martes, 18 de octubre de 2016

PODEMOS: LA UVE Y EL PUÑO

Félix Población 
Diario del Aire, 18/10/2016
Reposteado en Diario Debate



Van a seguir aprovechando la más mínima anécdota, buscando la más mínima insinuación de roce, contrariedad o disensión entre ellos, dos amigos forjados en muchos años de relación, investigación y estudio como politólogos, y un mismo afán por sacudir a este viejo país de tanta roña acumulada en el ejercicio de la política. Quienes los conocen saben que por mucho que lo intenten no van a poder acabar con ese vínculo, pero el periodismo rastrero y corrupto, el que se ha nutrido del viejo régimen caduco y a su vez lo nutre a diario con su servilismo, no va a dejar de insistir.

A base de hacerlo, como le ha ocurrido a los pantuflos al uso y abuso en algunas tertulias de plató con otras variantes tan falaces como insidiosas de crítica a destajo, ese periodismo puede quedar en ridículo ante aquellas generaciones que ya no comulgan con el sistema porque el sistema ha ignorado y dilapidado su energía, obligándolas al desempleo o a la emigración. En este sentido, el calificativo grotesco es el de menor calibre que se me ocurre para definir la última anécdota respecto a la simbología que lucen en sus mítines dos de los fundadores de Podemos, Íñigo Errejón y Pablo Iglesias, como consecuencia de un tuit del segundo que pudo servir de móvil provocador o cebo para la picada.

Es tan ridículo, tan parvulario, tan de idiotas establecer posibles disputas en el liderazgo de Podemos porque Errejón hace con los dedos la uve de la victoria e Iglesias levanta el puño que, una de dos, o ya no hay argumentos para tratar de socavar la solidez y unidad del partido morado, o el periodismo estabulado generado por el añejo bipartidismo está cayendo de un modo alarmante en una superficialidad rayana en la más esperpéntica simpleza.

Si fuera esto último, se podría tener la sensación de contagio entre la clase política afincada en el régimen de 78 y el periodismo generado todos estos años a su sombra, como si no se pudiera esperar otra cosa de un Partido Popular acosado por la corrupción y un Partido Socialista pringado de incoherencia. Se quedan sin argumentos porque su propia y deplorable realidad los incapacita para encontrarlos.

jueves, 6 de octubre de 2016

CLAMOR EN LAS REDACCIONES DE LA SER Y ‘EL PAÍS’: CEBRIÁN NOS HA VUELTO A HUNDIR

prnoticias, 03/10/2016



La semana pasada el Grupo Prisa perdió un poco más de credibilidad del poco crédito que le va quedando. Juan Luis Cebrián ha vuelto a jugar a ser político y dio el último empujón a Pedro Sánchez para tumbarle de la secretaría general del PSOE. Un editorial faltón, sumado a una entrevista durísima de Felipe González y un rapapolvo de Josep Borrell terminaron por sepultar mediáticamente a El País y a Cadena SER. El viernes la redacción de El País estallaba pidiendo explicaciones a su director Antonio Caño y hemos sabido que en Cadena SER también hay mucho malestar.

El Comité de Redacción de El País difundía a última hora del jueves un duro comunicado rechazando las formas del editorial que el miércoles masacraba al todavía secretario general del PSOE Pedro Sánchez. “Sánchez ha resultado no ser un dirigente cabal, sino un insensato sin escrúpulos que no duda en destruir el partido que con tanto desacierto ha dirigido antes que reconocer su enorme fracaso”, dijo –entre otras lindezas- el diario en su editorial titulada Salvar al PSOE.

El Comité de Redacción no entró a valorar la línea editorial del diario, pero sí criticaba que el director de la cabecera Antonio Caño haya tardado toda la jornada en atenderles para luego desestimar en un minuto todas sus protestas. Caño les advirtió que nadie excepto él marcaba la línea editorial del diario y que por tanto nadie podía cuestionar las opiniones del rotativo. Esta actitud, sumado al duro editorial, causó total indignación entre la plantilla, que ve como nuevamente su director somete a El País a las luchas políticas y caprichos de Juan Luis Cebrián y sus intereses personales.

Una situación similar se vive en la Cadena SER, que el viernes era el centro de todas las miradas después de la entrevista en que Josep Borrell afeó a su periodista estrella: Pepa Bueno. El ex Secretario General socialista le dijo a una nerviosa y desencajada Pepa: “el Grupo Prisa no puede cesar todavía al Secretario General del PSOE, lo de El País fue un titular falsario y me pregunto si está escrito por error o con intención”.

