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miércoles, 26 de abril de 2017

MONTERO DENUNCIA QUE HA SIDO "VETADA" POR LA SER TRAS EL RELEVO DE ERREJÓN

El Heraldo de Aragón25/04/2017 

La portavoz de Podemos en el Congreso asegura que la cadena no le ha permitido participar en Hora 25 después de que el partido haya decidido rotar a sus portavoces en esa tertulia.



La portavoz de Podemos en el Congreso, Irene Montero, ha denunciado que la Cadena Ser la ha "vetado" y no le ha permitido participar en el programa Hora 25 después de que el partido morado haya decidido rotar a sus portavoces en esa tertulia y relevar a Íñigo Errejón como único representante en ese espacio.

Podemos ha explicado que ya había comunicado a la Ser que hoy su representante en la tertulia no sería Errejón, ya que la dirección en su nueva etapa de comunicación había decidido rotar a sus distintos portavoces.

No obstante, la directora de Hora 25, Ángels Barceló, ha explicado durante el programa que la Cadena Ser "no va a aceptar" que los partidos impongan a sus representantes y que Montero se ha presentado "exigiendo" participar en la tertulia, a pesar de que ya se le había comunicado "insistentemente" que no había sido invitada.

Barceló ha aprovechado para subrayar que si Errejón no estaba en ese espacio radiofónico, al que ha acudido todas las semanas durante los últimos tres años, era porque Podemos "le ha impedido" seguir participando.

De esta forma respondía al comunicado en el que Podemos ha acusado la cadena SER de "faltar a la verdad" y ha explicado que ya había comunicado a la emisora que su representante en la tertulia no sería Errejón, ya que la dirección en su nueva etapa de comunicación había decidido rotar a sus distintos portavoces.

Sin embargo, la Ser y Ángels Barceló han insistido en que es la emisora y los directores de los programas los que deciden quiénes acuden como invitados a sus espacios de debate, que no aceptan "imposiciones" y que así se lo habían comunicado a Montero.

Aun así, Montero se ha trasladado esta noche al Museo Reina Sofía de Madrid, desde donde la Ser emitía un programa especial sobre el 'Guernica' de Picasso, y donde según ha contado la portavoz del grupo parlamentario de Unidos Podemos le han comunicado que no estaba invitada y que no le "permitían participar".

Poco después, Irene Montero en un vídeo difundido por Podemos en su página de Facebook anunciaba: "Me han vetado", "hoy van a prescindir en la tertulia de Podemos" y "me han impedido participar".

En cualquier caso, Montero ha querido aprovechar esa grabación para repasar los temas que hubiera querido abordar durante esa tertulia si hubiera podido participar.

Además de aludir al aniversario de Guernica, la portavoz de Podemos ha aprovechado para denunciar la "ciénaga de corrupción en la que estamos metidos por culpa del PP".

Ha recordado las últimas noticias de los casos que han salpicado a la delegada del Gobierno en Madrid, Concepción Dancausa, los mensajes que intercambió el exministro Eduardo Zaplana con el expresidente madrileño Ignacio González, en prisión por el caso Lezo, así como el SMS que también el titular de Justicia, Rafael Catalá, remitió a González.

Montero, que ha pedido la dimisión de Catalá, ha acusado al PP de haber secuestrado la democracia y de estar "parasitando las instituciones" y ha recordado que el PSOE con su abstención también ha permitido que Mariano Rajoy y el PP continúen en el Ejecutivo.

Para la portavoz de Podemos, Rajoy, que tendrá que declarar como testigo en el caso Gürtel, es "el rey de la ciénaga" y tanto él como el PP "deben irse ya".

"Aunque nos quieran callar, intenten vetarnos e impedir nuestra participación en las tertulias, siempre estaremos encantados de participar en todos los sitios" en los que se fomente el debate democrático, ha dicho, a lo que ha añadido: "En Podemos mandas tú y no Cebrián".

