jueves, 16 de mayo de 2013

EL TELEDIARIO DE TVE EMITE UN REPORTAJE SOBRE LA ROPA "PROVOCATIVA" DE LOS JÓVENES

Miguel Ángel Medina
El País, 14/05/2013


[Los informativos de TVE cada vez se parecen más al NODO franquista dado el sesgo nacional-católico de la información que estos nos sirven. Lo que sigue es el último exabrupto ultra del Telediario. Y por cierto, aprovecho para dar las gracias al amigo que me envió el vínculo a la siguiente noticia de El País. A seguir fomentando el pensamiento crítico, compañero.]


“La gran pregunta: ¿Irá mi hija provocando?”, dice la locutora de la noticia

El informativo publicita también una campaña antiabortista dirigida al ministro Gallardón.

“Maite tiene dos hijas, una de 21 años, la otra de 12, sus problemas, los de todos. ‘Parece que estamos en la época de enseñar todo, camisetas como muy amplias, muy que se caen los hombros, muy extravagantes”. Este es el arranque de un reportaje que el Telediario de Televisión Española ha emitido este martes en su edición de las tres de la tarde en el que aconseja a los padres que eviten que sus hijos adolescentes se vistan con ropa provocativa para ser “ellos mismos”. El polémico enfoque de la noticia, centrado en la moralidad de cierto tipo de vestimenta, ha desatado las críticas en las redes sociales. Una controversia sobre la que los responsables de de RTVE declinaron hacer declaraciones.

La pieza informativa, de un minuto y 25 segundos, habla de un taller para enseñar a los progenitores cómo comportarse cuando llega el calor. “Minifaldas muy cortas. Pantalones demasiados caídos. Hoy hemos estado en un taller en el que enseñan a los padres cómo afrontar esta nueva batalla”, decía como introducción la presentadora del Telediario, Ana Blanco. La locutora de la noticia, por su parte, continúa con este enfoque: “Ante el gran miedo, la gran pregunta: ¿Irá mi hija provocando?”. La respuesta la da Maite, madre de dos hijas: “Ellas a lo mejor no tienen el concepto de ir provocando, pero a lo mejor los que las ven, sí ven que están provocando”.

El polémico reportaje, emitido antes del bloque de Deportes, pide a los padres que pongan a los hijos frente al espejo y les desaconsejen llevar ropa que enseñe demasiado. “Para ellos, llevar una falda corta no necesariamente está relacionado con el tema sexual”, dice una pedagoga. “Aunque nos cueste no hay que mezclar ropa y sexualidad”, concluye la locutora. En las imágenes podían verse, además, dos mensajes dirigidos a los asistentes al taller, ‘Cómo explicar el decoro, la no provocación en el vestir’ y “Ropa demasiado sexy en las niñas”.


La siguiente noticia en la edición del Telediario de las tres de la tarde se ha centrado en la campaña de la Asociación Derecho a vivir para pedir que el Gobierno derogue la ley del aborto “y que en su lugar elabore una ley que no contemple la posibilidad de abortar”, según ha leído la presentadora, Ana Blanco. La información explica que el lema de la campaña es ‘Borra el aborto’ y que va dirigida al ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, pero no recoge ninguna opinión contraria a la tesis de la asociación antiabortista.

No es la primera vez que los Servicios Informativos de la cadena pública despiertan críticas por este tipo de enfoques en los últimos días. Hace menos de una semana, el Telediario emitió otra noticia en la que recomendaba a los parados rezar para reducir la ansiedad y describía los beneficios balsámicos de poner una vela en el altar.

"LA CIA INFILTRÓ AL ESPÍA PARA QUE RUSIA DEJE DE SER EL ESCUDO DE SIRIA"


RT, 15/05/2013

[Fijaos lo que fue a hacer a Rusia el gringo de la peluca...]



La detención de un agente de la CIA en Moscú demuestra que EE.UU. deseaba desequilibrar la situación en el Cáucaso Norte para que Rusia deje de ser un "escudo" para Siria, opina un parlamentario ruso.

"Obviamente, ha sido un intento de reactivar los procesos relacionados con el terrorismo en el Cáucaso Norte indirectamente por la CIA para que nos dediquemos a la guerra interna, nos peleemos dentro del país y tengamos inestabilidad política. Para que no podamos ser un escudo para Siria por estar ocupados con los procesos internos", dijo el diputado de la Duma Vladímir Ovsiánnikov a la agencia Ria Novosti.