Cebrián: de los Papeles de Panamá a su cruzada contra Pedro Sánchez
Desde luego esta coyuntura no ha sentado nada bien en su redacción que se han visto sin quererlo en el ojo del huracán y en escarnio público por culpa de los tejemanejes de Cebrián y sus amigos. Nuevamente el Presidente Ejecutivo de Prisa ha generado una crisis que ha dejado más tocada si cabe, la credibilidad de la emisora. Pepa Bueno tampoco lo ha pasado nada bien y así se lo ha transmitido a su equipo más cercano.

En definitiva nuevo clamor de la SER y El País contra Juan Luis Cebrián. Unas críticas que se suman a lo acontecido hace menos de un año cuando prohibió a todos los miembros de Cadena SER y El País acudir a Atresmedia y a eldiario.es, después de que estos medios le involucraron indirectamente en los Papeles de Panamá. Cebrián lo ha vuelto a hacer, utilizando sus medios de Comunicación para beneficio propio... y Prisa se ha hundido un poco más.

Seguiremos Informando...

miércoles, 5 de octubre de 2016

EL PAÍS REGALARÁ TROCITOS DE PEDRO SÁNCHEZ CON EL SUPLEMENTO DE LOS SÁBADOS

Rockambol,  03/10/2016

[Que es de coña ¿eh?]

Hay más de cien mil pedazos diferentes



Cada sábado, junto con el suplemento de El País Semanal, los lectores podrán encontrar un pequeño fragmento del exsecretario general del PSOE, Pedro Sánchez, perfectamente clasificado, ahumado y envasado al vacío. La primera entrega consistirá en una porción de cartílago del exlíder socialista, junto con una explicación de Susana Díaz detallando la parte del cuerpo a la que pertenece ese trozo y su importancia en todo el proceso que condujo al descuartizamiento general de Sánchez. Hay que tener en cuenta, según palabras de la presidenta andaluza, que aunque algunas partes de Pedro, como la lengua, el hipotálamo o los testículos, hayan tenido más protagonismo en el sainete de su desahucio, todos los trocitos forman también, indirectamente, parte fundamental de esa historia.

El País aclara que el objetivo de estas entregas no tiene nada que ver con otras colecciones que pretenden divulgar conocimientos de la anatomía humana, ni tampoco sirve para que luego los lectores puedan reconstruir el cuerpo de Sánchez, pues todos y cada uno de los trocitos son únicos. “A lo mejor un sábado puedes conseguir media válvula mitral pero el ventrículo derecho se la ha llevado otro lector, ¿sabes lo que te quiero decir?”, ha explicado el director de coleccionables de El País.  “Esta promoción se lanza exclusivamente para que los españoles entiendan, de manera práctica y divertida, lo que es el socialismo en España”, ha añadido el propio presidente ejecutivo de PRISA, Juan Luis Cebrián.   

Los trocitos de Pedro Sánchez pueden exponerse en muebles y estanterías, enmarcarse o convertirse en simpáticos llaveros, pero no es recomendable que se utilicen para dar sabor a las comidas, usarlos como afrodisíaco, ni dárselos a los perros, pues Susana Díaz orinó sobre ellos antes de descuartizarlos. “No pasaría nada, pero por si acaso”, advierten desde el diario.




martes, 4 de octubre de 2016

EL ATRACO A KIM KARDASHIAN, MÁS IMPORTANTE QUE EL INICIO DEL JUICIO DE LA GÜRTEL PARA EL PAÍS

El Ventano, 04/10/2016

El atraco a Kim Kardashian en un hotel de Paris o la ruptura de FAES con el PP parecen ser hechos muy relevantes para la población española, pues aparecen en las portadas de algunos de los grandes periódicos. Curiosamente, los cuatro diarios escritos de tirada nacional se han ‘olvidado’ de informar en sus primeras sobre el inicio este martes del macrojuicio de la trama Gürtel.
El juicio sobre la trama de corrupción política y empresarial más importante de este país, y que afecta a un partido, el PP, con un enorme poder institucional, no merece un lugar relevante en estos periódicos. Solo hay que ir a sus portadas para comprobarlo…

ALFONSO ROJO, APARTADO DE LAS TERTULIAS DE TVE TRAS SER CONDENADO JUDICIALMENTE

Ecoteuve, 26/09/2016

[Ésa es la mejor condena para este terrorista mediático: el ostracismo.]

