lunes, 25 de marzo de 2019

EL TEMIDO ARTÍCULO 13 DE LA NUEVA DIRECTIVA DE COPYRIGHT Y POR QUÉ ES PELIGROSO

Cesar Otero
As, 22/03/2019




Organizaciones como la OCU no quieren que sea aprobado por arriesga la libertad de expresión.

Libertad de expresión, libertad de acceso a la información. Esos son dos pilares básicos de Internet, la Red de redes vasta, infinita y sobre todo libre, libre por expreso deseo de su creador. Pero la semana próxima tendrá lugar uno de esos acontecimientos que ponen en peligro esas libertades, porque la próxima semana tendrá lugar la votación plenaria sobre la Comisión Europea de la Directiva de Copyright. Y de su polémico Artículo 13.

El Artículo 13 de la Directiva de Copyright

Como os contábamos ayer a propósito de la huelga hecha por la Wikipedia y Reddit en protesta por la votación del artículo 13, este recoge la obligación de los proveedores de Internet de analizar el contenido subido por los usuarios para detectar posibles infracciones a la propiedad intelectual. Este artículo establecería unos "filtros de subida", como han señalado lo detractores.

Organizaciones como la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios) se oponen, señalando que la reforma de este Artículo tendría un impacto muy negativo en las actividades diarias de los consumidores, ya que los usuarios que generen y carguen contenido en internet, como videos, música e imágenes que pueden contener material protegido por derechos de autor, correrán el riesgo de que estos sean potencialmente bloqueados por las plataformas.

Un impacto negativo en el usuario

Para OCU, la aprobación de este artículo pone en riesgo la libertad de expresión y de acceso a la información. El artículo 13, tal y como está previsto, "no resolverá los problemas subyacentes del sistema actual y, por el contrario, generará un impacto negativo en los usuarios". La OCU considera, además, que de aprobarse el Artículo 13, las plataformas a las que los consumidores suben su contenido (Facebook, YouTube, Twitter…) tendrán que implementar, de manera virtual, mecanismos de filtrado automático para evitar que se cargue contenido con derechos de autor.

Sin embargo, está demostrado que estas herramientas de filtrado automático "no son capaces de distinguir entre el contenido que infringe los derechos de autor y el contenido legal". Por lo tanto existe una alta probabilidad de que los videos legales no comerciales creados por los consumidores no puedan ser cargados.

Para la OCU, se debería reformar las leyes de la propiedad intelectual de la UE introduciendo una excepción para los consumidores, de manera que el contenido generado por el usuario sin fines comerciales, no se considere una infracción de derechos de autor.

¿Qué pasará la semana próxima? ¿Se aprobará el artículo 13 finalmente?

miércoles, 20 de marzo de 2019

NINGUNA PRUEBA ENTREGADA POR ESPAÑA DE LA ‘FAKE NEWS’ DEL AUTOR DEL LIBRO ‘FAKE NEWS’ SOBRE LA INJERENCIA RUSA EN CATALUÑA

Daniel Bellaco
Digital Sevilla, 20/03/2019


El Gobierno de Mariano Rajoy, en boca de Dolores de Cospedal, sugirió que Rusia estaba detrás de la crisis catalana. Tras liarla parda tuvo que retractarse y pedir perdón por sus falsas acusaciones antes las protestas de Rusia que exigían una rectificación, como así obtuvieron.

La portavoz del gobierno ruso María Zajárova dijo al respecto de la actuación del ejecutivo de Rajoy:

“Este desprecio a los hechos objetivos y esta pasión injustificada por las acusaciones sin pruebas, tomadas de fuentes dudosas, no favorecen a la diplomacia española, estos pasos solo dañarán las relaciones ruso-españolas. (…) Las declaraciones del portavoz oficial del Gobierno de España, (Íñigo) Méndez de Vigo, la ministra de Defensa de este país, Dolores de Cospedal, y el ministro de Exteriores, (Alfonso) Dastis sobre la supuesta injerencia de hackers rusos en los procesos políticos internos españoles en un intento de cambiar el orden constitucional de este país en relación con la situación en la autonomía catalana. (…) Lamentamos profundamente que la ola de la campaña antirrusa desatada en particular por los medios de prensa occidentales ha sido en esta ocasión secundada por Madrid a nivel oficial en el contexto de la crisis catalana. (…) Especial asombro despiertan las declaraciones del canciller de este Estado de que Rusia está supuestamente interesada en debilitar a España. (…) Quisiéramos que nuestros colegas españoles comiencen a responder por sus palabras y presenten pruebas concretas, es totalmente incomprensible en base a qué el ministro español hizo estas declaraciones, la parte rusa ha expresado en reiteradas ocasiones oficialmente su firme y unívoca posición respecto al problema catalán”.

Por aquel entonces, el diario EL PAÍS, y especialmente su director adjunto, David Alandete, insistían en numerosos artículos que Moscú estaba detrás del Procés.

Hoy, Alandete ha escrito un libro titulado “Fake News: la nueva arma de destrucción masiva”. Curiosamente, después de ser cesado de su alto cargo de EL PAÍS, y el fin del giro a la derecha del diario.

Alandete carga en su obra contra Wikileaks, Rt, Sputnik y otros medios acusándoles de difundir noticias falsas.