Las declaraciones vienen a raíz de la información del diario 'Kommersant', que publicó que el agente detenido, Ryan Christopher Fogle, estaba tratando de reclutar a un oficial de alto rango del Servicio Federal de Seguridad (FSB, por sus siglas en ruso), responsable de la lucha contra el terrorismo en el Cáucaso Norte.

Según la fuente del rotativo, que participó en la operación especial en Moscú, la CIA necesitaba un experto acerca de lo que ocurre en el Cáucaso Norte tras el reciente ataque terrorista en el maratón de Boston que supuestamente fue perpetrado por los hermanos Tsarnáyev. Los estadounidenses estaban convencidos de que los hermanos pueden tener seguidores en el Cáucaso Norte, por eso necesitaban detalles, explicó la fuente. 

Otro diputado ruso, el miembro de la Comisión de Seguridad y Anticorrupción de la Duma Anatoli Výborny está de acuerdo con Ovsiánnikov. Výborny también cree que el caso de Fogle está relacionado con el deseo de EE.UU. de desestabilizar la región. "El intento de reclutar a un oficial del FSB significa que los Estados Unidos y tal vez otros países están interesados ​​en el aumento de la criminalidad en Rusia y en aumento de los problemas en la economía y la política. Es obvio: cuanto peor esté nuestro país, mejor será para EE.UU.", dijo el diputado.

Los politólogos rusos creen que el momento de la detención de Fogle no fue casual. Las autoridades rusas deseaban mandar un mensaje a Occidente poco antes de la reunión de la Asamblea General de la ONU para tratar la resolución de condena del Gobierno de Siria, y querían decir que no se puede confiar en los países occidentales, opina el politólogo Ígor Bunin. 

"Nosotros nos dedicamos al programa [de reactivación de las relaciones con EE.UU.] Perezagruzka, mientras que usted nos envía espías", añade el profesor ruso Gennadi Kózyrev. 

El presidente del Comité Internacional de la Duma, Alexéi Pushkov, cree que el incidente no mejorará las relaciones entre los países, pero es poco probable que conduzca a una oleada de antiamericanismo en Rusia.

miércoles, 15 de mayo de 2013

FABRICANDO LA DISIDENCIA (Vídeo)


Fabricando la disidencia es un documental póstumamente dedicado al actor sirio - palestino Mohamad Rafea, quien fue secuestrado, torturado y finalmente asesinado brutalmente en Domingo, 04 de noviembre de 2012 por grupos terroristas que han sido soltados en el país desde que los Estados Unidos, el Reino Unido y sus aliados occidentales y de los Estados del Golfo pusieron en marcha una guerra encubierta contra Siria a principios de 2011, disfrazada en los medios como una “revolución”. Las palabras de Rafea en este vídeo y el valor que muestra aquí, es por lo que fue asesinado.

Fabricando la disidencia es un documental que descifra implacablemente, la guerra psicológica librada por los medios, el “establishment” político occidental y sus aliados con el fin de facilitar la agenda actual de los Estados Unidos, Europa e Israel para deshacerse del Gobierno sirio. Muestra cómo los medios de comunicación han contribuido directamente al derramamiento de sangre en Siria.

El documental desmonta las principales denuncias que estos actores presentan, a saber, que el Gobierno sirio sistemáticamente reprime las manifestaciones pacíficas, y por lo tanto, que ha perdido su legitimidad. Muestra cómo esas alegaciones son apoyadas con pruebas inexistentes, como los casos de Hula y Daraya acaban de demostrar nuevamente. Por lo tanto, no se trata de información si no de propaganda en favor de los intereses de la política exterior de sus países.

Fabricando la disidencia proporciona evidencias de informes falsos, distribuidos o publicados por medios como CNN, BBC, Al Jazeera y otros, en base a entrevistas con una muestra bien definida de la población Siria. Desde el actor al artesano, pasando por el periodista o el residente de Homs, todos afectados por la crisis.

