lunes, 16 de marzo de 2020

LA DIFERENCIA. DOS MUNDOS BIEN DISTINTOS FRENTE AL CORONAVIRUS

Marco Malenin16/09/2020



Todo parece indicar que habrá un antes y un después de la pandemia del Covid-19. La política, la economía, la geopolítica, y hasta la forma de relacionarnos o de pensar van a cambiar. No obstante, ya que no tenemos una bola de cristal, lo mejor que podemos hacer es ver cómo se ha actuado hasta ahora si de verdad queremos ver hacia dónde vamos. Y en esto existen dos formas grosso modo bien diferenciadas.

Durante la última semana hemos podido comprobar cómo se vaciaban determinados estantes de los supermercados en cuestión de horas. Muchos mensajes en las redes sociales llamaban a la calma y a racionalizar las compras, pues según las autoridades, estaba asegurada la reposición de dichos productos. Claro que, con la incerteza y el conjunto de bandazos y mensajes contradictorios de las autoridades, entiendo que muchos ciudadanos actúen presos del pánico. Aún así, muchos han preferido comprar lo necesario e incluso ayudar en todo lo que puedan. Esto es, primar lo común por lo individual, que es la principal diferencia en el modo de actuar.

A nivel internacional podemos observar el mismo comportamiento. Por un lado tenemos el ejemplo de China, que desde el primer momento dedicó todos sus esfuerzos en este sentido. Medidas drásticas que han demostrado ser eficaces. Una actuación en la que las empresas han quedado totalmente subordinadas al Estado para garantizar lo más sagrado, la vida de los habitantes por encima de cualquier tipo de interés económico. Justo al contrario que lo que propone Reino Unido, que se ha declarado impotente ante el coronavirus y da prioridad a la economía. De hecho, el primer ministro, Boris Johnson, como sociópata neoliberal que es (valga la redundancia), asume sin rastro de humanidad alguna que morirán ancianos y enfermos. No es nada nuevo, ya lo hicieron los nazis con quienes ya no podían producir.

¿Qué opción ha tomado España?

Bien, nuestro país podríamos decir que ha seguido prácticamente los errores de Italia y no los aciertos de China u otros países más recientemente. Supongo que a estas alturas nadie pondrá en duda que las medidas, además de insuficientes, se están tomando demasiado tarde. Se han permitido actos multitudinarios de todo tipo y viajes sin ningún tipo de restricciones mientras desde las autoridades y los medios de comunicación rebajaban a una “simple gripe común” lo que en un principio se iba a cargar a media China.

Hemos tenido al director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, diciéndonos “España en 3 palabras: solo es gripe, infección leve, todo controlado” o que “España no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado”. Eso sí, todo dicho con una tranquilidad digna de aplaudir. También hemos visto a Salvador Illa, ministro de Sanidad, diciendo que “no es necesario cerrar fronteras, que es lo que han hecho otros comunistas, los de Corea del Norte y Rusia.” Otro comunista como la Rusia actual, el ministro de consumo, Alberto Garzón, dijo en la radio que no hay que prohibir desplazamientos pues han de prevalecer los Derechos Humanos. ¡Y yo que no sabía que el libre contagio era uno de ellos! Podría alargarme en esto con tertulianos, analistas, periodistas o el jefe de la oposición (que ni está ni se le espera), pero el objetivo de este texto es otro. De todas formas, espero que algún día todos estos irresponsables acaben lejos de la vida pública.

La situación se les ha ido de las manos. Solo hay que ver como quienes eran reacios hasta hace dos días han acabado decretando el Estado de Alarma. Eso sí, nos hemos enterado por la prensa de lo que ocurría en el Consejo de ministros del Gobierno del PSOE-UP durante las siete horas que duró como si fuese un culebrón, algo que de por sí es muy preocupante. Independientemente de esto, la pregunta principal al respecto es si estas medidas serán eficaces o no.