El periodista trabaja ahora como corresponsal para ABC en EEUU y para un ente montado por la OTAN, como denunció la periodista Helena Villar en Twitter: “Alandete a la OTAN. Para qué disimular.”

Volviendo a la supuesta injerencia en Cataluña del Kremlin, España no ha entregado ninguna prueba. Moscú se la ha solicitado de forma clara según aseverado María Zajárova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, comentando sobre el periodo en que dicha comunidad autónoma española vivió un fuerte levantamiento popular independentista.

“Hace entre 6 y 8 meses enviamos una nota diplomática a la Embajada de España en Moscú con una solicitud directa y clara: proporcionar materiales, artículos o informes de Sputnik, Russia Today y otros medios rusos, que pudieran servir de fundamento para las acusaciones de propaganda, o cualquier noticia que fuera falsa, o algo que pudiera calificarse de injerencia en la política interior [de España]”, ha afirmado la portavoz en Ginebra (Suiza).

“No hemos recibido nada. Ninguna respuesta”, aseguró Zajárova.

lunes, 11 de marzo de 2019

VENEZUELA BAJO ATAQUE: 7 APUNTES SOBRE EL SHOCK ELÉCTRICO



Entre la tarde del 8 de marzo y la madrugada del 10, Venezuela fue víctima de un nuevo ataque de sabotaje, el mayor en su historia republicana, a la central hidroeléctrica del Guri, que dejó sin electricidad a por lo menos un 80% de la población, con el objetivo de socavar todo intento por parte del Gobierno venezolano de lograr la estabilización de la economía y frenar el cuadro insurreccional que Estados Unidos y sus delfines como Juan Guaidó intentan culminar exitosamente en el país.

1. La preparación del shock. Previo al sabotaje que estremeció al conjunto del Sistema Eléctrico Nacional, dejando sin luz a gran parte del país durante los últimos dos días, varios movimientos y pronunciamientos anunciaban que recurrirían a una acción de fuerza bruta.

El retorno falsamente épico de Guaidó duró menos de lo esperado en cartelera, ante la llegada del “presidente interino” no hubo deserciones críticas en la FANB que mezcladas con una revuelta social generalizada lo instalara en Miraflores para ejercer el poder. Ese round de recuperación (su gloriosa llegada a Maiquetía), tras la derrota del 23 de febrero, día en que dio por sentado el ingreso de la “ayuda humanitaria”, no surtió efecto más allá del frenesí temporal de los medios. En consecuencia, Guaidó volvió al incómodo punto de partida de hace dos meses. Desgastado por la derrota del 23 de febrero y sin acciones concretas de mando presidencial que lo catapulten a lo interno, la orquestación de las siguientes operaciones correría a totalidad por cuenta de Estados Unidos.

Un excitado como de costumbre Marco Rubio, anunciaba horas antes del apagón que los “Venezolanos vivirán la más severa escasez de alimentos y gasolina”, dejando ver que tenía conocimiento de que algún tipo de shock se suscitaría en las próximas horas. Por su parte, el gobierno ruso emitió un comunicado alertando que “Estados Unidos está elaborando un plan de respaldo que trata de introducir en Venezuela grupos armados ilegales entrenados con el fin de llevar a cabo sabotajes y actividades subversivas”. La guerra sucia en curso fue alertada por ambos bandos del conflicto geopolítico sobre Venezuela.

La profecía autocumplida de Rubio se hizo realidad en un apagón generalizado que tuvo un impacto ampliado en la red bancaria, de telecomunicaciones y de servicios públicos vitales del país (hospitales, provisión de agua, transporte, etc.), obstaculizando de forma prolongada su funcionamiento y paralizando las actividades rutinarias de la población. En resumen, un ataque encubierto al centro de gravitación del sistema eléctrico venezolano, planificado para agudizar el malestar social y económico, reflotar la narrativa de “crisis humanitaria” y “Estado fallido”, con la cual esperan reactivar el alicaído liderazgo de Guaidó.

Pero esta tendencia de apelar a las opciones antipolíticas y de guerra no convencional cuando los recursos políticos no dan resultados, no es nueva ni reciente (basta recordar los ataques eléctricos continuados cuando las revoluciones de color de 2014 y 2017 entraron en reflujo). A su modo Bloomberg lo insinuó en su último reportaje. El desgaste de Guaidó, su incapacidad para encabezar un proceso de transición más o menos serio, despeja el terreno para que los ataques como los del Guri, la violencia armada, irregular, la guerra de sabotaje al estilo Contra nicaragüense, se conviertan en alternativas “legítimas” y “urgentes” para confrontar al chavismo. De esas formas de guerra tiene amplio conocimiento el delegado de Trump hacia Venezuela, Elliott Abrams, el papá de la guerra mercenaria contra Nicaragua en los 80.

2. Embargo y sanciones: las armas de destrucción masiva. A las vulnerabilidades históricas de un sistema eléctrico dependiente de los ingresos de la renta petrolera, se ha sumado una feroz política de sanciones financieras que ha mermado la capacidad de inversión pública en ramas estratégicas del Estado. Se contabilizan en 30 mil millones de dólares el dinero venezolano embargado por Estados Unidos, que utilizando como herramienta el “gobierno paralelo” de Guaidó, ha dejado al país sin recursos líquidos con los que atender las dificultades que estimulan las sanciones. Mientras tanto, Guaidó usa el dinero embargado, según él, para cancelar opacamente algunos intereses de la deuda externa.