Poco después era el propio secretario general de Podemos, Pablo Iglesias quien afirmaba en Twitter: "Nos quieren correctos o calladitos, pero seguiremos diciendo verdades. Aunque duelan al poder".

martes, 29 de noviembre de 2016

LA SER ACORTA UNA FRASE DE PABLO IGLESIAS SOBRE EL FEMINISMO EN UN TITULAR Y SE VE OBLIGADA A CORREGIRLO

Público, 29/11/2016

[Otra muestra de cómo las gasta la mafia que domina los medios de este país...]

La emisora de Prisa atribuía al líder de Podemos la frase: "La feminización de la política no se logra con más mujeres en cargos de representación", obviando sus palabras inmediatamente posteriores: "Que eso es importante y está bien".



La Cadena SER ha generado un nuevo revuelo en las redes sociales, después de que este martes publicara una noticia en la que atribuía al líder de Podemos, Pablo Iglesias, la frase que situaba en el titular: "La feminización de la política no se logra con más mujeres en cargos de representación", titulaba la emisora del Grupo Prisa a primera hora.

Poco después, tras las acusaciones de manipulación del propio Iglesias y de varias de las personas que participaron en el debate de I de este lunes, cuando el secretario general de Podemos realizó las declaraciones en cuestión, la emisora corregía el titular para incluir todas las palabras del líder del partido morado: "La feminización de la política no se logra con más mujeres en cargos de representación, "La feminización -continuaba Iglesias en la charla- no tiene que ver con la presencia de más mujeres en los consejos de administración de las grandes empresas, que está muy bien que ocurra eso. La feminización tiene que ver con la forma de construcción de lo político", apostillaba, inmediatamente después de pronunciar las palabras con las que titulaba la SER.

domingo, 6 de noviembre de 2016

PABLO IGLESIAS DESENMASCARA A LA MAFIA PERIODÍSTICA DEL GRUPO PRISA EN UNA ENTREVISTA-TRAMPA CON LA PLUMÍFERA ANGELS BARCELÓ

EL PISO DE ESPINAR

Beatriz Talegón Ramops
Diario 16, 04/11/2016

Todos los días Podemos en la picota del "pograma" Al Facha Vivo


Si algo bueno tiene decir siempre lo que una piensa es que no te debes a más criterio que la ética, la justicia y la búsqueda de la verdad. No es sencillo puesto que siempre te van a llover críticas por algún lado y, cuando los asuntos a tratar suelen estar manipulados, es bastante probable que a corto plazo te lluevan palos por todos lados. Pero lo cierto es que, hasta ahora, solamente ha hecho falta esperar un poco para poder ver que lo defendido terminaba siendo lo acertado.

No es que exista una bola mágica que dé las soluciones. Más bien la clave está en procurar conocer el contexto, adquirir la información necesaria y no dejarse llevar por los intereses que siempre suele haber detrás del asunto puesto en la palestra.

Han sido ya varias las veces que me he visto prácticamente sola defendiendo una postura en tertulias y en distintos medios de comunicación. La más desgarradora que he vivido fue ante el acoso y derribo de Juan Fernando López Aguilar. Se articuló una campaña mediática de difamación, con acusaciones tremendamente graves por parte de su exmujer, en la que contribuyeron todos los medios de comunicación.

Recuerdo verme sola defendiendo la inocencia de Juan Fernando, tratando de explicar que todo aquello era una estrategia que tenía como finalidad que el canario no se presentase a la candidatura para ser candidato a la Presidencia de Gobierno por el PSOE. Fue una experiencia durísima: por el sufrimiento que se le causó al agraviado, tanto en su vida personal como en su carrera política. Pasado el tiempo se demostró que no había pruebas para acusarle de semejantes hechos y el Tribunal Supremo archivó la causa. Por supuesto la información sobre la inocencia de López Aguilar no ocupó ni los mismos espacios, ni las mismas portadas, ni los mismos minutos en las tertulias y medios  de comunicación. Se ocasionó un daño que jamás se reparó y que, sin lugar a dudas, manchó probablemente para siempre la intachable trayectoria del exministro. 