Traducción: 
Alfredo Embid


martes, 14 de mayo de 2013

TERRORISTA SIRIO SACA Y COME EL CORAZÓN DE UN SOLDADO

Diario Octubre, 14/05/2013

[Lo último de la "democrática" oposición siria al malvado Al Asad, esos "rebeldes" sirios que tan simpáticos caen a nuestros medios, especialmente a los se las dan de ser de "izquierda", como la Sexta TV... A ver cuánto dura el vídeo sin que se censure...]

[You Tube ya ha censurado este vídeo pero si pinchas 
en la imagen aún lo puedes ver... con un poco de suerte]

Un vídeo terrible que circula en la red, muestra a un integrante de las bandas terroristas en Siria sacando y mordiendo el corazón de un soldado sirio.

En el vídeo publicado el domingo en internet, se ve a un hombre con traje militar y un cuchillo en la mano cortando el torso de un soldado muerto, quien más tarde se da la vuelta hacia la cámara para mostrar el corazón arrancado del pecho del soldado caído.

“Juro por Dios que vamos a comer sus corazones e hígados…” dice el hombre refiriéndose a los soldados del Gobierno sirio.

Peter Bouckaert, de la organización ‘Human Rights Watch’ (Observatorio de Derechos Humanos), con sede en Nueva York, dice que el hombre que protagoniza el terrible acto inhumano, ha sido identificado como Abu Sakkar, uno de los fundadores de la Brigada Faruk.

La identidad de Abu Sakkar ha sido confirmada por fuentes militantes en la ciudad de Homs, oeste de Siria, y por otras imágenes de él en otros vídeos donde llevaba puesto la misma chaqueta negra y se veía con los mismos anillos en la mano, como es el caso del último clip en la que aparece.

“La mutilación de los cuerpos de los enemigos es un crimen de guerra. Pero el problema aún más grave es el rápido descenso en la retórica sectaria y la violencia”, agregó Bouckaert.

El perteneciente a la organización no gubernamental de derechos humanos también añadió que en la versión no editada del vídeo se oye a Sakkar diciendo a sus hombres que masacren a los soldados sirios, para comer sus corazones tras arrancarlos.

El citado material ha causado una gran indignación tanto entre los partidarios del presidente sirio, Bashar al-Asad, como los opositores.

Desde mediados de marzo de 2011, Siria es escenario de una ola de violencia organizada y auspiciada por algunos países del Occidente y de la región, cuyo objetivo es culpar al Gobierno de Damasco de la crisis, y posibilitar así una intervención militar extranjera.

Hasta el momento diversas organizaciones internacionales de derechos humanos han acusado a los terroristas que tratan de derrocar al legítimo presidente del Gobierno sirio de cometer crímenes de guerra.

domingo, 12 de mayo de 2013

LA GRAN FARSA DE LA COLZA

Guillermo Caba Serra
The Ecologist,  nº octubre de 2000

[y redundando en el tema de la salud pública, no está demás recordar una de las alarmas sanitarias más graves de nuestra historias reciente y sus oscuros entresijos: el caso del "síndrome tóxico" producido, según nos contaron, por aceite de colza adulterado... ¿o no?]



La intoxicación del Síndrome Tóxico no fue causada por el aceite de colza. Esto es lo que sostienen desde hace años un grupo de médicos, periodistas y abogados, que han investigado este drama que, hace 19 años, afectó, según la Administración, alrededor de 30.000 personas, de las cuales murieron más de 1.000. De acuerdo con estos investigadores independientes, no hay ningún tipo de dato, ni epidemiológico ni toxicológico, que demuestre que fue el aceite. Por contra, este reducido grupo de disidentes apunta que la causa de la intoxicación fue debida a la mala utilización de productos organofosforados, que se utilizaron en una plantación de tomates en Almería. La mayoría de estos disidentes sospechan que no sólo habría habido una negligencia en el uso de pesticidas por parte de un agricultor, sino que la intoxicación podría haber sido el resultado de un experimento militar dirigido. Sea como sea, lo que sí acuerdan estos investigadores es que las administraciones e instituciones nacionales e internacionales que han participado en los diferentes estudios que habían de aclarar la causa de la intoxicación han mostrado un gran interés en que no se sepa la verdad.