Por lo que respecta a que el Gobierno central haya asumido el control, sí, especialmente viendo la bochornosa disparidad de medidas territoriales. Pero en nuestra realidad cercana, trabajo y casa, seguimos sin tener la seguridad que deberíamos. Hoy miles de trabajadores/as que han tenido que asiatir a su trabajo sin que este sea realmente necesario más que para seguir enriqueciendo a los de siempre. Por si esto fuera poco, hay otro tipo de inseguridad para las familias trabajadoras: la cantidad de despidos y ERTEs que las grandes empresas están llevando a cabo y que si nadie lo evita, irán a más. Un gobierno serio y digno no se lo permitiría a esta gentuza inhumana. Pero la realidad es aún más dura pues la inseguridad se agrava al seguir sin saber las medidas exactas que aseguren que en caso de confinamiento podamos llegar a fin de mes.

¿Por qué el Gobierno no para la producción de todo aquello que no es realmente necesario en medio de una crisis de tal calibre?

Hablábamos antes de especímenes como Boris Johnson, pero aquí también tenemos a unos cuantos. Uno de ellos es Ignacio Garriga (VOX), que decía el pasado julio que la Sanidad Pública es una lacra. No como la sanidad privada que se ha dedicado a hacer pruebas del COVID-19 cobrando y derivando después los infectados a la pública. ¡Eso sí es una lacra que debería haber tomado el Gobierno desde el primer minuto!

Otra es Nadia Calviño (PSOE), que ha estado intentando parar la declaración de Estado de Alarma para “preservar la economía”. No hablo de una militante desconocida sino de la viceministra con mayor peso en el Gobierno, pues así lo impuso Alemania en su día, aunque de esto no se quejan los falsos patriotas de pacotilla. Lo cierto es que con gente así dentro del Gobierno se entiende que no se tomen las medidas que se necesitan por chocar con la economía (de quien ustedes ya saben). Como he dicho, muchos trabajadores se exponen a este peligro innecesariamente por miserables intereses ajenos. A estas alturas ya se debería haber tomado los sectores estratégicos para empezar a resolver el problema, pero prefieren dejarlos en manos de auténticos canallas que solo miran sus beneficios. Claro que, si hasta el momento no han sido capaces ni de poner a producir mascarillas y a repartirlas de manera razonable, ¿cómo vamos a hablar de nacionalizar importantes sectores?

Así es que, mientras nos encontramos con este desolador panorama, observamos cómo la región de Lombardía pide médicos a China, Cuba y Venezuela ante una UE que, en pleno proceso de putrefacción, se ha desentendido dejando claro que su existencia solo responde a los intereses económicos del gran capital. Que el país más afectado por el Coronavirus sea el que más ayude a Italia, o que un país bloqueado durante sesenta años sea el garante de Interferón Alfa 2B, dice mucho de la situación: de a qué tipo de mundo debemos huir y hacia cuál nos podemos dirigir.

Como decía al inicio hay dos formas de actuar muy básicas en este mundo. O por el bien común o por el interés individual. Solo hay que ver a ciudadanos chinos anónimos en nuestro país aportando grandes cantidades de material para ayudar a los demás. Justo lo contrario de quienes ante una situación tan grave solo piensan en sus cuentas bancarias.

Ya lo decía Antonio Gramsci, “el viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer Y en ese claroscuro surgen los monstruos.” En esas estamos.

Socialismo o barbarie.

domingo, 15 de marzo de 2020

PONSATÍ SE BURLA DE LA SITUACIÓN DEL CORONAVIRUS EN LA CAPITAL: “DE MADRID AL CIELO”

Camilo S. Baquero
EL País, 15/03/2020

[La verdadera cara (racista y ultra) del nacionalismo que buena parte de la izquierda patria blanquea.]



El mensaje de la eurodiputada y huida de la justicia española, que fue borrado horas después, generó indignación en Twitter.

La eurodiputada y exconsejera de la Generalitat Clara Ponsatí ha incendiado este domingo las redes sociales con un mensaje, que ya ha borrado, en el que, tras abogar por el cierre de la capital española ante el brote del coronavirus, remataba con la frase “de Madrid al cielo”. Según el recuento oficial del Ministerio de Sanidad, en la capital han muerto un total de 213 personas con la Covid-19. El tuit ha sido replicado por el expresidente y también huido de la justicia española, Carles Puigdemont. “El odio no salva vidas”, le ha respondido también a través de esa red social el alcalde de Madrid, el popular José Luis Martínez-Almeida.