No soy sospechosa de simpatizar con Podemos. De hecho soy crítica, reconozco que a veces excesivamente crítica, pero siempre argumentando mis posicionamientos. Jamás me he dejado llevar por la corriente ni me he creído los argumentos sin respaldo que en demasiadas ocasiones se vierten. Por eso cuando estos días estalla el llamado “escándalo Espinar” y decido defender al Senador madrileño lo hago porque estoy convencida de su absoluta inocencia ante unos hechos que se le imputan de manera interesada y malintencionada. Como siempre, hablo y escribo con absoluta libertad sin más dependencia que a mi conciencia y principios. Tal y como siempre he hecho. Y precisamente movida por la hartura de escuchar una y mil veces mentiras y medias verdades manipuladas, decido escribir estas líneas.

Los hechos probados, y reconocidos por el Diputado de la Asamblea de Madrid son los siguientes:

Con 21 años Ramón Espinar se apunta a la bolsa de vivienda joven de la Comunidad de Madrid. Año 2007.  En España gobernaba Zapatero y en la capital del reino, el Partido Popular: Esperanza Aguirre era la Presidenta regional y Gallardón el Alcalde de la ciudad.

Por aquél entonces la que escribe trabajaba en la Bolsa de Vivienda y Emancipación de la provincia de Guadalajara y allí me encargaba de asesorar a jóvenes sobre las ayudas, trámites y demás cuestiones de interés a la hora de buscar una vivienda y un empleo… por lo que de este asunto en cuestión he tenido información y experiencia de primera mano.

Era el momento en el que se fomentaba el acceso de los jóvenes a las viviendas, tanto en propiedad (a través de hipotecas especiales, planes regionales y ayudas especificas) como en alquiler (facilitando la ayuda de la Renta Básica de Emancipación, entre otras). Los padres repetían una y otra vez aquéllo de que, como la vivienda estaba subiendo de precio a gran velocidad, lo más inteligente era buscar un proyecto interesante e invertir, puesto que sería una manera de ahorrar, no tirar el dinero y en un futuro, poder recuperar lo invertido si fuera necesario (incluso obtener beneficios). Todos conocemos esta historia porque precisamente por esta vorágine la burbuja se fue inflando cada vez más. Y ya conocemos el final de la historia.

Muchos padres animaron a sus hijos a meterse en la compra de viviendas que, en muchos casos, para que fuesen rentables, se compraban sobre plano -y así eran más baratas- y a través de cooperativas. En no pocos casos nos alistábamos en las bolsas de vivienda joven para poder optar a viviendas con condiciones especiales.

Lo cierto es que en aquel momento había facilidades por todas partes para solicitar una hipoteca: en la mayoría de los casos bastaba con tener algo de dinero ahorrado para dar los primeros pasos y alguien que sirviera como avalista.

Transcurridos los años, estallada la crisis, mucha gente perdió sus empleos y no pudo hacer frente al compromiso adquirido. La verdad es que contar todo esto a estas alturas resulta ciertamente absurdo, porque todos tenemos grabadas en la retina miles de escenas de desahucios: se daban precisamente por la razón que aquí se está explicando. La misma que Espinar ha contado estos días sin parar: nadie esperaba que las cosas pudieran salir mal y de pronto, todo cambió. Comenzaron a sucederse historias desgarradoras: familias sin casa, suicidios y bancos que se hacían con las viviendas para las que hacía no mucho habían dado todas las posibilidades. Todo lo que ya conocemos de sobra y estamos hartos de ver.

Que para pagar la entrada de la vivienda Espinar tuviera que pedir dinero a sus padres y a su abuela, es algo perfectamente normal. Lo raro sería que no lo hubiera hecho así.

Que la vivienda le fue adjudicada a dedo: no exactamente. Que no fuera adjudicada por sorteo no significa que sea dada a dedo. Más bien en aquellos momentos los organismos encargados de gestionar los distintos proyectos de vivienda, y en este caso el referente a los jóvenes menores de 35 años, se encargaban de llamar, en base al listado de demandantes, para ofrecer aquellas viviendas que, o bien no entraban en el sistema de sorteo (siempre se dejaba un porcentaje disponible) o bien habían quedado sin adjudicar ante la falta de demanda necesaria. En este tipo de circunstancias se ofrece la vivienda con las condiciones establecidas y en caso de seguir cumpliendo con los requisitos necesarios, el interesado podrá optar a la adquisición de la misma. Y así le sucedió al Senador de Podemos, como a muchos otros.