El Dr. Luís Frontela Carreras, forense, que es uno de los principales críticos de la hipótesis oficial, ha asegurado a The Ecologist que «la intoxicación no fue causada por el aceite de colza y esto lo sostengo ante quien haga falta», y añade que la causa tiene que ver con compuestos organofosforados. Otro de los discrepantes que ha investigado las causas de la intoxicación es la periodista de Reuters, Spiegel y Stern, Gudrun Greunke. Para esta periodista, que es coautora junto con Jörg Heimbrecht del libro «El montaje del Síndrome Tóxico», «no hay ningún grupo de investigación que administrando el aceite de colza a los animales de laboratorio haya reproducido la enfermedad. Es más», añade Greunke, «tampoco hay ningún grupo de investigación que haya encontrado en el aceite ningún tóxico que explique los síntomas que tenían y tienen los enfermos».

La investigación desarrollada por algunos médicos puso en evidencia que los síntomas que sufrían los afectados se podían atribuir a una intoxicación por organofosforados. Entre estos investigadores destaca el Dr. Muro, quien era director del Hospital del Rey de Madrid cuando empezó la epidemia, oficialmente el 1 de mayo de 1981. Muro fue el primero en señalar la pista de los organofosforados y el primero en atender casos atribuidos al aceite de colza. En esta primera quincena de mayo, Muro descartó que se tratase de una legionela o bien una neumonía causada por bacterias o algún virus, como en un primer momento defendió la Administración. El Dr. Muro llegó rápidamente a la conclusión que todos los afectados habian comprado, mayoritariamente, en mercados ambulantes. Es más, se dio cuenta que los afectados tenian preferencia por las ensaladas, y comenzó a buscar entre los ingredientes de este plato el agente causante de la epidemia. Los trabajos de su grupo de investigación le llevaron a descartar la hipótesis del aceite, antes de que fuera anunciada por la Administración, el 10 de junio, como causante de la intoxicación. Después vendría su denuncia que desde la Administración se dijera a los afectados que no cobrarían las indemnizaciones si no reconocian haber consumido el aceite.

En un informe realizado el mes de julio de 1981, el Dr. Muro expuso, entre otras, las siguientes contradicciones de la hipótesis del aceite de colza: ¿si es consumido por todos los miembros de una familia, por qué unos enferman y otros no?; ¿si las garrafas de aceite se han llenado el mismo día del mismo tanque, por qué unos se intoxican y otros no?; ¿cómo es posible que haya familias con afectados que no han consumido nunca estos aceites?; ¿cómo puede ser que se intoxiquen unos miembros de una familia, mientras que los demás miembros contiuan tomando el aceite y no sufran ninguna intoxicación?...

Este médico hizo toda su investigación sin ningún tipo de ayuda por parte de la Administración, la cual le notificó su cese como director del Hospital del Rey el 15 de mayo de 1981. Hasta el momento de su muerte, en al primavera de 1985, Muro no dejó de repetir que el alimento que causó la intoxicación estaba contaminado por una mezcla de pesticidas, entre los cuales había muy probablemente el Nemacur y el Oftanol, productos de la casa Bayer. Esta idea fue apuntada en el reportaje de portada de la revista Cambio 16, que era dirigida por José Oneto, el 17 de diciembre de 1984. Para coordinar las investigaciones sobre la intoxicación, el Gobierno español creó el Plan Nacional del Síndrome Tóxico (PNST), que pasó a dirigir Carmen Salanueva. Una de las primeras funciones de este organismo fue reunir epidemiólogos para conseguir datos que diesen carta de presentación científica a la teoría del aceite. Entre estos había el matrimonio de médicos María Jesús Clavera y Javier Martínez, quienes lejos de encontrar argumentos a favor del aceite, descubrieron contradicciones en los datos que hasta ese momento utilizaba la Administración para argumentar que la causa de la intoxicación era el aceite.