El sistema eléctrico nacional ha estado bajo ataque por una mezcla explosiva entre desinversión potenciada por el bloqueo financiero, pérdida de personal técnico especializado por la depreciación del salario y operaciones de sabotaje sistemático, las últimas puestas siempre en vigor cuando la ofensiva política la recupera el chavismo. Razón tenía Chris Floyd, autor del libro The Empire Burlesque en designar las sanciones financieras como un “holocausto”: el empleo de esta arma de destrucción masiva en países como Irak, Irán y Siria, da cuenta de que el daño a la infraestructura crítica es similar a una intensa campaña de bombardeos con misiles crucero.

En tal sentido, el apagón es una extensión del embargo contra Venezuela, de la política estadounidense de restringir importaciones, bloquear cuentas y obstaculizar el acceso a dinero líquido en el mercado financiero internacional y en su propio mercado petrolero, prohibiendo el pago de las exportaciones a Venezuela. El apagón también es una metáfora del estado de sitio en el cual se mantiene al país y cómo el bloqueo financiero, que obstaculiza el uso de dinero para recuperar un ya debilitado sistema eléctrico nacional que sostiene la actividad petrolera y económica del país, es el sustituto de las armas bélicas.

3. La modalidad del golpe cibernético y crimen de lesa humanidad. En un primer momento, y así lo haría saber Guaidó con su llamado a un “paro nacional” el pasado martes frente a algunos sindicatos de la administración pública, una acción de fuerza vendría a precipitar esa parálisis anunciada. La modalidad de fabricar una situación de colapso, como cuando la plataforma de pagos de Credicard, en 2016, anuló su sistema para interrumpir todas las actividades comerciales y económicas del país, esta vez fue ejecutada ampliando su radio de afectación.

Y es que la carga de estrés y descontento que se busca inducir en la población, a modo de combustible para estimular una situación de anarquía generalizada que de alguna manera pudiera ser canalizada en protestas violentas a favor de Guaidó, indica que la estrategia de caos (mediante sabotaje cibernético y artesanal focalizado hacia infraestructuras críticas que hacen funcionar al país) es utilizada como herramienta de shock masivo con el objetivo de desgastar a la población. La operación no es sólo de guerra eléctrica, pues sus consecuencias cubren todas las actividades rutinarias de la sociedad venezolana, a la cual se le obstaculiza el acceso a los alimentos, al servicio hospitalario y a las comunicaciones básicas.  Los focos violentos que buscaron prender se extinguieron rápido ante un clima de agotamiento colectivo que esperaba la llegada de la electricidad.

Un crimen de lesa humanidad visto a la luz del Estatuto de Roma y de la legislación internacional, en tanto se busca la destrucción física de un grupo poblacional utilizando como armas de guerra los elementos básicos de su subsistencia.

Marco Rubio y Mike Pompeo reaccionaron de forma jocosa ante el apagón, imprimiéndole una carga de humillación y sadismo que refleja con exactitud las motivaciones y la estrategia de fondo del golpe contra Venezuela: a medida que el “plan Guaidó” falla en sus objetivos de alcanzar la fractura de la FANB que deponga a Maduro, la población civil (sin discriminación ideológica) asciende a víctima de primer orden de las continuas agresiones militares encubiertas que encabeza Estados Unidos.

Este golpe cibernético contra el sistema eléctrico nacional implica una agresión militar de facto, una extensión de la ocurrida en la frontera colombo-venezolana el 23 de febrero.

4. No es un fin en sí mismo: condiciones para la guerra irregular. Desde la llegada de Guaidó su proyección en medios se ha vuelto marginal. Esta premeditada reducción de su visibilidad, contrasta con el peso cada vez mayor que tiene en cuanto a la orientación del cambio de régimen el Comando Sur, John Bolton, Marco Rubio y Mike Pompeo. En tal sentido, los efectos nocivos del apagón encajan a la perfección con la narrativa de “crisis humanitaria”, bajo la cual el Comando Sur y la ultra derecha venezolana, desde 2016, movilizan la “urgencia” de activar un dispositivo de “intervención humanitaria” que neutralice la prohibición del Congreso estadounidense, del Consejo de Seguridad de la ONU y del consenso pragmático por la no intervención que se ha gestado en Latinoamérica.

Sin embargo, el apagón como tal no es un fin en sí mismo. En un nivel operativo, pareciera más bien, sobre todo por el blackout que generó la interrupción del sistema eléctrico, que se trata de una maniobra para agudizar las vulnerabilidades del país y medir la capacidad de respuesta militar de los sistemas defensivos de la República de cara a una acción militar irregular y mercenaria, que aprovecharía el contexto de bloqueo informativo para encubrir incursiones armadas, su mapa operacional y a los responsables directos en el terreno.

