengala, más por la presión mediática que por iniciativa propia. Algunos países como Australia y los Estados Unidos, además de algunas naciones latinas, enviaron alimentos a la India como una ayuda ante la desesperada situación de sus habitantes. Fue en 1944 cuando la situación comenzó a estabilizarse en favor de la población india.