jueves, 15 de octubre de 2026

NOTAS A VUELAPLUMA DEL TIEMPO PERDIDO

Augusto Zamora R.
rebelion.org, 21/09/2026

Puede uno, en estos tiempos inciertos, pasar días, incluso semanas, sin leer o escuchar noticias mundiales y darse cuenta que nada sustantivo ha cambiado. La guerra en Ucrania sigue tal cual, sin nada memorioso que reseñar. En la guerra de agresión contra Irán ocurre otro tanto, aunque, en tiempo, es de meses. Asia/Pacífico es otro cuadro detenido en el tiempo, éste, por décadas. La Europa atlantista sigue inmersa en el círculo vicioso de la rusofobia, los delirios belicistas y la bancarrota de empresas, mientras los políticos hablan con si estuvieran en el siglo XIX (la mayoría lo están, tampoco hay que engañarse).

Como en casi todo, hay una explicación, pero ésta rara vez aparece en los análisis o en los simulacros de análisis tan en boga hoy, donde se han multiplicado como conejos los mariscales de campo del micrófono y los almirantes de la especulación labiodental.

En el mundo los grandes escenarios parecen detenidos porque los titanes se están preparando para una gran guerra y no tienen interés alguno que escenarios menores puedan precipitar el conflicto antes de estar preparados. El único escenario que no se detiene un milisegundo es el de la carrera armamentista, con China y Rusia a la cabeza en cuanto innovación de artefactos y sistemas de armas. EEUU, el anterior adalid del armamentismo, se ha quedado colgado de una brocha -en la que sí, por supuesto, cómo podría ser de otra manera-, siguen encabezando el gasto militar mundial en cifras, que no en efectividad. EEUU gasta un borbotón de miles de millones de dólares en guerras que nunca gana, en bases militares que sirven de nada y en financiar contratos oscuros de decenas de miles de millones que no se traducen en nada que asuste de verdad. Ni siquiera ha podido desarrollar misiles hipersónicos, en lo que Rusia y China van por la segunda o tercera generación.

Rusia fabrica, hoy, más misiles que el resto del planeta junto, que va almacenando pacientemente, salvo el porcentaje mínimo que dedica a Ucrania. China construye buques de guerra como si de lanchas a motor se tratara, además de sacar cada año modelos de nuevos aviones de guerra (y qué aviones) para reducir cada año más la asimetría aérea con EEUU. La de buques la lleva ganada de calle y, en estas lunas, posee la mayor marina de guerra del mundo.

¿Y EEUU? Mal, gracias a Dios, en nombre de la humanidad. Con dificultades puede fabricar un buque de guerra al año, por doce de China y cuatro de Rusia. Sus más modernos aviones salen mal parados cada vez que los mete en zona de guerra, y ya ni en hangares los tiene seguros, pues hasta ellos llegan los misiles iraníes. Piensen, quienes duden de estas aseveraciones, que los hutíes yemenitas derribaron varios aviones y drones gringos y que los iraníes hicieron otro tanto, además de machacarle las bases en el Golfo Pérsico. Aun así, el rey desnudo sigue disponiendo de recursos poderosos, así que conviene seguir teniéndolo en cuenta.

Decíamos que están los titanes preparándose para la guerra y esta afirmación se basa en el simple dato de que nadie se mete, con tanto empeño, en fabricar y acumular tal cantidad de sistemas de armas si no es para usarlos. ¿Las razones? Desde el principio de las civilizaciones armadas (¿alguna no lo ha sido?), todo poder emergente lo primero que hace -si puede- es echar de la vecindad al poder existente, se trate de asirios, babilonios, medos, egipcios, griegos, romanos, francos, españoles, franceses o ingleses. China quiere a EEUU fuera del Sudeste Asiático, lo que incluye el retorno de Taiwán a la obediencia china. Rusia quiere a la OTAN fuera de Ucrania y, más adelante, de los países bálticos, de Moldavia y de Finlandia. Irán quiere a EEUU fuera del golfo Pérsico. Nosotros, hispanos de América, lo queremos fuera de nuestras vidas y con ellos también a las oligarquías vendepatrias y sus lacayos y centollos. Como pueden ver, hay un huevo de países y gente que quiere a EEUU lo más lejos posible, como al ébola o la sífilis.

Así que no se quiebren más la cabeza, porque el fondo del asunto, de todos los mencionados, se resume en una frase: Yanquis go home. Como los yanquis o gringos son sordos y su caspa dirigente medio tonta o -para ser más exactos-, tonta y media, intentarán quedarse en todas partes y la única manera civilizada de sacarlos, siguiendo el ejemplo de asirios y etcétera (no vamos a repetir la lista), es a palos o, más modernamente, a misilazo limpio. Eso es lo que viene, en torno a los años 30, año más, año menos. 