Por ende, a nivel del teatro de operaciones de la guerra contra Venezuela, el apagón se traduce en la generación de un panorama difuso y de confusión que favorecería la ejecución de operaciones de bandera falsa, incursiones paramilitares y otras acciones violentas que precipiten un estado de conmoción generalizado, que pueda ser presentado como el hecho desencadenante de una intervención militar preventiva, sea para “estabilizar al país por la crisis humanitaria” o para “salvar a los venezolanos de una situación de Estado fallido” en “crisis humanitaria”. En ese marco narrativo, Julio Borges, Antonio Ledezma, Juan Guaidó y el gabinete de la guerra contra Venezuela en Washington, se dan la mano y trabajan en conjunto amparados bajo la doctrina del caos controlado de factura estadounidense.

Con el apagón buscan darle concreción física a la “crisis humanitaria”, ya no sólo a nivel propagandístico, sino aprovechando las bajas humanas y complicaciones de distinto orden que ha generado la operación de sabotaje.

5. Características de la agresión. Esta vez no hubo un ataque a subestaciones o a líneas de transmisión eléctrica, como se había ensayado en distintas ocasiones con anterioridad, según manuales de sabotaje de la CIA contra la Nicaragua sandinista de los 80, ya desclasificados.

Cabe acotar que el software usado (llamado Scada) en el Sistema de Control Automatizado (SCA) que operativiza el funcionamiento de los motores es el creado por la empresa ABB, que desde hace años no trabaja en el país. Esta empresa ABB, que en Venezuela trabajó como Consorcio Trilateral ABB (ABB Venezuela, ABB Canadá, ABB Suiza), diseñó un proyecto de modernización del Guri a finales de la década pasada, durante el gobierno de Hugo Chávez, en el que describe a profundidad tanto el sistema atacado como la organización básica del Guri.

El analista geopolítico Vladimir Adrianza Salas, en entrevista con Telesur, relaciona el ataque con el consorcio. Explicó que el embalse del Guri “requiere un sistema de control que técnicamente se llama ‘sistema scada’, el cual no es otra cosa que un sistema de supervisión, control y requisición de datos que permite, desde la perspectiva informática, controlar todos los elementos de generación de energía. Si saboteas esto, saboteas el funcionamiento. Pero para sabotear esto necesitas dos cosas: o debes tener acceso desde afuera o debes tener complicidad interna para modificar los procesos”.

Precedentes de este tipo se encuentran en países atacados o presionados directamente por Estados Unidos, como Irak y el Líbano, donde los apagones han sido sistemáticos y de forma consecutiva, uno tras otro durante decenas de horas. Las “réplicas” en la interrupción del suministro de energía responderían a estas secuencias de ofensivas que ya han sido experimentadas en otros contextos de guerra asimétrica e irregular.

La creación de ejércitos de hackers y de materiales de ciberguerra por parte de la CIA y la NSA ha sido documentado por esta tribuna: reseñamos un documental en el que explicaba el origen del virus Stuxnet, por el que se debe señalar los pasillos de estas agencias de inteligencia estadounidenses. Aquel instrumento de ciberataque tuvo como objetivo tanto el sabotaje en las instalaciones de investigación nuclear en Irán como el fin de instalar un cuadro circunstancial que pudiera concluir en un ataque a la red nacional automatizada iraní de electricidad (sistema análogo al del Guri), en caso de guerra declarada entre Washington y la República Islámica.

El presidente Nicolás Maduro, en horas de la tarde noche del 9 de marzo, aseguró que este el más grande ataque contra Venezuela en los últimos 200 años republicanos, luego de que se extendiera, de manera intermitente, el ataque al sistema eléctrico nacional a las 60 horas.

6. Frenar las tendencias de recuperación. El apagón ocurre en medio de tendencias en la recuperación a distinta escalas, a nivel económico, una baja de los precios en alimentos sensibles ha reducido la crispación de principios de año, mientras que a nivel financiero la reestructuración del mercado cambiario ha logrado contener una de las variables de la inflación inducida: el aumento del precio de las divisas en el mercado negro. Estas tendencias han favorecido a la estabilidad política del país, en medio de agresiones no convencionales y amenazas de intervención militar, quitándole a Guaidó no sólo poder de convocatoria, sino capacidad de maniobra para capitalizar el malestar generalizado provocado por las sanciones.

Así, el apagón busca frenar estas tendencias de recuperación social, política y económica, agravando mediante un boicot generalizado los medios de pago, el acceso a los alimentos y a los hospitales y el desenvolvimiento normal de la sociedad venezolana. De igual forma, la agresividad del ataque tiene como objetivo debilitar la producción petrolera e industrial del país.

7. La conciencia del país (recordar 2002-2003) y el pulseo de la intervención. Así como en 2002, la población venezolana ha vivido una prueba de fuego generalizada. Una operación de sabotaje dirigida a precipitar un caos generalizado, que ponga en riesgo la salud y la alimentación de la gente, la actividad económica del país, sus telecomunicaciones y nuestras rutinas más básicas, nos retrotrae al paisaje del sabotaje petrolero de los años 2002-2003, donde la oposición de ese momento, los mismos que gestionan una intervención junto a Estados Unidos y Colombia, ejecutaron un estado de sitio paralizando la industria petrolera.