¿Cumplía con los requisitos mínimos exigidos? Era menor de 35 años y sus ingresos no superaban el tope establecido. Sin más. Solicitó el dinero necesario para la señal a su familia y se dedicó a terminar la carrera mientras terminaban de construir la vivienda. Se dice que no ocupó la vivienda, algo bastante lógico teniendo en cuenta que no estaba construida.

Transcurrieron tres años hasta que la vivienda se terminó. Era el año 2010 cuando llega el momento de escriturar ante notario. Hay que señalar que las declaraciones hechas por la periodista de PRISA que ha llevado este asunto (Mariela Rubio), señala que la compra de la vivienda no se produce hasta este momento, en 2010. No fue así. En este momento se escritura, pero la adquisición se inicia en 2007 cuando se paga la reserva. Según el contrato que firma con la promotora, el comprador tenía un plazo de tres meses para revocar su decisión y en tal caso, avisándolo según lo establecido en el contrato, podría recuperar las cantidades aportadas hasta la fecha. Una vez transcurridos los tres meses, lo habitual en cualquier cooperativa es que si quieres renunciar a tu derecho (la vivienda, garaje, locales) perderás el dinero aportado hasta la fecha. Suele ser así aunque el Secretario General de CCOO hoy dijera que se podría haber devuelto la cantidad aportada en todo momento. Curioso. Porque normalmente no suele ser así. Además, carece de sentido señalar por escrito que se tienen tres meses para hacerlo si dicen que podía hacerlo en cualquier momento. ¿No cree?

En el momento en que termina la construcción y llega la obligación de escriturar, Espinar entiende que no podrá hacerse cargo de los pagos de la hipoteca. Su situación no era la que le habría gustado que fuera y antes de que sea demasiado tarde, lo más sensato es intentar vender la casa para que no suponga un problema. Solicita permiso para venderla y en la Comunidad de Madrid le indican la manera de hacerlo así como el precio. En este punto la periodista que da la noticia vuelve a aportar información sin mostrar los datos en los que se basa: dice que Espinar solicitó en un principio la venta al mismo precio por el que él adquirió la vivienda y que después modifica la cantidad aumentándola en 30.000 euros. Al dar esta noticia se aporta el documento relativo a la venta con la cantidad aumentada, y no se aporta el supuesto documento donde dice querer vender por la misma cantidad de su compra.

Con la transacción gana netos unos 19.000 euros. Podría igualmente haberlos perdido si la tasación de la Comunidad de Madrid hubiera establecido el descenso del valor de la vivienda. Son las condiciones con las que uno acepta el trato. Resulta lamentable escuchar decir que tendría que haber vendido la vivienda por lo mismo que le costó en su momento. Dudo sinceramente que nadie hiciera semejante cosa: principalmente por los gastos que suponen las gestiones. ¿Alguien vende una casa nueva por menos precio del que pagó? Es evidente que la situación debe ser muy excepcional. No hay ilegalidad ni inmoralidad. El precio de la venta se ajusta exactamente a lo establecido por la autoridad competente. Sin más.

Todo es perfectamente legal, por mucho que se quiera buscar algún resquicio para atacar al político. Es más, en declaraciones dadas por los que adquirieron su vivienda, éstos manifiestan que la transacción fue totalmente normal, que además quedaron contentos porque Ramón Espinar en ningún momento trató de aprovecharse -como sí manifiestan que les pasó en otros casos cuando les pedían dinero negro a parte del precio oficial-, llegando incluso a reconocer que había algún fallo en las cuentas y el hoy Senador fue quien se percató y avisó del error. Nada que reprocharle.

Por si fuera poco, durante estos dos días, la periodista encargada de sacar a la luz esta “primicia” cuestionaba el uso que Espinar pretendía darle a su beca de colaboración en la Universidad. Y es que los ingresos con los que el de Podemos pretendía hacer frente al pago de la hipoteca provenían de la remuneración que obtenía -en concepto de beca de colaboración- por su trabajo en un proyecto audiovisual para la Complutense. Comentaba la periodista de Cadena Ser que con el dinero que te dan de una beca no puedes pagar hipotecas, que debes dedicarlo exclusivamente a libros y material necesario para los estudios. Resulta sorprendente que desconozca esta señora que hay becas que consisten en desarrollar un trabajo y recibir un salario por ello. Sin más. La de Espinar era una de ellas. 