Alfonso Rojo, un buen ejemplo de degradación del periodismo: sexista, fascista y desinformador a sueldo de la casta más rancia.

El pasado jueves saltaba la noticia de que Alfonso Rojo había sido condenado por la Audiencia Provincial de Madrid a pagar 20.000 a Pablo Iglesias después de llamarle "chorizo". Esta sentencia ha pasado factura al polemista no solo en lo monetario, sino también en lo profesional, ya que RTVE ha tomado la decisión de apartarle de sus tertulias políticas.

Alfonso Rojo ha sido condenado a indemnizar con 20.000 euros a Pablo Iglesias por vulnerar su derecho al honor después de que le llamara "chorizo", "mangante", "estafador", o incluso "gilipollas" en reiteradas ocasiones en La Sexta Noche, El Cascabel y su cuenta personal de Twitter. Además, la Audiencia Provincial de Madrid obligará al condenado a publicar la sentencia y hechos probados en el medio que dirige.

La polémica se remonta al 15 de marzo de 2014 cuando Podemos apenas tenía unos meses de vida. Pablo Iglesias y Alfonso Rojo debatían en La Sexta Noche sobre la memoria histórica cuando el tertuliano perdió los papeles y comenzó a llamar al político "chorizo", "mangante" o "sinvergüenza"... entre otros improperios- acusándole de cobrar dinero del gobierno de Venezuela y el régimen iraní a través de su programa de televisión.

lunes, 3 de octubre de 2016

EL SUICIDIO DEL PSOE

José Antequera
Diario 16, 03/10/2016


El PSOE, o quizá habría que decir ya los pesoes, porque no solo hay uno, sino muchos, ha decidido suicidarse en la plaza pública en un caso inédito en la historia de España. Una buena mañana, 17 magnicidas que se hacen llamar críticos se levantan con ganas de marcha, esperan a Pedro César a la salida del Senado y lo acuchillan vilmente, sin compasión, con un odio y una furia revanchista que no hubieran mostrado contra su peor enemigo, ni siquiera contra Mariano Rajoy. Ha sido, además de una cosa de locos, además de una chaladura propia de una noche de resacón con tintorro malo, un golpe de Estado en toda regla, un tejerazo inútil, solo que en este caso no era Tejero el artífice sino un mando mucho más chusquero que el famoso picoleto de tricornio y bigote, Felipe González, al que todos daban por muerto y no estaba muerto, estaba de parranda, de yates y de puertas giratorias.

Al alba, con fuerte viento de Levante, Felipe dio el pistoletazo de salida a la asonada y le dijo a Pepa Bueno que se sentía engañado por Pedro Sánchez. Era la señal. Fue abrir la boca el Copito de Nieve del socialismo español, el padrino de la cosa, y los matones enfurecidos se echaron a la calle, en dirección a Ferraz, con espumarajos en la boca, odio en las venas y pistolas en la sobaquera, como en las peores películas de Tarantino. En este golpe, que como todo golpe tiene a idiotas que dan la cara y a cerebros listillos que instigan pero quedan en la sombra detrás de las cortinas, están implicados, ya lo hemos dicho muchas veces, los felipistas rancios de toda la vida, o sea los conservadores del PSOE, más los barones de las taifas, el ala neoliberal, los nostálgicos de Boyeres y Solchagas, el nuevo susanismo de subsidios y paletos, la socialdemocracia de pandereta, los ricos con carné de rojo, los falangistas travestidos de hombres de izquierda y los beatos de misa de doce. Esa casta a la que, con toda la razón del mundo, aunque a veces algo sobreactuado, se viene refiriendo Pablo Iglesias en sus platós, discursos y mítines. Esa gente que ha estado viviendo a la sombra del aparato, entre apolillados estatutos, burocracias estériles, comisiones de garantía, altos cargos paniaguados, sirvientes, pelotas, órganos de nosequé, lenguaje leguleyo y congresos ordinarios llenos de políticos poco extraordinarios. Un montón de tecnócratas con traje y corbata, al fin y al cabo, que durante tantos años han ido dirigiendo al partido hacia la más completa de las ruinas, mientras daban la espalda a la verdad bíblica del socialismo: los principios e ideales, la calle, la gente, los votantes, el pueblo en definitiva.