La reacción de la población, atacada psicológicamente durante los últimos años con el fin de estimularla a una guerra civil que posibilite una intervención, ha sido adversa al cálculo del sabotaje. Se ha impuesto la calma, el empleo de reverberos en los edificios y barrios para cocinar, la movilización de los recursos físicos del país para atender las emergencias más apremiantes; pero sobre todo la vocación generalizada del país de no caer en una provocación que busca desembocar en una confrontación civil y armada. La violencia fue derrotada como en 2002-2003, ese paisaje que marca nuestra historia contemporánea hoy ofrece la lección de que tras una prueba de fuego superada, donde la brutalidad del golpe es de impacto masivo, la cohesión del pueblo se reafirma.

Al cierre de esta publicación, Juan Guaidó intenta canalizar el impacto del apagón para “declarar una emergencia extraordinaria” en la Asamblea Nacional, porque según él “llegó el momento de dar el paso”, coqueteando con la idea de usar la Constitución para legitimar una intervención. Justamente en esa orientación a modo de cierre del ciclo del sabotaje, puede verse que el fin del apagón intenta fabricar las condiciones de anarquía, caos y ausencia de servicios vitales, para presionar por una “intervención humanitaria” en suelo venezolano, con el beneplácito de la Asamblea Nacional y la “coalición de países” latinoamericanos, prestos a una acción de fuerza, que está armando John Bolton.

Esa presión, sin embargo, es específica y escalonada. Ante la llegada de la misión técnica de la Alta Comisionada de DDHH, el apagón buscará ser canalizado hacia un engorde del expediente de la “crisis humanitaria” en Venezuela, que bien agenciado y promovido en los medios, pueda resultar en un cambio de posturas a nivel de la región, de la misma ONU, del Congreso estadounidense, sobre la “urgencia” de una acción de “socorro humanitario” solicitada por el “gobierno paralelo”.

Una maniobra que baja el telón para Guaidó, quien preso de un plan mal concebido y dependiente de la cadena de mando del gabinete de la guerra contra Venezuela en Washington, debe ser sacrificado en función de abrirle a la guerra. Imagen lo suficientemente convincente del sacrificio, es que un política use una palanca del poder del Estado, en este caso la Asamblea Nacional, para legitimar una intervención militar extranjera. Un suicidio acompañado por sectores de la ultra caraqueña, hijos directos de los primeros colonizadores españoles, que claman por que se active la Responsabilidad de Proteger (R2P) que destruyó Libia, Kosovo, Irak, y otras regiones que Estados Unidos ha saqueado para mantener su estatus de potencia.

Pero el apagón debe ser otra lección, y debe obligarnos a mirar en los códigos sociales y hábitos colectivos y de solidaridad que emergieron en 2002-2003, nuestras armas como comunidad histórica y espiritual a disposición para mantener el hilo de vida de la historia patria.

Fuente: Misión Verdad

¿QUÉ HA CAMBIADO Y QUÉ NO UN AÑO DESPUÉS DE LA PRIMERA "HUELGA FEMINISTA"?

Nuevo Curso07/03/2019

Un año después de la primera «huelga feminista ¿qué paso con la «brecha de género»? ¿Y con el feminismo mismo?

Qué ha cambiado

Como se ve en el gráfico, en España no hay diferencia apreciable en los salarios medios de los trabajadores entre varones y mujeres en los salarios de menos de 3.000€. De hecho, en el primer decil, el de los trabajadores más precarizados, hay una pequeña diferencia (10€/mes) a favor de las mujeres. Los datos han «mejorado» del año pasado a éste pura y simplemente por el hundimiento de los salarios «normales» (entre 1000 y 1600€) y la polarización de rentas en los extremos. Es muy probable que la implantación del nuevo salario mínimo de 900€ acentúe todavía más ese proceso y con él la igualación de los trabajadores… hacia abajo. Ni para bien ni para mal ha tenido nada que ver con el feminismo. Sin embargo el discurso feminista, dando la alarma sobre una «brecha de género» prácticamente inexistente, ha servido para ocultar la precarización y el empobrecimiento de la gran mayoría de los trabajadores de ambos sexos.



Por debajo de 3000€/mes no hay diferencias salariales apreciables entre trabajadores de ambos sexos. No fue el feminismo, sino la precarización. Eso sí, el discurso de la «brecha de género» ha ayudado a invisibilizarlo

Evolución de los salarios en españa en 2018. Hundimiento de los salarios medios reduce la masa salarial total mejorando las remuneraciones de la pequeña burguesía corporativa.

En la pequeña burguesía clásica, España es el país europeo con mayor tasa de «emprendedoras» es decir, con mayor participación de mujeres de la pequeña burguesía en la dirección y puesta en marcha de nuevos negocios. Por cada 10 hombres, 9 mujeres en el total.

Pero en el primer gráfico también se ve que la otra fuente de desigualdad salarial está en el decil superior, el que cobra de media más de 4.400€/mes, es decir la burguesía y la pequeña burguesía corporativas. En el capitalismo de estado la herencia ya no es tan importante en la reproducción de esas clases como en el viejo capitalismo ascendente, lo que se «hereda» es el acceso a ciertas rentas y posiciones. Por eso la desigualdad salarial entre sexos escuece especialmente a esta clase. En el Ibex se buscan 352 consejeras. Las principales tecnológicas extranjeras en España (Google, Microsoft, etc.) ya tienen mujeres de «country managers», son las «prácticas» de la cohorte que hará el relevo generacional en el brazo empresarial de la clase dirigente. La burguesía está mudando y «feminizando» su piel.