Llama la atención el interés por intentar hacer de algo perfectamente normal un motivo de escarnio. Más sorprendente resulta ver que la práctica totalidad de tertulianos, medios de comunicación se han alineado en defender una misma postura. Es preocupante no encontrar voces que hablen con objetividad del asunto y que, peor aún, no se hayan informado lo más mínimo sobre el tema. Porque me parece importante señalar varias cuestiones:

– No se trata de una Vivienda de Protección Oficial. Se trata de una Vivienda de Protección Pública, y de manera concreta, dentro del plan de Vivienda Joven. Parece lo mismo pero no lo es, hay grandes diferencias. Como los requisitos exigibles al solicitante, así como las condiciones de acceso y venta posterior de la misma.

– El hecho de pedir dinero a familiares para hacer frente a la señal no es nada reprochable. Más bien algo habitual en una sociedad en la que la capacidad adquisitiva de los jóvenes es nula, y las posibilidades de emanciparse, cada vez más escasas.

Todo este asunto más bien parece ir dirigido a generar una opinión negativa sobre la persona de Ramón Espinar. Salpicarle por el escándalo que protagoniza su padre, y dar a entender que el hijo se ha beneficiado también del uso de las tarjetas black. En este sentido llama la atención que se repita constantemente el nombre de la entidad CajaMadrid cuando las declaraciones del Senador de Podemos dejan muy claro que su hipoteca estaba firmada con BBVA.

Y llamativo es también que justamente se haya elegido el momento del inicio de campaña para las primarias de Podemos en Madrid donde Espinar es uno de los principales candidatos, probablemente el más fuerte, puesto que está respaldado por el Secretario General, Pablo Iglesias.

Desde Podemos se ha denunciado la “máquina del fango” del grupo PRISA y su evidente interés por inmiscuirse en el proceso político de la formación. Es algo que resulta evidente: tanto el diario El PAIS como la Cadena Ser están protagonizando ultimamente numerosos escándalos por su falta de objetividad y su manifiesta intencionalidad en la información dada al respecto de formaciones como el PSOE y PODEMOS, atacando de manera directa y evidente a personas como Pedro Sánchez y en este caso, Espinar. Es de todos conocido el viraje de este medio de comunicación en los últimos tiempos. Sobre todo desde que Amber Capital, firma internacional referente en fondos buitre, se haya hecho con la mayoría de las acciones del grupo PRISA.

No se trata de atacar al mensajero, en este caso Mariela Rubio, sino de poner de manifiesto que la información para hacer su función, requiere ser objetiva, equilibrada y veraz. En este asunto se ha puesto de manifiesto una cierta intencionalidad, dejando detalles sin cubrir (como la información relativa al comprador de la vivienda, el tipo de beca obtenida por el Senador en su momento, las condiciones de la VPP dentro del plan para jóvenes), que no era necesario requerir de Espinar, por lo que a pesar de la negativa de éste para conceder una entrevista hace días, no es motivo para haber pasado por alto información contrastable y fundamental en este asunto.

Sirvan estas líneas para tratar de hacer justicia, para poner el foco también sobre la necesidad de una prensa libre y responsable que no haga el juego de enredar en los procesos democráticos ni en la acción política. Va siendo hora de personas valientes que hagan uso de la ética en todos los ámbitos de la vida. Los políticos por supuesto, pero todos los demás también. Es cuestión de establecer unos códigos de conducta que rijan para todos en nuestra sociedad.

Es momento de que los medios de comunicación asuman su responsabilidad en toda la crisis que estamos sufriendo actualmente respecto del sistema político y del debilitamiento de la democracia. Porque no es lo mismo informar que tratar de formar una opinión. La diferencia es abismal y en ella radica la profesionalidad de un periodista. Igual que la ética para la validez de un político.