La primera evidencia que mantenía la Administración para defender la hipótesis del aceite era que el número de intoxicados comenzó a disminuir después que se anunciase por televisión, el 10 de junio, que la causa podria ser un aceite de colza. «Lo primero que descubrimos era que la epidemia había comenzado a disminuir de forma espontánea unas dos semanas antes de este anuncio», asegura María Jesús Clavera. Si a esto se añade que la Administración sostenía que el periodo de latencia desde que se consumía el aceite hasta que se desarrollaba la enfermedad era de una semana, esto implicaba que el descenso habría de haber comenzado no el 10 de junio sino una semana después debido a que la gente habría estado consumiendo el aceite hasta el día del anuncio de que la causa podría ser esta. «Esto todavía hacía más contradictorio el argumento de que era el aceite», reconoce la Dra. Clavera, y recuerda que la exposición de los datos descubiertos a Carmen Salanueva la horrorizaron. «Nos dijo, 'qué me decís, esto es terrible..., pero ¿estáis seguros?'. Todo su parlamento nos parecía sincero, pero pocos días después Salanueva salió en rueda de prensa y volvió a repetir que había sido el aceite».

El segundo aspecto que el matrimonio Martínez-Clavera investigó fue el circuito de comercialización del aceite. «Si una epidemia es única, si hay un síndrome que aparece de golpe en el cual todos tienen más o menos los mismos síntomas, es que se habían de haber intoxicado con un producto común», explica Clavera. Estos epidemiólogos comenzaron su investigación buscando algún punto en común en los circuitos de comercialización del aceite. «Una vez completamos el plano, con los circuitos, la identificación de las empresas implicadas, vimos que no sólo no había ninguna procedencia en común sino que el origen era muy disperso», y añade que «no había ningún tipo de coherencia ni territorial ni espacial». El dato más flagrante que el matrimonio Martínez-Clavera puso sobre la mesa era que sólo un 3 por 1.000 de los consumidores del aceite sospechoso estaba afectado, y que había víctimas que no habían consumido el aceite sospechoso.

En junio de 1984 exposieron sus discrepancias respecto a la teoría del aceite de colza en una reunión de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que Clavera recuerda muy tensa. «Después de la exposición, el presidente no sabía que decir y optó por interrumpir la reunión. Los jefes se retiraron a un despacho a deliberar, y cuando salieron informaron que la investigación no se podía rehacer si el Gobierno español no daba su visto bueno. Después de decirnos que presentásemos investigaciones más detalladas al cabo de seis meses, continuaron hablando del aceite como si nada hubiera pasado».

Después de este tenso encuentro, en septiembre de 1984, el PNST y el Center for Disease Control (CDC) de los Estados Unidos firmaron un contrato para prestar un epidemiólogo al Estado español. Fue seleccionado el Dr. Edwin M. Kilbourne, quien cuando se produjo la intoxicación estaba vinculado al Epidemic Intelligence Service (EIS) del CDC. Kilbourne ya habia sido enviado por el CDC para integrarse a un equipo de investigadores que habían de elaborar seis estudios en la población Navas del Marqués para averiguar el origen de la intoxicación. La principal conclusión de los estudios era que los enfermos habían comido lo mismo que los sanos. Los científicos pretendían explicar este dato a partir de diferencias genéticas o del sistema inmunitario entre intoxicados y no intoxicados. Con este argumento se habría podido explicar, por ejemplo, por qué en Cataluña, en donde también se distribuía el aceite de colza, no hubo ningún afectado.

Según el documento firmado entre el PNST y el CDC, la actividad principal de Kilbourne era la de «colaborar en un estudio epidemiológico-toxicológico con el fin de encontrar en el aceite la sustancia química o las substancias más estrechamente asociadas con la enfermedad». Es decir: el Dr. Kilbourne no tenía que investigar ningún alimento que no fuera el aceite de colza. El mismo documento especifica más adelante que «todos los datos que serán transmitidos al CDC con base a este contrato pertenecen al gobierno español y tienen carácter confidencial», y añade que «no pueden ser usados para fines científicos u otros que no se mencionen en este contrato, si el PNST no da antes su consentimiento».