La pequeña burguesía corporativa y la burguesía están muy sexificadas. Hay pocas directivas y gerentes y cobran un 10% menos. Al subir es peor: el Ibex busca ya 352 consejeras. La burguesía está mudando y «feminizando» su piel


Lo que no ha cambiado

1
La tendencia a la afirmación del feminismo como ideología de estado. Desde el feminismo como nuevo frente popular de Podemos, al «feminismo liberal» de C’s pasando por el «discurso país» de Pedro Sánchez en el Parlamento Europeo, el feminismo se ha convertido en la solución aparente de la incapacidad de la burguesía española para movilizar tras de sí, activamente, a la población. No es solo en España. El «feminismo de derechas» del gobierno Piñera en Chile es un ejemplo de cómo el aparato político de los estados se está realineando para convertir la renovación generacional pendiente de las élites en «paridad» y vendernos lo progresistas que son… entre ellos y ellas.


Desde la presidencia del gobierno a la guardia civil, todos convocan para el 8M

2
El bombardeo mediático-ideológico. Criticar la ideología bajo el concepto de «violencia de género» -que las mujeres asesinadas por sus parejas lo son, siempre, por ser mujeres- se hace equivaler a negar el «holocausto», lo que insinúa su tipificación como nuevo delito de opinión contra una ideología que se pretende hacer obligatoria desde el colegio. La segregación de sexos -vieja reminiscencia del catolicismo contra el igualitarismo cojo de la burguesía- se blanquea desde la educación a la hostelería.. Carentes de todo pudor, la mismísima Lagarde abre el «debate» sobre si la crisis de los últimos diez años no sería culpa del machismo y la prensa se refocila en preguntas beatas como el carácter supuestamente machista del aire acondicionado. Y por supuesto, no hay ministerio o administración del estado que no colabore a la «huelga feminista». ¡¡Si hasta las sectas y timos piramidales se venden ya como feministas!!


La clave para el triunfo de una nueva ideología es que refleje las necesidades de distintos sectores del capitalismo de estado hasta elevar el consenso la ideología de estado.
¿Resultado? El esfuerzo estatal está conectando con una parte de la pequeña burguesía, cuadros medios funcionariales y estudiantes, impregnados todos por un vago anticapitalismo declarativo que canta a una utopía pobrista y pacifista en la que una burguesía femenina resolvería mágicamente todos los problemas. De vuelta a la vida real, en la que el ejemplo de «feminización» es la industria armamentística de EEUU, los que se atreven a hacer encuestas, descubren que la mayoría de las mujeres jóvenes en países como Gran Bretaña considera la igualdad entre hombres y mujeres algo básico pero rechaza ser «feminista». La idea de que feminismo y lucha contra la discriminación sean una y la misma cosa, no cuela.

El bombardeo mediático durante este año solo ha crecido... pero la idea de de que feminismo y lucha contra la discriminación sean una y la misma cosa, no cuela.


Cartel de convocatoria de la «huelga feminista» de hace un año de UJCE y PCE. «las mujeres» de todas las clases, no la clase trabajadora, en el centro del capitalismo.
3
El carácter reaccionario de toda huelga «de mujeres». Se vista como se vista –falsificando la historia directamente o a base de «interseccionalidad» y teoría antipatriarcal– disolver la clase en el magma interclasista de «las mujeres», dividir las plantillas como si los trabajadores varones tuvieran intereses diferentes, fracturar los cortejos de las manis para que los hombres «no nos tapen»… es exactamente lo contrario de lo único que en de verdad puede enfrentar las discriminaciones que realmente sufrimos las trabajadoras.

EL FEMINISMO NUNCA HA TRABAJADO POR LA IGUALDAD



Cartel de propaganda belicista estadounidense reclutando mujeres para la industria militar, convertido en símbolo feminista.

La tesis de este artículo es que el feminismo, como ideología y como movimiento organizado, jamás ha trabajado en defensa de una igualdad entre hombres y mujeres; tal fenómeno no puede darse, además, desde un punto de vista interclasista, como defiende el feminismo. Se excluye de esta afirmación a las mujeres que, sintiéndose feministas, han luchado por sus derechos, en organizaciones sindicales, partidos políticos u otras organizaciones.
Si hablamos de igualdad entre hombres y mujeres a nadie se le puede escapar que la contradicción de clase, entre ricos y pobres, determina y está por encima de la contradicción entre géneros. Sin tocar la diferencia de clases sólo podría darse igualdad entre hombres y mujeres ricas, o entre hombres y mujeres pobres.

Conozcamos un poco la historia del feminismo:

El feminismo aparece a finales de los años 90 del siglo XIX en toda Europa como «sufragismo». Las sufragistas defendían la ampliación del derecho al voto de las mujeres dentro del sufragio censitario (restringido a los propietarios), es decir, el derecho de las mujeres de las clases propietarias a participar en las dirección política del estado y la sociedad establecidas… Las feministas proponían un frente interclasista de «mujeres» cuyo objetivo sería conseguir diputadas burguesas dentro del sistema censitario. Prometían representar el «interés común en tanto que mujeres» que supuestamente unía a las trabajadoras con aquellas burguesas del liberalismo radical inglés.