HABLA EL HOMBRE QUE COMPRÓ EL PISO DE ESPINAR: "YO HABRÍA HECHO LO MISMO"

El Confidencial. 03/11/2016

El piso del portavoz de Podemos fue comprado por una pareja que buscaba una "vivienda humilde". El Confidencial ha podido hablar con ellos para conocer cómo fue la adquisición

Mariela Rubio, portavoz en los mass mierda del Sr. Cal Viva y su podrido partido  no quiere que Ramón Espinar sea candidato Comunidad de Madrid.

"El comportamiento de Ramón Espinar fue modélico". Así lo asegura a este diario J. V., el hombre que junto a su mujer compró el polémico piso del senador de Podemos en 2011. "Somos una pareja joven, la típica historia, y queríamos una casa humilde porque no tenemos mucho dinero", explica. Dada su situación económica, la pareja intentó comprar una vivienda de protección oficial, pero se encontraron con que la mayoría pedía "un montón de dinero en negro, entre 50.000 y 60.000 euros".

Fue entonces cuando contactaron con Ramón Espinar. "Nos dijo que él no iba a aceptar dinero en negro porque había hecho una tesis o un trabajo sobre ello, predicando que no estaba de acuerdo con ese tipo de prácticas, y que no iba a tener la cara dura de cobrarlo así", asegura. De hecho, según cuenta, el día que firmaron el contrato Espinar se dio cuenta de que habían "calculado mal un porcentaje", por lo que les descontó los 3.000 euros correspondientes e hizo "exactamente lo que tenía que hacer".

Preguntado por los 19.000 euros que ganó Espinar con la venta del piso, J.V. considera que "tuvo suerte" y que es algo que "el cien por cien de los españoles" habría hecho. "Yo me pongo en su lugar: he estado metiendo dinero en una cooperativa para que me den un piso que ahora no puedo pagar y sé que ese año lo van a a tasar, pues entonces espero un poquito", afirma.

Sobre las acusaciones vertidas contra el portavoz de Podemos, los inquilinos del piso lamentan la situación por la que está pasando y prefieren no entrar a valorar si su familia pudo influir en la adjudicación de los pisos. "A nadie le gustaría que le juzgasen por lo que ha hecho su padre", argumentan, "con nosotros fue muy sincero, lo que dijo en la rueda de prensa es lo que nos contó a nosotros". Y añaden: "El que quiere especular lo hace bien, no hace esto".

martes, 3 de mayo de 2016

POR QUÉ DEJO DE COLABORAR CON LA SER Y LOS DEMÁS MEDIOS DEL GRUPO PRISA

Èric Lluent
Iniciativa Debate, 01/05/2016


Aprendí muchísimo más escuchando la SER durante mi adolescencia que en los decepcionantes años de universidad que estuve en la Facultat de Ciències de la Comunicació de la Universitat Autònoma de Barcelona. Con once o doce años estaba enganchado a La Gramola de Joaquín Guzmán, en M80 Radio, también del Grupo PRISA. Más tarde, descubrí Hora 25 con Carlos Llamas y su tropa de tertulianos. Escuchaba sus voces desde la cama, en la absoluta oscuridad, y aprendí con ellos qué era la crítica y también qué era una línea roja en periodismo. Cuando hablaban del PP o de las guerras promovidas por Occidente uno sentía pasión por el periodismo. Cuando se ponían todos a criticar de forma uniforme a los movimientos independentistas de Catalunya o del País Vasco, aunque muy joven por aquel entonces, ya me daba cuenta de que algo pasaba, de que era realmente extraño que en ese tema todos estuvieran de acuerdo cuando era obvio que los catalanes o los vasco también tenían sus razones.

Gracias a la radio y, en concreto, gracias a la SER, me enamoré del periodismo. Desde los 13 años lo tuve clarísimo. Yo quería ser periodista. Los sábados por la tarde iba a los estudios de Ràdio Barcelona a ver cómo se hacía la radio en directo. Los presentadores me veían como el niño que era, pero de vez en cuando me invitaban a sumarme a la mesa y yo decía tres palabras con la voz temblando y durante días no podía dejar de pensar que mi voz había formado parte de este entramado de comunicación tan mágico que es la radio. Esa es mi relación, idealizada por supuesto, que desde siempre tuve con Ràdio Barcelona y la Cadena SER. El Terrat, Andreu Buenafuente, Iñaki Gabilondo, Carlos Quílez, Gemma Nierga, Rosa Badia… ¿qué joven periodista no quisiera ser como ellos y ellas?