A nivel judicial, el caso del Síndrome Tóxico también generó acontecimientos más propios de una película de espionaje que de un estricto problema de salud pública. El letrado Juan Franciso Franco entró en este espinoso asunto como abogado de los importadores de aceite. «Poco después recibí una información que me decía que investigase el tema porque el aceite no tenía nada que ver, que esta hipótesis no encajaba en absoluto, y al cabo de un tiempo conocí los trabajos del Dr. Muro». Su participación en el caso le llevó el 27 de octubre de 1986 a hacer una intervención ante el Parlamento Europeo. «En esta época yo estaba recibiendo llamadas amenazadoras contra mi familia a les tres de la mañana. Se lo comenté al entonces eurodiputado Juan María Bandrés y me dijo que había de hacer público lo que sabia y que habíamos de intentar que yo hablase en el Parlamento Europeo». En su intervención, Franco expuso las contradicciones existentes en la hipótesis del aceite: «Mi propósito es dejar constancia de unos hechos, que por sí mismos, pondrán en evidencia, las manipulaciones y falsedades de que fue objeto la investigación científica, esencialmente epidemiológica, para dar apoyo a la hipótesis oficial e impedir la apertura de líneas alternativas», y añadió que «pretendo por tanto, denunciar públicamente estos hechos que han permitido ocultar la verdadera causa de la intoxicación y perpetuar la caótica situación existente en España en relación con la prevención sanitaria y el medio ambiente». En su discurso ante el Parlamento Europeo este letrado también sostuvo que «la Administración impidió el desarrollo de hipótesis alternativas valiéndose de todo tipo de medios, incluidos la ocultación y la falsificación de todos aquellos datos que exigían la apertura de nuevas líneas de investigación».

¿Por qué toda esta confabulación para enterrar el caso del Síndrome Tóxico? Greunke sospecha que detrás de la intoxicación alimentaria hay algo más que un fraude alimentario. «Se ha argumentado que se tapó porque en ese momento España negociaba la entrada en la Comunidad Económica Europea y estas informaciones podrían tener graves repercusiones sobre el sector hortofrutícola del país». Greunke añade que «hacer un montaje de este tipo, en el que se falsificaron datos, en el que se metieron diversos gobiernos para taparlo... Cuesta un poco de creer que fuera una simple intoxicación alimentaria. Allá detrás debía de haber intereses más poderosos que los estrictamente económicos». Inexplicablemente, su libro «El montaje del Síndrome Tóxico» fue retirado de las librerías una semana después de publicarse; los doctores María Jesús Clavera y Javier Martínez fueron despedidos de forma fulminante de la Comisión Epidemiológica del Síndrome Tóxico poco después de presentar sus datos a la reunión de la OMS y nunca más han podido trabajar como epidemiólogos; Juan Francisco Franco dejó de recibir llamadas amenazadoras después de su discurso ante el Parlamento Europeo; el Dr. Muro murió en 1985 víctima de un cáncer que muchos sospechan que fue inducido; pocas semanas después de la publicación en Cambio 16 del reportaje «Un producto Bayer enveneno Espana», José Oneto hubo de dejar la dirección de la revista; por su lado, Carmen Salanueva, después de ser la directora del Plan Nacional del Síndrome Tóxico fue nombrada Directora del Boletín Oficial del Estado y fue acusada y condenada por haber comprado cuadros a una galería de arte en nombre de la Reina y Carmen Romero, esposa del entonces presidente del Gobierno. Además fue acusada de fraude que la Intervención General del Estado cifró en más de mil millones de pesetas. Murió el pasado mes de enero. El Dr. Edwin M. Kilbourne es quien ha salido mejor, hasta ahora de este asunto: hoy en dia es el director de la Oficina de Gestión de Datos del Center for Disease Control de los Estados Unidos.




Aceite sin aceitunas: 
Los disparates para llegar a un cabeza de turco.

«Es un bichito tan pequeño que si se cae se mata». Esta frase del entonces ministro de Sanidad, Jesús Sancho Rof, atribuyendo en un primer momento la causa de la intoxicación a un microorganismo, es para algunos un pequeño botón de muestra de lo que ha sido, y es, la historia del Síndrome Tóxico. El inicio oficial de la intoxicación es el 1 de mayo de 1981, cuando falleció el niño Jaime Vaquero, de 8 años, en una ambulancia que tenia que llevarle a un hospital.

A partir de este momento los ingresos se fueron multiplicando, así como también los disparates que se fueron divulgando desde el Gobierno. El mismo ministro Sancho Rof llegó a decir en rueda de prensa el 22 de mayo de 1981 que «en todas las autopsias realizadas se detecta el mycoplasma y ningún otro agente. En los cultivos, el germen crece como un mycoplasma. Se conoce su nombre y su primer apellido, pero falta su segundo apellido. Se extiende sin ningún agente físico particular que lo propague».