Ponsatí ha compartido un artículo en el que se compara la situación de la pandemia en Comunidad de Madrid con las de la ciudad china de Wuhan o la región italiana de Lombardía. Ambas zonas fueron aisladas para intentar detener los contagios. Según el texto, Madrid está tardando en adoptar la medida. “Madrid corre ya más riesgo que Lombardía o Hubei pero sigue sin decretar el cierre total”, ha escrito, para posteriormente rematar con el refrán castizo: “De Madrid al cielo”.

El mensaje fue retuiteado por el también eurodiputado Puigdemont. El entorno del expresident se ha prodigado en las redes en los últimos días con mensajes muy similares para criticar las medidas tomadas por el Gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez o incluso criticar la gestión que están haciendo las consejerías de Esquerra Republicana en Cataluña. Puigdemont escribió ayer, tras conocer la decisión del Gobierno de decretar el estado de alarma: “¡Antes infectada que rota!”.

Las palabras de la exconsejera, ya conocida por sus excesos verbales, no han tardado en encontrar serias críticas. “El odio no salva vidas. No nos distraigamos, juntos saldremos adelante. No hay un minuto que perder”, ha respondido también en Twitter el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida. Incluso los reproches han llegado desde las filas de Junts per Catalunya. El diputado en el Congreso Sergi Miquel le ha dicho a la eurodiputada: “seguro que hay una expresión más oportuna para decir lo que seguramente todos compartimos”.

El presidente de la Generalitat, Quim Torra, ha insistido este domingo en la necesidad de confinar Madrid para parar el avance del virus. Una petición que ya había hecho para Barcelona. Las principales figuras de Junts per Catalunya han salido a apoyar esa propuesta en las redes sociales. Ponsatí, en el mitin de Puigdemont en Pepiñán, calificó de “engañifa” la mesa de diálogo con el Gobierno, solo tres días después de ponerse en marcha.

viernes, 13 de marzo de 2020

CÓMO LAS EPIDEMIAS HAN CAMBIADO LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD

Félix Badia
La Vanguardia, 07/03/2020

Las enfermedades, no las operaciones militares, 
acabaron con el gran ejército de Napoleón en Rusia

La acción de los gérmenes ha impulsado o destruido grandes imperios y causado profundos cambios 

La rapidez con que un puñado de conquistadores españoles desmanteló las estructuras de poder de los pueblos precolombinos, formados por millones de personas, no se debió sólo a su superioridad militar, sino también –o tal vez sobre todo- a las enfermedades que traían consigo y ante las que las poblaciones indígenas carecían de defensas. En cambio, cuando casi tres siglos después otros europeos, en este caso tropas francesas, llegaron a Haití para reprimir la revuelta de los esclavos, cayeron derrotados por una terrible epidemia y no pudieron hacer nada para evitar la independencia. No son excepciones; como recuerda hoy la expansión del coronavirus, las enfermedades son consustanciales a la evolución humana y las epidemias han tenido un papel crucial en su historia.

“La observación histórica nos lleva a la conclusión de que los gérmenes y las infecciones han dado forma a la humanidad”, asegura a La Vanguardia el biogeógrafo Jared Diamond , cuyo libro Armas, gérmenes y acero (Debate) obtuvo un gran éxito editorial a finales de los 90. En él, ahondaba en el peso de factores como las epidemias o las ventajas tecnológicas en el auge y desaparición de las civilizaciones. La influencia de las enfermedades en las sociedades ha sido históricamente muy diversa y en ocasiones se ha expresado de maneras insospechadas. Estos son algunos ejemplos.

Los conquistadores más pequeños. “Los gérmenes introducidos por los europeos tuvieron un papel fundamental en las conquistas contra los nativos americanos, los habitantes de las islas del pacífico y los aborígenes australianos, matando muchas personas más que las armas de los conquistadores ”, señala Diamond, que ha publicado recientemente Crisis: cómo reaccionan los países en los momentos decisivos (Debate).