Si quieren más señas, además de las armadas, fíjense en las nuevas rutas comerciales. Ya está cerrado, parcialmente, Ormuz. Bab el-Mandeb puede ser cerrado uno de estos días. EEUU está listo para cerrar el estrecho de Malaca y Australia -sierva de EEUU-, los estrechos indonesios. China quedaría bloqueada por el sur. Aquí aparece el novedoso corredor marítimo ruso del Ártico, más conocido como Ruta Marítima del Norte. Puede comunicar todo el Sudeste asiático con Europa, obviando los estrechos señalados. Irán y Rusia están construyendo el Corredor Internacional Norte-Sur, que comunicará India e Irán con Rusia y Asia Central, por rutas terrestres y marítimas. Es decir, están preparadas o preparándose las rutas comerciales alternativas a las tradicionales marítimas, que pueden ser bloqueadas por los barcos de la OTAN.

En esas carreras andamos y, por eso, los conflictos menores parecen congelados. No se arruinan las fiestas grandes gastando más energía que la necesaria en las pequeñas. Toca, únicamente, esperar, por ahora sentados. Mañana, quién sabe. Será según donde cada uno se encuentre. ¡Ah! El ente sionista. No merece más que una línea. Es un forúnculo de EEUU y se irá con ellos. Al infierno, seguro. Los demás, a un Nuremberg de nuevo cuño. Y poco más. 

Perdón por los errores. Esto ha sido a vuelapluma. Casi hipersónica.

miércoles, 7 de octubre de 2026

UN NUEVO 15 M, UN NUEVO CABALLO DE TROYA

 

15 años después de aquel 2011 de revoluciones “fake”, una nueva generación de jóvenes líderes de la supuesta “contestación social” desempolva el viejo guion de las acampadas en las plazas públicas. Lo vimos en la “película” que montó la CIA Tiananmen en el 89, en las acampadas del 0,7 del 94 en España bajo la batuta de las ONGs de la Iglesia Católica, en la Plaza Tahrir de Egipto en 2011 y en el Maidán de Kiev en el 2014, de nuevo bajo el patrocinio de la CIA y, también, en paralelo con la llamada Primavera Árabe, durante mayo de 2011, otra vez en España, en lo que parecía ser una operación de pastoreo de las masas descontentas. En todos los casos, los resultados fueron cualquier cosa menos revolucionarios: en el caso menos malo, sirvió para reconducir a la disidencia a una vía muerta y salvar al sistema y, en el peor, para dar un golpe de estado pro yankee e instalar al fascismo en el poder (como los Hermanos Musulmanes o los banderistas ucranianos.) Por tanto, es lícito preguntarse si los mismos ingredientes cocinados de la misma manera pueden, esta vez, dar como resultado un plato distinto o, por el contrario, estamos de nuevo ante otro Caballo de Troya como el que nos vendieron hace 15 años. 

Para empezar los líderes de este nuevo 15 M, como los de antaño, tienen claras conexiones con las clases oligárquicas.  Así, Fernando de los Santos, uno de los más conspicuos portavoces del Sindicato de Inquilinas y vicedecano en la Universidad Autónoma de Madrid, es nieto de Aurelio Menéndez, ministro de Adolfo Suárez, marqués de Ibias y fundador del prestigioso despacho de abogados Uría Menéndez Abogados. Además, su abuelo fue tutor del actual monarca Felipe IV cuando era Príncipe de Asturias. Por su parte, Alicia del Río, estudió en la elitista Universidad Pontificia de Comillas, donde las clases dirigentes se suelen formar previo pago de 7.500 euros por curso. Finalmente, Valeria Racu, originaria de Moldavia (ex república de la URSS que se acercó a la OTAN, como hizo Ucrania) estudió en la también elitista SOAS University of London, con una matrícula de gira en torno a unos 25.000 euros anuales. Además, recibió una beca de la Fundación la Caixa. Por tanto, el perfil de estos tres líderes no parece que sea el de unos revolucionarios bolcheviques precisamente. Por otra parte, personalmente desconfío de un movimiento contra un problema cuya jefatura esté copada por personas que no están directamente afectadas por ese problema. Estos tres personajes son parte de las clases acomodadas y, por tanto, no sufren en sus carnes el problema de los desahucios. Y, además, recuerdan a los Iglesias, Errejón, Montero, Espinar etc. que usaron el 15 M para trepar socialmente a cambio de pastorear a los rebaños descarriados.