El 10 de junio, TVE difunde la noticia que podría ser un aceite adulterado vendido de forma ambulante, sin etiqueta y, por lo tanto, sin control sanitario. Una semana más tarde, Sancho Rof anuncia que es el aceite. De esta forma se ponía punto final a la teoría llamada hasta ese momento como «neumonía atípica».

Para los disidentes, la única cosa que se descubrió en el aceite era un fraude alimentario al que, en ningún caso, se le podía atribuir el origen de la intoxicación y que, de hecho, se estaba practicando desde hacia años.

El aceite de colza se importaba desde Francia, con licencia para su uso industrial, por lo que era mucho más barato que el aceite de oliva para el consumo humano. Este aceite de colza tenia que venir desnaturalizado, lo que implica que se debería de haber teñido con un 2% de anilinas para que su aspecto no invitase a su ingestión. En algunos casos, este proceso se llevaba a cabo y en otros no. A los industriales que se sentaban en el banquillo de los acusados de la Casa de Campo se los acusaba de estar involucrados en un negocio que se dedicaba a renaturalitzar este aceite de colza: le sacaban el tinte -es decir, las anilinas-, para desviarlo hacia el consumo humano. En este proceso de renaturalitzación se generaban anilidas. Según el Gobierno, las anilinas y anilidas que contenía el aceite serian las substancias tóxicas a las que cabria atribuir el envenenamiento masivo. Esta definición volvió a cambiar más tarde, y se optó por la sibilina expresión «que el aceite de colza era el vehículo del agente tóxico desconocido».

El fraude del aceite tiene una larga tradición en España. En los años ochenta, la producción anual de aceite de oliva se situaba en aproximadamente 450.000 toneladas. De éstas, se exportaban 100.000. Si se tiene en cuenta que, según reconocía el Ministerio de Agricultura, en todo el estado se consumian unas 800.000 toneladas de aceite de oliva, se puede suponer que una gran cantidad de este aceite no provenia, precisamente, de aceitunas.




Ensayo militar:
Pesticidas: mismos productos, diferentes usos.

Los investigadores independientes sospechan que alrededor de la intoxicación podria haber un caso de ensayo con armas químicas. En el prólogo del libro «El montaje del Síndrome Tóxico», el periodista Rafael Cid reconoce que el mismo CESID investigó directamente el caso. El trabajo de dos oficiales de este centro concluía que la tesis del aceite no se sostenía. El informe, elevado al entonces director del CESID, Emilio Alonso Manglano, apuntaba hacia un ensayo de guerra química como detonante de la epidemia.

Los productos de la familia de los pesticidas tuvieron su origen en las armas químicas. En su uso militar, agrario o doméstico, pertenecen al grupo de los compuestos organofosforados, con una composición química muy similar. Son productos neurotóxicos porque bloquean la acción de la colinesterasa, una enzima sin la que se forman cantidades tóxicas de acetilcolina, una substancia que destruye el funcionamiento del sistema nervioso. De ahí que estos productos, con unas pequeñas modificaciones, se puedan usar para finalidades civiles o militares. De hecho, los primeros compuestos organofosforados, como el Tabún, el Sarín y el Somán, fueron desarrollados por el Dr. Gerhard Schrader y su equipo, que trabajaban como químicos en la Compañía Bayer.

Este estrecho parentesco ha comportado que en algunos casos haya concordancias entre la fórmula de una patente para uso civil y para uso militar de un mismo producto. Es el caso del arma binaria VX norteamericana. En un documento del gobierno de este país para la Conferencia Permanente de Desarme de Ginebra, se publicó en 1972 por primera vez la fórmula de la estructura de esta VX, que concuerda con la fórmula de la patente de Bayer número 3014943.

(publicado en la revista «The Ecologist» en castellano, octubre del 2000).

¡MILAGRO, MILAGRO!: ENFERMOS DE SIDA QUE SE CURAN SOLOS

Supongo que la mayoría de los mortales no se ha percatado de las escandalosas implicaciones de la siguiente noticia:  14 enfermos de Sida se curaron simplemente dejando el tratamiento [1]. Esto ha ocurrido en Francia y ha sido confirmado por el Instituto Pasteur. Y además no son los únicos casos [2]. Esto en sí es una bomba informativa pero ya sabemos cómo trabajan los mediosen estos casos: sepultan la información peligrosa para el sistema entre una cantidad ingente de noticias escupidas a gran velocidad por cadenas de TV, radio y periódicos y la descontextualizan para que de esa manera el telespectador/oyente/lector sea incapaz de pararse a pensar y atar cabos.