Este autor cree posible que, mucho antes, una epidemia allanara el camino para que “se precipitara la conquista de Europa por parte de los pueblos indoeuropeos hace 5.000 años”. “Debido a esa invasión los españoles y muchos otros europeos hoy hablan castellano u otros idiomas de origen indoeuropeo, en lugar de euskera y otras lenguas utilizadas por los predecesores de la llegada de estos pueblos a Europa”, agrega.

Un vuelco social. La peste negra que a mediados del siglo XIV asoló Europa es famosa por haber acabado con la vida de decenas de millones de personas (entre un 30% y un 60% de la población), aunque el impacto fue enorme también en Asia y en África. En el continente europeo, la recuperación no consistió simplemente en que se recobraran los niveles de población anteriores, sino que se produjeron grandes transformaciones de tipo cualitativo.

La mortandad y las corrientes migratorias provocadas por la epidemia, causaron una caída de la mano de obra disponible en el campo. Los propietarios tuvieron que arrendar sus tierras o bien pagar salarios a agricultores para que las trabajaran, con lo que el sistema feudal se debilitó , al tiempo que las clases burguesas acumulaban más capital y, en general, se producía un gran esfuerzo tecnológico para sustituir la fuerza de trabajo desaparecida. Todo ello fueron contribuciones decisivas al caldo de cultivo que llevó al Renacimiento.

Cambios en la economía. La decana de la facultad de medicina de la universidad James Cook, en Australia, Maxine Whittaker, recordaba en un artículo el llamativo caso de la quinina. En 1623, la muerte de diez cardenales en Roma llevó al papa Urbano VII a exhortar a Occidente a encontrar una cura para la malaria (la palabra proviene del italiano mala aria, “mal aire”).

El descubrimiento, pocos años después, de las propiedades de la quinina movilizaría tiempo después a las grandes potencias imperiales para hacerse con el control de la mayor cantidad posible de ella con el objetivo de poder consolidar su expansión y garantizar su potencia militar en zonas donde este mal estaba presente. Obtener esta valiosa sustancia se convirtió en sí misma en un instrumento de poder político y, a su vez, en un estímulo para seguir ampliando el control sobre nuevos territorios.

Un aliado imprevisible en las guerras. Hasta épocas relativamente recientes las enfermedades constituían un factor que podía inclinar batallas de un lado u otro. La historia está llena de ejemplos, pero el historiador y profesor de la universidad de Yale, Frank M. Snowden, publicó el año pasado un libro (Epidemics and Society. From the Black Death to the Present, “Epidemias y sociedad. De la peste negra al presente”) en el que destaca la doble derrota de la Francia de Napoleón contra los microorganismos. El caso de Haití, que se emancipó en 1804, constituyó el fin del imperialismo francés en América, que quedó rubricado con la venta de Louisiana a Estados Unidos.

Muy pocos años después, la campaña del enorme ejército napoleónico en Rusia terminó en desastre no por las operaciones militares, sino por el frío y, tal como demostró en el 2005 un equipo de investigadores, por el tifus, además de otras infecciones transmitidas por los piojos. Del más de medio millón de soldados del ejército napoleónico, solo unas decenas de miles sobrevivieron: el poder imperial quedó tocado de muerte y Europa cambió para siempre. La doctora Carole Reeves, experta en historia de la medicina, declaraba en aquella ocasión que “hasta la primera guerra mundial, en las guerras causaban más muertes las infecciones que las armas”.

Opresión política. En 1832 una epidemia de cólera mató a casi 19.000 parisinos mayoritariamente de clases humildes. En la ciudad circuló una teoría de la conspiración según la cual el impopular monarca Luis Felipe de Orleans había envenenado los depósitos de agua. Este rumor fue el detonante de un gran estallido de violencia que las fuerzas del orden no pudieron contener.