Y es que es muy llamativo que después de 8 años de gobierno progresista (el más progresista de la historia, según dicen), en los que se produjeron miles de desahucios, sea precisamente ahora cuando de repente salgan como de la nada miles de indignados a tomar las plazas. ¿Por qué del desahucio Maricarmen se ha apiadado todo el mundo y con los más de 272.000 (según la IA) ocurridos en los últimos 8 años no? Pues ocurre que como pasó en mayo del año 2011, el PSOE está a punto de perder el poder frente a sus rivales políticos; estamos hablando el PSOE, el partido preferido por las élites otanistas / liberales globales, el partido más sistémico de nuestro país. Y claro, Maricarmen Abascal, anciana, enferma y mujer tiene todas las papeletas para ser convertida en un Caballo de Troya del PSOE, que intenta movilizar el voto de la izquierda desencantada usando la lágrima fácil y el espantajo de la derecha. Pastoreo de las masas puro y duro.

También es relevante fijarse en el modus operandi de los acampados y ver lo parecido que es al de las revoluciones de color. Para empezar, la organización es cualquier cosa menos espontánea. Los portavoces comparecen ante la prensa con la lección aprendida de memoria y se usan kits de lucha callejera fabricados en serie (cascos, mascarillas, etc.) al estilo del Maidán ucraniano. Las proclamas son sospechosamente uniformes e incluyen referencias a ideas centrales de la ideología woke promovida por las élites globales (decrecentismo, vegetarianismo, feminismo, teoría queer, etc.). Igualmente, también se han visto en las acampadas banderas de One Piece, la que se usa en las violentas protestas de la generación Z (recuérdese la agresividad empleada por los manifestantes en Nepal, Irán o México). De hecho, hay quien, como el analista Andrei Kononov, buen conocedor del 15M, vincula a los líderes de las acampadas con la Open Society de George Soros [1], financiador de revoluciones de color y movimientos anticomunistas a lo largo y ancho del orbe. También es muy sintomático que aparezcan de súbito (¿dónde han estado el resto del tiempo?) en las plazas organizaciones trostkistas y anarquistas, precisamente esa izquierda que se dedicó a machacar a la URSS y a China con críticas despiadadas cuando ellas misma jamás fueron capaces de engendrar ni una sola revolución.

Tampoco es de desdeñar el fuerte apoyo mediático e institucional que han recibido los acampados. En efecto, la Sexta, RTVE (en manos del PSOE y sus apoyos), la SER y otros medios “progres” así como figuras de la farándula apesebrada del PSOE (como Ana Belén, Almodóvar, Bardem) se han hecho la foto con los acampados y han mostrado su total apoyo a Maricarmen. Los miles de desahucios ocurridos en los últimos años les importan un bledo. Es la “revolución” reducida a frívolo espectáculo. Pero resulta que, como dijo, Gil Scott-Heron, la “revolución no será televisada.” Y si alguna vez es televisada es que no revolución. 

Pero, al parecer, por lo menos según algunos análisis (del citado Kononov, entre otros [2]), esos dos años de prórroga concedidos por el gobierno a los inquilinos en situación de vulnerabilidad favorecerán a la larga, precisamente, a esos fondos buitres a los que dice combatir. Según estos análisis, la prórroga de dos años en la que no se podrá desahuciar a quien no pueda pagar el alquiler motivará que los pequeños rentistas se deshagan de pisos con inquilinos morosos y estos serán vendidos a bajo precio a los fondos buitres con lo que el mercado de la vivienda quedará casi en exclusiva en manos de los grandes especuladores. Si este análisis es correcto o no, lo veremos al cabo de dos años, pero lo que sí se puede ver a día de hoy es que la propaganda que mueven los acampados va fundamentalmente contra los rentistas y no tanto contra los fondos buitre (“Ser rentista no es una profesión”, rezaba uno de los carteles.) 

En resumen, con el tema de la disidencia controlada en este país ya llueve sobre mojado. Siempre surge en el momento en que el PSOE (el partido preferido de las élites financieras globales) está en apuros y asusta a la gente con el espantajo de la derecha o coopta la lucha popular legítima y la hace descarrilar para salvar al sistema de capitalismo financiero que estas élites defienden. Se trata de un Caballo de Troya de libro: el enemigo está oculto tras el envoltorio de una lucha legítima, en este caso por el derecho a la vivienda. Y es un dilema muy maquiavélicamente construido: si apoyas fomentas al enemigo y si criticas te tildan de fascista. Por tanto, al verdadero revolucionario solo le queda apoyar la protesta en caso en que se salga del marco en que la disidencia controlada la ha confinado. Y eso, visto lo visto hace 15 años, es por desgracia difícil que ocurra.