El colmo del chapucero tejerazo, el esperpento supino que ha dejado a toda España perpleja y sin aliento, ha sido ver cómo Verónica Pérez, una señora bajita y regordeta a la que nadie conocía hasta ese momento (y a los que algunos identifican como la chica de los cafés de la Sultana Díaz) usurpaba el partido al grito de “la única autoridad que existe en el PSOE soy yo, les guste o no”. Fueron sus cinco minutos de gloria mediocre a costa de enterrar más de un siglo de historia, más de un siglo de lucha por los derechos de la clase obrera, de sangre, sudor, nobleza y utopías. Y llegados a este punto la pregunta es: ¿pero por qué? ¿Era necesario volarlo todo por los aires tras una noche loca de calenturas, aquelarres y borracheras políticas? ¿Por qué se suicida un partido después de siglo y medio de historia? Quizá por lo mismo que se suicida cualquier persona: por ambición frustrada, por celos, por despechos, por desamores y por delirios desesperados. “Cada suicidio es un sublime poema de melancolía”, decía Balzac. Y de eso está muriendo el PSOE, de melancolías pasadas y engañosas. Desde que Felipe, dios creador y dios destructor, levantó ese gran leviatán que se llama PSOE, todo han sido familias y batallas intestinas: marxistas contra socialdemócratas, guerristas contra renovadores, almunistas contra borrellistas, centralistas contra periféricos, catalanistas contra españolistas y en ese plan.

Pedro Sánchez no es culpable de nada porque el pecado original está en los genes fundacionales del PSOE: la traición a los valores de la izquierda por puro pragmatismo, por negocio y porque un señor sevillí con un piquito de oro (que no se oxida con la vejez) antepuso su futuro en el Ibex 35 al futuro de España. La reconversión industrial del felipismo, con hostias de por medio entre obreros y policías en astilleros y altos hornos, vino acompañada de otra reconversión mucho más dura: la de las ideas. Y de aquellos polvos estos lodos. No es que el PSOE se haya desconectado de la sociedad, como dicen algunos lamentándose, es que hace mucho tiempo que no hay ni cable, ni enchufe, ni corriente posible. En este PSOE para ricos no caben los parados de larga duración, ni los chabolistas, ni los jubilatas, ni los desahuciados de sus casas, ni los estafados de Blesa y Rato. Toda esa gente indignada ha tenido que salir por piernas de la casa del pueblo, que soltaba un claro hedor a estafa y mentira, para buscarse la vida en otro partido. Por eso surge Podemos, que está lleno de “hijos abandonados del PSOE”, como muy bien ha dicho el señor Borrell. No, Pedro Sánchez no es culpable de los males históricos del PSOE. En esta misma columna le hemos atizado de lo lindo al secretario general porque siempre lo hemos visto como a un bonito maniquí de Corte Inglés con mucha percha y poco Marx. No es precisamente un rojo peligroso, ni un bolivariano podemita, como quieren hacerlo ver sus críticos golpistas. El hombre habrá cometido sus errores, como todo el mundo, pactar con Ciudadanos, huir de la izquierda real, decir sí cuando quería decir no y viceversa, jugar a la ambigüedad calculada, ganar tiempo, y dejarse amedrentar por los barones en la negociación con Podemos. Pero al final ha hecho lo que tenía que hacer por coherencia y principios políticos, ha hecho lo que pide a gritos la militancia, las bases, la gente: no abstenerse ante un Gobierno corrupto como es el de Rajoy, decirle no a los clanes gurtelianos y púnicos que pudren el país hasta el tuétano, explicarle a Mariano que no significa no. Va a morir con las botas puestas, como los grandes, y eso es lo mejor que puede decir un político honrado. Pues muy bien por usted, señor Sánchez, solo por eso se ha ganado nuestros respetos. Y el de las gentes de izquierda. Ahora, marchita ya la rosa fresca, solo nos queda sentarnos y contemplar la horripilante función, la deflagración total del partido, la riña tumultuaria y el espectáculo tabernario. Cien años ha necesitado el PSOE para cimentarse y un solo día para desguazarse. Y ni siquiera han sabido hacerlo con elegancia. Malditos golpistas.

SUSANITA Y SUS SANTOS OVARIOS (humor en tiempos revueltos)