Esta noticia, de hecho, da la razón a una serie de científicos disidentes (Peter Duesberg, Kary Mullis, Stefan Lanka) que pusieron en solfa las tesis oficiales sobre el SIDA que fueron silenciados por los grandes medios y por el establishment médico e incluso satanizados y tildados de "negacionistas" (término que se aplicó originariamente a los neonazis que negaban el holocausto pero cuyo uso se extendió a cualquiera que negara ciertas tesis oficiales como la del calentamiento global por CO2). Curiosamente, desde que irrumpieran en los 90 las tesis de los disidentes del SIDA se empezó a dejar de hablar del SIDA como la gran plaga del siglo XXI. Por algo será.

Pero nada mejor que explique en qué ha consistido el montaje del del SIDA y qué intereses hay detrás Alfredo Embid, principal voz en España de la disidencia contra las tesis oficiales sobre el SIDA y director de la Asociación de Medicinas Complementarias.



Notas:

[1] http://vidayestilo.excite.es/el-instituto-pasteur-cura-a-14-personas-del-sida-en-2013-N34083.html . En realidad, el titular de la noticia ("El Instituto Pasteur 'cura' a 14 personas del SIDA en 2013") es engañoso: el Instituto Pasteur observó que 14 paciente de SIDA que dejaron la medicación mejoraban y los dio por curados. ¿Les curó el Instituto Pasteur? No. El Instituto Pasteur solo constató que los pacientes se curaron al suspender el tratamiento.
[2] http://www.newscientist.com/article/dn23276-more-hiv-cured-first-a-baby-now-14-adults.html?cmpid=RSS|NSNS|2012-GLOBAL|online-news

miércoles, 8 de mayo de 2013

EL TELEDIARIO DE TVE RECOMIENDA REZAR A LOS PARADOS PARA REDUCIR LA ANSIEDAD

Rodrigo Casteleiro García
El País, 08/05/2013

El informativo de la cadena pública emite una pieza donde describe los beneficios balsámicos de poner una vela en el altar



"Cada vez hay más católicos que compran velas para encomendarse a los santos y por eso las cererías son uno de los negocios que resisten y muy bien a la crisis. Y es que según los psicólogos, acercarse a un altar puede ayudar a calmar la ansiedad por la falta de trabajo o por el temor a perderlo". Con esta entradilla, los periodistas y presentadores del Telediario 2 de TVE, Marcos López y Marta Jaumandreu, dieron paso ayer, antes del bloque de deportes, a un vídeo sobre los beneficios balsámicos de poner una vela en el altar. Lo que ha generado un revuelo entre los telespectadores, que ven en ello una manera de adoctrinamiento y una falta de respeto para muchos desempleados (6.202.700, según la última EPA).

En la pieza, que dura un minuto y cuarenta y cinco segundos, se ve a varios fieles pidiendo a San Expedito, el santo de las causas urgentes, acompañados de una voz en off que explica que debido a las circunstancias económicas ha sido rebautizado en una parroquia de Barcelona como el santo de la crisis. Esta misma voz prosigue alabando los beneficios del rezo que, según los psicólogos, tiene un efecto balsámico. Para apoyar esta tesis, la cadena recurre en el vídeo a Guillermo Mattioli, experto en psicología clínica, que especifica que no se trata "de un acto desesperado porque la ceremonia de poner una vela, hincar la rodilla o hacer una plegaria tiene un efecto retroactivo".



A partir del minuto 51:30 del Telediario.

"Y toda acción, tiene sus consecuencias", continúa la información del telediario. En este punto, TVE asocia ese supuesto efecto sanador con el negocio en alza de las cererías. La cadena ilustra ese auge con una tienda que asegura que en el último año ha vendido el doble de velas; sobre todo con forma de vivienda "para que el santo cuide de la familia y mantenga la casa", explica su dependienta.

La pieza acaba comentando la proliferación de los altares virtuales. "Por pedir que no quede", zanja la voz en off.