La izquierda de la II Internacional, con Rosa Luxemburgo y Clara Zetkin a la cabeza se opuso radicalmente. Un año antes de la formación del primer grupo sufragista en Inglaterra, Zetkin había presentado en Gotha, el verdadero congreso fundacional del partido socialista alemán un informe sobre «La cuestión de la mujer y las tareas de la socialdemocracia» aprobado unánimemente. Desde entonces los socialistas alemanes se habían dedicado a organizar y formar a miles de mujeres de clase trabajadora, impulsado movilizaciones por el sufragio universal para ambos sexos. A partir del Congreso de Stuttgart de la Internacional, la izquierda, con Zetkin y Luxemburgo a la cabeza, dan la batalla a nivel global. No contra un supuesto machismo de la dirección, sino contra las cesiones al feminismo de algunos partidos como el belga, que había aprobado en su congreso apoyar la ampliación del sufragio censitario a las mujeres de clases altas.

Leamos ahora algunas citas de las líderes socialistas de entonces:

"El deber de protestar contra la opresión nacional y de combatirla, que corresponde al partido de clase del proletariado, no encuentra su fundamento en ningún «derecho de las naciones» particular, así como tampoco la igualdad política y social de los sexos no emana de ningún “derecho de la mujer” al que hace referencia el movimiento burgués de emancipación de las mujeres. Estos deberes no pueden deducirse más que de una oposición generalizada al sistema de clases, a todas las formas de desigualdad social y a todo poder de dominación. En una palabra, se deducen del principio fundamental del socialismo."

Rosa Luxemburgo. La cuestión nacional y la autonomía, 1908. [1]

Vemos aquí, y en cualquier otro texto marxista, como el vínculo que algunos autores pretenden establecer entre marxismo y feminismo, se cae por su propio peso.

¿Por qué razón, entonces, debe la mujer trabajadora buscar una unión con las feministas burguesas? ¿Quién, en realidad, se beneficiaría en el caso de tal alianza? Ciertamente no la mujer trabajadora. Ella es su propia salvadora, su futuro está en sus propias manos. La mujer trabajadora protege sus intereses de clase y no se deja engañar por los grandes discursos sobre el “mundo que comparten todas las mujeres”

Aleksandra Kolontái. Los fundamentos sociales de la cuestión femenina (1907).



La creación del 8 de marzo, como jornada de lucha, de huelga, fue parte de la lucha de las mujeres de la II Internacional por los derechos democráticos de todos los trabajadores (hombres y mujeres unidos), contra la idea feminista de la «unión de las mujeres», “contra la que he luchado toda mi vida” como escribiría Rosa Luxemburgo. [1]

En el año 1949 se publica El segundo sexo, de Simone de Beauvoir, libro de cabecera de lo que ya podría empezar a considerarse feminismo de género. Escribe Beauvoir:

"El embarazo es, sobre todo, un drama que se representa en el interior de la mujer; ella lo percibe a la vez como un enriquecimiento y una mutilación; el feto es una parte de su cuerpo y es también un parásito que la explota; ella lo posee y también es poseída por él; ese feto resume todo el porvenir, y, al llevarlo en su seno, la mujer se siente vasta como el mundo; pero esa misma riqueza la aniquila, tiene la impresión de no ser ya nada. Una existencia nueva va a manifestarse y a justificar su propia existencia, por lo cual se siente orgullosa; pero también se siente juguete de fuerzas oscuras, es zarandeada, violentada."

En este texto ya empezamos a ver argumentos contra todo lo que se considere femenino, además de un discurso abiertamente antinatalista. En cualquier caso, volvemos a encontrarnos con preocupaciones concernientes a la burguesía, y no a las clases humildes.

A finales de los 60 surgen más autoras de cabecera, es aquí cuando la ideología feminista empieza a volverse abiertamente extremista y cuando se pueden establecer nexos entre el feminismo y el control social ejercido por poderes capitalistas. Para muestra comparto la entrevista a la que fue líder feminista de EEUU, Gloria Steinem, admitiendo que trabajaba para la CIA. Ver aquí.

Estos nexos entre feminismo y capitalismo se harán aún más evidentes en las Conferencias mundiales sobre la mujer de la ONU.

Pero para que podamos entender qué es el feminismo, sigamos leyendo a sus autoras más renombradas:

“El objetivo final de la revolución feminista no debe limitarse a la eliminación de los privilegios masculinos, sino que debe alcanzar a la distinción misma de sexo; las diferencias genitales entre los seres humanos deberían pasar a ser culturalmente neutras… La reproducción de la especie a través de uno de los sexos en beneficio de ambos sería sustituida por la reproducción artificial… La división del trabajo desaparecería mediante la eliminación total del mismo. Se destruiría así la tiranía de la familia biológica”

“El concepto de infancia ha sido abolido, los niños tienen plenos derechos legales, sexuales y económicos, sus actividades educativas/laborales no difieren de las de los adultos. Durante los pocos años de infancia, hemos reemplazado la psicológicamente destructiva ‘paternidad’ de uno o dos adultos arbitrarios, por la difusión de la responsabilidad del cuidado físico sobre un gran número de personas. El niño todavía puede formar relaciones íntimas de amor, pero en lugar de desarrollar una estrecha relación con una decretada ‘madre’ y ‘padre’, el niño puede ahora formar los lazos con gente de su propia elección, de cualquier edad o sexo. Por lo tanto todas las relaciones entre adultos y niños se han elegido mutuamente.” 