Ejecución de rehenes religiosos en tiempos de la Comuna de París, en 1871
Ejecución de rehenes religiosos en tiempos de la Comuna de París, en 1871 (UniversalImagesGroup / Getty)
Según Snowden, esto alimentó la imagen entre las elites y la administración del Estado de que las clases humildes eran muy peligrosas. Este estigma serviría durante todo el siglo XIX, en pleno desarrollo de la Revolución Industrial y emergencia de la clase obrera, para justificar durísimos episodios de represión en la capital francesa como la de la Comuna de 1871, con decenas de miles de ejecuciones.

Estigmatización de colectivos. Muy a menudo la expansión de una enfermedad conlleva la estigmatización de determinados colectivos donde, supuestamente, se ha producido el origen de la epidemia. De ellos, el episodio más reciente al que alude Snowden es de los homosexuales a consecuencia de la irrupción del sida. Estos no sólo fueron estigmatizados socialmente, sino que además fueron el centro incluso de críticas de carácter religioso provenientes de sectores conservadores que equiparaban la homosexualidad al pecado, una vinculación común en tiempos pasados pero que parecía erradicada por los avances científicos del siglo XX. Otro de los efectos sociales de la epidemia fue el cambio en los hábitos sexuales, tras la revolución de los años 60 y 70.

Snowden alude también al caso de Sudáfrica, uno de los países del mundo en que esta enfermedad tiene una mayor incidencia. Según señala, el régimen del appartheid restringió la tierra de cultivo disponible para la población negra. Eso provocó que muchos hombres se vieran obligados a emigrar a otras zonas, con lo que las familias quedaban partidas y se generaban comportamientos sexuales más promiscuos. Ese caldo de cultivo fue, posteriormente, decisivo en cuanto el sida hizo su aparición.

Lógicamente el coronavirus no ha alcanzado la dimensión de epidemias pasadas, porque la medicina y los sistemas sanitarios son mucho más avanzados que en épocas pasadas. No obstante, no se puede descartar que sí tenga un impacto en la sociedad al margen de la salud de la población. Por ejemplo, el hecho de que China haya, al menos en apariencia, logrado frenar la expansión de la enfermedad, ha abierto ya un debate sobre si las medidas adoptadas allí pueden ser trasladadas a otros países con regímenes políticos y derechos sociales completamente distintos.

En cualquier caso, de la misma manera que las epidemias han forjado la historia humana, también los humanos han dado forma a la extensión de estas enfermedades. “Las epidemias –señalaba recientemente en una entrevista Frank Snowden- no dependen de los humanos, pero las vulnerabilidades a través de las que estas nos atacan, sí, como cuando la Revolución Industrial llevó a la concentración de población en muy poco espacio, en las ciudades”. De la misma manera, Jared Diamond cree “la globalización explica que el coronavirus se esté expandiendo a una velocidad mucho más elevada que otras epidemias del pasado”. ¿Tendrá esta enfermedad la misma capacidad de influir sobre la humanidad que en otros casos? “Lo veremos durante el próximo año”, concluye.

LAS MARCHAS DEL 8-M SE CELEBRARON EN CONTRA DEL CRITERIO DE LA AGENCIA EUROPEA

Oriol Güell
El País, 13/03/2020 

[Al feminismo patrio no le debemos que la mujer obtuviera igualdad plena de derechos, o fuera mayoría en las aulas de las universidades, eso fue mérito de los partidos y sindicatos de izquierda de los años 70 y 80; pero sí el dudoso honor de contribuir a una de las pandemias más graves a las que se ha enfretando nuestro país: el COVID-19.]


El Centro para el Control y Prevención de Enfermedades llama a “evitar actos multitudinarios innecesarios” en países en los que se registren contagios locales

Madrid acogió el domingo la marcha feminista del 8-M, con 120.000 participantes, y el mitin de Vox, con 9.000 asistentes en un recinto cerrado como Vistalegre, a pesar de que la ciudad cumplía desde al menos tres días antes las condiciones en las que la agencia de salud pública europea cuestiona la conveniencia de celebrar estos actos e incluso desaconseja a la población acudir a ellos.