Con los años, los ídolos dejan de ser ídolos para convertirse en compañeros de profesión. El ejercicio del periodismo es un campo de batalla en el que las luchas y el cuerpo a cuerpo para defender la libertad de expresión y denunciar las injusticias que habitualmente se silencian son constantes y desgastan más de lo que cualquier oyente, lector o espectador pueda imaginar. A lo largo de mi carrera como periodista, que empecé a los dieciséis (en 2002) en Ràdio Contrabanda y que me ha llevado a colaborar con todo tipo de medios de comunicación locales, estatales e internacionales, he descubierto que, hoy más que nunca, la independencia periodística es lo que determina la calidad de los contenidos y, por lo tanto, la salud democrática de una sociedad.

En 2012 empecé a colaborar con Ràdio Barcelona semanalmente. Ya había hecho radio anteriormente, incluso dirigido y presentado un programa diario en una radio local pero lo de entrar en Ràdio Barcelona pensé que era la confirmación de que el esfuerzo y la pasión que le había puesto al asunto habían valido la pena. Os podéis imaginar lo feliz que estaba. Hacía radio en los mismos estudios a los que iba de adolescente a ver cómo se hacía un directo. El olor de la planta -2 del edificio de la calle Caspe número 6. El color amarillo de los micrófonos. SER, en azul. Y el sentimiento de empezar en una de las cunas del periodismo crítico de nuestros días (con muchos matices, lo sé, pero hace quince años muy pocos dudaban de que la SER y El País -ambos Grupo PRISA- fueran la referencia periodística del Estado español).

Pero a medida que pasaban los meses y el Grupo PRISA se convertía en una empresa controlada por bancos y fondos de inversiones extranjeros, los principales medios del grupo iniciaron un decadente proceso hacia la institucionalización de la precariedad laboral (hablad con cualquier periodista del grupo y que os explique), el sesgo informativo en cuestiones económicas y políticas (si los propietarios son banqueros e inversores, os podéis imaginar por dónde van los tiros) y la devaluación periodística de sus principales marcas, como la SER o El País.

A esto se le han sumado en los últimos meses episodios que me han hecho replantear mi colaboración con los medios del Grupo PRISA. Destaco tres entre muchos otros: la persecución visceral y el ataque propagandístico continuado a Podemos desde los editoriales de El País, el silencio sobre los mensajes del Rey Felipe y la Reina Leticia a su ‘compi yogui’ imputado por las tarjetas black de Caja Madrid y el ataque de ira de Juan Luis Cebrián a raíz de la publicación de unas informaciones que lo vinculan con los papeles de Panamá. Cebrián ha echado de la SER al director de eldiario.es, uno de los medios que publica la información sobre Cebrián, y ha forzado a sus periodistas a no asistir a tertulias en medios como la Sexta o Antena3 (que también publicaron la información). Hasta aquí podíamos llegar, señor Cebrián.

Cebrián representa lo peor del sector periodístico. La podredumbre de esta profesión. Los males de unos medios controlados por la banca y en los que los periodistas somos títeres explotados sin voz ni voto. Hasta aquí, Cebrián. Usted es una caricatura de todos los males que afligen el periodismo hoy en día. Espero que también sea usted el síntoma de la decadencia de un grupo que ha traicionado a sus periodistas y a sus oyentes, lectores y telespectadores. Deseo con todo mi corazón que algún día pueda volver a pisar Ràdio Barcelona o que me sienta orgulloso de publicar en El País. Pero he tomado la decisión de no volver a hacerlo hasta que usted deje el grupo y exista una alternativa en la que los periodistas y el periodismo sean los protagonistas, y no sus intereses económicos o los de los accionistas mayoritarios del grupo.

Hasta aquí, Cebrián, hasta aquí, que en la profesión aún nos queda orgullo.

Èric Lluent, periodista (Barcelona, 1986)