“Si el niño puede elegir relacionarse sexualmente con los adultos, incluso si él debe escoger su propia madre genética, no habría razones a priori para que ella rechace los avances sexuales, debido a que el tabú del incesto habría perdido su función. […] Las relaciones con niños incluirían tanto sexo genital como el niño sea capaz de recibir -probablemente considerablemente más de lo que ahora creemos-, porque el sexo genital ya no sería el foco central de la relación, pues la falta de orgasmo no presentaría un problema grave. El tabú de las relaciones adulto/niño y homosexuales desaparecerían”.

Shulamith Firestone. La dialéctica del Sexo

Sin entrar a valorar las aberraciones que propone Firestone, podemos comprobar, de nuevo, que esto no tiene nada que ver con una lucha por la igualdad de oportunidades, que tanto repiten, en modo psitacista, gentes de todo tipo.

Lamentablemente estas propuestas no quedaron en el olvido, sino que se siguen proponiendo hoy día; la CUP, por ejemplo, propone que los niños sean criados en comunas. Leamos lo que propone Beatriz Gimeno, responsable de Igualdad de Madrid por Podemos:

“La heterosexualidad, el régimen regulador por excelencia, no es la manera natural de vivir la sexualidad, sino que es una herramienta política y social con una función muy concreta que las feministas denunciaron hace décadas: subordinar las mujeres a los hombres; un régimen regulador de la sexualidad que tiene como finalidad contribuir a distribuir el poder de manera desigual entre mujeres y hombres construyendo así una categoría de opresores, los hombres, y una de oprimidas, las mujeres.”

“Si la heterosexualidad fuese natural, o siquiera beneficiosa para las mujeres, no necesitaría de los enormemente complejos mecanismos que se emplean para mantenerlas dentro de ella. El feminismo lucha con denuedo para limitar los daños que la heterosexualidad provoca en las mujeres, lucha por el derecho al aborto, pero no enseña a las mujeres que el mejor método anticonceptivo, el menos dañino para ellas, es no practicar el coito; combate para que ninguna mujer sea maltratada, para que no pierdan sus energías intelectuales y/o afectivas con los hombres, para que no dejen que sus parejas masculinas les roben su autoestima o su tiempo, pero no considera siquiera como una opción que muchas mujeres tendrían mucho que ganar si existiera una ecuación que pusiera en pie de igualdad homo y heterosexualidad o que incluso fomentara la no heterosexualidad.” 

Beatriz Gimeno. Una aproximación política al lesbianismo

Sigo sin entrar a valorarlo, que cada cuál saque sus propias conclusiones.

Prosigamos con una de las autoras más citadas de la actualidad en el movimiento feminista, Judith Butler, quien en 1990 publica El género en disputa: Feminismo y la subversión de la identidad:

“Existe una diferencia entre las posturas sexista y feminista sobre la relación entre género y sexualidad: la postura sexista afirma que una mujer únicamente revela su condición de mujer durante el acto del coito heterosexual en el que su subordinación se convierte en su placer (la esencia emana y se confirma en la subordinación sexualizada de la mujer); la posición feminista argumenta que el género debería ser derrocado, suprimido o convertido en algo ambiguo, precisamente porque siempre es un signo de subordinación de la mujer”

“En su estudio [el de Beauvoir] no hay nada que asegure que la «persona» que se convierte en mujer sea obligatoriamente del sexo femenino. Si «el cuerpo es una situación», como afirma, no se puede aludir a un cuerpo que no haya sido desde siempre interpretado mediante significados culturales; por tanto, el sexo podría no cumplir los requisitos de una facticidad anatómica prediscursiva. De hecho se demostrará que el sexo, por definición, siempre ha sido género”

Judith Butler. El género en disputa.

En definitiva, tenemos unos movimientos feministas de origen burgués, que ya con Beauvoir comienzan a interesarse por las cuestiones de género, y que a finales de los 60 comienzan a volverse formas de ingeniería social extremista, que no ha parado hasta nuestros días. Firestone propone la abolición de la familia (pues todo tipo de familia es violencia) y los derechos sexuales del niño (abogando por el incesto). En los 90 y en la actualidad, Butler propone que para abolir la violencia es necesario borrar las diferencias de género. En nuestro país, figuras referentes como Gimeno proponen el lesbianismo, como opción voluntaria, pues consideran que toda relación heterosexual es violación del hombre sobre la mujer.

El feminismo de género en nuestro país, surgido al amparo de la financiación del PSOE de Zapatero, y continuado por el siguientes gobiernos, ha consagrado, en leyes abusivas contra el varón, como la LIVG/2004, que la mujer es inferior al hombre bajo toda condición. Sorprendentemente, cientos de miles de mujeres han aceptado esta nueva forma de tutela de la mujer, incluso aunque ya se ha visto que ni siquiera sirve para proteger a víctimas de la violencia.

Para saber más sobre la ingeniería social feminista y el terrible daño que está haciendo a nuestras sociedades recomiendo indagar en la etiqueta feminismo, o seguir mi página en Facebook. Tengan presente que sin una familia estable no pueden formarse individuos.