Según un informe de riesgo fechado el 3 de marzo, esas condiciones son que haya un aumento de casos importados de Covid-19 y la constatación de que existe “una transmisión local limitada del virus”. Esto supone entrar en el escenario 1 de los cinco —en una escala del 0 al 4— que maneja la agencia, cuyo nombre es Centro Europeo para el Control y Prevención de Enfermedades (ECDC).



En estas circunstancias, los Gobiernos deben promover entre la población “medidas de distanciamiento social”, entre las que destaca en relación a este caso una sobre las demás: “Evitar actos multitudinarios innecesarios”. Además, sostiene el ECDC, las autoridades tienen que “valorar si es conveniente cancelar estos actos en casos excepcionales”.

El Ministerio de Sanidad y la Comunidad de Madrid descartaron hacerlo y tampoco aconsejaron a la población adoptar las medidas de distanciamiento social recomendadas, lo que en la práctica hubiera supuesto llamar a no acudir a ambos eventos multitudinarios.

Fernando Simón, coordinador del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias del Ministerio de Sanidad, sostiene que “hasta el domingo por la tarde” los datos entregados por la Comunidad no “empezaron a reflejar un aumento preocupante de los casos en Madrid”. Sanidad defiende que las valoraciones del ECDC no son aplicables “a ningún país específicamente” y que “los Estados tienen que valorarlas según su situación y adaptarlas”. “La gran preocupación entonces era la llegada masiva de casos importados de zonas de riesgo, pero esto no estaba previsto en esos eventos”, concluye Simón. La Comunidad de Madrid, por su parte, no respondió ayer a las peticiones de información hechas por EL PAÍS.

Tres figuras relevantes que estuvieron en ambos eventos han anunciado esta semana que han contraído el virus. Ayer lo hicieron la ministra de Igualdad, Irene Montero, y la ministra de Política Territorial, Carolina Darias, y el pasado martes, el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, a quien una grabación tomada en Vistalegre muestra tosiendo intensamente a poca distancia del líder del partido, Santiago Abascal, quien también ha dado positivo en las pruebas de la enfermedad, según se hizo público en la noche de este jueves.

“Ortega Smith tenía síntomas en el mitin y, por tanto, era un potencial foco de contagio”, explica un directivo de una sociedad científica que pide el anonimato ante “la controversia que la celebración de estos actos puede provocar”. “En el caso de las ministras, entra dentro de lo posible que se contagiaran en la marcha”, añade este especialista.

Los expertos consultados destacan que “es imposible saber todavía si los actos fueron focos de transmisión del virus”. “Se celebraron hace muy poco y el periodo de incubación va de dos a 14 días. El tiempo y las investigaciones epidemiológicas en marcha quizá nos lo digan en el futuro, aunque tampoco es seguro, ya que eso solo lo sabremos si la cantidad de contagios fue elevada o existen vínculos muy claros entre los contagios estudiados”, vaticinan estas fuentes.

El primero de los cinco escenarios que prevé el ECDC, el cero, define la situación de los países “sin casos reportados”. El escenario 1 se caracteriza por la existencia de “casos importados y una limitada transmisión en el país” del virus en forma de “agrupaciones limitadas de casos con vínculos conocidos”. El escenario 2 se da cuando la transmisión se hace comunitaria —se pierde el rastro del origen de los contagios— en algunas localizaciones. El 3 detalla cuando la epidemia ya se extiende por el país y los distintos focos empiezan a mezclarse y, por último, el escenario 4 define una situación epidémica generalizada con “el sistema sanitario sobrecargado”.

La Comunidad de Madrid empezó a entrar en el escenario 1 la última semana de febrero, cuando se identificó el virus en al menos dos pacientes ingresados en el hospital de Torrejón que no habían viajado fuera de España. El 5 de febrero, tres días antes de la celebración de los actos, se hizo evidente que los contagios locales llevaban al menos dos semanas produciéndose en la capital con la muerte de una anciana de 99 años en el hospital Gregorio Marañón, que destapó un brote con al menos dos fallecimientos y una quincena de afectados en una residencia de mayores.