NOTAS:

[1] Kononov recoge en un hilo de X información fácilmente verificable sobre la conexión de la acampada en Sol con la Open Society. Y es que el Sindicato de Inquilinas está adherido a una organización la European Action Coalition, co-financiada por la Comisión Europea y por la Guerrilla Foundation, una especie de ONG que surte de infraestructuras a todos tipo de protestas estilo Maidán y que depende directamente de la Open Society de George Soros. 

https://x.com/KononovAndr/status/2106889399484973127

[2] He aquí la argumentación detallada de Kononov:

https://x.com/KononovAndr/status/2105280286778925484


lunes, 5 de octubre de 2026

UN NIETO DE MINISTRO Y CARRERAS EN LA UNIVERSIDAD PRIVADA: EL 'PERFIL PIJO' DE LOS ORGANIZADORES DE LA ACAMPADA EN SOL

Mario Cortijo
vozpópuli,28/09/2026

La protesta contra la vivienda está liderada por perfiles con trayectorias académicas y familiares alejadas del estereotipo de precariedad que denuncian en las calles.

La acampada en la Puerta del Sol, liderada por el Sindicato de Inquilinas, está teniendo como protagonistas a los tres principales portavoces de la organización activista: Valeria Racu, Alicia del Río y Fernando de los Santos. Tres perfiles muy llamativos por tener un 'perfil pijo’ y un currículum que destaca por los estudios en la universidad privada.

Llamativa es la figura de Fernando de los Santos, cuyo abuelo, Aurelio Menéndez, fue ministro del Gobierno de España durante el mandato de Adolfo Suárez y marqués de Ibias desde 2011. En concreto, tuvo la cartera de Educación entre 1976 y 1977 y fue el fundador de Uría Menéndez Abogados, uno de los despachos más prestigiosos de España. Además, tuvo una estrecha relación con Casa Real, puesto que fue tutor del príncipe de Asturias, Felipe de Borbón.

Viene, por tanto, de una familia acomodada y que además posee múltiples propiedades inmobiliarias, lo que resulta curioso, viendo que el problema de la vivienda sacude, principalmente, a la clase trabajadora española. De los Santos ejerce como Profesor Ayudante Doctor en el Área de Filosofía del Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid, donde es además Vicedecano.

Otro de los perfiles que llama la atención es el de Valeria Racu. La portavoz del Sindicato de Inquilinas estudió Antropología en la SOAS University of London, una institución pública británica especializada en estudios sobre Asia, África y Oriente Medio que sí tiene un alto coste para estudiantes extranjeros. Para los estudiantes internacionales, la matrícula de un máster en SOAS puede superar los 25.000 euros anuales, aunque las tasas dependen del programa y de la situación académica del alumno, a lo que se suma la estancia en la capital inglesa, que la propia web de la universidad cifra en más de 400 euros semanales.

Racu llegó a Londres después de estudiar en el United World College de Costa Rica, donde obtuvo una beca de la Fundación La Caixa para cursar el Bachillerato Internacional. Durante su etapa universitaria, dio además el salto al activismo: en 2019 fue elegida copresidenta de Bienestar y Campañas del sindicato de estudiantes de SOAS, cargo que desempeñó durante el curso 2019-2020. Así consta tanto en los resultados electorales de la universidad como en la documentación oficial de la propia institución.

El tercer rostro de la protesta es Alicia del Río. Es orientadora de secundaria y ha estado vinculada a los movimientos sindicales de la educación pública madrileña, además de participar en el Sindicato de Inquilinas. La propia organización la identifica como orientadora de secundaria y participante en el sindicato. Aunque llama la atención que realizó sus estudios universitarios de psicología en la Universidad de Comillas, cuyo coste es de más de 7.500 euros anuales, con dos máster en la Universidad Autónoma de Madrid.

El contraste entre los tres perfiles resulta, cuanto menos, llamativo. De un lado, una organización que se presenta como representante de los inquilinos y que ha hecho de la precariedad habitacional uno de sus principales argumentos. Del otro, portavoces con trayectorias académicas y profesionales muy alejadas del estereotipo del joven precario al que precisamente dicen representar: un profesor universitario nieto de un ministro, una antropóloga formada en Londres y una orientadora formada en Comillas.

No es el único perfil pijo en activismo de vivienda

Los tres portavoces del Sindicato de Inquilinas no son los únicos con un perfil económico o académico pijo. Pasa lo mismo con Carme Arcarazo, la responsable del Sindicato de Inquilinas en Cataluña, quien no proviene, precisamente, de una familia obrera con bajos ingresos. Es hija de Lluis Arcarazo, productor ejecutivo en The Mediapro Studio, además de trabajar como guionista de varias producciones de TV3