Pese a que en los dos siguientes días fueron acumulándose señales de alerta —aumento de diagnósticos, fallecimiento de un hombre en el hospital de Vallecas...—, los preparativos para los eventos siguieron con normalidad y sin ninguna información específica dirigida a la población por parte del Ministerio de Sanidad o la Comunidad de Madrid.

UNA MUESTRA DE LA "COHERENCIA" DE NUESTRA PRENSA

Antonio Maestre, buque insignia de la prensa pseudoizquierdista, amigo del ínclito Antonio G. Ferreas (la Sexta), pretendido experto en todo, especialmente en cambiar de opinión de un día para otro disimuladamente después de fustigar sin piedad a quienes no pensan como él... Esta pandemia está teniendo el efecto colateral de poner a mucha gente en su verdadero sitio.


jueves, 12 de marzo de 2020

PEKÍN: EJÉRCITO DE EEUU HABRÍA LLEVADO CORONAVIRUS A CHINA

Hispan TV, 12/03/2020

Zhao Lijian
    
La Cancillería china dice que el Ejército de EE.UU. podría haber llevado el coronavirus a la ciudad china de Wuhan, que fue la más afectada por el brote.

“¿Cuándo comenzó el paciente cero en Estados Unidos? ¿Cuántas personas están infectadas? ¿Cómo se llaman los hospitales? Podría ser el Ejército de EE.UU. lo que llevó la epidemia a Wuhan. ¡Sé transparente! ¡Haz públicos tus datos! ¡Nos debe una explicación!”, ha escrito este jueves el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Zhao Lijian, en su cuenta en Twitter.

El portavoz chino ha agregado también que el director de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) de EE.UU., Robert Redfield, admitió el miércoles, durante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, que algunos estadounidenses que aparentemente murieron de influenza tuvieron un resultado positivo para el nuevo coronavirus en el diagnóstico póstumo.

“Algunas muertes por influenza se infectaron en realidad con COVID-19, admitió Robert Redfield de CDC de EE.UU. en la Cámara de Representantes. Estados Unidos reportó 34 millones de casos de influenza y 20 000 muertes. ¿Cuántos están relacionados con COVID-19?”, ha explicado.

Asimismo, Zhao ha citado a Redfield, quien dijo que “algunos casos que fueron diagnosticados previamente como gripe en los Estados Unidos fueron en realidad COVID-19”.

Ante este panorama, el vocero ha catalogado “absolutamente INCORRECTO e INAPROPIADO” llamar a este virus como el “coronavirus chino” cuando su origen es en realidad en EE.UU.

Pese a que a finales de diciembre pasado comenzó el nuevo coronavirus en la ciudad china de Wuhan, el origen del brote del virus aún permanece un enigma. 

Philip Giraldi, exfuncionario de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de EE.UU. opina que su país podría haber “creado” al temido virus, en colaboración con Israel, como un arma de guerra biológica para dañar a China e Irán. Sus declaraciones se suman a varios análisis que no descartan el papel de EE.UU. en esta epidemia que ya ha sido catalogado de pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

miércoles, 11 de marzo de 2020

¿POR QUÉ EL FEMINISMO ES UNA ESTAFA? (EXPLICACIÓN EXPRESS)

Crítica marxista del feminismo07/3/2020



1.- El feminismo, con su idea de que la naturaleza masculina es la causa principal de todos los males que sufren las personas del sexo femenino, es ideal para dividir y enfrentar a los explotados de ambos sexos.

2.- Esta división y enfrentamiento permite al Estado ganarse la simpatía de una parte de los explotados para su reclutamiento en una especie de cruzada antimasculina, ideal para justificar el fortalecimiento del aparato estatal.

3.- Este fortalecimiento del Estado facilita a la clase dominante seguir en poder de los medios necesarios para explotar el lado más vil y miserable de la naturaleza humana (especialmente la competitividad entre oprimidos y su sumisión a los opresores) con el fin de aumentar sus intereses económicos.

4.- Esta explotación del lado más vil y miserable de la naturaleza humana conduce inevitablemente, no sólo a perpetuar la opresión de la mayoría de los individuos, sino a que la que sufren las mujeres continúe siendo mayor.